Barbacoa Filosofía de Bar

12 JUN

Nicolás Santana, 3º ELU

El pasado martes fue un día especial, pues el Padre Pou consiguió materializar una idea que rondaba por su cabeza desde que Luis Muñoz (4º ELU) y Alejandro Aragón (ELUMNI 15) me pasaron el testigo de su iniciativa hace ya dos años. Nuestro querido capellán fantaseaba con clausurar la temporada de nuestra iniciativa, Filosofía de Bar, con un encuentro con un formato algo diferente a como acostumbramos vernos. Podríamos llamarlo “Filosofía de Barbacoa”, y consistía, como su nombre indica, en juntarnos alrededor del fuego del carbón a cocinar unas carnes, picotear y charlar de lo más mundano y lo más profundo con compañeros que han estado a lo largo de estos años en algún encuentro de la iniciativa.

Así, cuando llegué del Erasmus y me uní a mi compañero Alonso Valdés (3º ELU) para retomar la organización de la actividad, le dijimos al Padre que este año lo que era solo una idea debía convertirse en realidad, y así fue. El Padre, además de la idea y la motivación, puso el lugar: la casa de los Legionarios en el Cerro del Coto. Un lugar tranquilo y en la naturaleza para despejarnos y disfrutar del momento sin más distracciones que algún jabalí suelto que pudiera pasar por ahí. Ahora era nuestro turno, por lo que nos pusimos manos a la obra y, gracias a toda la colaboración del resto de elus, nos organizamos en varios coches para hacer la compra, llegar pronto para ayudar al Padre a preparar todo, y que nadie se quedara sin forma de ir o volver.

Una vez allí, tengo que decir que fue incluso mejor de lo que me esperaba. Varios estuvimos al fuego, peleándonos con el viento y el carbón para sacar la carne lo mejor posible, mientras contábamos anécdotas y nos poníamos al día, que con este periodo de exámenes es difícil estar en contacto con todos los que nos gustaría. Con la comida ya hecha, nos juntamos al ambientazo que se había generado en la mesa donde hablábamos de la esperada graduación, el Camino De Santiago, las expectativas del próximo año en la ELU, o la habilidad y destreza del Padre a la hora de fumar en pipa.

Con todo, tengo que decir que solo puedo esperar repetir este encuentro el curso que viene, pues es una forma muy efectiva de parar y despejarse en un tiempo de estrés y exámenes, y es un plan que realmente nunca falla. Gracias al Padre Pou por poner tanto de su parte, y a todos los que asistieron y colaboraron para hacerlo posible. Y ya sabes, si te quedaste con las ganas de venir, no dejes que te coma la envidia y asegúrate de venir el curso que viene a algún encuentro de Filosofía de Bar para reservarte tu plaza en “Filosofía de Barbacoa”. ¡Nos vemos en la graduación!