elus por el mundo

Sin categoría Captura de pantalla 2020-07-16 a las 8.31.24

Miriam López Ferreiro – ELUs por el Mundo

Por:

¡Hola a todos! Soy Miriam y este año he tenido la suerte de estar de intercambio Erasmus en Uppsala (Suecia). Cuando el año pasado tuve que decidir si realmente quería vivir o no esta experiencia, he de decir que no estaba totalmente segura. Gente nueva, idioma nuevo, y en definitiva costumbres nuevas. Sabía que no me iba a resultar fácil, que las cosas iban a ser diferentes, y sentía cierta incerteza e inseguridad por cómo sería todo.

Captura de pantalla 2020-07-16 a las 8.31.35

Pero también sabía que no podía dejarlo pasar y que era lo que quería y lo que debía hacer. Las primeras semanas no dejaba de preguntarme por qué había tomado aquella decisión, pero ahora os puedo decir con total seguridad que estoy enormemente agradecida de haber tenido esta oportunidad, y sin duda la recomendaría una y otra vez. 

Desde el primer momento la Universidad me facilitó mucho la llegada a Suecia e incluso la búsqueda de alojamiento. Suponía que la sociedad sueca era organizada por las cosas que se suelen decir de los países nórdicos, pero lo pude confirmar cuando en julio llegaban a mi casa por correo postal folletos de la Universidad, información para los nuevos estudiantes e incluso un mapa de la ciudad. Lo que no supe hasta que llegué es la fuerte vinculación que tienen con algunas tradiciones. En una Universidad que cuenta con algunas de las herramientas más avanzadas en el ámbito científico, el Gustavianum o el Main Building son edificios de hace cientos de años en los que se puede respirar esa sed de conocimiento y esencia universitaria que busca ALGO MÁS. Es curioso este contraste entre la innovación y la tradición, y me recordó justamente lo importante que es conocer nuestros orígenes y construirnos a partir de ellos para poder crecer y consolidar nuestra identidad, no sólo como individuos, sino también como sociedad. 

Captura de pantalla 2020-07-16 a las 8.32.11

Otra de las cosas que aprendí sobre la sociedad sueca es el respeto que tienen por el medio ambiente. Los hábitos de reciclaje o el uso tan extendido de la bicicleta como medio de transporte son claros ejemplos de ello. No dejaba de llamarme la atención la cantidad y la variedad de bicis que me cruzaba yendo por la calle los primeros días. Esta vinculación con la naturaleza también se relaciona con la forma en la que valoran la luz en general, pero sobre todo la luz del sol. Es muy común en invierno ver las ventanas con una pequeña lámpara encendida al lado, y las velas también forman parte del día a día para muchos suecos. De
hecho, existe en Suecia una festividad para darle la bienvenida oficial a la primavera cuyos orígenes se remontan a la época vikinga. Se llama Valborg y se celebra el día 30 de abril. 

Captura de pantalla 2020-07-16 a las 8.31.48

Cuando a finales de agosto llegué a Uppsala, aquello era totalmente desconocido para mí. La Catedral, la biblioteca Carolina Rediviva, el Gustavianum, Gamla Uppsala, todas estas visitas formaron parte de mis primeros días en Uppsala, y en aquel momento no sabía de qué manera iban a formar parte de mi experiencia Erasmus durante los próximos meses. Recuerdo que el primer postre que probé al llegar fue un kanellbulle (el famoso bollo de canela sueco), y aquel fue sólo el primero de muchos (¡están buenísimos!). También el primer día que entré en el Biomedicinskt Centrum (el edificio en el que tendría la mayor parte de mis asignaturas a partir de entonces) estuve dando vueltas un rato intentando encontrar mi clase. ¡Hasta ir a comprar al supermercado era una aventura los primeros días! 

Pero poco a poco Uppsala, sus edificios y su gente, se fueron volviendo el día a día, y esta pequeña ciudad se convirtió en algo más que aquel lugar que a finales de agosto apenas conocía. 

Antes de llegar tenía la intención de no relacionarme demasiado con españoles y aprovechar esta oportunidad para conocer gente de otros países. Pero al final no fue exactamente así y sin saber muy bien cómo, los españoles siempre acabábamos juntándonos. Sin embargo, la gran cantidad de actividades para estudiantes internacionales, las asociaciones dentro de la Universidad y fuera de ella, mi grupo de laboratorio, y las nations, me ayudaron a conocer también a gente de otros países. Uppsala es una ciudad con estudiantes de muchas y muy diferentes nacionalidades, y sin duda esto me  ha servido para aprender otras costumbres y entender distintas formas de actuar y de ver las cosas. Se suele decir también que los suecos no son muy sociables, y aunque es cierto que son bastante diferentes en este sentido, las generalizaciones no son buenas. Es gente a la que no les gusta entrometerse, pero suelen estar dispuestos a ayudar siempre que sea necesario. 

Captura de pantalla 2020-07-16 a las 8.32.30

Las nations son edificios tan antiguos como la propia Universidad (fundada en 1477 es la Universidad más antigua de Suecia) en los que se puede desde estudiar en la librería, hasta quedar para un fika o para cenar, acudir a eventos formales o actuaciones musicales, jugar a juegos de mesa o  simplemente salir de fiesta. Cada estudiante es miembro de una de las 13 nations que actualmente hay en Uppsala y es en ellas donde se suele hacer vida social. Además, en Uppsala se organizan muchas otras actividades, como por ejemplo conferencias anuales con Premios Nobel o conciertos musicales.

Captura de pantalla 2020-07-16 a las 8.32.01

Las horas de luz no eran muchas a partir de noviembre. Solía ir a clase de noche por la mañana, y cuando salía sobre las tres de la tarde ya era de noche otra vez. Entre esto y comer a las doce o incluso a las once y media de la mañana el horario me resultaba a veces un poco extraño, pero me acabé acostumbrando. El frío la verdad es que me gustaba en cierto modo, así que esto no fue un problema, aunque también tengo que decir que según los suecos este invierno fue uno de los más cálidos desde hacía años. El fika, ese momento del día dedicado a tomarse un café con un bollo para conversar, descansar, o simplemente tomarse un respiro, fue un buen aliado para estos meses de invierno. ¡Siempre había tiempo para un fika, sobre todo si era con un kanelbulle! 

Y así poco a poco, los días y los meses fueron pasando. Cuando a principios de marzo vine a España con la intención de regresar a Suecia una semana más tarde, no sabía que sería la última vez que estaría en Uppsala de Erasmus. Cuando empiezas algo nunca sabes cómo va a terminar, pero lo importante es ser capaz de aprovechar cada momento que pasa y de poner en práctica todo lo aprendido. A pesar de haber terminado el erasmus antes de lo esperado, lo importante ahora es seguir intentando dar lo mejor de uno mismo cada día. Y quien sabe, ¡ya habrá tiempo de volver a Uppsala! Vivir de lo que se nos da a cada instante, reconocer y disfrutar todo lo bueno que hay en las pequeñas cosas del día a día, y ser siempre agradecidos. Estas claves deberían alimentar nuestras ganas de conocer, de saber, de aprender, y en definitiva, de alimentar un sentimiento de inconformismo responsable que nos mueva a hacer cosas. Porque así, siendo capaces de valorar cada situación y adoptar la actitud necesaria frente a ella, seremos capaces de disfrutar del gran regalo que tenemos cada día. 

Captura de pantalla 2020-07-16 a las 8.32.56

Sin categoría Miguel 1

Miguel Escalante – ELUs por el Mundo

Por:

Habían pasado 4 años desde la última vez que estuve en París, ocasión que pude disfrutar con varios de vosotros en el viaje de Becas Europa. Tanto me estaba gustando la ciudad aquel verano de 2016 que, por apurar y apurar nuestro tiempo libre en los Campos de Marte, a los pies de la Torre Eiffel, acabamos llegando tarde al hotel (15 mins). Ni la llamada de atención de Carola (merecida) a las puertas del albergue FIAP Jean Monnet consiguió que me quedara con un mal recuerdo de la capital francesa y el destino caprichoso hizo que volviera, esta vez para cursar un curso completo.

Bueno, curso completo… digamos 6 meses gracias a nuestro querido Coronavirus.

Miguel 2

Para el que no me conozca, estudio Farmacia en la Universidad de Sevilla y entre todas las opciones que me ofrecía mi facultad, París no era a priori la que más me llamaba la atención. Esto era debido a que nunca me había enfrentado a vivir en una gran ciudad, ya que he vivido siempre entre Huelva y Sevilla, por lo que no puedo negar que me imponía un poco dar el salto a una capital europea de tal calibre. Sí tenía claro que quería ir a Francia para mejorar el idioma y valoré opciones como Marsella o Lyon, pero finalmente mis padres sobre todo me animaron a decidirme por París y el tiempo me ha demostrado que tomé la decisión correcta.

La aventura comenzaba a principios de septiembre con la base de conocer ya a 3 personas de mi facultad que también iban para allá, por lo que jugaba en modo fácil. Iban también a la misma universidad que yo, por lo que siempre estábamos arropados. Cuando elegí Francia y más concretamente París, sabía que no iba a ser un Erasmus de cachondeo en el que limpiar asignaturas fácilmente, ya que el nivel de la universidad de destino, Université Paris Sud – XI, era bastante alto y mis predicciones han sido acertadas. Si bien es cierto que he tenido que estudiar bastante, no me ha faltado el tiempo para disfrutar de los que han sido los mejores meses de mi vida sin lugar a duda.

Miguel 3

A pesar de haber estado un par de veces en París, el hecho de vivir en una ciudad te permite empaparte de ella y justo ésta tenía mucho de lo que empaparse. Durante los primeros días, entre papeleos interminables para conseguir cuadrar el Acuerdo de Estudios, conseguir la tarjeta de transporte, una beca de alojamiento, etc… comenzamos nuestro intento de “desguirización” (hecho de ser cada vez menos “guiri”) visitando y conociendo los monumentos más míticos, pero también los menos famosos. Porque París es mucho más que Torre Eiffel, Arco del Triunfo y Museo del Louvre… que ya de por sí no es poco.

Lo que más me impresionaba era que no se acababan las cosas que visitar y planes que hacer. Tardes enteras visitando jardines como el de Luxemburgo o las Tullerías, miles de plazas como la Concordia o Vendome, infinitos barrios con encanto como el latino o Montmatre y monumentos que en cualquier ciudad del mundo serían los principales a visitar pero que aquí eran “uno más” como el Panteón o los Inválidos. Tendría que dedicar otra newsletter entera para hablaros de los museos, que más allá de haber memorizado el ya mencionado Louvre, el d’Orsay y el Pompidou, que son los más típicos, también he podido disfrutar de los recovecos de los menos conocidos como el Rodin, l’Orangerie o el museo de las Guerras Mundiales que se encuentra dentro de los Inválidos. Así podría llevarme horas y horas, enumerando sin parar lugares de interés turístico, pero paro ya.

Algunos de estos sitios que he mencionado los conocí de mano de la pequeña comunidad ELU Francia que nos montamos Diego, Tessa, Paula y Rubén, que aparte de alguna que otra cervecita, fuimos al museo Rodin y a los Inválidos, donde, además de un par de museos, se encuentra la tumba de Napoleón.

Miguel 4

Otra gran ventaja que tiene París es su ubicación geográfica, la cual nos permitió viajar muy cómodamente a varios destinos: primero fuimos a Bélgica (poco más de 3 horas en bus) donde visitamos Bruselas y Brujas; después acompañamos al Sevilla Fútbol Club hasta Luxemburgo (5 horitas en Flixbus), donde jugaba un partido, el cual por supuesto ganamos; nos alquilamos un par de coches y fuimos hasta Véretz, un pequeño pueblo cerca de Tours, donde una amiga que conocimos nos invitó a pasar un finde al humilde castillo de su tía abuela (sin coña jajajaja). Por ultimo, pillamos unos vuelos baratos para hacer un mini-interra y visitamos en una semana Praga, Bratislava, Viena y Budapest.

Miguel 7

Otra experiencia que me encantó fue la posibilidad de ir al Parc des Princes, estadio de fútbol del PSG, gracias a que nuestro compañero de la ELU Manu Santamaría, en una visita que hizo, compró las entradas sin saber todavía la fecha y hora exacta en la que era el partido y finalmente no podía ir, por lo que unos amigos y yo le hicimos el favor de ir en su lugar.

Muchos findes teníamos visitas de amigos de nuestros amigos que iban viniendo poco a poco, ya que París es una ciudad muy apetecible y de buena conexión gracias a sus tres aeropuertos principales, por lo que he podido conocer a más gente si cabe, pero sin duda el mejor fue cuando diez amigos míos vinieron a la vez y pude enseñarles la ciudad que tanto me estaba gustando tanto de día como de noche.

Han sido 6 meses que me saben a muy poco y que me dejan con alguna espinita clavada pero completamente enamorado de París y con la certeza de que volveré muchas veces y seguiré mirando a mi alrededor mientras se me cae la baba al igual que el primer día.

Miguel 6

Miguel Escalante Cabeza

Vida ELU Diego 1

Diego Sánchez – ELUs por el Mundo

Por:

Quince minutos. Es el escaso tiempo que pasa desde que salgo por la puerta de mi casa hasta que llego a la Complutense, donde estudio Matemáticas y Física. Son apenas cinco minutos más de los que tardaba en llegar al instituto. Es muy cómodo, no lo voy a negar, pero al mismo tiempo ligeramente decepcionante. Sacarme el carnet de conducir supuso un mayor cambio en mis rutinas que entrar a la universidad y eso no suena demasiado bien.

Me llamo Diego y estoy en último curso de la ELU. Cuando era pequeño, me encantaba ver “Madrileños por el mundo”. Ver a gente que se había atrevido a trasladarse a Japón, Bolivia o Noruega me resultaba fascinante. Me parecían personas muy libres y con mucho que contar. Recuerdo perfectamente decirle a mi madre que yo algún día saldría en el programa. Por eso, mi elección universitaria es un tanto contradictoria. Por eso, el pasado 2 de septiembre, cogí las maletas para irme de Erasmus a París.

Probablemente estarás pensando que París tampoco es el fin del mundo. Y tienes toda la razón. Pero me gustan mucho las matemáticas, el francés y los museos interminables, así que la Sorbona parecía un acierto seguro. Spoiler 1: lo ha sido. Spoiler 2: no es oro todo lo que reluce.

Lo primero que me llamó la atención cuando llegué a la que iba a ser mi ciudad para los próximos meses fue la burocracia. Me habían prevenido al respecto, Francia y sus papeleos son famosos, al fin y al cabo hay quien dice que la administración de los Estados modernos tiene su origen en Napoleón. En cualquier caso, no podía ni imaginarme el monstruo de siete cabezas con el que me iba a tocar batirme. El día de mi llegada a París estuve esperando cinco horas y media (¡cinco y media!) para que me dieran la llave de mi habitación en la residencia. Y fui de los que tuve suerte, hubo más de un Erasmus que tuvo que buscarse un hotel.

Diego 2

Lo que en el momento fue bastante desesperante, ahora es un bonito recuerdo que me hace sonreír. Y no tanto por la idealización de algo negativo, sino por todo lo que he aprendido desde entonces. Dicho en una palabra: paciencia. Algunas de mis actividades de mi primer mes de Erasmus fueron hacer un horario juntando asignaturas de distintos itinerarios, cumplimentar la documentación para que me concedieran la beca de ayuda al alojamiento o llamar por tercera vez a la oficina de transporte público para que me dieran la tarjeta del metro. Ninguna de estas cosas es demasiado complicada, pero requiere respirar y dejar que todo fluya. He aprendido muchísimo en este aspecto, y eso se hizo especialmente patente el día 10 de enero. Era viernes, acababa de terminar exámenes y estaba saliendo de tomar una copa en un bar bastante chulo del Barrio Latino. Suerte que solamente me tomé una (los precios de París son un tema para otro día) porque recibí una llamada urgente al filo de la medianoche. Al parecer, salía agua por debajo de la puerta de mi habitación. Volví lo más rápido que el transporte público me permitió (las huelgas de París también son un tema para otro día) y me encontré con mi cuarto con dos dedos de agua por una tubería que había reventado. La cosa no acabó ahí, puesto que tardaron doce (¡doce!) días en arreglar el problema. Tiempo que yo pasé sin agua corriente, mendigando cocinas y duchas de mis vecinos, que se portaron fenomenal conmigo. Arturo, si lees esto recuérdame que te debo por lo menos un helado. Bromas aparte, estoy convencido de que el Diego de hace un año se habría visto superado. Sin embargo, asumí la situación con bastante calma y es algo de lo que me siento ciertamente orgulloso. También es cierto que con escapadas ocasionales por París junto a personas como las de esta foto todo se hace más sencillo.

Diego 3

Hasta aquí la parte negativa, gracias por escucharme. Porque todo lo demás ha sido maravilloso. Es una gozada, por ejemplo, pasar una noche electoral lejos de casa siguiendo los resultados con tus amigos de Taiwán. Es aún mejor hacer una porra todo el grupo sobre cómo va a quedar el asunto y que haya españoles que acierten menos que los extranjeros. Es lo que tiene dejarse llevar más por el corazón que por la cabeza para repartir escaños, recuerden leer siempre a Kiko Llaneras antes de hacer sus predicciones. Todo ello aderezado con algún pique amistoso, muchas risas y comida de importación para celebrar la fiesta de la democracia. El gazpacho Alvalle y las galletas Rebuenas de Mercadona siendo la parte más importante de todo lo anterior, por supuesto.

Diego 4

Debo reconocer, eso sí, que la multiculturalidad tampoco ha sido mi mayor fuerte en esta experiencia. Pinshuo, Peggy, Giuseppe, Mafalda y Yannick son la honrosa excepción en un grupo de amigos formado mayoritariamente por españoles que gritamos mucho y nos saludamos con efusivos abrazos. Ya les hemos pegado estas patrias costumbres, y es que no hay mejor momento para sacar a relucir el orgullo nacional que cuando estás en el extranjero. Es precisamente ese sentimiento de compartir cultura y costumbres lo que ha contribuido a unirnos tanto estando lejos de casa.

Diego 5

Como no soy muy dado a utilizar Instagram, aprovecho para compartiros algunas fotos más que muestran variopintas actividades de mi vida parisina, no todas ellas previamente esperadas. He patinado sobre hielo en la azotea de las Galerías Lafayette con la Torre Eiffel de fondo, yo, que tengo miedo a esquiar. También, y para asombro de mi madre, he cocinado migas con chorizo y pimiento verde con notable éxito (compré pan de más por error, larga historia). Incluso he jugado al baloncesto a oscuras con cinta reflectante y luz estroboscópica como única manera de ver algo. Recomiendo probarlo.

Diego 6 Diego 7

Diego 8

No puedo dejar de mencionar la pequeña pero bonita comunidad ELU que hemos formado durante estos meses Tessa, Miguel, Rubén y yo, con la incorporación de Paula desde Reims cuando los horarios de Flixbus lo han permitido. Juntos hemos llevado el espíritu cultureta que nos caracteriza a París, visitando la casa-museo de Rodin, la tumba de Napoleón y el 59 de la rue Rivoli, una curiosa exposición de arte contemporáneo donde resulta complicado distinguir a artistas de visitantes. Además, como en la variedad está el gusto, también hemos compartido comidas en un barco atracado en el Sena, hemos bebido cervezas acompañadas de muchos cotillELUs y nos hemos encontrado por casualidad de fiesta en las discotecas que dan descuento con la tarjeta de la Erasmus Student Network. Incluso Jorge se dejó caer por sorpresa y nos hizo una agradable visita desde tierras valencianas. Para la próxima esperemos que traiga paella. Agradezco mucho la presencia de todos ellos, los ratos que hemos pasado juntos tenían un dulce sabor a hogar.

Diego 9

Evidentemente, ni en mis previsiones más pesimistas habría pensado que mi Erasmus se vería abruptamente interrumpido de la manera en la que ha ocurrido. El 12 de marzo mis padres me llamaron según salía hacia la facultad para decirme que la cosa parecía estar poniéndose fea, que había rumores de que se podían llegar a cerrar las fronteras y que quizás lo mejor sería volverse a España. Hay veces en las que es mejor no discutir lo que te dicen tus padres cuando están preocupados. Compré los billetes de avión en el metro camino a la universidad, llegué allí dándole vueltas a la cabeza, hice un examen (que no me salió nada mal dadas las circunstancias) y, esa misma tarde, maleta a toda prisa y al aeropuerto; aterricé en Madrid a las 22:00. Un día completito en el que aún hubo tiempo para una foto rápida de despedida en la cafetería de la Sorbona. Suerte que ese día llevaba una sudadera apropiada. Ni siquiera entonces pensé que sería la última vez que comería allí, basta ver lo sonriente que salgo.

Diego 10

El tiempo ha volado y ya han pasado dos meses desde aquel día. Tengo previsto volver a París a recoger las cosas que me dejé y quizás a hacer algún examen presencialmente. Pero, dado lo incierto de la situación, doy mi Erasmus como tal por acabado. Escribir esto me resulta amargo, pero también siento que el recorrido personal que ha supuesto la experiencia en su conjunto es algo que permanecerá siempre conmigo. Soy una persona mejor que la que se marchó en septiembre: un poco más sabio, más adulto, más feliz.

Además, hay un último detalle a mencionar. Me estaba gustando tanto el Erasmus que me puse a buscar y… ¡encontré! En pocas palabras, me han concedido una movilidad para el curso que viene en la Université de Montréal, Canadá. Si el coronavirus lo permite, para allá marcharé a finales de agosto. Quizás, bastantes años después, estoy por fin consiguiendo parecerme a aquello que soñaba frente a la tele cuando era un enano. Ya lo dijo Gregorio Marañón: “Toda la vida seremos lo que seamos capaces de ser desde jóvenes”.

¿Volverás a Madrid? Desde luego que sí. Sin embargo, por el momento, toca perseguir el viento.

Vida ELU Pablo 2

Pablo de Anta – ELUs por el Mundo

Por:

Diferente. Superando con creces las expectativas y sorprendiéndome como esperaba que hiciera.

Así es como puedo resumirte mi experiencia este año. Incluso con la situación atípica que todos estamos viviendo, siento que ha conseguido aportar nuevas ideas y formas de hacer las cosas. A pesar de lo afortunado que he sido de viajar por casi todos los continentes, nunca había viajado en dirección este más allá de Grecia; y hacerlo me ha descubierto el mundo – o al menos la mitad de él. Quiero intentar resumirte mi experiencia, pero discúlpame si me dejo algo ya que creo que ni yo soy aún consciente de lo que he vivido.

Pablo 5

Ya desde el momento en el que escogí Singapur sabía que me iba a exponer a un cóctel de culturas como nunca antes vivido. Y desde mi primera semana esto se hizo presente. Sus cuatro culturas, la Malaya, China, India y Caucásica/Occidental me arroparon y sumieron en un torbellino del que aún no he logrado escapar a pesar de llevar un mes en casa.

