Filosofía de bar

Sociedades de Alumnos

Filosofía de Bar – Un final y otro inicio

Por: ELU Admin

Colate Santana, 4º ELU

Queridos elus, el curso ha vuelto a empezar y uno lo nota cuando las iniciativas de la Escuela vuelven al ruedo, como seguro van a poder ver en el resto de artículos de la Newsletter. En este caso, me encargaré de comentar lo que buenamente pueda sobre el primer encuentro de este curso 26/27 de Filosofía de Bar.

Para quien todavía no me conozca, mi nombre es Nicolás Santana Tristancho, pero soy mejor conocido por Colate, y estudio Ingeniería Aeroespacial en la Universidad Carlos III de Madrid. Durante los dos últimos cursos, he estado involucrado en la dirección y organización de esta iniciativa, pero realmente asisto a ella desde su primerísimo encuentro, donde unos jóvenes Luis y Alejandro, acompañados del ilustrísimo Padre Pou, juntaban a unos 12 elus a hacerse preguntas sobre el sentido de la vida, en el mítico JJ de Moncloa. Para quien conozca a estas viejas glorias, sabrá que el relevo generacional ya es real, y por ello, para este nuevo encuentro consideramos repetir el tema de ese primer encuentro hace tres años, con cambios en la vida de todos, nuevos integrantes, una nueva localización (el piso que comparto con otros compañeros elus), pero con la misma ilusión y ganas de resolver las cuestiones que tantos han debatido alrededor de la historia: ¿Tiene la vida sentido? Si es así, ¿cuál es?

Una cuestión de semejante magnitud debía ser abordada con una píldora formativa acorde a esta complejidad, por lo que nos apoyamos en uno de los más grandes en el estudio del tema: Viktor Frankl y su obra El hombre en busca de sentido. En los fragmentos seleccionados, el autor nos provocaba con afirmaciones como: “Conoce el porqué de su existencia y podrá soportar casi cualquier cómo”, o “cuando un hombre descubre que su destino es sufrir, ha de aceptarlo porque el sufrimiento se convierte en su única y singular tarea. Es más, tendrá que llegar a la conciencia de que ese destino doloroso le otorga el valor de persona única e irrepetible.” Asimismo, el Padre nos dio numerosos ejemplos de cómo el ser humano tendía por naturaleza a unir puntos, a ver una imagen completa y no colores y elementos separados, hasta el punto de sentir un desconcierto total si no se lograba encontrar la coherencia de ese completo.

Con esto, el coloquio comenzó y, como muchas veces nos pasa, parece que se abrían más preguntas que respuestas. ¿Existe un sentido superior de la vida o, en su defecto, nos dedicamos a darle sentido a aquello que nos ocurre? ¿Y si no logramos cumplir ese sentido? ¿Puedo llegar a corresponder ese sentido en el presente, o solo analizar si mis hechos pasados se alineaban con él? Y, ¿es mi identidad y contexto el que define mi sentido, o viceversa? De nuevo, autores del pasado iban apareciendo en la conversación para darnos algo de orientación hacia posibles respuestas, como Frankl, que propone una definición del sentido basada en 3 pilares: creación (acciones, trabajo, y legado que dejamos al mundo), amor (relaciones amorosas, artísticas, amistosas o familiares) y sufrimiento (nuestra actitud ante lo inevitable). Así, Kierkegaard nos recordaba que “la vida solo puede ser comprendida hacia atrás, pero debe ser vivida hacia adelante”.

Toda esta información y preguntas siguen rebotando por las esquinas de mi cabeza, pero quisiera concluir de la misma manera que concluí el encuentro, pues fue quizás la enseñanza más concreta que me llevé del encuentro. Y es que, me llamó mucho la atención un comentario de María Longás, donde afirmaba que no podía saber si estaba viviendo conforme al sentido de su vida, pero esperaba que llegara su último día y poder sentir que así fue. Y es que, recordando conversaciones nocturnas en mi nueva hacienda, pensé que quizás esa era la clave del asunto, que la predisposición de María a vivir por su sentido, aún sin saber a ciencia cierta si este valía la pena, ya le daba una razón más que suficiente para levantarse de la cama cada mañana. Por ende, quizás el propio sentido es el camino para encontrarlo. Caminante no hay camino… ¿no? Tratamos de racionalizar este sentido, por entenderlo mejor, o sentir la seguridad de que nuestra barca va en su dirección, pero a veces podemos entrar en contacto con ello desde lo sensorial, lo trascendente y lo artístico, como hace U2 en I Still Haven’t Found What I’m Looking For. No esperamos que Bono encuentre lo que busca al final de la canción, tan solo lo acompañamos en el proceso, y ya es razón para volver a escucharla.