Es iluminador y te llena de esperanza ver como el ser humano es capaz de ignorar diferencias obvias para ponerse de acuerdo y construir algo en común. Podemos aprender y aplicarlo en nosotros mismos para ver que, aunque la metodología China difiera en gran medida de la India, y la actitud y personalidad de alguien caucásico como yo y la de un Malayo sean muy diferentes, todo el mundo se nutre del otro y es capaz de aprovechar las fuerzas de otro para ayudarle a superar sus debilidades. Singapur no tiene una cultura primaria sobre otras, sino es la cultura de culturas la que caracteriza a la nación.

Sin salirme del tema de la cultura, otro aspecto que me fascinó y salía periódicamente en conversaciones, paseos, actividades y trabajos académicos era su “resaca post-colonial”. Cada ex-colonia británica ha lidiado con este hecho a su manera, y la narrativa que usan condiciona su cultura y su sentimiento. No se sienten tan atacados ni ofendidos por la colonización, lo que (en comparación con Zimbabwe, por ejemplo) les permitió centrarse en progresar como sociedad, manteniendo sus costumbres y permitiendo que estas floreciesen con su independencia. Así forjaron su Identidad.

Por todo ello resumiría la sociedad Singapuriense como Pragmática. No es extraño cuando su presidente es matemático y (que no me oigan) es una especie de dictadura-blanda; pero consiguen apartar todo aquello que no es esencial y centrarse en lo que importa. Sólo así han conseguido convertir una región portuaria pobre, en la urbe tecnológica y cosmopolita que sirve de referente mundial en convivencia entre culturas y entre ser humano y naturaleza. Es cierto que hay sacrificios de por medio (libertad de opinión entre otras), pero ha resultado efectivo. Decidir si es correcto o no, será nuestra labor mientras tenemos una buena cerveza en la mano – ya que ahí no había.

Pablo 1

Ahora bien, no toda esta explosión cultural ha sido en Singapur. Una de las razones principales por las que Singapur era tan atractivo es porque se encuentra en una posición idónea para viajar. Y aunque con el Coronavirus haya tenido que cancelar la traca final de viajes, no puedo quejarme.

Con 7 horas de viaje, en bus y ferry, he acabado en una isla remota en Malasya, Tiomann; dónde conviví tres días en barco mientras buceaba y poco a poco formaba una familia que perdura hoy.

He viajado a Japón, solo y planeándolo en menos de 24 horas. Me abrí a la hospitalidad nipona y aprecié cada segundo de la experiencia, guardándolos como tesoros en mi memoria – aún oigo el zumbido de los neones, huelo los takoyakis callejeros y me abrumo de las masas y masas de gente.

Me he reunido con familia que no veía desde 2012 a la par que descubría la tierra de koalas y canguros. Así, yo solo y mi bici, descubrí sitios dónde, a pesar de encontrarme en las antípodas de España, sentí que todo era perfecto para un futuro yo. Tuve que dar la vuelta al mundo para encontrar un hogar.

Pablo 4

Me aventuré con mi madre en aguas filipinas, y como Legazpi, vivimos aventuras y fuimos sorprendidos por la amabilidad de los locales: encuentros con tiburones, un año nuevo en barco y aguas cristalinas infestadas de sonrisas. Sin embargo, fue el sobrevivir a un tifón y experimentar la consecuente destrucción en la vida de esa gente tan humilde lo que causó una conmoción: La llamada a indagar qué es lo que nos hace felices, ya que ni vientos de 200 km/h arrebataron sus sonrisas.

Y por supuesto, Bali. La tierra de los mil templos, las mil cascadas y los mil Putus (el curioso, que pregunte). Bali fue iluminador a nivel cultural. Su cultura, exótica y exuberante como la isla en la que se celebra, exhuma allá por dónde vas. Gracias a nuestro Putu, logramos conocer y profundizar en el porqué de su día a día, apreciando cada momento como un regalo y llevándome esto de vuelta a casa.

Pablo 3

Porque, al fin y al cabo, los lugares de por sí solos son como casas vacías. No es hasta que se llenan del calor humano que pasan a llamarse Hogares. Singapur fue Diferente porque la gente que pasó por mi vida ha sido Diferente. A todos, al grupo de Malasya, al equipo de debate, a los viajeros y gente que entabló conversación conmigo en Osaka y Melbourne, a mis compañeros de Singapur y a los isleños de Malapascua. Sois todos vosotros los que convertís un viaje en una experiencia, en un “Erasmus”. Es igual que Becas o la ELU, es la gente la que marca y la que dota de valor.

Yo llevo ahora un pedazo de cada uno de ellos dentro de mí. Los pedazos de gente diferente a ti, no te hacen distinto, sino completo. Lo noto y me hace pensar que tal vez he hecho las cosas bien. Ahora sólo deseo poder compartir todo esto cara a cara con todos vosotros y así traeros algo mejor que cualquier souvenir: un poco de cada una de esta gente y de estas experiencias que tanto me ha marcado.

A no ser que os animéis a ir en su busca directamente vosotros. En tal caso, lo compartiremos después.

Sin categoría Rebeca 2

Rebeca Arranz- ELUs por el Mundo

Por:

¡Hola chicos! Soy Rebeca Arranz, ELU de tercero, y este año estoy viviendo mi Erasmus en Toulouse.

Toulouse es una ciudad al suroeste de Francia perteneciente a la “région Occitanie”. Mi elección, de última hora. Finalmente me decanté por el idioma y la esperanza de no pasar un año con un clima despiadado. Uno que no me dificultara demasiado el desprenderme de mi querido sol, casi perpetuo en Madrid, por unos meses. El resultado, una ciudad que me ha encandilado y de la cual me va a costar trabajo despedirme.

Es la cuarta ciudad más grande de Francia, detrás de París, Marsella y Lyon, con alrededor de medio millón de habitantes. Para mí, que vengo de Madrid, justo lo que quería. Una ciudad acogedora donde poder pasear a todas partes prescindiendo del transporte público. Gracias a ello, he podido cumplir uno de mis sueños, ir en bici a la universidad, a entrenar e incluso para volver de fiesta. Es un placer que voy a echar mucho de menos a la vuelta cuando tenga que atravesar Madrid cada día para ir a la uni. Aquí se toman muy en serio la necesidad de reducir el uso de transportes privados y la ciudad está acondicionada para los miles de ciclistas que circulan por sus calles todos los días.

Rebeca 1

Y es que Toulouse es una ciudad para patear ya sea en bici o andando. Recorrer sus numerosos canales alimentados por el río Garona no tiene precio, sobre todo cuando vienes de una ciudad donde al río le cuesta mantenerse con vida. Sus calles adoquinadas y sus edificios, en su mayoría de poca altura con ese característico color rosado, te invitan a pasar las tardes sin mirar el reloj buscando un rinconcito donde disfrutar de un buen libro con un imprescindible crêpe de chocolate. Es por ello que la ciudad recibe el nombre de “Ville Rose” y convierte sus atardeceres en los más bonitos que he visto en mi vida.

Las visitas obligadas son numerosas: la plaza del Capitolio, la catedral de Saint-Étienne, caminar por el barrio de Carmes, las vidrieras del convento de los Jacobinos y, con la que no puedo evitar quedarme embobada, la basílica de Saint-Sernin, la cual se puede ver desde casi todos los puntos de la ciudad. Toulouse es culturalmente muy activa. Cada día tienen lugar numerosos conciertos, conferencias y exposiciones de los temas más diversos. Es también una ciudad muy universitaria por lo que te acabas dando cuenta de que amigos franceses los que menos y españoles en cada esquina.

Aunque parezca que no vine a estudiar, lo he hecho y mucho. Yo venía a la Université Toulouse I Capitole donde se pueden estudiar grados como Derecho, Informática o Economía. Aun así, mi llegada guardaba una sorpresa, y es que mi plaza era más bien para estudiar asignaturas de Máster en la TSE (Toulouse School of Economics) donde me ha tocado sufrir un poquito aunque con mucho aprendizaje a todos los niveles. Tendría que haberme esperado un regalito como éste de mi querida Carlos III, muchos me entenderéis.

Rebeca 3

Este pequeño obstáculo me ha servido para afrontar mi carrera de una manera diferente y para conocer gente apasionada que me ha hecho ver aquello que puede llegar a gustarme de lo que hago o más bien, aquello a lo que no estoy llamada ni por asomo. Como no podía ser de otra forma, también ha habido tiempo para el deporte. Otro sueño cumplido ha sido el poder entrenar en otro país y clasificarme para el nacional universitario de Cross en Grenoble. Experimentar de primera mano cómo viven el deporte que practico ha sido súper enriquecedor como atleta y como persona.

Y como en casi todo Erasmus no han faltado los viajes. Entre ellos salidas curiosas por los alrededores de Toulouse (Carcasonne, Albi, Burdeos o Montpellier) y otras que me han llevado a coger buses de, mejor no os digo las horas, para visitar Lausana, Constanza, Zúrich o, esta vez en avión, Nápoles, huyendo por los pelos de la que se avecinaba.

Mi idea era escribir estas palabras una vez finalizada mi estancia para hacer un balance global de esta experiencia transformadora, pues sabes dónde empieza pero nunca dónde acabará. Tristemente, estos últimos meses se han visto truncados por la difícil situación que estamos viviendo. No obstante, decidí no poner un punto y final tan brusco y aquí sigo exprimiendo las últimas gotas de mi primera vez fuera de casa. Unos meses en los que he conocido gente de todas las partes del mundo y sobre todo, me he conocido a mí misma, sintiendo que este es también el camino que me lleva a ser más útil para los demás.

Espero que todos estéis lo mejor posible y que estéis convirtiendo esta situación en oportunidades que aprovechar. Yo seguiré disfrutando de los atardeceres más bonitos que conozco, aunque esta vez sea desde mi ventana.

Bisous!

 

Vida ELU Gante 1

Julia Salafranca – ELUs por el Mundo

Por:

Buenas! Como ahora mismo nos encontramos todos encerrados en casa sin poder salir (a menos de que seáis el elegido de la familia para hacer la compra o unos afortunados por tener perro), la única forma que tenemos de viajar y conocer otros lugares es mediante la experiencia de los demás. Así que, os voy a contar un poquito de mi “Erasmus” en Gante, Bélgica.

Gante 2Mi nombre es Julia, y estoy en el último año de la ELU. He puesto Erasmus entre comillas porque no estoy aquí como estudiante, sino trabajando en un laboratorio. En Escocia, donde curso la carrera de Inmunología, nos permiten añadir un año de prácticas entre nuestro tercer y cuarto año para adquirir la experiencia necesaria en la investigación, y así graduarnos con un máster.

Por lo tanto, mi experiencia Erasmus ha sido completamente diferente. He de admitir que al principio me costó un poco compaginar el trabajo, la vida social y el dormir – y como dicen, solo puedes elegir dos de las tres opciones y no os va a costar imaginaros cuál salió perdiendo. Poco a poco, me fui acostumbrando al estar en una nueva ciudad y mi ritmo de vida se fue relajando, llegando a recuperar las horas de sueño y conociendo cada fin de semana un sitio nuevo. Yo creo que no podría decir que mi Erasmus ha sido en Gante, ya que he viajado tanto que me conozco los Países Bajos como la palma de mi mano. Y es que esa es una de las grandes ventajas que tiene un país tan céntrico en Europa como Bélgica, que todo está cerca para quien tiene ganas de conocer nuevos lugares.

Gante 3

Me gustaría brevemente introduciros a la increíble ciudad en la que he estado viviendo estos últimos meses. Gante es una ciudad que poco a poco se está dando a conocer, y no sin motivo. Su casco histórico es una auténtica maravilla medieval, donde se alternan las impresionantes torres y enormes iglesias con gigantescas plazas y espacios abiertos, y, donde las fachadas de las estrechas casas que dan a los canales cuentan la historia de las personas que vivieron en ellas muchos años atrás.

Gante 4

La ciudad es un perfecto ejemplo de la gastronomía belga, ya que está llena de bares donde ofrecen hasta 500 tipos de cervezas diferentes en un mismo bar, de “frituur” donde probar las famosas patatas belgas y de puestos donde tomarse un buen gofre de chocolate.

Mi experiencia Erasmus estos meses ha sido increíble. No solo por la gran cantidad de gente nueva que he conocido y los lugares que he podido visitar, sino porque me ha permitido descubrir mi vocación y ha reforzado mi pasión por lo que estudio y la trayectoria que he escogido.

Gante 5

Finalmente, me gustaría agradecer a las personas que han hecho mi Erasmus tan especial, ya que sin ellos no hubiera sido lo mismo. También a mis compañeros de piso, que han roto todos los estereotipos de fríos y reservados de los belgas, conservando solo el de amantes de la cerveza, y me han acogido como a una más en su país, invitándome a conocerles mejor.

Cuidaos mucho,
Julia

Vida ELU sunset-52933_1280

Carmen Montoya – ELUs por el Mundo

Por:

San Diego. Una pequeña ciudad en el Estado de California caracterizada principalmente por días de playa, atardeceres de ensueño y personas de lo más sociable posible. Así es San Diego.

Esta aventura comenzó hace ya cinco meses, que se dice pronto, y hasta ahora puedo decir que es una de las experiencias que más me ha marcado, principalmente a nivel personal.

Al ser de Madrid y estudiar ahí, nunca había tenido la posibilidad de vivir fuera de casa llegando a ser completamente independiente.

La vida en San Diego es bastante distinta a la vida en España, y concretamente, porque es a partir de donde yo puedo hacer una comparación, en Madrid. A pesar de que fue una colonia española y restos de esa historia perduran en las personas que viven en la ciudad, muchas de ellas sabiendo hablar español fluidamente, o por los diferentes monumentos que hacen referencia a la cultura española como Balboa Park, la cultura americana tiene también un papel importante.

Una de las diferencias principales que he encontrado en San Diego es el horario en el que realizan las diferentes tareas del día. En San Diego amanece a una hora muy temprana, alrededor de las seis y media de la mañana durante todo el año y anochece entre las cinco y las seis de la tarde. De ahí que sea una sociedad de mañanas más que de noches como sucede en el caso de España.

La vida universitaria también tiene sus pequeñas diferencias. Para empezar, todos los estudiantes, o la mayoría de ellos, compaginan la vida laboral y la vida universitaria. Al tener un coste tan elevado las universidades en San Diego muchos de ellos no tienen los recursos económicos necesarios para poder afrontarlos. Es por ello que pasan parte del día trabajando y la otra parte yendo a la universidad.

En relación con esto, los estudiantes son conscientes del esfuerzo económico que les supone ir a la universidad, por lo que el nivel de involucración tanto en la participación en las clases como en las actividades universitarias o la inclusión de nuevos estudiantes es mucho más elevada que en España.

Podríamos decir que la universidad en España tiene un carácter más pasivo, ya que el estudiante llega a clase, toma apuntes y luego se va, mientras que en San Diego, y podría decir que en la mayoría de las universidades americanas, el estudiante tiene un papel activo, donde él es el protagonista y participa constantemente en la asignatura.

Por otra parte, Estados Unidos se caracteriza por su carácter individualista, contrario a lo que ocurre en España. Esto también se ve reflejado en las clases. Los estudiantes son individuos que organizan su carrera cogiendo materias según les convenga y no van a una clase con un grupo de amigos si no que van de forma individual a las diferentes asignaturas.

Dejando el ámbito académico y la vida aquí y entrando más en el ámbito personal, he de decir que San Diego es una de las experiencias que más me han cambiado la vida.

Para empezar, y principalmente, por las personas. En este año he conocido a personas que a día de hoy, me han cambiado la vida. Aquí los meses, las semanas, e incluso los días son tan intensos que parecen años en casa. Y esa intensidad viene acompañada de personas que lo hacen cada vez más especial.

Aparte de adquirir conocimientos impresionantes sobre ADE y Estudios Internacionales, viendo casos prácticos más que teóricos y abriendo mi mente a diversas formas de actuar en el ámbito laboral, he aprendido principalmente a conocerme a mí misma.

Cuando llegué a España en Navidad me preguntaban acerca de la vida en San Diego y cómo me sentía yo allí. Mi respuesta era siempre un poco escasa y a veces hasta banal porque es muy difícil explicarlo con palabras.

Esta experiencia se podría resumir en la palabra “aprender”. Aprender a salir de tu zona de confort, aprender a convivir con gente nueva y distinta a ti, aprender de las pasiones de otras personas y crecer con ellas, aprender a valorar lo que tienes porque el tiempo vuela y a disfrutar de los pequeños momentos, aprender a conocerte, aprender a potenciar lo bueno y a cambiar lo malo, aprender a dejarse llevar por lo que uno quiere, pero sobre todo, aprender a vivir viviendo en el presente y no quedarse anclado en pasado o proyectar la mirada solo en el futuro.

Mi motto en San Diego es “Carpe Diem”. Es una experiencia que se vive una vez en la vida, por eso lo único que podemos hacer es arriesgarnos, pensando en el presente y disfrutar de ella.

Vida ELU Kike 2

Enrique Mochales – ELUs por el Mundo

Por:

¡Muy buenas a todos!

Mi nombre es Enrique Mochales y este año estoy cursándolo en la Katholieke Universiteit Leuven, en el campus de Bruselas.

Mi experiencia en Bruselas está siendo una auténtica pasada, y está superando mis expectativas con creces. Siempre tuve claro que quería irme un año de Erasmus y que quería irme a un país que no se pareciese mucho a España, para poder de esta forma vivir una experiencia completamente distinta a lo que vivía en Sevilla.

Aunque es cierto que a priori no es un destino muy llamativo; una ciudad muy gris, mucho frío, una cultura bastante cerrada y para nada conocida por su ambiente universitario, a medida que pasan los días me reafirmo más en que era el destino y la experiencia que yo andaba buscando.

Kike 1

Lejos del frío, las pocas horas de luz o lo muchísimo que llueve; Bruselas es una ciudad perfecta para estudiar. Es una ciudad muy cosmopolita y que no deja indiferente a nadie. Vivo en una residencia de estudiantes donde convivimos 100 personas de los 5 continentes, pudiendo así hacer amigos de países que muchos de nosotros no sabríamos ni situar en un mapa: desde Kazajistán hasta Mongolia, pasando por los Estados Unidos, Australia y casi todos los países de Europa. Compartir mi día a día con gente tan distinta a mí me está encantando, es una oportunidad magnífica para aprender cosas nuevas y hacer amistades que estoy seguro de que perdurarán con el paso del tiempo.

Un aspecto clave que me hizo decantarme por esta ciudad belga fue la facilidad que te ofrece para viajar por todo Europa por precios irrisorios. En el primer cuatrimestre he podido viajar a Suecia, República Checa, Alemania, Austria, Eslovaquia y Polonia, entre otros; y sin gastarme más de 15 euros por trayecto. Esto para una persona que le gusta tanto viajar como a mí, hizo que tuviese muchísimo peso a la hora de escoger Bruselas, aunque a este ritmo podría haberme ido a vivir a Charleroi, ciudad donde se encuentra situado uno de los dos aeropuertos de Bruselas.

Es una ciudad con muchísima vida cultural y que tiene más cosas para visitar de las que puede parecer. Desde el Magritte, pasando por el Parque del Cincuentenario, Bois de la Chambre y el Manneken Pis, hasta la famosa Grand Place. Aunque os mentiría si no os dijera que me quedo con mis paseos por el Parque de María Luisa y mi Catedral de Sevilla.

Kike 3

Por otro lado, es un gran atractivo para cualquier estudiante de Derecho poder conocer las numerosísimas instituciones europeas que hay aquí, pudiendo incluso asistir a más de una sesión plenaria en el Parlamento Europeo y aprender muy de cerca sobre la carrera que estoy estudiando.

En cuanto al día a día, algo que sigue asombrándome es, además de la cantidad de cerveza que beben los belgas, la cantidad de tipos de cerveza que hay aquí en Bélgica. Todas siendo elaboradas mediante distintos procesos, y servidas en un vaso específico. Para que veáis lo tiquismiquis que son con esto, si tú vas a un bar, pides una cerveza, y da la casualidad de que no tienen el vaso específico de esa cerveza, el camarero se negará a servírtela y te instará a pedir otra distinta. ¡Es curiosísimo!

Como buen bruselense que soy ya, no han faltado recenas en el Fritland o cervecitas en el Delirium, bar conocido por su larga lista de cervezas, ¡llegando a tener más de 2.004 marcas diferentes! Eso si, todo suena muy bonito hasta que la cerveza vale 9 euros, precio incompatible para el bolsillo de un estudiante de Erasmus. Por lo que, como dice el refrán: a grandes problemas, grandes soluciones; nosotros optamos por un pub irlandés muy conocido por los estudiantes donde podemos disfrutar de una happy hour, que va desde las 13.00 hasta las 00.00 todos los días. ¡Más que happy hour podríamos llamarlo happy day!

Kike 4

Por último, hablar de mi universidad. La KU Leuven es una universidad de reconocido prestigio, de ahí que este enero tenga que pasármelo estudiando, y no cómo se lo pasan mis amigos en Polonia. ¡Pero esto sin duda merece la pena poniendo mi primer cuatrimestre en valor! Los profesores son muy buenos y con experiencia en distintos ámbitos, algo que a la hora de impartir las clases se nota mucho y hace que estas sean más interesantes. También me ha brindado la oportunidad de ser parte de varias asociaciones, permitiéndome así asistir a numerosas conferencias muy interesantes y conocer al resto de la comunidad universitaria.

Mientras termino de escribir estas líneas, poco antes de que aterrice mi avión en Bruselas, y sin estar preparado para el frío que voy a pasar, deciros que aquí tenéis vuestra casa en Bruselas, y que si estáis valorando todavía si iros o no de Erasmus, yo solo digo una cosa partiendo de mi experiencia: La duda ofende.

Un fuerte abrazo a todos y nos vemos prontito.

Vida ELU dani sada 1

Daniel Sada – ELUs por el Mundo

Por:

“Mi experiencia en Roma está siendo una auténtica pasada. Al principio no me convencía mucho Roma como destino: estaba muy cerca de casa, es una ciudad que ya conocía, iban varios amigos míos de la universidad… Pero cuando finalmente escogí Roma, decidí ir a la aventura. Me busqué compañeros de piso que no conocía de nada, una zona de Roma también desconocida para mí, y una universidad que nada tenía que ver con la UFV. Y ahora que estoy ya acabando mi periodo de Erasmus, puedo decir que fue la decisión correcta.

Uno puede pensar que Italia y España son bastante parecidas con todo esto de la cultura mediterránea, pero para nada. Desde el principio me sorprendió el estilo de vida italiano. Comen a la 13:00 horas, cenan a las 18:00-19:00 horas, y esa costumbre española de cervecitas con tapas en una terraza es inexistente aquí.

dani sada 3

Sin embargo, Roma te ofrece a cambio miles de oportunidades distintas. No solo todo el turismo evidente (Coliseo, Vaticano, Capilla Sixtina, las cuatro grandes basílicas…) sino que cada calle, cada casa, cada edificio tiene su historia. Y eso es algo que se nota. En Roma, parece que todo se hace a lo grande. Y pasear, y más aun vivir en Roma, te hace sentir parte de algo más grande. La gente que se piense que conoce Roma, en realidad no tiene ni idea. Es una ciudad que tiene cada día una cosa nueva por descubrir, y después de cuatro meses viviendo aquí, me he enamorado de ella. Y sé que todavía me falta tanto por conocer…

Mi primer día en Roma, he de decir que llegué un poco preocupado. ¿Conocería a gente guay? ¿Me costaría mucho hacer amigos? ¿Me llevaré bien con mis compañeros de piso?… y todas esas preocupaciones se me fueron esa misma noche. Había una fiesta organizada para los alumnos erasmus, y nada más llegar ya conocí a lo que pasaría a ser mi cuadrilla (la llaman así porque son casi todos vascos jajaja). Me encontré metido en un grupo de gente totalmente distinta a mí, con ideas completamente diferentes, y más fuera de mi burbuja de lo que nunca había estado, y sin embargo me sentía como en casa.

A partir de ahí, todo fue a mejor. Una cosa muy buena del Erasmus en general, y de Roma en específico, es que te permite viajar mucho y muy barato. En la segunda semana ya habíamos organizado un viaje, y nos fuimos a Nápoles (la mejor pizza del mundo sin duda), Pompeya y a la costa amalfitana. Una maravilla de viaje. Después hemos hecho muchos viajes más: Florencia, Milán, Venezia, Marsella, Holanda… No hemos parado.

Otra cosa que me ha encantado de Roma es la universidad. Se llama la LUISS, y la verdad, no había oído hablar de ella en mi vida. Pero es la leche. Nunca había visto una uni con tanto ambiente en el campus, con tanta actividad. Para que os hagáis una idea, en cada pasillo hay una guitarra colgada, para que si a alguien le apetece se la pueda llevar a los jardines a tocarla un rato. Tienen una zona de radio y música por si quieres relajarte un rato; una sala donde solo se puede hablar inglés con pianos, guitarras, café y galletas gratis, sofás para relajarse… En definitiva, una locura de universidad que me ha permitido conocer a muchísima gente de todas partes.

dani sada 4

Una diferencia un poco molesta de Roma comparado con Madrid es el transporte público. No es que vaya mal, es que es un auténtico caos. En realidad, toda la ciudad lo es, por eso me gusta tanto. Mis amigos y yo decimos que en Roma o le echas un par, o no cruzas un paso de cebra en tu vida. Porque aquí todo el tema de respetar semáforos no lo llevan. Con el transporte público igual, todo eso de seguir el horario como que no les apetece. Y un bus puede pasar cada 5 minutos, y luego no pasar durante 2 horas. Así que siempre tienes que estar preparado para todo.

Y esa fama que tienen los romanos de conducir mal: totalmente cierta. Pero yo no diría que conducen mal; más bien tienen sus propias reglas. Es un caos organizado, en el cual la gente hace lo que quiere, mientras sea más rápido que el otro. Si ves que el otro es más rápido, o hace el giro antes, o llega a un stop antes… le dejas pasar. Así funciona. Y una vez te acostumbras es una maravilla, porque en vez de preocuparte por seguir las normas, tienes que preocuparte por adelantarte al otro, lo que hace que conducir en Roma sea bastante divertido.

Por último, pero no por ello menos importante, quería hablaros de la fiesta romana. He de decir que no me ha decepcionado. Aquí la gente sabe cómo se sale. No tanto como en Madrid, pero saben lo que hacen. El hecho de que se pueda beber en la calle, con música, hielitos… te hace la vida mucho más fácil. Y ya si le sumas que el clima aquí es una maravilla (no he tenido que ponerme el abrigo todavía) hace que salir de fiesta sea muy fácil y económico. Hemos tenido la suerte de tener discotecas donde ponen música muy buena, con descuentos para erasmus… por lo que diversión no ha faltado. Pero mi plan favorito de Roma, sin duda, era ir a Trastevere a nuestro restaurante predilecto: pizza margarita a 3€ (tamaño familiar) y el litro de vino blanco a 8€. No había manera de no salir contento de ese sitio.

dani sada 2

Así como idea final, os recomiendo a todos los que no lo hayáis hecho que os vayáis de intercambio, y que no tengáis miedo a iros solos, a la aventura. Creo que esa es una manera única de conocerte mejor a ti mismo, salir realmente de tu burbuja, y ponerte al límite. Y ya si podéis hacer deporte si estáis de intercambio hacedlo, que a mí eso me ha faltado y se nota un poco jajaja.”

Vida ELU JP 3

Jorge Peña – ELUS por el Mundo

Por:

¡Hola ELUs! Primero que todo, me gustaría agradecer que la ELU haya contado conmigo para esta sección. He de admitir que leer las experiencias de mis compañeros me influyó bastante cuando llegó el momento de decidir si hacía un intercambio o no, y adónde hacerlo. Así que no podía rechazar la oportunidad de compartir mi experiencia con vosotros y vosotras. Para quien no me conozca, soy Jorge y estoy ahora mismo en los Proyectos Finales de la ELU. Estudio 4º de Bioquímica y Ciencias Biomédicas en la Universidad de Valencia, aunque nací y crecí toda mi vida en Alicante.

JP 1

Espero que disfrutarais del FdS de la semana pasada, ¡ojalá haber estado allí! Y es que todavía me queda poco más de un mes en EE.UU., donde estoy realizando un programa de intercambio en la North Carolina State University. El campus se encuentra en Raleigh, la capital de NC, en la costa este del país (a unas 8 horas en coche desde Nueva York hacia el sur). Aquí os enseño una foto con la mascota de la universidad, Mr. Wuf.

La verdad es que no sé ni por dónde empezar. La gente aquí ha intentado que esté a gusto desde el primero momento. Tuvimos unos días de orientación muy intensos al principio, pero desde luego merecieron la pena. Algo que me chocó bastante fue la simpatía y las ganas de ayudarte de todo el personal que nos acompañaba, algo que no ocurre en mi universidad (lo sé de primera mano). Además, les encanta dar cosas gratis, ya he acumulado orgullosamente cuatro camisetas, tres pajitas metálicas, tres aislantes para que la cerveza se mantenga fría y cuatro cantimploras (y más cosas, pero ya paro).

Una diferencia importante es lo mucho que disfruto las clases aquí. Es cierto que el contenido es menor, pero noto que estoy aprendiendo mucho más. Son muchísimo más interactivas, y el profesorado es muy atento y procura darte retroalimentación tan pronto como les sea posible. Yo estoy teniendo que trabajar bastante porque tengo muchos trabajos y exámenes, pero he de reconocer que tengo tiempo suficiente como para hacer otras cosas sin agobiarme demasiado. He aprendido que ir al gym no es tan malo y que las agujetas se pasan; hasta le he cogido el gustillo a ir a dos o tres clases por semana.

JP 2

Por supuesto, han caído algunos viajecitos fuera de North Carolina: Miami, Washington D.C. y Boston. Me han encantado las tres, aunque a mi bolsillo no demasiado (viajar por aquí es más caro de lo que esperaba). También me he ido de acampada a la montaña, que se pone muy bonita en otoño, o disfrutado de experiencias como la State Fair (una feria a lo gigante) de la que os enseño una la foto con mis amigas Lara y Josephine.

Además, he tenido la suerte de poder ser parte del Global Village. Se trata de un Living and Learning Village, una comunidad dentro de una residencia universitaria. El objetivo de ésta es poner en contacto estudiantes internacionales con estudiantes estadounidenses, creando una realidad muy diversa y enriquecedora. Tenemos actividades muy interesantes todas las semanas para conocer otros países del mundo y compartir nuestros orígenes. Mi compañero de habitación es alemán, y aunque al principio no me entusiasmaba la idea de compartir habitación, lo cierto es que estoy muy contento de haberlo hecho y de tenerle como un amigo más. En la foto principal está mi grupo de amigos de la residencia; hay personas de Sudáfrica, Reino Unido, Noruega, EE.UU, Irán, Alemania, Países Bajos y Austria. También he conocido gente de Japón, Ecuador y más países gracias al estar viviendo aquí. Esto me ha impactado de manera muy profunda, ya que me ha hecho consciente de lo diversa que es la humanidad y de lo importante que es pensar en los diferentes contextos de los que venimos.

Por último, definitivamente animaros a que hagáis algo parecido si tenéis la oportunidad. En mi facultad la movilidad está hasta “mal vista” por algunos profesores, y encuentras muchas trabas por el camino. Sin embargo, puedo afirmar con rotundidad que todo ha merecido la pena con tal de haber estado aquí. Me entristece mucho pensar que en un mes ya no estaré aquí, pero sé que miraré con alegría todo lo que he vivido aquí, que seguro me ayudará a mirar mi futuro con un entusiasmo añadido.

¡Eso es todo! Solo me queda agradecer a mis padres por el apoyo que me han ofrecido en todo momento??.

Un abrazo a todos y todas, ¡nos vemos pronto!

Jorge

Vida ELU 1

ELUs por el Mundo – Javier Gutiérrez-Gil y Gonzalo Rosillo

Por:

¡Buenas a todos!

Somos Gonzalo Rosillo (ADE + RRII) y Javier Gutiérrez-Gil (Derecho + RRII), de cuarto de ELU. Este cuatrimestre estamos disfrutando de nuestra experiencia de intercambio en Sydney. Ambos estamos estudiando aquí RRII, en la UTS y la University of Sydney respectivamente.

A mediados de julio desembarcamos como descubridores en esta tierra austral que nos recibió con más frío del imaginado. No vamos a mentir, la primera toma de contacto no fue la esperada. Nuestras ideas de sol y playa todos los días se esfumaron en cuanto pudimos comprobar que las temperaturas no superarían los 15º durante el primer mes y que después de venir de un verano en el que el día acababa a las diez de la noche, pasábamos a un invierno donde nos despedíamos del sol a las cinco de la tarde. Sin embargo, nuestro espíritu ELU no podía permitir que tal adversidad supusiera un obstáculo para conocer las maravillas que oculta este país.

2

Caracterizada por ser una ciudad cosmopolita, Sydney alberga una riqueza multicultural que la hace única. Personas de todos los continentes, barrios de tal contraste que llegan a hacerle a uno creer que se encuentra en diferentes ciudades en tan solo veinte minutos de paseo: The Rocks, conocido por ser el barrio más antiguo de la ciudad, que enamora a cualquiera que lo visite por sus terrazas y majestuosas vistas a la famosa Ópera de Syndey; Chinatown, donde la multitudinaria población asiática se congrega en su pequeño oasis en el centro de la ciudad; Surry Hills, un barrio bohemio que nos recuerda con cariño a las zonas de Chueca o Fuencarral; o Darling Harbour, escenario de los famosos fuegos artificiales de fin de año y el lugar ideal donde disfrutar de un Gin Fis en una noche de verano. Como podéis observar, nuestra estancia no está quedando en vano, y cualquier mínimo espacio de tiempo que tenemos es empleado en disfrutar de tan curiosa ciudad. Pero nuestra formación “Eludita” nos impulsa a salir de Sydney y conocer, no solo los bellos paisajes de las Blue Mountains o las puestas de Byron Bay, sino que saltamos el charco y visitamos Nueva Zelanda, donde la majestuosidad de sus paisajes y naturaleza hace a uno sentirse pequeño. En unas semanas, visitaremos la Gran Barrera de Coral, donde se esconde uno de los mayores tesoros de este mundo. Y nuestra travesía no acaba ahí. Como despedida, visitaremos el continente asiático, deteniéndonos en Singapour, Malasya, Tailandia y Camboya, antes de volver a España como el turrón, por Navidad.

3

Por muy bonito que suene, no todo es disfrutar y viajar, también trabajamos, un poco al menos. Nuestro recibimiento en ambas universidades estuvo marcado por el respeto cultural a los aborígenes que habitaban estas tierras, acompañado de una danza tribal; pero no os vamos a engañar, nosotros nos quedamos con nuestras sevillanas. La carga de estudio es mucho menor que en España, pero se caracteriza por ser pragmática y estar sustentada en la participación activa del alumno. La metodología difiere en el sentido de que las clases son previamente preparadas por el alumno mediante la lectura de textos académicos, los cuales son tratados en las denominadas tutorials, grupos reducidos de alumnos en los que prima la intervención de los mismos.

Para desconectar de tal carga de trabajo y cansancio por viajar, nos aventuramos a conocer la fiesta sydneyesa. Ilusos e inocentes de nosotros, en nuestra primera visita al supermercado fuimos conscientes de que nuestros refrigerios nocturnos a base de Gin Fis y Ron Cokes eran una utopía ante la falta de poder adquisitivo. Éstos tendrían que esperar un cuatrimestre. Sin embargo, nos topamos con quien todos consideran su mejor amigo: el Goon. Si venís aquí, no tardaréis en conocerlo. Nos sorprendió la diferencia cultural que existe con España en lo que respecta a la vida social. Las calles no tienen la alegría de Madrid, ni la belleza de San Sebastían, pero sus enormes rascacielos y hermosos parques dotan a la ciudad de un encanto propio. Una de las grandes maravillas de Sydney son sus más de ochenta playas, de belleza impactante, que invitan a disfrutar del típico día de surf y sol tan característico de Australia. Sin embargo, no ha sido hasta hace un mes que hemos podido empezar a disfrutar de la verdadera vida “aussie”.

4

Sin embargo, si solamente viviéramos así nuestro intercambio, estaríamos desperdiciando una de las mejores oportunidades para crecer personalmente. A él vinimos cada uno con una serie de objetivos propios que se nos han ido planteando desde la ELU, tanto por los mentores, como en los módulos o las experiencias vividas en ella. Encontrarnos, no solo expuestos a salir de nuestra zona de confort, sino también ante la mejor oportunidad de conocernos a nosotros mismos, nos ha hecho valorar todas y cada una de las enseñanzas que nos llevamos de la ELU. No somos ya aquellos estudiantes de primero que entraban nerviosos en el hall del edifico H, expectantes ante la incógnita de lo que depararía la universidad. Reflexionando, nos hemos dado cuenta de lo mucho que hemos crecido y madurado, de lo agradecidos que estamos a la ELU por habernos abierto los ojos, y orgullosos de haber respondido a su llamada con un sí rotundo. Es gracias a ella y a Becas Europa la razón que nos ha permitido exprimir esta experiencia como nunca hubiéramos podido hacer.

5

Nos gustaría acabar este “ELUs por el mundo” como lo hemos empezado, hablando de descubrimientos. Una de las cosas que ambos nos llevamos en el corazón, a parte de la belleza natural, el crecimiento personal o la experiencia universitaria fuera de España, es el descubrimiento de la importancia de la amistad verdadera. Esta experiencia nos ha abierto los ojos ante la gran suerte que tenemos de poder llamar al otro amigo, alguien en quien confiar, y que nos brinda su apoyo desinteresadamente, pero con quien también disfrutamos mas de las experiencias que vivimos, pues las compartimos. Se trata de descubrir a alguien que sepa juzgarnos, pues conoce nuestro pensamiento; alguien cuyos elogios sean los que mas ambicionamos y su critica la que mas tememos. Al fin y al cabo hemos descubierto que la amistad es descubrir a alguien que te responda: “Vaya, pensaba que era el único”.

Vida ELU photo5895524612073173345

Narci Soto – Elus por el Mundo

Por:

Empecemos por el principio… Bueno, os ahorraré las 6 horas de tren de Cádiz a Barajas y las veinte horas de vuelos hasta llegar al aeropuerto de Chicago. La historia de mi año en EEUU empieza en un autobús a las 2 de la mañana en medio de los (Muchos) campos de maíz que hay en el estado de Indiana, estado de EEUU donde se encuentra la universidad de Purdue.

Tuve la suerte de disfrutar estudiando un año en esta universidad que, aunque poco conocida, ha sido el hogar de Neil Armstrong y de muchísimas mentes brillantes que impulsaron la carrera espacial y que hoy día continúan ensanchando las fronteras del ser humano. Llegaba esperando, supongo que como todo el mundo, Estados Unidos tal y como te lo pintan en las películas: rascacielos y ciudades gigantescas que se extienden hasta donde llega la vista.

photo5895524612073173350

Y aunque este país sea uno de los países donde los estereotipos se cumplen más a rajatabla, la realidad no tardó en romperme los esquemas. Recuerdo despertar en el autobús que me llevaba del aeropuerto de Chicago a la universidad de madrugada, por una carretera totalmente a oscuras y en tan mal estado que parecía que el autobús fuera a desmontarse. Y tras un buen rato de desorientación y un poco de miedo, apareció el campus universitario de la nada. Una ciudad de casi 100000 habitantes donde más de la mitad de la población son estudiantes universitarios como nosotros y donde todo se ha construido con el propósito de desarrollar al máximo las capacidades de los alumnos de la Universidad.

Como os imaginaréis, este es un entorno vibrante donde uno tiene la sensación de que puede pasar de todo, desde luego no era nada que yo pudiera imaginarme conociendo los campus universitarios españoles. Para poner un poco en contexto la magnitud del asunto, os arrojo algunas cifras: El campus cuenta con casi 20 residencias Universitarias, un workshop dedicado únicamente a proyectos personales de los alumnos que requirió una inversión inicial de casi 2 millones de dólares, estadio de fútbol americano y estadio de baloncesto (Con capacidad para 57000 y 14000 personas respectivamente) y para rematar, aeropuerto propio. Esto sumado a la infinidad de laboratorios, infraestructuras e instalaciones con las que cuenta la universidad.

En definitiva, un entorno donde las posibilidades son tan amplias como tu imaginación y donde es muy fácil sentirse muy pequeño.
Podría hablar de los muchos viajes que he hecho o del frío que hace en Indiana en invierno (En serio, hace mucho frío, especialmente para un andaluz), pero en lugar de eso me gustaría explicar lo que me ha enseñado este año fuera de España:

El mundo es enorme, y es sorprendente salir de tu país y de tu zona de confort y ver que muchas cosas que damos por sentado a diario – estructuras sociales, esquemas de vida, formas de relacionarnos con el mundo – son tan diferentes incluso en otro país occidental. Es una experiencia que te abre la mente y que es imposible explicar, hay que vivirlo.

photo5895524612073173351

Recursos no equivalen a desarrollo o a bienestar, ni siquiera garantizar el progreso tecnológico. Empezaba comentando que la Purdue está rodeada de campos de maíz, y para que comprendáis a lo que me refiero, me gustaría que buscarais Purdue en el mapa y os empecéis a alejar (Spoiler: Vais a tener que alejaros mucho hasta encontrar algún otro lugar habitado). Estados Unidos es un país con muchísimos recursos y desde el exterior se ha idealizado por eso, sin embargo, es un país donde una buena parte de la población viven en granjas y nunca han salido de su estado. El estado de Indiana no es un caso aislado.

Si pudiera achacar el nivel de desarrollo estadounidense a una única causa, diría que se debe a que hacen una gestión de los recursos que apoya casi en exclusividad al talento. Y aunque se debería tomar ejemplo en España, el nivel de calidad de vida en nuestro país es infinitamente mayor. Con esto también quiero destacar que no es que los estadounidenses sean las mentes más brillantes del mundo, más bien al contrario. La apuesta tan grande que hacen por el talento hace que el talento se acomode. El ingenio surge de la necesidad, y podría apostar sin miedo a equivocarme que en España tenemos muchísima mas materia prima humana para triunfar que los estadounidenses. El mundo lo mueven personas como tú y como yo.

photo5895524612073173344

Como reflexión final, os diría que no tengáis miedo. Irse fuera de casa siempre impone, y es más difícil cuanto más lejos te vas. Pero nosotros tenemos capacidad de sobra para defendernos allá donde vayamos, y hay que ser dignos representantes de nuestro país, de nuestras universidades y nuestras familias, y no dejarse intimidar por lo grandes que parezcan los retos. Nosotros podemos dar mucho más de lo que creemos.

Y por supuesto, si os vais de movilidad, viajad, conoced gente, buscaros algún trabajo a tiempo parcial, prácticas, haced deporte, apuntaros a asociaciones… Todas estas cosas hicieron de mi año un año diferente e inolvidable y me han abierto las puertas para quedarme otro par de años más estudiando un máster allí, y espero que vosotros lo exprimáis aún más y disfrutéis la experiencia. Quién sabe, tal vez nos veremos en alguna esquina del mundo.

Vida ELU 1548953462214-23

Nekane Romero – Elus por el Mundo

Por:

Me recibió a mediados de septiembre una Suiza cálida, alegre y vibrante. Con la cara pegada a la ventanilla del tren que comunica el aeropuerto de Ginebra y Lausanne, observaba cautivada los kilómetros y kilómetros de verde prado, aquí y allá moteado de enormes vacas. Sin duda, esa era la Suiza de postal. Pero ¿cuánto tardaría en revelar su otra cara, gris y tapizada de nubes?

IMG_5760-14Lo cierto es que aún tendría que esperar mucho para conocer a Mr. Hyde. Las primeras semanas, todavía sin clases, aprovechamos para intentar conocer un poquito la ciudad. Digo intentamos porque aún hoy nos perdemos con razonable frecuencia. Y es que Lausanne es una villa curiosa. A orillas del lac Léman, la colina sobre la que está construida asciende suavemente unos 500 metros, lo que se traduce un desnivel considerable para una población de 130.000 habitantes.

IMG_2982-29

El punto más alto es la catedral, situada en el centro de un laberinto de callejones, no muy lejos del Hôtel de Ville y su reloj danzarín en las horas puntas, ni del Palais de Rumine, la gran biblioteca que alberga el Museo de Ciencias. De ahí hacia abajo, la ciudad está construida en distintos niveles; es decir, puedes salir de casa tanto por el cuarto (pocos edificios tienen más de cuatro plantas) como por el primer piso, ya que las calles que rodean el bloque tienen mucha pendiente. En cada esquina te encuentras un tramo de escaleras; las más famosas, las Escaliers du Marché. La calle central, un antiguo río hoy desviado — el Flon —, está cubierta por una bóveda de puentes cada pocos metros.

Processed with VSCO with c1 preset

Lo que más me llamó la atención, en esos primeros días, fue la dinámica vida social de la ciudad. Cada sábado, una marabunta de agricultores inunda el centro histórico con productos de la región. Hay conciertos — sobre todo de jazz, porque tenemos muy cerquita Montreux, donde en verano se celebra el famoso encuentro para los amantes de este género —, festivales de comida internacional, semanas de cine y ferias sin razón aparente. Los domingos, las familias aprovechan para pasar la mañana junto al lago, en una de sus pequeñas playas o en la zona de las barbacoas. Por la tarde, sin excepción, la gente joven se reúne en el Great Escape, uno de los bares más antiguos de la ciudad, para disfrutar de música en directo.