I believe in the Kingdom

Come Then all the colours will bleed into one

Bleed into one

But yes, I’m still runnin’

De hecho, la mayoría de cosas a las que tratamos de dar sentido, tan siquiera son nuestras, como bien puntualizó Inés. Yo me llamo porque alguien me llamó previamente. Y en este camino realizamos encuentros con personas que nos permiten amar, en mayúsculas, y tampoco sé bien a quién le debemos esa suerte. No obstante, solo nos queda agradecer.

Aprovechando que es mi último encuentro en la dirección de la iniciativa, quería agradecer de nuevo a Luis y Alejandro, por iniciar algo que, no siendo mío, aportó mucho sentido a mi vida. Al Padre Pou, por ser tan guía para nosotros en esto que mi buen amigo Jaime dice: “si el Padre perdiera la fe, no sé que haría yo con la mía.” A Laura y Alonso, por poner su hombro a la altura del mío para sacar esto adelante. A Belén, Santi, Ignacio, Jimena, Carlota, y tantos con los que compartí infinidad de estos encuentros. Y, finalmente, a Ignacio y Juan, por aceptar el reto de seguir con esto, sabiendo que hay un listón que cumplir.

No sé si esto es el sentido de mi vida, pero sin duda, en mi último día, me acordaré de estos nombres, y eso ya empieza a ser algo.

Vida ELU

Barbacoa Filosofía de Bar

Por: ELU Admin

Nicolás Santana, 3º ELU

El pasado martes fue un día especial, pues el Padre Pou consiguió materializar una idea que rondaba por su cabeza desde que Luis Muñoz (4º ELU) y Alejandro Aragón (ELUMNI 15) me pasaron el testigo de su iniciativa hace ya dos años. Nuestro querido capellán fantaseaba con clausurar la temporada de nuestra iniciativa, Filosofía de Bar, con un encuentro con un formato algo diferente a como acostumbramos vernos. Podríamos llamarlo “Filosofía de Barbacoa”, y consistía, como su nombre indica, en juntarnos alrededor del fuego del carbón a cocinar unas carnes, picotear y charlar de lo más mundano y lo más profundo con compañeros que han estado a lo largo de estos años en algún encuentro de la iniciativa.

Así, cuando llegué del Erasmus y me uní a mi compañero Alonso Valdés (3º ELU) para retomar la organización de la actividad, le dijimos al Padre que este año lo que era solo una idea debía convertirse en realidad, y así fue. El Padre, además de la idea y la motivación, puso el lugar: la casa de los Legionarios en el Cerro del Coto. Un lugar tranquilo y en la naturaleza para despejarnos y disfrutar del momento sin más distracciones que algún jabalí suelto que pudiera pasar por ahí. Ahora era nuestro turno, por lo que nos pusimos manos a la obra y, gracias a toda la colaboración del resto de elus, nos organizamos en varios coches para hacer la compra, llegar pronto para ayudar al Padre a preparar todo, y que nadie se quedara sin forma de ir o volver.

Una vez allí, tengo que decir que fue incluso mejor de lo que me esperaba. Varios estuvimos al fuego, peleándonos con el viento y el carbón para sacar la carne lo mejor posible, mientras contábamos anécdotas y nos poníamos al día, que con este periodo de exámenes es difícil estar en contacto con todos los que nos gustaría. Con la comida ya hecha, nos juntamos al ambientazo que se había generado en la mesa donde hablábamos de la esperada graduación, el Camino De Santiago, las expectativas del próximo año en la ELU, o la habilidad y destreza del Padre a la hora de fumar en pipa.