En resumen, Lausanne superó con creces mis expectativas desde el principio. Las clases de la facultad de Medicina no son muy distintas a las de España, aunque sí es cierto que tienen un enfoque más pragmático. Las prácticas en el CHUV (el hospital de aquí), en cambio, son muy diferentes: el alumno es siempre el centro del proceso docente y se integra en el equipo como un médico más. Aunque no maneja él solo al paciente, sí tiene que tomar buena nota de todo lo que se hace, para después escribir la historia clínica y exponer los casos en el colloque de la mañana.

PHOTO-2018-12-01-23-19-14 21-25

Ahora mismo estoy haciendo un mes de prácticas en el Centro Leenards de la Memoria, donde llevan a los pacientes con sospecha de Alzheimer, y otros tipos de demencia. Un dato curioso, para los ELUs médicos: todas las semanas, los distintos servicios tienen coloquios interdisciplinares, ya sea entre neurólogos y radiólogos para confirmar lo que se ha escrito en los informes, o entre distintos hospitales (por videoconferencia) para consultar los casos más llamativos. De esta forma, el médico responsable nunca está solo en su decisión terapéutica y todos se nutren de la experiencia del otro. Es un sistema del que, a mi juicio, tenemos muchísimo que aprender.

La mayoría de estudiantes de medicina vivimos en una residencia justo al lado del hospital. Es una buena oportunidad para relacionarte con estudiantes locales; sin duda, las cenas en la cocina fueron mi primera clase de francés de la rue y son todavía el momento del día donde más me lanzo a hablar. Así, aunque la mayor parte del tiempo la pasamos con otros Erasmus, de entre mis compañeros de piso me llevo un montón de buenos amigos, la mayoría suizos y franceses, pero también italianos, japoneses, irlandeses…

escaliers du marche?ü-10

Sobre el aprendizaje de la lengua, otra de las mejores oportunidades nos la brinda la propia universidad (la UNIL): en lugar de poner clases de francés exclusivas para extranjeros, nos permite incorporarnos a cualquier clase del diploma de filología, sin ser demasiado estrictos con nosotros. El punto fuerte de esto es que puedes elegir clases sobre prácticamente cualquier tema que te interese; por ejemplo, el cuatri pasado probé con una asignatura llamada “Surrealismo: La revolución por la imagen” y este último me he iniciado en la improvisación teatral. A este respecto, también los deportes son una ocasión perfecta para llegar a conocer mejor la cultura y el carácter del país.

En este caso, el deporte no podía ser otro que el esquí (una de las razones por las que elegí este destino en primer lugar). Los amaneceres rosados en el tren, adormilados al ritmo de The Cure, el olor a pino fresco en la primera bajada entre los árboles y la visión de la sublime cordillera de los Alpes desde la cima del Mont Fort son algunos de los recuerdos que guardaré con más cariño de mi estancia en Suiza.

Os animo a todos a descubrir este maravilloso país. ¡Un abrazo fuerte!

Vida ELU IMG_6884

María Santaolalla – Elus por el Mundo

Por:

¡Hola familia!

Soy María Santaolalla de 3º ELU y estudiante de ADE+Derecho en la Universidad Carlos III y este año estoy viviendo uno de los mejores años de carrera aquí en Viena, Austria. (Si es de interés, he venido con Derecho aunque también he podido cursar algunas asignaturas del grado de ADE; en caso de venir solo con ADE, otra universidad recomendable es la WU aunque no está en el centro).

IMG-20190123-WA0003

A la hora de sentarme a buscar destino ERASMUS, muchísimas opciones fueron las que me planteé, pero al final conseguí reducir la elección a: UCL (Londres) y Universität Wien (Viena) ¿Y por qué Viena al final? Pues, sinceramente, porque me dejé llevar por el corazón. Austria es un país con el que mi familia está ligada, no conocía absolutamente a nadie (lo cual lo hacía aún más atractivo, una buena aventura y una oportunidad para romper tus propios límites) y no se cómo describirlo, pero sabía que aquí iba a encontrar un hogar.

Pues bien, me planté aquí un mes antes de que empezaran las clases (fue septiembre, no os asustéis) para meterme un intensivo de alemán y así, poder asentarme, adaptarme y aprender a manejarme por la ciudad tranquilamente. El aterrizar aquí fue la pera, sabía que Viena era bonita, pero en persona es grandiosa. Y sí, GRANDIOSA es la palabra que describe esta ciudad, una concentración de cultura, arte, historia, música… además de ser considerada la ciudad europea con mejor calidad de vida. Pasear por sus calles es un constante admirar los edificios, sin exceptuar ninguno; una simbiosis de arte clásico, barroco, modernismo… y todo al alcance de tus ojos. En sí, la ciudad es una obra de arte. Tener la oportunidad de poder pasar aquí un año entero es un gran regalo. Comparada con Madrid, es una ciudad más bien pequeña, lo cual lo veo como una súper ventaja: el hecho de vivir en una ciudad tan grande hace que pierdas un poco el concepto de ciudad y que termines tomando como referencia tu zona únicamente. Aquí en cambio es una gozada poder tener todo tan cerca, poder salir de la universidad e ir a la Albertina a ver una exposición de Monet o cogerte el tranvía y plantarte en Wienerwald (bosque de Viena) para hacer una pequeña excursión por sus colinas, que el trayecto más largo en transporte público sea de 40-45 mins, que el transporte público funcione tan, tan bien…

PicsArt_09-13-12.40.38 (1)

Otro punto a favor es su situación geográfica, en medio de Europa. Bratislava a 1h, Budapest a 2´5h, Italia a 4h, Praga… son algunos ejemplos de destinos que tienes a tiro de piedra y perfectos para escaparte algún fin de semana. Por no hablar de ciudades dentro de la propia Austria: Salzburg, Graz, Hallstatt…

 

Es verdad que el nivel de vida aquí es alto, no obstante, los estudiantes conseguimos buenos precios en transporte (70EUR/semestre), museos, fiesta… En el terreno del día a día, recomiendo 100% residencia. Yo estoy en una que es pequeña pero el resultado es que somos una familia; está en un barrio precioso a 20 mins en bus de la universidad y con gente que estudia aquí toda la carrera (lo cual es una suerte pues te facilita el poder conocer a gente del país pero, sobre todo de la ciudad, para hacer planes que no podrías hacer de no conocerles o planes que no vivirías igual de no conocerles- en el sentido que te alejan de ser turista y te hacen conocer las cosas con otros ojos).

En cuanto a la universidad, yo, personalmente estoy muy contenta con los profesores y compañeros. El sistema es distinto al español y también el ambiente que se respira, la implicación y motivación por parte del profesorado y también del alumnado, el nivel de las clases… Hay muchos formatos de clases: las hay intensivas de 1 mes, estilo lecture tradicional, Reading-lectures, teóricas, prácticas, de investigación a través de un seminar paper, en despachos de abogados… lo cual es genial, es un sistema muy dinámico y cada clase es única. Antes de que se me olvide, una cuestión práctica: no hay problema a la hora de coger asignaturas y hay muchas ofertadas en inglés (me he podido traer un total de 70ects). En contra de la concepción que se tiene de ERASMUS, puedo decir que este año estoy aprendiendo más y disfrutando aún más a la hora de estudiar. 1538247066000Veo que la experiencia ERASMUS va de la mano de la actitud con la que la quieras encarar y que sacas de ella experiencias, crecimiento y puntos positivos en la medida que los busques. Esto no solo lo podemos aplicar a nivel universidad y estudios, pero también a nivel de conocer la ciudad y el país: eres tú quien decides comportarte como un turista más, vivir modo ERASMUS… o bien, hacer de esta experiencia algo grande, una oportunidad de empaparte bien del país, de la gente; aprender, crecer, transformarte…

 

En fin, Viena está siendo una gran experiencia, 100% recomendable. Una oportunidad perfecta para poder concentrar universidad, aprendizaje, crecimiento, nuevas amistades, arte, deporte, fiesta, naturaleza, cultura… y ¡qué decir de los idiomas! Acostarte cada día habiendo hablado 5 idiomas no suele pasar!! (el lío que se te arma en la cabeza es otra cosa…)

Y dicho esto, si alguien está interesado en venir o tiene dudas que no dude en decirme!

¡¡¡Un abrazo muy fuerte!!!

Vida ELU maria muñoz 4

Elus por el Mundo – María Muñoz

Por:

Ciao a tutti!

Soy María Muñoz, aunque muchos me conocéis como Merimu. Hace seis meses, cogí un avión con destino Roma para el que, por primera vez en mi vida, no había comprado billete de vuelta. No sé si fue eso, o verme sola en el aeropuerto cargada de cosas, o la pena que me había dado despedirme de mi amiga Manuela unos minutos antes, o pensar que no pisaría España en algo más de tres meses, o el miedo mezclado con ilusión (y demasiados sentimientos más), lo que me hizo, también por primera vez, llorar antes de iniciar un viaje; con lo mucho que me gusta recorrer mundo. Ahora mismo, no puedo estar más contenta por la decisión que tome.

maria muñoz 1

A estas alturas, me da la sensación de que el mes de septiembre fue hace mucho. Al final, eso pasa siempre cuando te sientes en casa; y es que Roma se ha convertido en otro de mis hogares. Y precisamente mi casa (ahora os hablo de la física) me ha dado dos de mis mayores regalos de todo el curso: Andrea y Esther, con las que, al final, comparto mi día a día aquí. Creo que hacemos un gran equipo, porque somos capaces de sacar lo mejor de cada una de nosotras (aunque a veces nos queramos matar).

La uni con la que hago el intercambio es la Università Europea di Roma (que es como la UFV de aquí). Lo único malo que puedo decir de la universidad, aparte del caos característico romano, es que me pilla lejos de casa. Es una universidad muy pequeñita y éramos pocos internacionales el primer cuatri, por lo que al final, nos conocíamos todos. Además, como tenía una asignatura en la que era la única internacional, hice algún amigo italiano. Me fue genial el primer cuatrimestre, aunque tuve que cursar asignaturas a distancia, que eso no es siempre muy fácil, ya que algunos profesores no prestan mucha atención a los que estamos fuera. Este segundo cuatri estoy haciendo prácticas y estoy más desconectada de la uni, pero tengo ganas de volver y de conocer a los nuevos internacionales que han llegado, porque somos más y ha llegado gente de más lejos.

maria muñoz 3

En cuarto de carrera, debo hacer unas prácticas curriculares; por lo que tuve que buscarlas aquí. Estoy en RCI Bank and Services, que, explicado con simpleza, es la banca de Renault. Trabajo dentro de la dirección de MK, en la parte de seguros, y en mi equipo somos 6 chicas. Resulta ser un equipo un poco internacional, pues somos cuatro italianas, una francesa con la que puedo hablar español, Pascale, y yo, la pequeña del equipo. Está siendo una experiencia maravillosa por muchas razones. En primer lugar, y desde el primer momento, porque me he sentido muy acogida y ayudada por todos. En segundo lugar, porque he podido hablar italiano como no había podido hablar hasta ahora. Y en último lugar, más académicamente hablando, he podido observar el funcionamiento de una gran empresa, asistir a reuniones bastante internacionales, mejorar mis conocimientos y habilidades en diferentes cuestiones, así como ver aplicado a la práctica muchas cuestiones que había visto de manera teórica.

Roma es una ciudad tan maravillosa… Y es maravillosa porque es capaz de reunir en cada uno de sus rincones la belleza con el caos absoluto: ¡me fascina! Y tiene otra cosa que también la convierte en un lugar tan especial, y es que siempre te sorprende; pues nunca sabes lo que te puedes encontrar dando un simple paseo. ¡Y cómo me gusta eso! Estoy intentando conocer cada uno de sus lugares (los más conocidos pero sobre todo los que no lo son tanto), pero es tan grande que es muy complicado. Eso sí, tampoco pueden faltar los viajes, y he podido viajar bastante: Cinqueterre y las maravillas escondidas en sus cinco pueblos, la playa de Ostia, Tivoli, Milán, Pavía, Verona, Florencia, Pisa, San Gimignano, Siena, Budapest, Londres, Perugia… Y solo tengo ganas de moverme más y más!!!

maria muñoz 2

Estoy feliz porque Roma, se ha convertido, sin ninguna duda en otro de mis hogares, y siempre lo será. Creo que nunca olvidaré sentarme en la Fontana de Trevi y después en la Piazza Navona y que no hubiera nadie a mi alrededor, excepto mis amigos, en plena noche. Ni visitar la capilla de los guardias suizos que está dentro del Vaticano y encontrarme allí a un antiguo guardia (de hace 50 años). Ni perder tres trenes para visitar Tivoli. Ni aquel cartogo con Esther en Milán para no perder nuestro tren. Ni las conversaciones con Andrea hasta las tantas escuchando toda la música que nos encanta a las dos. Ni las noches de fiesta con Luis y Carlos (y las recenas de después, por supuesto). Ni los trenes de camino a la uni con Lucía. Ni Cinqueterre. Ni el viaje a Budapest con Lu, Nago, Gema y Geleles para visitar a Terete. Ni sentirme aún más en casa con las visitas que recibíamos de España. Ni las cervezas en el Gianicolo con Roma a nuestros pies. Ni algún que otro atardecer desde el Pincio o il Giardino degli Aranci. Ni los paseos por el bohemio Trastevere. Ni los platos de pasta carbonara (o cualquier otra). Ni tantas otras muchas cosas y personas con las que he coincidido aquí.

Gracias Roma, por ser tan especial y maravillosa como eres. Y gracias mamá y papá por creer en mí y permitir que esté viviendo de esta experiencia que tanto me está ayudando a conocerme mejor y a crecer como persona.

Vida ELU Tierra Santa

ÁNGELA RAMOS NOS CUENTA SU EXPERIENCIA EN TIERRA SANTA

Por:

“El pasado mes de febrero, tres alumnas de la ELU tuvimos la suerte de poder viajar a Tierra Santa con un grupo de alumnos de arquitectura de la UFV. Sin duda, un viaje en el que todos teníamos puestas muchas ilusiones y esperanzas, y que, más allá de nuestro nivel de fe individual, esperábamos nos conmoviera.

Desde la primera noche, al compartir presentaciones y expectativas entre todo el grupo, se intuía que serían días intensos y muy especiales. Y creo que si el viaje tuvo tanto éxito, fue precisamente gracias a esta puesta en común, en la que nos abrimos ofreciendo al resto nuestras más sinceras intenciones, presentando el camino que cada uno esperaba recorrer con esta peregrinación, invitándonos unos a otros a recorrerlo juntos.

Empezó así el viaje, y la primera parada fue el Primado de Pedro, lugar en el que Jesús confirmó a San Pedro al frente de su Iglesia. Primer punto de inflexión. Me hice plenamente consciente de que todos tenemos una misión. Todos estamos llamados a algo. Hemos nacido en un lugar, con una familia, unas capacidades, un carácter, unos amigos, etc. y debe haber un modo en el que volcar todo ello, que es mi persona, para servir a los demás de la mejor manera posible, de la manera más plena. ¿Por qué me ha situado Dios en este entorno y no en otro? ¿Por qué me ha dotado de ciertas aptitudes y debilidades y no de otras? ¿Cuál será el plan que tiene pensado para mí? ¿Qué espera de mí? Todas estas preguntas fueron el hilo argumental que me acompañó el resto del viaje, junto a algunas otras que fueron apareciendo.

Tras un par de días visitando otros lugares próximos al Mar de Galilea, como Cafarnaúm, Magdala o el Monte Tabor, descendimos hacia el sur por Nazaret, Caná y Belén, donde casi inevitablemente, con el ejemplo de María, uno se da cuenta de lo centrados que vivimos en nosotros mismos, y lo importante que es sin embargo abrirse a lo demás, estar atentos a las necesidades ajenas, vivir con un sí continuo que genere humildad, entrega, felicidad, amor y caridad entre quienes nos rodean.

Y finalmente llegamos a Jerusalén. Cumbre del viaje y se podría decir, centro de la Humanidad. Se trata de una ciudad en la que todo se ve con otros ojos y se siente de manera diferente. Porque celebrar Eucaristía en el Calvario, hacerse consciente de nuestras debilidades y errores en San Pedro en Gallicantu, compartir nuestras preocupaciones más profundas en Getsemaní, realizar un Via Crucis por sus calles, pensar en qué poner la verdad de la vida para no caer en las tentaciones diarias en el mismo desierto de Judea o rezar el Padrenuestro en el Monte de los Olivos es algo completamente diferente a todo lo que pueda haber creado nuestra imaginación previamente. Es algo que nos traspasa y conmueve, que transforma la forma en la que contemplamos la vida y a las personas que nos rodean.

De todos estos lugares nos íbamos con alguna reflexión, alguna frase, alguna sensación, que quedó en nosotros como una semilla, que ha ido germinando desde nuestra vuelta a España y sin duda lo seguirá haciendo, y su fruto nos sorprenderá en los momentos y situaciones más inesperadas, cuando creamos que este viaje ya era cosa del pasado. Y es que experiencias como esta, que moldean la persona en que nos estamos convirtiendo, nos acompañan ya siempre en nuestro caminar.”

Vida ELU Lucia Sanchez 1

ELUs por el Mundo – Lucía Sánchez

Por:

Queridos Elus:

Por fin me decido a escribiros. No sé si puedo contaros algo que os sirva pero, como aquí en Los Ángeles todo pasa tan rápido y hay tantas cosas que quiero hacer, creo que escribiros al menos va a ayudarme a poner todo en perspectiva. Han pasado cinco meses desde aquel día en que comenzaba mi viaje en Santander. Sin darme cuenta, ¡ya había llegado el momento! Inicié esta aventura y la sigo viviendo sin expectativas, sin esperar nada, recibiendo las alegrías con sorpresa y las dificultades con el agradecimiento del que quiere aprender.

Lucia Sanchez 4

Recuerdo que el verano se me había hecho insuficiente. En el autobús de camino a Madrid, donde tomaría mi vuelo a California, me preguntaba por qué de nuevo me alejaba de mi familia y de mis amigos (¡con todo lo que les quiero!). Estoy hecha de inquietud, y ahora veo que marcharme me está sirviendo en mi búsqueda. No estaba nerviosa, de echo estaba muy tranquila. Fuera como fuese lo que me esperaba en Los Ángeles, sabía que había un lugar en mi donde encontrar paz.

Al llegar, todo era nuevo: el espacio, las personas, el lenguaje. Todo lo aparente había cambiado en un instante. El campus de UCLA es de película: el nombre de la universidad por todos los lados (hasta en la ropa de la gente), el enorme campo de fútbol, carteles en búsqueda de animadoras, y un montón de estudiantes de clubs universitarios repartiendo flyers en Bruin Walk. Los edificios son preciosos y estamos rodeados de naturaleza (¡y de muchas ardillas!). Al llegar no podía salir de mi habitación sin el mapa del campus si quería llegar a los sitios. Las calles estaban llenas de estudiantes de un lado para otro porque todos estábamos de mudanza, y había mil eventos para dar la bienvenida al nuevo curso. Me sentía muy agradecida de estar aquí.

En lo personal, he de decir que había subestimado el cambio cultural. Me da la impresión de que, por lo general, los estudiantes americanos son más reservados y se creen autosuficientes, perdiéndose la parte tan humana y profunda de la amistad. No están acostumbrados a darse, y por ello, cuando lo hacen es muy especial. Me siento súper agradecida porque Kat me apoye con mis clases sin apenas conocerme, porque Jen me regalara un kit de supervivencia para superar nuestros exámenes y Seble dejara bajo mi puerta algunas de sus mascarillas favoritas, por las risas y la complicidad que comparto con Riya, porque Kelly me invite a salir de fiesta con sus amigas o Zuleyka a ir al gimnasio juntas. Además he tenido la suerte de coincidir con otros estudiantes españoles como Antonio e Irene, o Nacho, Álvaro y Eloy, y darme cuenta, cuando nos contamos cómo nos va, de que todos nos vemos reflejados de alguna manera en la experiencia del resto.

Lucia Sanchez 2

Fuera de la universidad también puedo contar con gente espectacular aquí. Una de mis mayores suertes es tener a Visi y a George en Los Ángeles, y a Celia en San Francisco. Ellos son mi familia sin serlo. Me encanta la frescura y la ternura de Visi, la búsqueda de conexión con todos de George, y la pasión y los sueños de Celia. Estar con ellos me hace recarga las pilas. El pasado mes vinieron a verme mis padres y nos encontramos todos. Además fuimos a Baja California donde pude conocer a Solange, Benito, Oliva, Abigail y Mauricio. No recordaba lo que era disfrutar tantísimo de un viaje (¡solo nos faltaba mi hermana!), y todo gracias a estas personas tan cálidas, generosas y buenas. Ahora son de nuestra familia también. Qué bonito es ir dejando un trocito de uno mismo junto a personas queridas en distintos sitios del mundo, y sentirse, a pesar de la distancia, acompañado por ellas.

Lucia Sanchez 4

En lo académico, me encanta la libertad que tiene los estudiantes aquí para escoger asignaturas de cualquier otro grado. El primer trimestre me matriculé de tres asignaturas, y una de ellas era de la Escuela de Artes y Arquitectura, en la que tratamos diez grandes temas (el espacio, el tiempo, la belleza, la libertad, la memoria, el cuerpo, el fracaso, el trabajo, el conocimiento y la universidad) acompañados por profesores de distintas disciplinas. La disfruté como una niña. El resto han sido relacionadas con mis estudios de Derecho y Economía en la Carlos III: Sociología Económica, Economía del Desarrollo, Economía del Medio Ambiente, Filosofía del Derecho, etc. Me gusta la cercanía de mis profesores aquí. Se esfuerzan por dar las clases de la mejor manera que saben, porque entendamos su asignatura, y están encantados de resolver nuestras dudas dentro y fuera del aula. Además, los contenidos van directamente a lo importante, y noto que se nos enseña de tal manera que nos hacemos preguntas y aprendamos a pensar. De verdad se preocupan por nuestro aprendizaje, cubrir todo el temario que tenían previsto no es lo esencial.

Lucia Sanchez 5

En lo que me queda de curso espero seguir aprendiendo de todo, descubrir rincones nuevos, seguir compartiendo mi experiencia con mi familia y amigos a un lado y otro del charco, ¡y también disfrutar del proyecto final de la Elu tanto como hasta ahora!

Gracias a mi hermana y mis padres, el apoyo total que me sostiene; a Alba, And, Marina, Ger, Dani, y mis amigos de siempre, por seguir cuidándome; y a Te, Eva, Rosell, Meri, Javi, Rosa, Bárbara, Vic, Jorge, Manu, y todos los que llegaron con la universidad para quedarse, por hacer que todo tenga sentido.

¡Espero que nos encontremos pronto!

Un abrazo,

Lucía.