Con todo, tengo que decir que solo puedo esperar repetir este encuentro el curso que viene, pues es una forma muy efectiva de parar y despejarse en un tiempo de estrés y exámenes, y es un plan que realmente nunca falla. Gracias al Padre Pou por poner tanto de su parte, y a todos los que asistieron y colaboraron para hacerlo posible. Y ya sabes, si te quedaste con las ganas de venir, no dejes que te coma la envidia y asegúrate de venir el curso que viene a algún encuentro de Filosofía de Bar para reservarte tu plaza en “Filosofía de Barbacoa”. ¡Nos vemos en la graduación!

Vida ELU

Filosofía de Bar

Por: ELU Admin

Diego Salguero, 1º ELU

El pasado lunes 27, en nuestro encuentro de Filosofía de Bar, tuvimos la suerte de contar con David, que nos propuso una distinción que dio mucho de sí: ¿habitar o dominar el mundo?

La sesión comenzó con una breve introducción en la que nos planteó la diferencia entre ambos conceptos y nos acercó a ellos a través de algunos ejemplos literarios muy sugerentes. Dos obras tuvieron especial protagonismo: Humano, todavía humano, de Higino Marín, y, cómo no, El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry.

Tras una ronda de primeras impresiones, fuimos concretando qué significa habitar. Entendimos que habitar consiste, en cierto modo, en la máxima expresión de nuestra vulnerabilidad allí donde estamos. De hecho, los cuatro hábitos fundamentales del ser humano (comer, dormir, bañarse y conversar) implican exponernos ante el otro. Quizá por eso cada una de estas acciones suele tener su propio espacio (habitación) dentro de la casa: porque son los lugares donde más habitamos y donde más vulnerables nos sentimos.

En relación con los demás, habitar significaría compartir la propia vulnerabilidad con el otro, en una relación mutua donde ambos convierten algo ajeno en íntimo. Habitar nunca es un gesto unilateral. Compartir, al fin y al cabo, es mostrar que la relación con el otro vale más que el objeto compartido.

Dominar, en cambio, no puede entenderse sin un componente de control: un intento de someter la realidad a la propia voluntad. Sin embargo, vimos que la frontera entre habitar y dominar es mucho más fina y difusa de lo que podría parecer. Hay acciones que incluso podrían contener algo de ambas dimensiones. Surgieron entonces ejemplos que enriquecieron mucho la conversación, como la tauromaquia o la paternidad.

Precisamente este último caso nos ocupó bastante tiempo, porque vimos que educar a un hijo podría parecer, desde fuera, una forma de sometimiento, al tratarse de una relación desigual. Sin embargo, concluimos que una relación asimétrica —como la de un padre con su hija o la de un dueño con su perro— no tiene por qué ser una relación de dominio.

De hecho, comentamos cómo quienes buscan dominar suelen actuar desde un vacío interior y desde el sufrimiento, mientras que un padre que ama verdaderamente no se relaciona desde la carencia, sino desde la plenitud. Aunque desde fuera pudiera parecer que solo el padre aporta algo a la hija, ambos saben que no es así: también ella tiene mucho que enseñarle a él.

La conversación terminó desembocando en una idea central: nuestra manera de responder a la realidad se juega siempre en el tipo de relación que establecemos con ella, ya sea con la naturaleza, con los demás o con nosotros mismos. Y ahí apareció la pregunta clave: ¿desde dónde hacemos las cosas, desde el amor o desde el miedo?

Tal vez la respuesta a esa pregunta sea la que nos permita distinguir cuándo estamos verdaderamente habitando el mundo —algo que nos transforma tanto a nosotros como a quienes nos rodean— y cuándo, por el contrario, estamos intentando dominarlo. Porque en el dominio parece que uno gana, pero en el fondo termina perdiéndose a sí mismo.

Vida ELU

Filosofía de Bar – Las religiones, ¿sombras de Dios?

Por: ELU Admin

Sara Muñoz, 2º ELU

El viernes 27 de marzo tuvimos el placer de retomar las conversaciones que el segundo Findelu había suscitado y profundizar un poco más en el complejo tema de las religiones. Esta vez, en un ambiente más relajado, entre cervezas, sándwiches y aceitunas, disfrutamos de un nuevo encuentro de Filosofía de Bar, junto a Martín Tami y el padre Pou en la nueva sede bautizada por este como “Taberna de Platón”. Se nos planteó como pregunta principal si la religión cristiana es realmente la verdadera o no.

Muchas religiones parecen hablar de un mismo Dios, dejando en manos de cada uno, elegir la que más le conforta, como si fueran perspectivas intercambiables, casi desprovistas de carga racional. Sin embargo, este enfoque “neutro” no podía ser nuestro punto final, pues no hace justicia a lo que realmente pretenden ser las religiones y, en particular, el cristianismo.

De ahí surgió el núcleo de nuestro debate: qué criterios permiten conocer la verdad en las religiones, y cómo verificarlas sin invalidar otras experiencias. Siguiendo un paralelismo con las teorías científicas, el padre Pou propuso cuatro criterios: coherencia racional, consistencia empírica, experimento existencial y falsabilidad. Estas cuestiones abrieron nuevas líneas de reflexión en torno al peso del factor cultural en la religión, el diálogo entre religiones desde la razón o la particularidad del cristianismo como religión con vocación filosófica.

Además, la existencia de Dios fue otro de los grandes temas. Se contrastaron posturas, desde quienes defendían la necesidad de una experiencia personal para llegar a la fe hasta quienes apostaban por la razón, citando a Juan Pablo II: la fe, sin la razón, corre el riesgo de reducirse a sentimentalismo, mito o superstición. Y es que, como principiante en esta iniciativa, me resultó fascinante ver a mis compañeros disfrutar tanto de un encuentro que, a ojos de cualquiera, puede parecer algo aburrido, pero que, una vez acudes, te acaba llenando por completo. Esa ilusión que se refleja en los demás, la espontaneidad al desarrollar las reflexiones, la atención y respeto con el que se escucha unos a otros… todo ello crea un espacio tan especial que permite aprender, descubrir ideas nuevas y también aportar tu propia esencia. Ahora entiendo un poco mejor por qué la ELU ocupa un papel tan importante en nuestra etapa universitaria.

Asimismo y quedando constancia de ello en este artículo, disfrutamos de un encuentro que dio mucho de qué hablar y, en mi caso, de absorber. Llegamos con muchas ganas y preguntas arrastradas del finde que, ni alargando la reunión cuarenta minutos más, logramos resolver.


Para terminar, gracias a Carlota Mena, pudimos continuar la velada en otro bar, donde más elus nos esperaban para rematar el día como se merece: con más cerveza y unas buenas raciones.

Mención especial a Carlota, que nos financió la cena y ahora vive pendiente de los Bizums… no la dejemos en números rojos!!

Cultura

Filosofía de Bar – Filosofía de la cultura

Por: ELU Admin

Hugo Antolín 1º de ELU

Para este nuevo encuentro de Filosofía de Bar, Santiago Aragón nos acogió en su casa el pasado 25 de Febrero. Como presentó a principio de curso Laura Llamas, uno de los temas centrales de este año sería la religión. Es por esto que queríamos aproximarnos al enfoque más fundamental de la cuestión religiosa, la cultura. Además, tuvimos la suerte de contar con Juan Serrano, anterior director académico de Becas Europa y de la ELU, quién nos dio su enfoque académico junto con una base de Choza a partir de la obra Filosofía de la cultura.


Tras una introducción al tema por el mismo Juan Serrano, nos explicó la distinción radical entre el instinto y el rito, haciendo énfasis en los procesos de humanización y hominización. Acto seguido, hicimos una ronda de reflexiones personales, sacando varias ideas que estructurarían la reunión como la racionalización de los ritos, la evolución humana o el surgimiento de la ética como factor diferenciador del hombre. Pudimos concretar estas cuestiones en fenómenos de actualidad, como la mediática historia del pequeño mono Punch, al hilo de la crianza como factor de identidad.


Sin duda, uno de los pilares que marcaron nuestras conclusiones fue la muerte, descrita, en palabras del propio Juan, como: “la presencia fija en el mundo que marca el lugar de una ausencia”. Esta frase no quería decir mas que los primeros humanos nómadas comenzaron a guardar la ubicación de sus difuntos, marcando los primeros lugares fijos de la historia de la humanidad. Este comportamiento se mantuvo en el tiempo generando lo que los humanos conocemos como el rito. Así, comprendimos que la funcionalidad de un acto generaba la reiteración de una conducta, dando lugar a la ritualización.