Vida ELU Almuerzo

ELUS POR EL MUNDO – MARÍA HERNÁNDEZ

Por:

Queridos Elus:

Soy María Hernández. Al ritmo de Melocos y su canción Somos, os diría también que “Soy aquel avión que salió un día de Barajas” o que “somos dudas flotando pensando que vale la pena”. Estas dos frases, junto a los siempre presentes versos de Cavafis, valdrían como síntesis para compartir con vosotros la sensación que probé el pasado septiembre al emprender un viaje con destino a Padova.

Por muy decididos que seamos, es difícil que no se deslice algo de temor entre toda la emoción que implican los comienzos. Encontrarse inexperto o verse envuelto en lo desconocido supone la oportunidad de descubrir a cada instante, y por ende, sentirse más vivo, pero también encierra cierta vulnerabilidad. Son tantas las veces (sobre todo al principio) que se debe preguntar, pedir ayuda… Reconocer con humildad la necesidad de ser asistidos es un ejercicio interesante. En este sentido, me alegra enormemente constatar que esa “flaqueza” se ha traducido en una mayor apertura ante la realidad que me está permitiendo disfrutarla en un modo espléndido.

Jardín Botánico

Más allá de los tópicos, el Erasmus es crítico porque implica una “segunda socialización”, de esas que suceden después de la infancia al realizar cualquier cambio que exige asumir un nuevo rol y aprender normas pertenecientes a un contexto en particular. Este “momento frontera” solicita preguntarse por la identidad, o en palabras de Guardini, plantearse ¿Hacia dónde quiero perder mi vida?. ¿Quién soy despojada de la rutina? Sin toda la ayuda y el peso de la costumbre. ¿Cómo me presento a los otros? ¿Qué características potencio? ¿De cuáles, por el contrario, intento desprenderme? ¿Qué habitudes adquiridas en casa, en clase y en mis entornos más cercanos decido hacer mías? ¿Por qué? ¿Incorporo otras? ¿Qué dones he recibido?

Estas preguntas pueden resultar generales pero se presentan silenciosamente de modo muy concreto en la cotidianeidad, al escoger la compañía, al hacer la compra, cocinar y realizar otras tareas domésticas, al decidir cómo organizar el tiempo libre sin apenas condicionamientos, practicar una determinada religión o comprometerse con unas causas u otras. Y todo esto en una coyuntura excelente: en la juventud, divino tesoro, que nos permite vivir con ligereza sin que ésta se confunda con superficialidad.

Os doy más detalles de mi vida aquí. Vivo a unos metros de la Capilla de los Scrovegni, en el Collegio Universitario Marianum. La residencia es una gozada, pertenece a la Congregación de las Religiosas de la Asunción y cinco monjitas se encargan de administrar el complejo. Somos 99 chicas, prácticamente todas italianas así que estoy cumpliendo el propósito de adentrarme en la cultura y aprender bien la lengua.

Despedida antes de Navidad

Con la enorme variedad dialectal que hay en Italia, me advirtieron que en función de la zona, aprendería un italiano bastante diverso al que se habla en cualquier otra región. Hay una paradoja que me hace reír muchísimo: a pesar de estar en el Véneto, según me dicen los locales, tengo algo de acento meridional (o directamente preguntan si soy terrona, un término despectivo referido a las personas del sur del país). Tiene explicación, algunas de mis amigas provienen de esta zona y muchos de los términos o expresiones las escucho y aprendo por primera vez con ellas, por lo que en ocasiones incorporo su deje sin darme cuenta.

Nunca había advertido una afición especial por el italiano, pero la debilidad que tengo ahora por esa entonación embaucadora y los gestos que la acompañan ha venido para quedarse. Estar rodeada de un contexto con una lengua diversa es estimulante: hace de cada acto diario una aventura porque el reto comunicativo aumenta. Además, los obstáculos que encuentro son una excusa para hablar espontáneamente con la gente.

En esos intercambios he comprobado que Italia es un país con complejos muy parecidos a los nuestros y una gastronomía espectacular. Es fácil sentirse en casa. Padova es acogedora, lo suficientemente pequeña para poder moverse a pie y lo bastante grande para ofrecer propuestas variopintas. Más allá de la dimensión, el factor que da vida a la urbe es la universidad, que lo impregna todo. Es la segunda más antigua de Italia, después de Bologna. De hecho, su fundación (1222) surge a partir de que un grupo numeroso de estudiantes y profesores abandonaran esta última en busca de una mayor libertad académica. No es casualidad que el lema sea Universa Universis Patavina Libertas (La libertad paduana es total, completa, general, para todos).

Las facultades están diseminadas a lo largo y ancho del mapa, en el centro se concentran las sedes más antiguas. Merece una mención el Palazzo Bo, donde se puede visitar la cátedra de Galileo y el famoso teatro anatómico, (el más antiguo de Europa en modalidad permanente). Hay muchas anécdotas ligadas a esta institución (la historia de la ciudad está marcada por ser un centro de saber) algunas probablemente sean leyendas. Sin embargo, otras representan auténticos hitos, Padova fue la primera universidad en dar un título académico a una mujer. En 1678 Elena Lucrezia Cornaro Piscopia recibió el diploma en Filosofía. En realidad se había formado en Teología, pero el obispo de la ciudad impidió que se lo otorgaran en esta disciplina por su condición y la solución a la que se llegó fue reconocerle los estudios en la otra materia.

Atardecer en la azotea

Como curso el doble grado de Periodismo y Relaciones Internacionales, aquí pertenezco a la Facultad de Ciencias Políticas. Poder configurar el plan de estudios es una gran oportunidad para escoger materias que realmente te interesan y adquirir nociones de asignaturas que no se incluyen en el programa de tu carrera o que no se ofertan en la universidad de origen. Algunas de las que más he disfrutado han sido Sociología de la cultura y de la identidad, Sociología de las migraciones o Historia de la Iglesia moderna y contemporánea.

El ritmo académico me parece muy adecuado, muchos de los profesores basan sus clases en lecciones magistrales y el peso de los trabajos individuales/grupales es mucho menor en Italia. Es más, dan la posibilidad de hacerlos de manera voluntaria. Esta flexibilidad permite poder organizarse, tener un número razonable de tareas y garantiza que el alumno que decida presentar, la haya preparado por iniciativa propia. El resultado se traduce en intervenciones bien construidas que verdaderamente aportan al resto de la clase. Observo un trato más maduro por parte de los profesores que se corresponde con el comportamiento y la respuesta de los estudiantes.

Reencuentro 4 años después con Nicoletta en Venezia.

Al asistir a asignaturas propias de grados distintos, tener un grupo de clase consolidado es complicado porque uno va y viene con horarios a medida. No obstante, han aparecido personas muy especiales en las aulas. Encontré a Aurora y un sábado me quiso enseñar Treviso; Chiara me prestó su libro de Relaciones Internacionales para que no tuviera que comprarlo y yo le mandaba los apuntes cuando ella no podía venir a clase; Giacomo me saca dos sonrisas al día en los pasillos; Federica me resuelve dudas y corre a saludarme cada vez que me ve; Matteo se cuela sigilosamente en mi cuaderno para corregir las palabras que escribo mal y Marco recita sin parar la lista de palabras que conoce en español. Sin embargo, la amistad más particular ha sido con Giacomo y Laura, una pareja de jubilados con espíritu curioso que viene a la universidad. Nos unió la costumbre de sentarnos juntos en primera fila, mi afán por acercarme a los mayores y su trato siempre amable.

Verona desde lo alto

Puede que su coraje e ilusión sea la lección de vida más valiosa que me haya llevado entre esos pupitres. Giacomo es ciego desde que nació pero, ironías aparte, lo que sucedió a Laura cuando le vio fue amor a primera vista. Supo que era él y lo confirmó cuando tras intercambiar algunas palabras, mencionó su gusto por Bach. Cenando en su casa saboreé un risotto exquisito, hospitalidad sin reservas y fui testigo de una relación alimentada por la paciencia y el servicio constante. Brindamos por ello.

La relación con los profesores también es muy agradable y he podido tratar con todos personalmente. Únicamente uno de ellos, Giovannuci, dijo bromeando un día que si volvía a levantar la mano para preguntar alguna duda, me cortaba el dedo (el hombre tiene un humor particular). Por la condición de Erasmus, me permiten unos minutillos más en los exámenes e ignoran mis faltas de ortografía pero, al margen de estas licencias estoy trabajando y cumpliendo como cualquier otro universitario. Creo que hay que empeñarse en que sea así. La imagen del estudiante Erasmus ausente, perdido y descuidado es bochornosa porque aunque la movilidad tenga mayor impacto en lo personal, no por ello podemos desatender lo académico.

Así pues, no os equivocáis al imaginar muchas horas en la biblioteca, subrayadores agotados y cuadernos llenos. Es un esfuerzo dulce porque es compartido, porque los exámenes se viven con el apoyo de las compañeras de estudio. Sufrimos y celebramos los ajenos como si fueran propios. Y en medio del empeño, está el regocijo por la gratuidad de Gabriella rellenando las botellas de agua y ofreciéndome café, la sonrisa de Sofía, las sorpresas de Nadia, la compañía de Laura, el recibimiento de Rosaria, una foto dedicada que me deja Cinzia, las interrupciones de Lucia, un concierto con Elena, paquetes de taralli de Graziana y Ripalta enviados desde la Puglia o un pastel que me trae Dev de Palermo. Es un dar y recibir continuo, acariciar la disponibilidad con las dos manos en un escenario hermoso.

Tardes de té y estudio con Giulia.

Las plazas de Padova son el salón de la ciudad y los mercados la despensa. Los puentes sobre el rio Bacchiglione tejen las calles, con aceras que se cobijan bajo soportales. El gueto está empedrado y los edificios intentan tocarse en las alturas. Algunas fachadas de color burdeos ostentan presumidas sus balcones y otras, de tonos ocres, se esconden entre enredaderas. No pasan muchas esquinas sin que brote alguna arquitectura exuberante. Cada semana hago una visita a San Antonio, la basílica armoniza distintos estilos y esconde claustros encantadores (me iré sin agotar todos sus detalles). A algunos metros se encuentra el jardín botánico universitario más antiguo del mundo aún existente. Parada obligatoria es también Prato della Valle, una inmensa plaza elíptica superada en tamaño solo por la Roja de Moscú.

El invierno está siendo algo gris y el sol sale menos, pero la luz y el frío son relativos cuando de repente, un martes por la mañana te conviertes en testigo de que la realidad siempre supera a la ficción. Hay instantes en que la vida parece estar hecha para ti. Bicicletas con varios pasajeros avanzan jugando a ser equilibristas, en ocasiones me giro para asegurarme que no se trata de Roberto Benigni y Nicoletta Braschi, recién salidos de La vida es bella.

Media hora nos separa de Venezia y sus gondoleros, del cielo de teselas de San Marco y las ropas vacilantes en los tendederos de los escasos lugareños que quedan (cada año se registran más traslados por las incomodidades que genera el turismo masivo). Cuarenta y cinco minutos en dirección contraria sirven para alcanzar Verona, rebosante de poesía con su imponente Arena e incontables recovecos. Vicenza queda eclipsada entre las dos primeras, pero esconde pequeñas joyas como su Teatro Olímpico o las villas palladianas.

Decía Italo Calvino en Las ciudades invisibles que de una ciudad no disfrutas las siete o setenta y siete maravillas que pueda tener, sino la respuesta que da a tu pregunta. En ese sentido, Padova está siendo muy mía, muy verdadera. No obstante, no debo atribuirle más protagonismo del debido porque en definitiva, solo se trata de la escenografía (que, por otro lado, no es poco). Las respuestas se deben más bien a personas concretas y momentos precisos. Es culpa de la felicidad de Sor Eliana, que a los 90 años es testimonio constante del amor de Jesús; culpa de los abrazos de Giulia, una gran amiga que tras ver mis miserias, me mira con ternura y me regala un sei umana.

El mercado en Piazza dell´ Erbe

Es culpa de los atardeceres en la azotea, de la buenísima convivencia con personas hasta hace poco extrañas, de las canciones en el coro, los spritzs en La Yarda, los susurros en museos, las charlas durante horas, los musicales improvisados en la cocina, y los reencuentros con la familia.

Estoy profundamente agradecida porque desde el primer momento no he parado de tropezarme con pequeños acontecimientos que me llenan de felicidad. Podría hablaros, por ejemplo, de encuentros aleatorios y Marta Scandelli, una chica que me ayudó con las maletas en el tren y con la que mantengo el contacto. Simplemente decidimos que sería una lástima que la sintonía compartida se redujese a un recuerdo inesperado.

Aun así, en medio de toda esta magnífica circunstancia, de vez en cuando se asoma la insatisfacción para recordarme que todavía deseo más, que sigo teniendo sed. Es inquietante y revelador al mismo tiempo. Lo estoy afrontando con tranquilidad gracias a dos razones: me encuentro muy sostenida (lo que entona Albano es verdad: Felicità è tenersi per mano) y tengo la certeza de que no llegué a Padova por casualidad, sino por providencia. Coincido con Jean Guitton al pensar que “lo que llamamos azar no es sino nuestra incapacidad para comprender un grado superior de orden”

Un abrazo fuerte,

María

P.D.
Os cuento lo que queda de curso a la vuelta. Y sobre todo, me contáis vosotros.

Vida ELU UNADJUSTEDNONRAW_thumb_6219

ELUs por el Mundo – Paula Hortas

Por:

¡Hola ELUS! ¿Qué tal? Me pasaba por aquí para hablaros de la experiencia que estoy teniendo (bueno, más bien acabando) este cuatrimestre en EEUU. Como algunos ya sabéis, este cuatrimestre estoy estudiando en Geneseo, un pueblecito pequeño al norte del Estado de Nueva York.

UNADJUSTEDNONRAW_thumb_6089

La universidad en la que estoy, SUNY Geneseo, es un campus que a diferencia de España, e igual que en las películas, combina vida académica, universitaria (entre ellas, más de 200 clubes donde elegir) y por qué no la famosa frat night. Esto te permite elegir entre muchísimas actividades que en España no tenía la oportunidad de participar (acampadas, galas culturales, ferias estivales, partidos de hockey…) sin salir de un pueblo que apenas alcanza los ocho mil habitantes y que como bien dicen está in the middle of nowhere. Al fin y al cabo, con lo que me quedo es con esta mini-película americana en la que se ha convertido mi vida en estos meses.

Digo esto porque lo que más me ha llamado la atención es que todo lo que vemos en las películas o las series estadounidenses no son una exageración de la realidad. Nada más lejos, es una descripción pura de cómo se comporta el estadounidense y cuál es su manera de pensar. Así, Geneseo se convirtió en mi Stars Hollows, en el que he ido encontrando a personajes reales.

Processed with VSCO with c1 preset

Todo esto no quiere decir que no haya hecho alguna escapada por la zona: Letchworth State Park, Búfalo, Las Cataratas del Niágara, Toronto… Esta zona se caracteriza por su naturaleza, preciosa en otoño, y por las grandes ciudades que tiene. Además, he tenido la oportunidad de vivir un auténtico día de Acción de Gracias ( y el Black Friday que eso conlleva…)

Desde el punto de vista académico, lo que más puedo destacar es cómo aquí los grados (majors) están formados por asignaturas de tu carrera y también de asignaturas obligatorias de literatura, arte o música. Además, parte de los créditos pueden ser con actividades como asistente de profesor (TA). Quizás no profundicen tanto en materias de su carrera, pero sí que tienen la oportunidad de aprender cómo enseñar, por ejemplo. En mi caso, he venido como estudiante de Química y me han dado la oportunidad de cursar una clase que es únicamente Investigación en el laboratorio. Durante estos cuatro meses he estudiado con ayuda de mi profesor la legitimidad de algunos suplementos alimentarios. Hemos tenido que aislarlos del suplemento, generalmente pastillas, y analizarlos vía qNMR, una técnica qu todavía no había tenido la oportunidad de utilizar.

ON3EYpv8TBO79FCFzX8zDQ_thumb_6208

Sin lugar a dudas, una de las mejores experiencias que me llevo es las personas que he conocido. No solo norte-americanos y sudamericanos, sino también europeos, asiáticos e incluso africanos. Puedo decir que muchas de las horas las hemos pasado hablando de nuestras culturas e intentando comprender hasta qué punto los estereotipos de cada país son verdad… Porque , ¿a quién no le han dicho alguna vez “Oooh España: siesta, playa”? o ¿quién no ha pensado “Ooh Japón: sushi, Doraemon”? Sin embargo, aunque sus culturas son muy diferentes a las
nuestras la forma de pensar que todos tenemos se parece más de lo que creemos.

Con estas palabras lo que vengo a decir es que a cualquiera que tenga la oportunidad de hacer una estancia parecida, que la haga. No solo se aprende o se viaja, pero te cambia como persona y te hacer ver el mundo un lugar algo más pequeño. Esta ventura que comenzó en agosto perdiendo la llave de mi habitación se ha convertido en un paréntesis en el que he abierto los ojos para apreciar lo que tengo en casa y para valorar lo que hay en el mundo.

¡Un saludo!

Paula 🙂

CLAVIS Lorena 2

Clavis por el Mundo – Lorena Franco

Por:

¡Hola a todos!

Mi nombre es Lorena Franco Rubio y estudio Medicina en la Universidad de Zaragoza, pero este curso me he venido un poco más al norte a realizar mi quinto año de carrera. Os invito a saborear conmigo un trocito de Alemania, ¡bienvenidos/as a mi Erasmus en la Technische Universität de Múnich!

Elegir Alemania como destino no es algo muy habitual, pero me magnetizó la idea de estudiar en una de las universidades con mayor desarrollo en ciencia y tecnología de Europa, sin olvidar la oferta artística y cultural de la ciudad. Y es que en los apenas dos meses que llevo aquí, le he dado la vuelta al lema de la ciudad, München mag dich („A Múnich le gustas“), para pronunciar: München mag ich! (Múnich me gusta).

Aterricé en plena fiesta de la cerveza (Oktoberfest) y descubrí un ambiente que te embriaga de energía y buen humor, incluso a abstemios como yo. Entre Prosts! (así brindan aquí) y Brezels empecé a ser consciente de dónde estaba, de que había emprendido esta aventura sola, y de que, sin embargo, ya no estaba sola. ¡Os sorprendería saber la cantidad de españoles (o hispanoparlantes) que viven en Múnich (no solo Erasmus)!

Lorena 1

Una de las primeras curiosidades que quería compartir es que el nombre de Munich significa “el lugar de los monjes”, puesto que fueron los monjes benedictinos quienes fundaron la ciudad. Y a partir de ahí, la historia de la capital bávara impone, desde el Sacro Imperio Germano pasando por el Putsch de Hitler de 1923 hasta la masacre de los JJOO del 72, escenas que aún pueden sentirse en algunos lugares de la metrópoli.

Una vez adaptada a la vida bávara, aunque sin desayunar Weisswurst ni Bier, arrancó el semestre. He de confesar que las clases no distaban mucho de lo que había visto en España: la tradición de los Power Points junto con la habilidad lectora de los profesores también había arraigado en centroeuropa.

Sin embargo, las prácticas tornaron de otro color. Este semestre tenía un Blockpraktikum de cirugía, donde pude explorar muñecos, practicar vendajes, anastomosar intestino, atornillar huesos, suturar con diferentes puntos, cambiar la válvula aórtica a un corazón de cerdo, estabilizar fracturas de mandíbula y hasta hacer un training de laparoscopia. ¡Me entusiasmó semejante inversión de tiempo y dinero! De hecho, podría contaros más acerca del sistema educativo o de las Famulatur de medicina, pero prefiero invitaros a descubrirlo vosotros mismos (aunque sobra decir que podéis contactarme si queréis).

Bien sabéis que el Erasmus no es solo estudiar, y, personalmente, he aprovechado para viajar (Nuremberg, Praga, Salzburgo, Heidelberg), ir a la ópera, apuntarme a un voluntariado y hasta trabajar. La experiencia, desde luego, es muy nutritiva en todos los sentidos, pero, sobre todo, en aquellos en los que tú mismo quieras. Es cierto que se echa de menos a la familia, el sol (aquí a las 16h empieza a anochecer) o incluso el Mercadona (¡no sois conscientes de la variedad de productos que hay en España!), pero aquí los alemanes rebaten la nostalgia ( Heimweh ) con un término que me encanta: Fernweh , la añoranza de viajar fuera de tu tierra.

Lorena Franco Rubio 🙂

Vida ELU Victor Giner 1

Elus por el mundo – Víctor Giner

Por:

¡Hola a todos! Soy Víctor Giner, estudio Derecho y ADE en la Universidad Carlos III de Madrid y este primer cuatrimestre estoy realizando mi estancia Erasmus en Bruselas.

Cuando les decía a amigos y conocidos que había elegido Bruselas como destino, la mayoría de ellos decían que era una ciudad aburrida y un poco gris. Todo lo contrario: la ciudad tiene muchísimo que ofrecer, sobre todo a los estudiantes. Además, ¿qué mejor que estudiar Derecho en la capital de la política europea?

victor 2

La Universidad Libre de Bruselas es una auténtica institución en la ciudad. Promotora del libre pensamiento, y comprometida con la libertad de enseñanza, la universidad nos ha acogido a los Erasmus de manera que nos pudiésemos sentir como en casa. Es impresionante la cantidad de actividades que ofrecen a los estudiantes, y es muy gratificante ver el enorme número de asociaciones en las que puedes participar. Sin ir más lejos, la inauguración del curso tuvo lugar en el Parlamento Europeo, y pudimos disfrutar de un cóctel en el epicentro de la política europea. Todo un lujo. Sin embargo, ya nos avisaron que el nivel de exigencia para los extranjeros es el mismo que para los estudiantes belgas y, aunque lógicamente los profesores te ayudan dada la barrera del idioma, el mito que cuenta que en Erasmus no se estudia es mentira.

En cuanto a la vida en Bruselas, la experiencia está siendo genial. Dejar el colegio mayor en Madrid para vivir solo es todo un reto, sobre todo con el tema de las comidas. Con el tiempo, uno se acostumbra una vez tiene hecha su rutina. Por suerte, en la residencia convivo con otros estudiantes como yo, muchos de ellos españoles (sí, al final los españoles nos juntamos inevitablemente). Pese a ello, una experiencia como esta nunca está completa si no intentamos abrirnos y hacer amigos de otros países. Aquí en Bruselas es fácil encontrar estudiantes de muchísimas nacionalidades: americanos, franceses, albanos, alemanes,…

victor 3

Aunque a simple vista no lo parezca, Bruselas tiene su magia. Caminar por la Grand Place (especialmente cuando montan el tapiz de flores), visitar el Manneken Pis y el Atomium, o probar una o dos cervezas en el Delirium (el bar con más tipos de cerveza del mundo) son algunos de los planes que recomiendo, aunque es muy interesante alejarse de lo más turístico y descubrir, por ejemplo, los preciosos parques que tiene la ciudad, su Jardín Botánico o sus enormes iglesias góticas. También es muy recomendable visitar otros pueblecitos con mucho encanto como Brujas, Gante, Lovaina o Amberes.