Fue tal nuestro interés en el tema, que perdimos la noción del tiempo, acabando, como no podía ser de otra manera, con una nueva reflexión de Juan Serrano. Poco a poco, comenzamos a hilar las distintas ideas surgidas en la conversación y dimos por finalizado este nuevo Filosofía de Bar.


Redactar esta memoria me ha permitido hacer síntesis de mis ideas a lo largo de la reunión, brindándome nuevos puntos de vista y enfoques a la cuestión cultural. Personalmente he disfrutado la experiencia al máximo al ser mi primer Filosofía de Bar. Gracias a nuestro invitado he coleccionado nuevas frases icónicas como: “el sapiens en un mono que hace poesías” o “el hogar es el lugar en el que alguien te espera”. Finalmente, quería agradecer a los elus que lo han hecho posible, dado que ha sido una gran elección del tema que ha permitido introducirnos a la dimensión religiosa desde su visión más antropológica.

Vida ELU

Filosofía de Bar – Ética y política

Por: ELU Admin

Cristina González Luna, 4º ELU

El 18 de noviembre nos encontramos en la comodidad de la casa de los hermanos Aragón para una sesión que se convirtió en un auténtico espacio de pensamiento compartido. Después de revisar el material que nos envió María Torras, nos sumergimos en un debate que no dejó a nadie indiferente.

Las ideas fueron tan diversas como estimulantes. Nos preguntamos si la intencionalidad de las acciones puede justificar un mal por un bien mayor y sobre qué depende realmente esa valoración. Algunos llevaron la conversación al plano más teórico y ético, explorando principios universales y dilemas morales, mientras otros la conectaron con su vida cotidiana y con la política actual, donde aparecieron reflexiones desesperanzadoras sobre el rumbo de la sociedad, contrastadas con visiones más optimistas que invitaban a la esperanza. Esa mezcla de perspectivas hizo que la discusión fuera viva y profunda, porque más allá de las diferencias, lo que nos unió fue la certeza de que el tema nos tocó a todos y nos obligó a pensar.

Con tortilla de patata, kikos y un ambiente cercano, tuvimos la suerte de contar con nuestros mentores y profesores: el Padre Pou, María Torras, María Longás y Marta Luquero, cuya presencia enriqueció la conversación con preguntas incisivas y ejemplos que nos ayudaron a mirar más allá de lo evidente. Quiero recalcar lo mucho que me gusta esta iniciativa y dar las gracias a Luis Muñoz y Alejandro Aragón por crear este gran espacio para reflexionar, porque no todos los días se encuentra un lugar donde la filosofía se mezcla con la vida real y nos invita a cuestionarnos cómo
queremos vivir.

Vida ELU

Filosofía de Bar – ¿Quién eres?

Por:

Inés Pacheco, 1º de ELU:

El pasado 7 de marzo tuvimos un nuevo encuentro de “Filosofía de Bar” en el que reflexionamos sobre la identidad. En esta ocasión, contamos con la compañía del Padre Rafa Pou, Martín Tami y Marta Luquero.

El encuentro comenzó con una presentación del tema por parte del Padre Pou en la que planteó la relación entre el nombre y la identidad. Nos invitó a preguntarnos: ¿quién eres?, ¿cuál es tu nombre? Partiendo de la idea de que sí existe un nombre para cada uno pero no lo conocemos verdaderamente, sino que tenemos que salir a buscarlo con el otro. Una búsqueda en la que hay cabida para el error y que solo adquiere sentido en el diálogo con los otros y con el Otro. También nos lanzó otras preguntas como ¿es posible darme forma a mí mismo? o mi yo se crea o se descubre.

Después, realizamos una ronda en la que cada uno compartió las preguntas que le habían surgido antes del encuentro y a partir de las palabras del Padre Pou, así como los aspectos que más nos inquietaban sobre este tema. En este punto, Martín nos introdujo el concepto de la vocación y la relación entre las dualidades permanencia-cambio y llamada-pertenencia en el descubrimiento de la identidad. Y es que cuando soy capaz de reconocer la llamada, tenemos la responsabilidad de responder porque nuestra identidad está vinculada con el otro ya que pertenecemos al otro porque el otro conoce nuestro nombre y es capaz de interpelarnos.

A partir de este momento, mantuvimos un diálogo abierto en el que abordamos cuestiones como la influencia del entorno en nuestra identidad, el papel de los errores en la búsqueda de nuestro yo, la forma en a que las personas que nos rodean nos moldean y la relación entre nuestro yo y los cambios que este ha experimentado a lo largo de nuestra vida.

Durante la conversación comprendimos que somos una mezcla de las personas que nos rodean, las decisiones que tomamos y aquello que se escapa de nuestro control. Entendimos que no podemos conocer quienes somos sin la mirada del otro, porque solo se conoce lo que se ama y, ¿cómo voy a conocer si no amo y soy amado? Además, reflexionamos sobre cómo nos definimos a través de la entrega al otro en el presente y la fidelidad a nuestros valores frente a los desafíos de la vida. Coincidimos en que para saber si nos estamos equivocando en la búsqueda de nuestra
identidad, la respuesta se encuentra en el silencio. Solo cuando conectamos con nuestra interioridad sin que esto nos genere ruido, podemos saber que estamos en el camino correcto.

Para cerrar, hicimos una ronda final en la que recopilamos qué es lo que más nos había llegado a cada uno y compartimos las preguntas que nos llevábamos, además de agradecer el tiempo compartido.

Personalmente, era la primera vez que asistía a un encuentro de Filosofía de Bar y la experiencia no me dejó indiferente, salí con más preguntas que respuestas, lo que en filosofía solo puede ser algo positivo. Pero, sobre todo, disfruté de escuchar a mis compañeros, de la oportunidad de conocerlos un poco más, de compartir nuestro tiempo y nuestras ideas. Me fui con una profunda sensación de calidez de poder formar parte de algo tan especial como la ELU.

Cultura

FILOSOFÍA DE BAR – SOBRE LA FELICIDAD

Por:

Félix Mengod, elu de 1º

El pasado 13 de febrero tuvimos un nuevo encuentro de “Filosofía de Bar” en el que abordamos uno de los temas más atractivos que se han podido tratar, la felicidad. En esta ocasión, contamos con la ayuda y compañía de Martín Tami, el Padre Rafa Pou y Diego Martínez.

Al empezar, Martín nos hizo una introducción del tema en la que vimos diversos ejemplos de lo que era la felicidad para distintas personas, o según películas como “El Rey León” o “La vida es bella”. A continuación, se recogieron las ideas principales de filósofos como Aristóteles o Immanuel Kant, y también del sacerdote Luigi Giussani lo que nos llevó cuestionarnos sobre la relación de la felicidad con nuestra manera de entender la vida. Por último, la presentación del tema acabó con la lectura de dos poemas, “Si yo pudiera morder la tierra toda”, de Fernando Pessoa y “Nostalgia del presente”, de Jorge Luis Borges, los que plantean el tema de búsqueda y el anhelo de la felicidad pero también de la presencia de la infelicidad en nuestra vida.

Tras la presentación del tema, pasamos a hacer un turno de preguntas en el que todos participamos y compartimos nuestras preguntas y planteamientos acerca de los ejemplos vistos previamente, pero también de la situación actual de la felicidad. A lo largo de todo el diálogo que mantuvimos, relacionamos la felicidad con otros temas como el amor o la libertad, y nos planteamos cómo influyen las personas en nosotros mismos, pero también nuestra forma de actuar, pues son dos de las bases que nos condiciona la felicidad por nuestra propia naturaleza. Por otra parte, nos dimos cuenta de que, para abordar el tema de la felicidad, hay que diferenciar entre una felicidad directamente relacionada con las emociones como la alegría, y la verdadera sensación de Felicidad, referida a un estado de plenitud que buscamos alcanzar y en el que nosotros “somos”. Además, comprendimos que la felicidad no se trata de una recompensa, sino que tenemos que buscarla, pero eso nos condujo a cuestionarnos otros aspectos y hacernos más preguntas.