Además, viajar desde Bruselas a la mayoría de capitales europeas es baratísimo. Durante estos meses he tenido la oportunidad de viajar a París, Ámsterdam, Budapest y Praga, y tenemos planeados otros viajes como Estocolmo o Berlín. Normalmente para los estudiantes Erasmus existen muchísimos descuentos y, como siempre digo, tenemos que aprovechar la etapa universitaria al máximo.

CLAVIS cristian grillo 2

Clavis por el Mundo – Cristián Grillo en Miami

Por:

Buenos días a todos!

Os quería contar un poco mi experiencia internacional del pasado agosto en Miami donde estuve rotando en Holy Cross Hospital, un pequeño hospital situado en Fort Lauderdale, al norte de Miami.

cristian 1

Lo primero de todo es recomendaros a todos la experiencia internacional ya que supone una oportunidad genial para conocer gente nueva, culturas diferentes y definitivamente salir de casa para ver mundo.

Mi experiencia en Miami, bueno Fort Lauderdale, ha sido genial. Holy Cross Hospital (HCH) es un “pequeño” hospital. Cuando me adjudicaron la plaza mi idea de hospital pequeño era el de un hospital pequeño en Madrid, es decir, un hospital de unas 100-150 camas. Cuando llegué allí me di cuenta que el concepto de tamaño es muy diferente; Holy Cross tenía 600 camas.

Holy Cross es un hospital universitario perteneciente a la red de hospitales de la University of Miami donde los alumnos de últimos años realizan prácticas junto a los residentes del Programa de Residencia en Medicina Interna.

criatian 3

Fue justamente con los residentes con los que realice mis prácticas. Desde el primer día me di cuenta de la diferencia que hay con respecto a los estudiantes de medicina en los hospitales españoles. Allí los estudiantes importamos y se les capacita para el futuro. De todo esto me di cuenta cuando el tercer día me pidieron que llevara el caso de una señora con patología compleja. Por supuesto todo era supervisado por el residente de tercer año. Y así fueron pasando los días, cuatro semanas en total, llevando pacientes, buscando alternativas a pacientes complejos y sobre todo ayudando y aprendiendo de la mano de residentes y adjuntos en un hospital bastante lejos de casa.

cristian 5

Pero no todo es trabajo en la vida (y menos en agosto). Todo el sur de Florida es una zona del mundo que ofrece muchas actividades para todos los gustos. Desde Miami Beach a los Everglades pasando por la pretemporada de fútbol americano así como una gastronomía muy internacional, especialmente latina.

¡Sin duda os recomiendo mucho ir al sur de Florida alguna vez en la vida que merece la pena!

CLAVIS 8

VIAJE ACADÉMICO DE LA ELU A RUSIA. MARZO 2018

Por:

Rusia desde fuera, por José Luis Parada
Nos aproximamos a Rusia como un turista al mismo tiempo emocionado e intranquilo ante semejante destino. Rusia aún tiene un halo de misterio, de extrañeza y de estalinismo que a uno sobrecoge. Y a pesar de eso, parece que atrae con su marchamo de gran potencia universal de las artes y la geopolítica.

Atraídos, pues, nosotros, decidimos que las cosas se temen menos cuando se conocen, y de ahí que planificáramos un programa de formación que se desarrollaría a lo largo del viaje, y que pasara por la historia, la política, la espiritualidad, las bellas artes y el urbanismo, en lo que podríamos definir como una mirada desde fuera.

1El interés de la ELU por Rusia reside en su cuádruple condición de: a) frontera oriental de Europa; b) escenario de la Revolución Rusa, que es la manifestación política de la cosmovisión marxista (del mismo modo que la Revolución Francesa es la manifestación política de las ideas ilustradas); c) epicentro de uno de los dos bloques en que se dividió el mundo durante gran parte del siglo XX; d) reconstrucción como gran potencia, bajo el modelo de un capitalismo autoritario, que demuestra que aquel fin de la historia que proclamó Fukuyama está lejos de ser real.

Para comprender todo esto a fondo, los alumnos han realizado una notable labor de investigación, de manera que han ido desvelando el ser de Rusia (como puede comprobarse en los Anexos) a partir de algunos de sus más importantes acontecimientos históricos y de sus personalidades más destacadas. Así, en el ámbito de la historia y la política, hemos conocido la transición del europeísmo de zares como Pedro I o Catalina la Grande, hasta la eslavofilia de los últimos cuatro zares, de Nicolas I a Nicolás II, y su carácter imperialista y autoritario. También el “fracaso” de la Revolución de 1905, que pondría las bases para la Revolución de 1917 y, de ahí, la relevancia de Lenin, el totalitarismo de Stalin, la incertidumbre de Breznev y Kruschev durante la Guerra Fría, el liderazgo de Gorbachov durante la Perestroika, la adaptación de Yeltsin y el renacer ruso a cargo de Putin, elecciones presidenciales por medio incluidas.2

El ámbito cultural tampoco podía faltar, y de este modo, hemos vivido y reflexionado sobre la espiritualidad ortodoxa (visitando iglesias, oliendo incienso y participando en su rito dominical), sobre la universalidad de las letras rusas (representadas por Dostoievski, Totlstoi, Pushkin, Gogol, Chéjov y Tsvetayeva-Ajmatova y donde se observa la tensión entre europeísmo y eslavofilia, tradición y revolución, formas clásicas y modernas), el dinamismo de unas vanguardias artísticas honestas y rebeldes, la experimentación cinematográfica entre el expresionismo y el realismo, la música a un tiempo sosegada y brutal y la manifiesta diferencia entre dos formas de organizar una ciudad, Moscú y San Petesburgo.

Por ello, es de agradecer a los alumnos su dedicación y trabajo, pues de esta manera hemos conocido un poco más el país… desde fuera, es decir, como advenedizos. Sin embargo, este viaje ha traído consigo algo más: una serie de visitas institucionales que relatarán los alumnos en esta crónica, y que nos han permitido conocer un poco mejor el país, desde dentro.3

Instituto Cervantes en Moscú, por Juan José Prados
Nuestra primera parada del viaje reflejaría la propia esencia del mismo como estación perfectamente balanceada entre lo cultural y lo institucional; preludio de nuestra inmersión completa en el país de destino.

De la mano de Abel (Director), Tatiana (Gestora cultural), y Manuel (Jefe de estudios), pudimos conocer la labor de las sedes internacionales de nuestra cultura patria, así como entrevimos las profusas relaciones entre dos países, tan lejanos pero tan “de cuento”, como Rusia y España; “Igual que a España le regalamos Pushkin, España nos regaló a Cervantes”.4

Y es que ya adelantaba Unamuno “tengo la sensación de que Tolstoi es español”, pues algo parecido debieron pensar “ellos” tras leer a nuestros autores consagrados como Tirso de Molina en la Donación del Pueblo Español encuadernada para la URSS; o cuando las obras lorquianas emanaban mensajes de libertad frente al régimen comunista, al tiempo que los Niños de la Guerra consolidaban las bases de un cierto legado e interés por lo español en Rusia, que aún hoy perdura y se refleja en un Instituto Cervantes que es seña de calidad y de autenticidad; no podemos tener mejor representación, ni mejores referentes…

Cena con Vasily Pushkov (Sputnik), por Markus
5El jueves por la noche tuvimos la oportunidad de hablar con un verdadero ruso por primera vez: Vasily Pushkov, el ‘Jefe del Centro de Proyectos Internacionales’ de la agencia de noticias estatal Rossija Sewodnja. Rossija Sewodnja opera Sputnik News, una agencia de noticias dirigida a audiencias extranjeras y que cubre noticias rusas e internacionales. La función de Vasily es establecer alianzas con agencias de noticias extranjeras y otros proveedores de noticias.

Invitamos a Vasily a unirse a nosotros en lo que pensamos que era un restaurante típico ruso.6 Sin embargo, Vasily se apresuró a aclarar que lo que estábamos a punto de comer no era ruso: el restaurante servía cocina uzbeka. La comida fue sin embargo excelente y abundante.
Vasily fue un anfitrión encantador, que se lanzó a hablar sobre la vida en Moscú, sus viajes, su familia, su trabajo e incluso sobre política (las elecciones presidenciales y la política exterior rusa) mientras evitaba hábilmente que los temas controvertidos ocuparan demasiado espacio.
La velada brindó una de las raras oportunidades de hablar abiertamente con un ruso y debatir sobre los temas que mueven a la Rusia actual.

Embajada de España en Moscú, por Ángela Ramos
Ante el objetivo que nos habíamos fijado de conocer más a fondo la política exterior rusa y sus relaciones con nuestro país, la Embajada española en Moscú constituía una parada obligatoria.

En la que fue una de las primeras visitas institucionales del viaje, recibimos algunas pinceladas acerca del papel de Rusia en conflictos como los de Crimea o Siria, o su posición con respecto a Estados Unidos o la Unión Europea. Si bien es cierto que desde 2014 ha existido una innegable incomprensión entre Occidente y Rusia, España ha sido siempre bien valorada, considerada un país importante dentro de la Unión Europea con el que hay interés de dialogar.

Esto ha permitido a los dos países fomentar los intercambios culturales, algo que ha sido crucial tras las etapas de franquismo y comunismo vividas en cada uno de ellos. De la mano de Don Ignacio Ybáñez Rubio, embajador español en Moscú, pudimos ratificar lo que ya nos habían contado en el Instituto Cervantes; que en Rusia la lengua y cultura españolas son verdaderamente apreciadas, hasta el punto de ser primer idioma en numerosos colegios, y ofertarse incluso la doble titulación en bachillerato español y ruso.

7Sin embargo, esta relativa buena relación es difícil de extrapolar al marco internacional, ya sea por tratados que no se cumplen (acuerdos de Minsk para facilitar el diálogo y la resolución de la disputa en el este y el sur de Ucrania), o distintas formas de gobernar (mientras que en Rusia una idea se lleva a su ejecución por medio del presidente, en la UE debe ser sometida a una puesta en común en el consejo de ministros, lo que inevitablemente dificulta y ralentiza su aplicación).

En cuanto a otros conflictos armados como el de Siria, se concluyó que la intervención extranjera apoyando un bando u otro está suponiendo una prolongación de la guerra. Teniendo en cuenta que Estados Unidos y Rusia no tienen intención de comenzar un enfrentamiento directo, dadas las nefastas consecuencias que tendría para ambas potencias, una posible solución sería una discusión política en la que decidieran su propio fin las fuerzas armadas sirias, incluyendo su gobierno.

En definitiva, son numerosos frentes los que Rusia tiene abiertos actualmente, pero si algo ha quedado claro en este viaje, es que nada allí es en realidad como lo vemos desde fuera, siendo difícil de explicar esta realidad política y social desde la óptica europea y tampoco podemos tratar de aplicar un sistema de corte y funcionamiento de Rusia, siendo como es un país con una historia y un perfil tan diferente al nuestro.

Delegación de la Unión Europea en Rusia, por Ignacio Leonardo Pueyo
A orillas Del Río Moscú, rodeados por una atmósfera gélida e histórica con la plaza roja y el Kremlin perfectamente divisibles, procedemos a visitar la Delegación de la Comisión Europea en Moscú. Tras acomodarnos, Sanjin Soldatic procede a realizar una ronda de presentaciones para facilitar la interacción en el coloquio.8

Mirko Kruppa (Head of Politics) nos explicó los intereses de la Unión Europea en Rusia, como potencia económica mundial debido a sus reservas energéticas. Abordó el conflicto de Crimea y las sanciones económicas que conllevó de forma mutua. Insistió en la necesidad de que Rusia cumpliera con los acuerdos de Misk. Y finalmente trato de describir la sociedad rusa, apostillando que el mayor desafío al que se enfrenta la UE es la confianza mutua.

Posteriormente, Luis Portero (Head of Economiscs) nos mostró también su largo recorrido y nos reveló la función clara de la Delegación de la UE, facilitando la política común y la política de cooperación. Nada extraño teniendo en cuenta que Rusia es el 4° socio comercial más importante para la UE, que cada año compra mercancías por valor de 226 mil millones. Del mismo modo la UE compra el 45% de mercancías que Rusia exporta mundialmente.

Como broche al coloquio, se abordaron temas como la contaminación y los intereses en energías renovables; movimiento LGTBI; y la promoción de “compras patrióticas” como instrumento para fomentar la marca Rusia en el país.
Indudablemente este Q & A, nos permitió ir conociendo las distintas realidades institucionales que eran uno de los claros objetivos de nuestro viaje académico.9

Estudios de Russia Today, por Sara Álvaro
Cuando hablamos de medios de comunicación no podemos evitar mantenernos un poco escépticos. ¿De qué postura tratarán de convencerme esta vez? ¿A qué partido político quieren que vote? Extrapolando esta situación a un contexto más internacional, cuando tuvimos la oportunidad de visitar los estudios de Russia Today todos estábamos, como poco, emocionados. Por fin íbamos a conocer la perspectiva rusa (aquella que tanto se omite en libros de historia y en prensa) acerca de los acontecimientos pasados y actuales. Conoceremos como es Putin para los que están ahí dentro, qué significó para Rusia la Guerra Fría o La Segunda Guerra Mundial, y por qué siempre resultan ser los malos y marginados por la historia a costa de países que salen victoriosos y benévolos.11

De la mano de Javier Rodríguez Carrasco, periodista español que trabaja como presentador en el programa El Zoom en el canal en español de RT, pudimos percibir con mayor nitidez cual es la versión de Rusia. Un programa que va muy enfocado a sacar a relucir aquellas verdades que muchas veces se obvian o tergiversan. En su desarrollo se entrevista a distintos profesionales relevantes en el contexto actual, sin importar su ideología, y se hace cuestionar al público si lo que hemos estado dando por evidente durante tanto tiempo es ciertamente la verdad o sólo una esquina de todo cuadro que conforma la realidad.12

De esta visita nos quedamos con una gran reflexión acerca de los medios de comunicación y de la verdad y su relatividad. También con la gran magnitud de espectadores internacionales con los que cuenta RT (tienen canales en ruso, español, inglés, árabe, francés…). Pero nos vamos también algo reticentes ante la perspectiva de que su verdad sea la absoluta. Si nos han hecho plantearnos la veracidad de lo que nos cuentan, es de esperar que esto se aplique a todos los contextos. Y esa es la moraleja que sacamos de la visita, la de forjar espíritus críticos, resumible en su propio eslogan: “Question more”.

Metro de Moscú, por Blanca González Lavín
El Metro de Moscú, inaugurado en 1935, es conocido también como el «palacio subterráneo». Con una longitud de 360 kilómetros es el tercero del mundo tras los de Londres y Nueva York.

Consta de 14 líneas y 212 estaciones. Actualmente es el primero del mundo por pasajeros llegando a transportar 2.389 millones de pasajeros en 2011, y 9,27 millones en un sólo día. Como comparación, el metro de Madrid tiene 289 estaciones y 294 kilómetros. Transportó en 2016 585 millones de personas, es decir, la cuarta parte del metro de Moscú tiene un trazado radial. En la línea circular, la voz que anuncia las paradas es masculina si se viaja en sentido se las agujas del reloj y femenina en sentido opuesto. En las demás líneas, se usa la voz masculina cuando nos acercamos al centro de la ciudad y femenina si nos alejamos de él. Resulta curioso ver cómo han resuelto en este detalle el tema de la igualdad y paridad cuando en España es una cuestión de contínuo debate.

13Una de las cosas que más choca es la gran profundidad de las estaciones, esto es debido a que la mayoría se construyeron durante la Guerra Fría y se hicieron así para que sirvieran de refugios nucleares en caso de estallar una nueva guerra. La estación más profunda es Park Pobedi (85 metros de profundidad) y tiene la escalera mecánica más larga, de 126 metros.

El Metro de Moscú es visita obligada, ya que está lleno de historia y de obras de arte. La decoración es suntuosa (“realismo social”), está lleno de: esculturas, lámparas de araña, vidrieras, estatuas de soldados y mosaicos y azulejos que representan escenas propias de la clase campesina trabajando. También está ampliamente representada la imagen de Lenin y diferentes obras sobre la guerra.14

Antes de entrar en el metro, se tiene la curiosidad de estar ante un elemento casi propagandístico, y un exponente más de la guerra fría y de la competición entre EEUU y la Unión Soviética. La realidad no decepciona. 15Tecnológicamente, no es más avanzado que otros metros de Europa, pero impresionan sus volúmenes y la suntuosidad de los acabados: suelos, techos, iluminación y decoración. Parece algo anacrónico y más propio del tiempo de los zares que del periodo posterior a la revolución. Merece la pena visitarlo.

Mausoleo de Lenin, por Oscar I. Barracchini
Los -19º con que nos despertamos en esta soleada mañana de sábado auguraban un día memorable. No defraudó. Después de un poderoso desayuno emprendimos una caminata de casi una hora desde nuestro hotel hasta el corazón de Moscú por unas gélidas, pero bellísimas, avenidas hasta llegar al mausoleo de Lenin, en plena Plaza Roja.16

El mausoleo se presentaba como símbolo de la historia de un país de contrastes, no en vano se erigen las Galerías GUM justo en frente de la tumba del gran ideólogo de la Revolución Socialista de Octubre de 1917. La solemnidad y el respeto rigen en una visita imponente e indescriptible en la que rezumaba una cierta veneración- más allá del respeto por la historia común- que el propio Lenin explica en El Estado y la Revolución (1918)-: “el marxismo educa a la vanguardia del proletariado, vanguardia capaz de tomar poder y conducir a todo el pueblo al socialismo, de dirigir y organizar el nuevo régimen, de ser el maestro, el dirigente, el jefe de todos los trabajadores y explotados en la obra de construir su propia vida social sin burguesía y contra la burguesía. Esa vanguardia; ese maestro; ese líder, en definitiva, era Vladímir Ilich Uliánov, Lenin. Y así se le reconoce en su lugar de descanso.

Kremlin de Moscú, por Álvaro Prados
Tras pasear por la Plaza Roja y sus anexos, no podíamos dejar de acercarnos al Kremlin antes de abandonar el centro histórico-geográfico de la ciudad de Moscú. Nuestra aproximación, de unas dos horas, a este entorno aunó dos aspectos imprescindibles como son la arquitectura (con influencias rusas y del renacimiento italiano, fundamentalmente) y la religión.

Particularmente, nos entretuvimos en la llamada Plaza de las Catedrales donde se ubican, entre otras, la Catedral de la Anunciación, la Catedral del Arcángel y la Catedral de la Asunción, que nos dieron pie a analizar la importancia de la iconografía en la religión ortodoxa, plantear dudas sobre nuestra cercanía o lejanía teológica, y divagar sobre el misticismo inherente a los ritos ortodoxos vinculado con la presencia del iconostasio a modo de velo entre la nave de los feligreses y el santuario. Por supuesto, esta introducción a la espiritualidad del país sería completada la tarde del domingo en San Petersburgo.

Para finalizar y poner rumbo al Jardín de la Victoria y al Museo de la Gran Guerra Patria, nos despediríamos de este enclave crítico para la vida terrenal y espiritual rusa paseando entre otros de sus atractivos, como el cañón del Zar.17

Nuestro grupo andando por la ‘Plaza de las Catedrales’. De izquierda a derecha: El campanario de Iván el Grande, la Catedral del Arcángel, y la Catedral de la Anunciación.

Museo II Guerra Mundial, por Abraham Velarde
El viaje de la Escuela de Liderazgo no pretendía quedarse en la superficialidad de lo que observábamos o escuchábamos. Esto era una18 premisa que todos los alumnos teníamos muy clara incluso antes de despegar. Los elus teníamos muy presente el objetivo de ahondar en las raíces históricas del país ruso. No podemos pretender sumergirnos en la esencia y sentido de la actual Rusia sin echar la vista atrás. Debíamos volvernos hacia el pasado, para valorar y contrastar una realidad histórica a la que nuestra visita al Museo Nacional de Historia de la Segunda Guerra Mundial nos empujaría.

Tras habernos alejado del centro de la capital moscovita, salíamos del metro expectantes por lo que sería nuestro próximo descubrimiento. El Museo de la Segunda Guerra Mundial, hasta hacía un año conocido como “Museo de la Gran Guerra Patriótica” se alzaba al final de la “Plaza de la Victoria” que recorrimos mientras comprobábamos con detalle sus enormes dimensiones.

19Antes de comenzar nuestro paseo por la historia, no pudimos evitar volver la mirada hacia el cielo para comprobar donde tenía fin el gigante obelisco que se levanta triunfante delante del Museo. 141’8 metros en honor de los 1418 días en los que la Segunda Guerra Mundial dejó su huella sobre el pueblo ruso. El monumento, se considera una representación del heroísmo ruso, no solo en la Segunda Guerra Mundial sino también en otros episodios de su historia, y así se encarna este mensaje en la escultura de la Diosa Griega de La Victoria que corona el monumento, en cuya base observábamos, no sin dificultad a causa de los montones de nieve, un San Jorge igualmente triunfante matando al dragón.

El Museo que nos disponíamos a visitar se inauguró el día del cincuenta aniversario del llamado “Día de la Victoria” (victoria de la Unión Soviética y los Aliados sobre la Alemana Nazi, el 9 de mayo de 1945). El edificio, que por sí solo sorprende por sus grandes dimensiones, su arquitectura y la disposición de sus grandes salas, parecía querer transmitir al visitante el sentimiento de nación imperial, de gran imperio. En él se albergaban numerosas exposiciones y dioramas, que junto a una impresionante proyección de sorprendentes efectos audiovisuales y sonoros nos acercaron a la II Guerra Mundial. Igualmente impresionante nos parecieron los salones de la Memoria y el Dolor.

20Pocas veces habíamos tenido la oportunidad de contemplar la historia siendo tan partícipes de la exposición, y es que las logradas recreaciones de los escenarios bélicos más significativos invitaban al espectador a sumergirse en el conflicto como si de un combatiente o civil atónito se tratase.

Conocer la historia desde, la poco frecuente en el mundo occidental, perspectiva soviética fue sin duda una de las grandes experiencias didácticas del viaje. Aun así, lo inabarcable de la historia nos resulta una excusa perfecta para volver y seguir descubriendo todo lo que nos quedó por ver aquella fría y memorable mañana de marzo.

21

El Hemitage, por Francesco Davoli
Ir a San Petersburgo sin visitar el Hermitage es como ir a Roma sin pasar al lado del Coliseo. Este imponente museo, cuyo22 complejo arquitectónico está compuesto por cinco edificios que se asoman al Nevá, es uno de los más importantes del País y del mundo entero, un testimonio tangible del interés por Europa que Rusia poseía durante el período imperial: si San Petersburgo es la “Venecia del norte” con un toque parisino, el Hermitage es la “embajada” de la historia del arte europeo.

23Parece una paradoja, pero andar por los pasillos del Hermitage ha sido como volver a casa antes de tiempo: cientos de metros cuadrados de galerías dedicadas al arte italiano, español, holandés, alemán, francés… baste recordar que la colección de pinturas impresionistas francesas es de las más extensas del mundo. El museo alberga también obras rusas y de otras culturas orientales, aunque no son en absoluto las que sobresalen.

Sobre el arte no se puede hablar mucho, hay más bien que contemplarlo. Eso es lo que hemos24 intentado hacer en el breve tiempo que hemos podido dedicar a este museo inmenso: andar por los pasillos en silencio, sobrecogidos por la belleza de lo que nos rodeaba, incluyendo los edificios imponentes (en gran parte proyectados por arquitectos europeos) en los que un tiempo vivían zares y emperadores.
Es cierto que el Hermitage, y San Petersburgo en general, son la prueba evidente de la peculiaridad de la cultura rusa: amplia, variopinta, diversa, dividida y contendida entre Oriente y Occidente.

25Hemos salido de la visita rebosantes de belleza en los ojos y también con muchas cuestiones abiertas, como la pregunta sobre el sentido del arte fuera de su contexto y su cultura de origen. Además, para el próximo viaje a San Petersburgo queda pendiente el Museo Estatal Ruso, donde se puede hacer una inmersión en la parte de cultura más oriental de este maravilloso País.27

Una tarde ortodoxa, en lo religioso…y en lo político, por Beatriz Álvarez
La tarde continuó con un espacio para el recogimiento personal en un escenario inusual: la celebración de una misa ortodoxa en la majestuosa Catedral de Nuestra Señora de Kazán. El omnipresente mármol y las paredes vestidas de pan de oro nos recibieron en un silencio solo roto por la profunda voz de barítono del sacerdote.

28En el rito ortodoxo, al menos para ojos legos, el misterio se revela más claramente misterioso al quedar oculto tras el muro del iconostasio. Ello, unido a los cánticos griegos, las inscripciones cirílicas y el recitar eslavo, sumía el espíritu en un curioso estado de contemplación, propio de quien observa un fenómeno extraño y familiar a partes iguales.

La multitud de sacerdotes, el crepitar de las velas y el vaivén continuo de los incensarios no eran óbice para apreciar, en el titilar de los cuerpos que se mecían al ritmo de los salmos, e incluso en los santiguamientos inversos, la raíz de una misma experiencia religiosa; puente entre civilizaciones tan hermanas y tan desconocidas.

Pero poco sabíamos entonces de que aún abordaríamos la ortodoxia rusa desde otro ángulo. Como todas las buenas historias, ocurrió cuando menos lo esperábamos, fruto de tomar un camino que no era el correcto pero sí, finalmente, el más adecuado.

Después de perdernos intentando volver al hotel, y tras jugarnos la vida deslizándonos por una capa de hielo de un palmo de grosor que cubría el paseo junto al río Neva, llegamos a nuestro puente, iluminado por el fuego recién encendido de dos pebeteros colosales; y avistamos, a lo lejos, un difuso vaivén de banderas azules y blancas.29

Intrépidos como nosotros solos, nos lanzamos a través de los controles de seguridad hasta mezclarnos con la multitud que celebraba, en un jolgorio de música y color, la nueva victoria del presidente eterno. Si en Moscú nos sobrecogió la quietud del sepulcro del padre de la patria rusa; en San Petersburgo vimos la ebullición de la ortodoxia política… Putin y la “politics as usual”.

Paseo por San Petesburgo, por Rubén Gayarre
El lunes por la mañana, decididos y con energías renovadas nos propusimos recorrer a pie el frente fluvial de la ciudad y sus numerosos símbolos. Bajo una copiosa nevada y con el reluciente Neva a nuestro lado, congelado, como no podría ser de otra manera.

Habiendo visitado ya el pasado dia la Perspectiva Nevsky, el Hermitage y las iglesias del Salvador y Kazán nos faltaba recorrer el arco norte de la ciudad. Nos dirigimos primero al Consulado de España en Furshtatskaya Ulitsa pasando por la Isla Vasilievsky, la Antigua Bolsa de San Petersburgo, el Puente del Palacio y siguiendo el Neva por el Muelle del Palacio y el Frente Kutuzov.
Nuestra siguiente parada era el Crucero Aurora, reliquia de la Guerra ruso-japonesa y la Revolución de octubre y hoy buque museo anclado en los muelles Petrogradskaya.

Continuamos la avenida hasta la que fue la mezquita más grande toda Europa, con capacidad para 5000 fieles con sus minaretes de 50 metros, fiel reflejo de la diversidad espiritual de Rusia.

Nuestro destino final era la fortaleza de Pedro y Pablo, origen de una ciudad capricho del zar Pedro I y su deseo de crear una nueva capital con salida al mar y puerta a Europa. En su construcción murieron 30.000 obreros rusos y fue posteriormente transformada en una prisión política, por la que pasaron Dostoievski y Bakunin entre otros.

La Ciudad Azul o la Venecia del Norte no oculta su artificialidad y planeamiento cuidado y desde cero. La antigua Leningrado y nuevamente bautizada como San Petersburgo se nos reveló más humana y menos fría que las inabarcables avenidas de Moscú, estéticamente más compacta y estilísticamente más europea. Aun así, la nieve y la distancia no nos dejaron ver su aspecto urbano desde su corazón, separado en dos por más de medio kilómetro de hielo, en verano, el río más ancho de Europa.

Consulado de España en San Petesburgo, por Beatriz de León
El lunes por la mañana fuimos recibidos por , Juan Antonio Martínez-Cattaneo y Hingston cónsul general de España en San Petersburgo.

30Nuestras expectativas como estudiantes de la ELU era conocer cuál era el trabajo de un consulado así como la situación y los retos a los que se enfrenta la colonia española en Rusia, pero no solo nos contó eso, sino que durante las casi tres horas que nos recibió, nos compartió un testimonio de su experiencia y sabiduría vital (que acompaña sus casi 70 años).

Primero, nos habló de su trayectoria profesional de más de 40 años. Don Juan Antonio Martínez-Cattaneo y Hingston es un servidor público, diplomático de carrera que ha estado representando a España y a sus intereses y protegiendo a los españoles alrededor del mundo, desde Nador hasta Japón, pasando por Ecuador y hasta Iraq en tiempos de Sadam. Nos hablaba de dos palabras que van de la mano en esta profesión, vocación y sacrificio. Cuando encuentra uno la vocación va a tener que sacrificar su comodidad, la de su familia por la realización personal que supone esa profesión que te llama, eso por lo que merece la pena el sacrificio, en el caso de este cónsul, ese sacrificio consistía en mudarse cada 3 o 4 años a distintos destinos (calurosos como Iraq, fríos como Rusia) junto con su familia y a veces teniendo que estar separada de ella, por ser un servidor público. Encontrar testimonios como el suyo en un momento de la historia de España en la que la función pública está tan criticada es una auténtica inspiración.

31Por otro lado, a parte de su biografía, nos compartió un análisis geopolítico no solo de Rusia sino del mundo entero y también de España y sus intereses en el mismo que evidentemente han cambiado desde que él comenzó su trayectoria porque han acontecido verdaderos momentos estelares de la humanidad como diría Zweig, desde la descolonización, hasta caída del muro de Berlín, incluyendo la revolución iraní y el 11S.

En resumen, la verdad es que su análisis de 3 horas incluyendo anécdotas de lo más variopintas nos dejó a todos con la sensación de que él no sólo conocía la realidad de su profesión, ni la de los países a los que estuvo destinando, sino que sobre todo, conocía profundamente a España, porque uno entiende su casa cuando vive fuera de ella, y aprende a valorarla de una manera distinta.

Iglesia del Salvador sobre la Sangre derramada y Catedral de San Pedro y San Pablo, por Jugatx Orti
32La Iglesia del Salvador sobre la Sangre Derramada o Iglesia de la Resurreción de Cristo, situada en la orilla del canal Griboyédova, fue construída sobre el lugar donde Alejandro II de Rusia fue herido de muerte en un atentado. Su exterior llama la atención desde la avenida Nesky Prospekt. El interior nos sumerge en un mundo de frescos y mosaicos -más de 7.000 metros cuadrados- que cubren sus paredes y techo sin dejar un espacio libre. Hasta 32 artistas tardaron más de 100 años en completar el conjunto de escenas bíblicas. La capilla de Alejandro II es otro de los puntos interiores más impresionantes,con sus cuatro columnas y baldosas de mármol, todas diferentes.33

La Fortaleza de Pedro y Pablo es uno de los sitios emblemáticos de San Petersburgo, ya que fue la primera construcción de la nueva ciudad. Dentro de la Fortaleza se levanta la Catedral de San Pedro y San Pablo, que fue consagrada en 1733. El estilo barroco de la catedral se asemeja al de las catedrales protestantes del occidente europeo, y con su altísima aguja dorada rematada con un ángel sosteniendo una cruz, es el edificio más alto de San Petersburgo. Sus majestuosas columnas, la decoración pintada y el iconostasio pintado y sobredorado acoge las tumbas de los zares rusos de la dinastía de los Romanov. Pudimos, además, escuchar el “Padre Nuestro” cantado por un coro “a capella”, con su amplia variedad melódica propia de la música de la Liturgia Ortodoxa.

Rusia desde dentro, por José Luis Parada

¿Cómo es el pueblo ruso? En el primer encuentro institucional del viaje, Tatiana Pigariova, gestora cultural del Instituto Cervantes en Moscú, nos habló de la nostalgia imperial, de la combinación de lo trágico y lo humorístico, de cierta esencia barroca (“el orden producido por el desorden”, como decía Alejo Carpentier, y que nos asemeja a rusos y españoles). En el último encuentro, el cónsul español en San Petesburgo, Juan Antono Martínez-Cattáneo Hingston, se refirió a cómo el pueblo ruso es rudo, sabe sufrir y puede vivir con mucho menos de lo que nosotros podemos, de ahí que su resistencia sea mayor y cómo se crecen en la adversidad.

34¿Por qué votan como votan? Tanto en la delegación de la UE en Moscú, como en los encuentros con periodistas de Sputnik o de RT, como en las visitas a embajada y consulado, e incluso en las conversaciones con nuestros guías rusos, hemos podido comprender un poco mejor en qué consiste la democracia imperfecta de Rusia y cómo Putin ha sabido presentarse como un nuevo padre, una nueva figura a un tiempo cercana pero implacable, en quien los rusos pueden confiar. La escasa oposición política, la aún mejorable libertad de expresión, cierta marginalización de las minorías, la agresividad diplomática y la presión militar sobre algunos territorios son elementos que hablan de una democracia todavía en estado gestante, pero no menos cierto es que un país de las dimensiones de Rusia, tan heterogéneo, que ha sufrido un duro golpe tras el fin de la Guerra Fría y que aún tiene en la memoria el ánimo insuflado por un Lenin omnipresente en la imaginería rusa, posiblemente sea este sistema lo que ahora necesite.

¿Cómo son las relaciones con Europa y el resto del mundo occidental? Delicadas. La geoeconomía no ha llegado a calar, y aún quedan décadas de geopolítica a la antigua usanza, a pesar de los cambios tecnológicos y sociales. Las relaciones son complejas por la calidad de la democracia rusa, pero son necesarios cuantos más esfuerzos diplomáticos (Ignacio Ibánez Rubio, embajador español en Moscú y Mirko Kruppa, Head of Politics, de la Delegación de la UE en Moscú), mejor, así como ampliar las relaciones comerciales (Luis Portero, Head of Economy de la Delegación de la UE en Moscú), culturales (Abel Murcia, director del Instituto Cervantes en Moscú) y educativas (José Aurelio Llaneza, agregado de educación en la embajada española en Moscú).

Conocernos a nosotros, por José Luis Parada
Sabemos que no es lo mismo hacer turismos que viajar, que viajar no es igual que peregrinar, y que más allá de peregrinar se puede estar en35 un destino. Nos acercamos como turistas pero regresamos como viajeros que han peregrinado poco (aunque la visita al mausoleo de Lenin bien podría comprenderse como una peregrinación) pero que sobre todo han disfrutado del encuentro con quienes están.

Conocer al otro significa conocernos mejor a nosotros mismos. A estas alturas ya sabemos que no se ama sino lo que se conoce y no se conoce sino lo que se ama, y en el proceso de conocer mejor Rusia creo que todos hemos aprendido a quererla más y mejor. Hay ciertas semejanzas entre los pueblos ruso y español que se refleja en el sincero amor que los rusos profesan por el Quijote. Él fue un héroe abnegado y alocado, el pueblo ruso sigue siendo sacrificado y laborioso, el español ha olvidado el valor del sacrificio y ha dejado de soñar.

Tal vez sea esta la mejor de las enseñanzas del viaje: juzgar menos al otro, salir a su encuentro, encontrarse en los valores universales. Si es así, esto habrá sido un viaje universitario, un viaje de la ELU.

Vida ELU cristina1

ELUs por el mundo – Cristina de la Puente

Por:

¡Hola a todos! Para los que no me conozcáis, soy Cristina de la Puente, estudiante de Derecho y ADE, vengo de Barcelona, ¡y este curso me gradúo por ser ELU de 4º año! Dicho esto, aquí os explico brevemente lo que ha sido una de las mejores experiencias que he vivido, si no la mejor.

Tenía pensado irme de intercambio desde que empecé la universidad, dado que creía que era una experiencia que debía tener. Frente a la multiplicidad de destinos que se me presentaban, me llamó la atención Singapur, con la suerte de que me adjudicasen una de las dos plazas disponibles. Ahí empezó mi aventura.

cristina2

En agosto llegué a mi destino, sin estar muy familiarizada con Asia y su cultura, dado que nunca había estado. Muchos se refieren a la ciudad de Singapur como “Asia para principiantes”, y verdaderamente lo es. Se trata de una ciudad muy moderna que podríamos llegar a describir con el calificativo “perfecta”. Está todo muy limpio (entre otras cosas tienen prohibida la venta y consumo de chicles, y el verter basura está sancionado), tienen un transporte público fantástico, además de poseer un distrito financiero de renombre mundial y ser una de las ciudades más verdes del mundo, en parte debido a su clima tropical. Además, se trata de una ciudad multicultural, que se caracteriza por distritos como Little India, Arab Quarter o Chinatown.

cristina3

A pesar de ser una ciudad muy occidentalizada por la cantidad de expatriados que viven allí, no deja de tener una cultura asiática y unas costumbres a las que tienes que habituarte, aunque el periodo de adaptación pasa rápido. La Universidad en la que realicé mi intercambio fue la Singapore Management University (SMU), situada en el centro de la ciudad. Allí estuve en contacto con varios nacionales y observé cómo se plasmaba en ellos la cultura que tienen del esfuerzo y la dedicación, son muy exigentes a nivel académico desde pequeños. El estudiar allí me permitió contrastar su manera de trabajar con la nuestra, aprendiendo de su cultura día a día.

Además, Singapur es una puerta al sudeste asiático. He tenido la oportunidad de visitar múltiples destinos, aportándome cada uno de ellos una visión distinta del mundo, conociendo las particularidades de sus culturas. Si te apasiona viajar, definitivamente esta ciudad tiene la localización perfecta para abrirte a esta parte del mundo. Esto me permitió crecer no solo a nivel académico, sino personal, abriéndome más la mente y valorando lo que tenemos con mayor intensidad. Aquí me gustaría destacar también la gastronomía, cada país tenía su característica manera de cocinar y he aprendido sobre los platos típicos de cada zona, descubriendo nuevos sabores que seguro incorporaré en mi vuelta a España.

Un factor de agradecer para cualquiera que llega como extranjero, es que uno de los idiomas co-oficiales es el inglés, aspecto muy positivo frente a otras ciudades asiáticas en las que el nivel de dicho idioma no es muy alto, puesto que la comunicación no me ha conllevado ningún problema.

cristina4

De esta experiencia me llevo el haber podido vivir en una ciudad vibrante, llena de contrastes e internacional. Me he sentido parte de su cultura e integrado en su ritmo de vida. Además, estuve viviendo con otros estudiantes de intercambio, cada uno de un país diferente (Francia, Austria, Suiza y Finlandia), habiendo así conocido a personas maravillosas de todas las partes del mundo, con las que he vivido múltiples experiencias, personas que se han convertido en verdaderas amistades. Sonará a tópico, pero tras 9 meses allí, esta ciudad se ha convertido en mi segunda casa, a la que estoy segura que volveré en un futuro.

Recomiendo a cualquiera de vosotros que tenga la oportunidad el realizar un intercambio sea donde sea, ya que te aporta a todos los niveles. He ganado en independencia, además de forjar una diferente visión del mundo, realizando un gran intercambio cultural. Por supuesto, si a alguien le apetece saber más sobre mi experiencia o se está planteando ir a esta maravillosa ciudad que tiene tanto que ofrecer, que no dude en contactarme, ¡siempre estaré encantada de daros más información!

¡Un abrazo y saludos a todos!

Vida ELU kamikaze1

Ilusiones, de Miguel del Arco. Actividad ELU en Madrid

Por:

Pepelu y algunos de los alumnos que fueron al Teatro Kamikaze a ver Ilusiones, dirigida por Miguel del Arco, comparten sus impresiones a continuación:

La expectativa no era pequeña, pues el marco era atractivo: la adaptación de una obra peculiar de un joven representante de la nueva dramaturgia rusa, cuatro personas en escena sin nombre, una escenografía ecléctica y misteriosa y un proyecto teatral que rompe con las normas sin dejar de ser clásico. Además, las críticas no dejaban indiferente: “Miguel de Arco pulveriza las normas teatrales con Ilusiones”, “Ilusiones dinamita la frontera entre lo narrativo y lo dramático”, “Son ilusiones las que nos mantienen en la vida”. ¿La mejor obra de Miguel del Arco? ¿Una decepción la dirección del dramaturgo? ¿Una comedia existencialista?

Pudimos constatar que, ciertamente, se trata de una obra diferente, apasionada, existencial, tremendamente plástica, que juega con el monólogo de un modo sorprendente y que desgaja, gajo a gajo, el misterio del amor y de la muerte. 100 minutos que se convertían en 54 años, en que los actores se multiplicaban por cuatro y donde la escenografía adquiría un nuevo sentido. Una pausa. Aplausos. Y después, ¿qué?

Después vino un encuentro de otros 100 minutos con Miguel del Arco, sentado frente a nosotros, vacío ya el teatro y con los técnicos revisando el fallo de la horca. El diálogo versó sobre el contenido de la obra y el sentido de las adaptaciones teatrales, sobre el trabajo con los actores, sobre la escenografía, sobre el mundo del teatro, sobre Molière, Shakespeare y Pirandello, Nuria Espert, Carmen Machi e Israel Elejalde, sobre la vida, el amor y la muerte.

De todo ello darán buena cuenta los ELUs que allí estuvieron y dialogaron. Yo, como director académico, entre frases tan sugerentes como que toda obra de teatro es un acto colectivo, o que una sala alberga todas las historias y todas las artes, destaco tres ideas que justifican una actividad cultural como esta:

– la primera, el compromiso de Del Arco por ser siempre riguroso, tratando de no ofrecer nunca nada al público que no le parezca bueno, y eso es una invitación a todos nosotros a tender a la excelencia en lo que hagamos;
– la segunda, su perfil de actor, director, escritor, gestor, fundador, empresario (e ilusionista) nos habla de que, en ocasiones, debemos aspirar a salir de nuestro pequeño y cómodo rincón si queremos decir cosas y que sean escuchadas;
– la tercera, que la profesión teatral es un privilegio en tanto supone estar metiendo las manos profunda y continuamente en la condición humana, y eso es lo que creemos que debe ser la ELU, la posibilidad de no dejar nunca de plantearnos las cuestiones éticas, antropológicas y de sentido.

El teatro siempre brinda esa posibilidad y la cultura no entiende de ciencias o letras, sino de corazones inquietos que buscan la verdad de cuanto observan… aunque a veces se trate de ilusiones. A fin de cuentas, “debe existir algún tipo de permanencia en este inmenso y cambiante cosmos, ¿verdad, Alberto?”.

kamikaze3

Los alumnos dicen…

Fue una representación teatral que sin lugar a duda no dejó indiferente a nadie. A través de la historia vital de dos matrimonios cuyos cónyuges se encuentran al final de sus vidas, se plantean al espectador las preguntas más esenciales de la existencia humana.

De entre la cantidad de paradojas y dualidades presentadas, como la lealtad y la traición, la verdad y la ficción, la vida y la muerte, el amor y el desamor, personalmente me quedo con la referente a la permanencia o el ser efímero del ser humano. ¿Nuestra vida es simplemente un paso por este universo en constante cambio, o por el contrario hay algo de nosotros que perdura tras nuestra muerte? Buscamos nuestro lugar en el mundo, aquél que nos satisfaga realmente y dé sentido a nuestras vidas, pero ¿sirve realmente de algo, o debemos cesar la búsqueda y limitarnos a existir? ¿Es la vida una ilusión? Todo esto ronda la cabeza de uno mientras contempla la obra; reflexiones que todos nos llevamos con nosotros y durante los próximos días trataremos de digerir.
Ángela Ramos.

Después de un tiempo en la ELU pude el sábado ir al teatro Kamikaze con otros ELUs y poder experimentar la magia del teatro y ser absorbidos por un texto que hablaba sin tapujos de la muerte, el amor, las ilusiones. Una experiencia increíble que terminaba con un encuentro con el director Miguel del Arco que respondía a nuestras preguntas con cercanía y demostrándonos todo su amor por este arte que es su profesión.
Belén Martínez.

Nos abría las puertas de su teatro Miguel del Arco para permitirnos disfrutar de una fantástica obra basada en la historia del dramaturgo ruso Ivan Viripaev. Son muchas las sensaciones y las reflexiones que evoca una obra frenética con un decorado recargado pero low cost como su propio director reconoce. Abre la obra con un poderoso monólogo que rompe desde el inicio con la cuarta pared -revelando las influencias Shakesperianas y Pirandelianas que parecen apreciarse en la obra y que Miguel del Arco nos confirmó posteriormente- para después trasladarnos por un laberíntico recorrido por distintos fragmentos de la vida de los cuatro personajes que los actores en escena nos describen y- en cierto modo- construyen. Así, la propia puesta en escena traslada una de las ideas centrales de la obra que no es otra que una reflexión en torno a cómo uno se construye a sí mismo a partir del relato que son nuestras vidas.

La fuerza del comienzo quizás se difumina un poco con el transcurrir de los fragmentos generando una cierta sensación de caos que contrasta con el orden y la circularidad que introduce el desenlace de la obra. En cierto modo, la estructura parece ayudar a construir una dualidad presente a lo largo de toda la obra entre el amor y la muerte; el disfrute y el sufrimiento; el orden y el caos, que recuerda a la obra de Lorca en cierto sentido. Es por último muy interesante ver cómo intenta resolver del Arco la duda que plantea la obra respecto de la existencia de algo permanente en este mundo en el que vivimos.

Parece que es la propia vida la que está siempre presente, en la forma del relato del que hablábamos antes. De alguna manera, quizás podamos reflexionar sobre cómo esta incertidumbre es lo que realmente está presente en todo momento de nuestras vidas, es decir, el desconocimiento sobre cuál es el futuro, sobre qué va a pasar marca nuestras vidas porque en el fondo somos nosotros, nuestras decisiones, en definitiva, nuestro relato el que las construye.
Óscar Baracchini.

Está claro que cuando entras al Pavón, tu actitud previa determina en gran medida lo que vivirás las próximas horas. En ese sentido, solo puedo recomendar dar los primeros pasos con el sentido del asombro bien abierto. Al llegar, te recibe un escenario barroco, casi propio de algún maniaco con síndrome de Diógenes. Sin embargo, es el escenario ideal para Ilusiones, y cada elemento en escena tiene su sentido y su función, para crear una atmosfera única. La obra es una pura invitación al espectador a Vivir, con mayúsculas, a ser partícipe de un relato magistral.

La historia se va descomponiendo en fragmentos donde cabe todo: el humor, la crítica, el análisis de la sociedad, y sobre todo una visión existencial (que no existencialista) de la vida, tratando el tema del amor en su más pura esencia y debatiendo sobre la propia vida desde la muerte. Estos fragmentos, que si bien pueden parecer inconexos o independientes, conforman un todo mucho más grande que solo cobra sentido cuando sales del teatro, con el alma compungida, y comienzas a asimilar la experiencia que has vivido.

Todo está hilado por unos actores que realizan un trabajo magistral, manejando con una intensidad abrumante muchísimas emociones, y siendo capaces de mantener el contrapunto, el conflicto, que es en sí la esencia misma del teatro, durante toda la obra. Ilusiones es una invitación a vivir, a dejarse llevar de la mano de relatos de distintos fragmentos o, mejor dicho, de fragmentos de un mismo relato, donde encontrar un espejo de tu propia existencia.
Jaime Redondo.

La tarde del pasado sábado se extendió hasta la noche en un tiempo casi estático. Tuve la sensación de escuchar al mundo pararse. Mientras, nosotros, en el corazón de uno de los barrios más castizos de Madrid, Lavapiés, intentábamos encajar las imágenes de toda una vida cuando llega a su fin. Ilusiones es una historia que desde la muerte habla profundamente de la vida. Una vida llena de ilusiones bañadas en la percepción, o bien manifestándose como eco de una fuerza, un sueño que todo lo puede. Una vida de amor, de verdad, de mentira, de broma, de pausas. Desde una mirada contemporánea y a través de una excelente puesta en escena nos mueve a replantearnos conceptos, sensaciones y sentimientos que tambalean durante toda la experiencia teatral. ¿El amor verdadero es aquel que es correspondido? ¿Cuál es mi lugar en el mundo? ¿Existe algún tipo de permanencia?

Miguel del Arco nos regala arte tanto a través de la obra como durante el posterior coloquio. Nos ofrece sus impresiones e ilusiones. Nos invita a entender la permanencia como “si no cuentas, no cuentes”, donde algo permanece mientras sea contado. Nos ofrece su mirada particular del teatro, “no ir persiguiendo lo que surgió ayer”, “el público soy yo”, “todo lo hago con rigor”, “hoy el teatro es más necesario que nunca”. Nos regala una tarde de sábado, extendida hasta la noche, mientras escuchamos a un mundo blando congelarse en un tiempo estático.
Gloria Barquero.

Ante todo, agradecida por la oportunidad de disfrutar de una tarde de teatro en compañía que ya echaba de menos. Con respecto a la obra, todo un torbellino de sentimientos, atrapada de comienzo a fin. Admirable el trabajo tanto de los actores como de todo el equipo. Consiguieron transmitirnos toda la energía posible y transportarnos de lleno a la historia de los personajes. Al final lo bonito es eso, ser durante unas horas parte de otra historia. Nos hicieron reflexionar, plantearnos aspectos de nuestra vida e incluso nos sacaron alguna que otra sonrisa y lagrimilla. Muchas gracias de nuevo a Miguel del Arco por ese coloquio que nos hizo entender más de cerca todo lo que se cuece entre bastidores. Volveré al Pavón que como dijo Miguel ya es teatro amigo.
Rebeca Arranz.

Vida ELU IMG-20171203-WA0020 1

ELUS POR EL MUNDO – INÉS SEBASTIÁN

Por:

Ser consciente del poco tiempo que me queda aquí y de lo feliz que estoy siendo hasta ahora quizá me haga parecer demasiado entusiasta y, por ello, menos objetiva. Espero que aun así os fiéis de mis palabras y que esto no afecte a mi principal intención al escribir este texto: animaros a iros de intercambio a todos aquellos que tengáis la oportunidad, y dar un pequeño empujón a los que aún os quede alguna duda.

Me llamo Inés Sebastián y estoy de Erasmus en Burdeos estudiando 4º de Medicina. Burdeos, además de ser considerada como la capital mundial del vino, y estar en un lugar estratégico, cerca del mar y la montaña, es una ciudad ideal para estudiantes. Desde Relaciones Internacionales de la Universidad, se esfuerzan muchísimo por acogernos y por facilitarnos el contacto con franceses que nos ayuden a descubrir la ciudad y su cultura. Incluso organizan actividades que nos ayudan a conocer a otros estudiantes extranjeros mientras descubrimos algunos de los sitios más famosos de la región. Y, como cualquier estudiante más, tenemos una oferta de deportes, clases de idiomas y actividades de todo tipo, que hacen que, en poco tiempo, te sientas como en casa. De hecho, con una oferta tan amplia y variada, es bastante fácil complicarse la vida.

28828269_1601693366613111_3884849357058119814_o 1

El sistema académico en Francia es diferente, principalmente porque pretende que el estudiante sea más autónomo. En mi caso, como estudiante de Medicina, la parte teórica se estudia de los libros de referencia que usan para preparar el MIR francés, lo que permite que las clases se aprovechen para plantear dudas y casos clínicos. Por otro lado, todos los días tenemos prácticas en el hospital, y aquí tienen muy en cuenta a los estudiantes: tenemos pacientes asignados, somos nosotros quienes hacemos algunas pruebas y comentamos la evolución con los residentes, y, casi todos los médicos, son conscientes de la importancia de nuestra formación, por lo que nos ayudan y nos explican lo máximo posible. Hay que trabajar duro, pero se aprende mucho. Por lo que sé del resto de grados, también tienen un sistema parecido, basado en la mayor autonomía y libertad del estudiante, y se les da más importancia a los trabajos prácticos que a los exámenes, lo que, desde mi punto de vista, es positivo.

Por supuesto, no todo es estudiar y tener prácticas. Siempre hay mil cosas que hacer: dar un paseo a orillas del Garona, ir al teatro o la ópera (a los estudiantes se les facilita mucho el acceso a la cultura), tomar algo en un bar o en una terraza, si (excepcionalmente) no llueve… Pero, como llevo varios años comprobando, lo mejor de un lugar es, sin duda, sus gentes. Los franceses son, por lo general, muy acogedores, atentos y educados, y cualquiera está dispuesto a echarte una mano, a charlar o a escuchar cualquier propuesta.

DSC06082 1

Como en general, no todo es fácil, y, por supuesto, también hay cosas negativas y retos: la adaptación puede resultar difícil al principio; el francés de la calle y del hospital es distinto del que se aprende en clase; el papeleo para cualquier cosa es interminable; cuesta acostumbrarse a los horarios franceses y a que todo cierre muy pronto; llueve bastante, y, lo peor de todo, es muy duro resistirse a la pastelería francesa … Pero, de todo se aprende, y , un día, sin darte cuenta, ya no hay problema para comunicarte en francés (¡incluso entiendo algunas bromas!); te empieza a gustar la lluvia y aprendes a valorar más el sol y te organizas para ir de compras antes de que cierre todo… Al “problema” de la gastronomía francesa, aún no he encontrado solución (sigo trabajando en ello), y, en cuanto a la burocracia, creo que lo doy por perdido, pero, bueno, ¡no todo podía ser perfecto!

Como véis, el balance es más que positivo. Por todo ello, y porque vivir en otro lugar y conocer a gente distinta te abre la mente y el corazón, os animo a que, si tenéis la oportunidad de iros a estudiar fuera, no lo dudéis y la cojáis con ánimo y valentía, porque, sin duda, valdrá la pena. Y, si alguien pasa por Burdeos antes de mitad de junio, ¡que no dude en avisarme!

IMG-20170831-WA0014 2

¡Un fuerte abrazo a todos!

Vida ELU 5

CELIA GARCÍA PAREDES – ELUS POR EL MUNDO

Por:

París, una de las grandes ciudades de Europa, una de sus “capitales históricas” desde mi punto de vista, donde han visto la luz algunas de las bases más importantes del pensamiento europeo y uno de nuestros destinos principales durante el viaje de Becas Europa. Os confesaré que desde siempre había sido un sueño para mí vivir aquí, pero no pensé que iba a superar tanto mis expectativas.

París es una ciudad joven, es una ciudad cosmopolita, es una ciudad con aires ilustrados y con expresiones contemporáneas. Es un lugar para hacer una vida distinta, por mucho que pueda asemejarse a cualquier carácter de un país occidental. Desde siempre me han impresionado sus monumentos, su idiosincrasia y su historia, pero no hay nada mejor que vivir sumergida en ello.

¡Pero no me he presentado! Para quienes no me conozcáis, soy Celia García Paredes, alumna del 4º curso de la ELU (y por tanto cursando ya el proyecto final de la misma, que es muy gratificante e interesante) y estudiante del doble grado en Derecho + ADE en la Universidad Carlos III de Madrid.

1

Actualmente me encuentro viviendo en París gracias a la beca Erasmus; estudio de intercambio en la Paris School of Business, cursando asignaturas tanto de Derecho como de Empresa. En base a lo que he vivido, os aseguro que toda la materia se imparte desde un punto de vista más práctico que teórico; aunque desde luego estoy aprendiendo muchísimo. El sistema legal francés y el español no difieren tanto en su forma y poco en su contenido, por lo que todo lo que aprendo se queda para mi bagaje personal. ¿Quién dijo que el Erasmus era solo fiesta?

Dado que estudio todas las asignaturas en francés, soy la única extranjera en mi clase, por lo que mi experiencia es una “inmersión total”. Sin embargo no ha sido un obstáculo, sino todo lo contrario: han demostrado ser personas muy amables y acogedoras, muy pendientes de integrarme en todo momento. Hay quien dice que los parisinos están aislados del mundo y son bastante serios… bueno, yo creo que eso es sólo en el metro, ¡fuera de él son encantadores!

Estoy aprovechando mi estancia aquí para exprimirla al máximo; cada semana hay un nuevo evento, una nueva exposición o un nuevo lugar por descubrir. Desde el primer día he mantenido unas increíbles ganas de verlo todo, de no perderme nada, de guardarlo todo en mi retina. París mantiene viva mi curiosidad, mi inquietud.

2

Durante este invierno ha hecho muchísimo frío (de hecho, no nevaba como lo ha hecho este año desde hacía más de 30 años), por lo que siempre que sale un pequeño rayo de sol es una gran invitación para salir a pasear por sus calles.

3

Como punt0 a favor, todos los museos son gratis para los menores de 26 años que residan en la UE, así que es una oportunidad única para nutrirse de toda la cultura que atesora esta ciudad. Aunque… es cierto que el nivel de vida es caro en comparación con el que tenemos en España. Eso sí, es todo cuestión de investigar, después de pocos meses aquí os puedo recomendar ciertos sitios que cumplirán vuestras expectativas a un precio más que razonable… ¡todo sea por vivir en la Ciudad de la Luz!

4

Os invito a todos a que viváis, en la medida en que podáis, una experiencia internacional. Os abrirá los ojos más de lo que creáis que los tenéis ya abiertos, os hará querer más el mundo que nos rodea y quedará siempre para vosotros. Y si os decidís por venir a París, ¡ya sabéis dónde encontrarme para todo lo que podáis necesitar!

Decía Hemingway en su libro A Moveable Feast: “If you are lucky enough to have lived in Paris as a young man, then wherever you go for the rest of your life, it stays with you, for Paris is a moveable feast”. Yo me considero bastante afortunada en este sentido; de lo que no tengo ninguna duda es que París siempre quedará dentro de mí.

6

Abrazos,
Celia

Vida ELU 1

ELUS POR EL MUNDO – VÍCTOR CHOCANO

Por:

¿Pero qué se te ha perdido a ti en Vietnam? ¿Se ha acabado ya la guerra?

7

Esas eran las primeras preguntas que se hacían la mayoría de las personas a las que les comentaba que había solicitado movilidad no europea en este país del Sudeste Asiático. La verdad es que ellos no eran los únicos a los que este país les planteaba dudas, pero la posibilidad de poder introducirme en una cultura tan distinta y conocer Asia desde dentro podía con todas ellas. Así que un seis de septiembre con las maletas hechas y muchas ganas e impaciencia por lo que me esperaba puse rumbo a Ho Chi Minh City.

9

Nada más salir del aeropuerto ya sientes que el ajetreo, la humedad y las motos van a ser tus compañeros inseparables durante los próximos meses. La ciudad de Ho Chi Minh, o antigua Saigón, a pesar de no ser la capital de Vietnam es la ciudad más grande de este país. Esto, unido a que ha crecido muy rápido durante los últimos años (y lo sigue haciendo), hace que existan unos contrastes enormes, y que con tan sólo andar veinte metros pases de estar en una pequeña calle con ancianos cocinando un rico plato vietnamita en unas brasas improvisadas en el suelo a tener delante de ti uno de los rascacielos más altos del Sudeste Asiático. Pero, a pesar del choque inicial que esto puede producir, una vez dentro te das cuenta de que ambas partes conviven en una curiosa armonía que se mantiene al menos por el momento.

8

Una vez instalado era el momento de conocer mi universidad, la Universidad Internacional de Ho Chi Minh (HCMIU). En ella no tuve ningún problema desde el principio, todas las clases se impartían en inglés, por lo que el idioma no iba a ser un problema, y pude ajustar perfectamente los horarios. La metodología de trabajo allí no era muy distinta a la de mi universidad de origen: hay una evaluación continua constante, y todas las semanas tienes o bien entregas de trabajos o bien parciales, pero era un ritmo fácil de seguir y la exigencia no era tanta como podía parecer en un principio. Además nos asignaban un buddy que nos ayudaba en todo lo que necesitáramos y organizaban actividades para que nos conociéramos tanto entre los internacionales como con los locales.

6

En cuanto a la vida en Vietnam era bastante distinta a como me imaginaba. El clima, al ser tropical, marca la diferencia, ya que el verano te acompaña durante todo el año, y la verdad es que ir en bermudas en pleno enero es una experiencia muy recomendable. También te das cuenta de que hay orden en el aparente caos que es el tráfico, y es que hasta que no coges una moto en Ho Chi Minh no vives de verdad la experiencia vietnamita. Pero si me tengo que quedar con una sola cosa de Vietnam es con la gente. Todo el mundo te intenta ayudarte en todo momento, incluso aunque ni siquiera sean capaces de comunicarse contigo, y siempre tienen una sonrisa para regalarte.

7 4

Vivir en Vietnam también me ha permitido descubrir otros lugares del Sudeste Asiático, como Malasia, Tailandia, Camboya, Singapur o Filipinas. Cada país conserva su propia esencia, y esto se nota en la rica gastronomía de todos estos países, ya que, aunque de primeras pueda parecer igual, los sabores son completamente distintos dependiendo de donde te encuentres.

10

En definitiva, después de haber vuelto de mi estancia puedo afirmar que es la mejor experiencia que he vivido y que no podría haber acertado más con el destino. Por ello os animo a todos a vivir la experiencia de estudiar en el extranjero, ya que te forma de una manera completamente distinta y te enriquece muchísimo como persona. Yo el año que viene repito y me voy a Polonia, donde hará un poco más de fresco, pero estoy seguro de que lo disfrutaré también al máximo. Y tú, ¿no te animas?

Vida ELU IMG_8823

EXPERIENCIA ELU EN LEÓN

Por:

El pasado sábado 10 de febrero los ELUs de León nos decidimos a invitar a algunos de nuestros amigos y adentrarnos en esta preciosa ciudad.

Empezamos el día visitando la Catedral de León, una auténtica joya del arte gótico. No sólo por su esplendor, sino también por su historia. Este templo religioso del siglo XIII resalta por sus coloridas vidrieras, pórticos, rosetones y demás. Su coro es uno de los más antiguos de España y en él podemos ver piezas de gran belleza. Lo que hoy conocemos como Catedral de León experimentó muchos cambios y reformas desde su primera construcción. A pesar de todo, su esencia se mantiene y podemos decir que merece la pena visitarla.

Nuestra siguiente parada fue la Basílica de San Isidoro. Aunque puede que no sea tan conocida como la Catedral, guarda muchos secretos en su interior. En su museo pudimos ver piezas y obras tan increíbles como el Cáliz de Doña Urraca del siglo XI; o sus frescos, que a pesar de no haber sido restaurados nunca se conservan en un magnífico estado, y han llegado a referirse a ellos como la Capilla Sixtina del Románico. Muchas de las piezas que se conservan en este museo fueron donaciones reales. La Iglesia también es un reflejo de la belleza de este estilo artístico. Terminamos la mañana recorriendo las principales zonas de la ciudad, como el claustro del Palacio de los Guzmanes, la Calle Ancha, la Plaza del Grano… Como dijo uno de nuestros amigos, “siempre es un placer poder compartir un cachito de nuestra ciudad”.

Y cómo no, pusimos broche a esta experiencia ELU comiendo todos juntos acompañados de las conocidas tapas de León. En palabras de uno de los ELUs asistentes, “la experiencia gastronómica no se queda corta junto a la Catedral, ambas te dejan con la boca abierta”.

Vida ELU IMG_8759

ELUS POR EL MUNDO – BEATRIZ DE LEÓN

Por:

Mi experiencia de intercambio ha sido intensa, apasionante pero sobre todo, de crecimiento. El semestre pasado estuve en Washington DC cursando un semestre en la Catholic University of America, a 15 minutos en metro de la Casa Blanca y este semestre estoy en París, cursando el Erasmus en Dauphine y trabajando en el Consulado General de París. El semestre próximo iré también de intercambio a Buenos Aires. Echando la vista atrás me he dado cuenta del profundo cambio que ha supuesto mi estancia en DC y lo que está suponiendo en París.

Washington es una ciudad viva y vibrante, especialmente para una alumna de Derecho y Relaciones Internacionales como yo. A parte de las clases y la diferencia de sistema educativo (mucho más participativo y autónomo), he tenido la oportunidad de asistir a conferencias en Think Tanks como American Enterprise Institute o Wodrow Wilson Institute, además he hecho “lobby” en el Capitolio y hasta se podría decir también que he visitado 5 países, porque he estado en la embajada de Arabia Saudí, del Líbano, de Pakistán, de España, de Palestina y Paraguay. Esto es lo espectacular de Washington, las posibilidades de participar en la política americana e internacional, porque allí se toman decisiones que nos afectan a todos.

IMG_8315

Por otro lado, lo que más me apasiona de Washington es su vida cultural. Casi todos los museos son gratis (los Smithsonian) y todas las semanas hay festivales (indio, latino…) en cada uno de los barrios de DC. Washington es una ciudad de lo más diversa; mi universidad está llena de alumnos internacionales y todo ello me ha permitido conocer nuevas culturas y sobre todo, me ha desmentido los prejuicios que tenía. Viajé muchísimo a Miami, NY, Boston, Filadelfia, Indiana, Chicago, Nueva Orleans, Baltimore y, ¡hasta Toronto!

La tercera parte de mi experiencia internacional es la vida en campus que desde luego, tiene sus retos y sus ventajas. Vivir sola es el mayor reto, ¡cómo se valoraba casa y familia! El campus funciona como una ciudad; hay actividades prácticamente todos los días y muchísimas sociedades de alumnos, estuve en College Republicans, Arabic Club, Pasión de Sol, un club de baile latino y en la Asociación de Asuntos Internacionales, con los que estuve en un Modelo de Naciones Unidas en Filadelfia. Los americanos me acogieron como uno más y pude vivir todas las experiencias americanas, desde Halloween, hasta el día de los veteranos, pasando por Thanksgiving. Los amigos que he hecho soy consciente de que van a ser para toda la vida, y ahora en París, no paro de hablar con ellos, y les echo mucho de menos.

IMG_7233

Llegué hace menos de un mes a París, una ciudad mágica y por ahora, está siendo muy distinto a DC. Vivo en un estudio sola, relativamente céntrico y hago casi toda mi vida fuera de casa (y, muy a mi pesar, en transporte público). He empezado a trabajar en el Consulado de España en París, en el área del Registro Civil así que me paso todas las mañanas, trabajando allí y luego por las tardes, me voy a clase.

París es una ciudad increíble, la capital del arte. Estos días ha estado nevando, y está más mágica que nunca. He estado haciendo mucho turismo, y a parte de los grandes monumentos (Sacre Coeur, Torre Eiffel, Notre Dame…), lo mejor de París son sus cafés con toldos rojos, sus calles, su arte (sobre todo de los pequeños museos desconocidos), sus tiendas… Además, París es muy multicultural, pero de manera distinta a DC, es una ciudad muy francesa con mucha inmigración. También es una ciudad muy burocrática (mucho más que ninguna española).

IMG_9908

La experiencia en la universidad también es muy distinta. Somos 240 alumnos de intercambio (y todo París está lleno) y todas mis clases son con ellos y en inglés. En mi clase tengo a gente de literalmente todos los continentes, por lo que estudio en un ambiente muy diverso y enriquecedor. Lo difícil es relacionarse con parisinos, por ello, casi todos mis amigos son internacionales y hay muchísimos españoles/hispanos. Por eso, para practicar francés y conocer a más locales, me he metido a un club políglota, una academia de baile y a debate. Mi intención es conocer “La France” tan bien como conocí EEUU. En resumen, mi experiencia está siendo increíble, muy intensa y distinta a la americana.

La verdad es que tengo una suerte bárbara por poder viajar tanto y conocer mundo. Es cierto que hay dificultades (convalidaciones, estar lejos de casa…), pero el crecimiento personal, los amigos que haces, las culturas que conoces, la apertura de mente, y las oportunidades de aprender otras cosas desde otros puntos de vista, hacen del intercambio una experiencia única. Este es el momento para vivir en otro país sin más responsabilidades que las de aprovecharlo y aprender, por eso, lo recomiendo muchísimo, verdaderamente te cambia la vida.

IMG_8378