Finalmente, hicimos una ronda de conclusión, en la que hicimos una recopilación de todo lo que más nos había llamado la atención del tema y mencionamos alguna pregunta que nos habían surgido al final. 

Personalmente, disfruté mucho de mi primer encuentro de Filosofía de Bar. El tiempo se me pasó volando por la gran compañía que hubo, además del tema que tratamos, pues me pareció muy interesante aprender de los puntos de vista de otros compañeros de la ELU y poder compartir yo los míos con ellos. Fue una tarde increíble y, a pesar de que acabamos con más preguntas que respuestas, estoy seguro de que cuando acabó, todos nos fuimos más felices.

Cultura

Filosofía de Bar sobre “El arte, la belleza y el sentido”

Por:

Nicolás Santana, elu de 2º

El pasado miércoles 30 de octubre tuvo lugar uno de los muy queridos y aclamados encuentros de “Filosofía de Bar”, iniciativa promovida por Luis Muñoz, de 3º de la ELU, y Alejandro Aragón, de 4º de la ELU, que lleva ya más de un año en activo y cuya popularidad no decae. En este caso, tuvimos el placer de contar con la compañía y guía de Carola Díaz de Lope-Díaz, directora de la ELU, arquitecta y doctora en humanidades por la UFV, para darnos rumbo en el
desarrollo del tema propuesto: “El arte, la belleza y el sentido.”

La conversación comenzó como siempre, con una breve introducción del profesor. En este caso, Carola sentó unas bases sobre las definiciones más generales del arte y su variación durante la historia, proponiendo referencias bibliográficas donde podíamos investigar sobre el tema, como “La Historia del Arte” de Gombrich. Asimismo, pudimos empezar a entender las relaciones y diferencias entre el arte, el ser, la verdad, la belleza, el artista y el sujeto. Finalmente, la introducción terminó relacionando todo esto con nosotros y la actualidad, analizando como ve el
arte nuestra sociedad, nuestro rol como espectadores y contempladores y el llamamiento a entrenar nuestro gusto y mirada para aprender a distinguir realmente entre qué es arte y qué es solo un producto consecuencia del mercado actual.

Con esto, se dio apertura al turno de cuestiones y diálogo, donde cada uno planteó sus más interesantes dudas y opiniones sobre el tema y pudimos enriquecernos unos a otros con diferentes puntos de vista y dudas sobre qué deberíamos considerar arte y de qué manera deberíamos disfrutar de ello. En un tema como este, es común caer en cierto escepticismo, pues muchas obras envueltas en la narrativa adecuada pueden pasar por el filtro de arte de calidad sin llegar a serlo realmente, pues el factor relación entre la obra, el artista y el espectador conlleva consigo mismo una gran cantidad de subjetividad. Tanto es así, que llegó a surgir la duda de si realmente es necesario establecer un baremo objetivo que nos permita separar lo que es arte de lo que no. No obstante, es bonito el proceso en el que juntamos todos nuestra manera de verlo y, dentro de la subjetividad de cada uno, poco a poco podemos ir creando un criterio más unificado mediante el descarte de lo que sabemos que no es arte, y Carola fue una pieza clave en ayudarnos en este camino. Así, pudimos empezar a sacar conclusiones concretas que nos iban enfocando y orientando a mirar de otra manera el supuesto arte que consumimos diariamente, llevándonos a empezar a descartar aquello que carece de verdad y sentido e incluso a ampliar nuestra perspectiva para comprender en nuestro análisis de una obra más aspectos que dicha obra, como su contexto y el del artista y su relación con el nuestro, su destreza técnica o el mensaje o las emociones que realmente están volcadas sobre la obra final.

A título personal, disfruté enormemente de la sesión como siempre, pues soy un fiel seguidor de la iniciativa propuesta por Luis y Alejandro, pero esta en concreto consiguió tocarme de lleno. Todos los temas que hemos hablado en FDB me han parecido de gran interés y los he disfrutado como un niño, pero esta sesión y este tema permitían que pudiera trasladar lo hablado a mi vida al momento, mientras que con otros temas debo madurar las conclusiones en frío. Aquí, cada comentario de Carola o de mis compañeros iba directo a mi corazón y, por cada respuesta me surgían otras muchas preguntas que me ayudaron a valorar mi criterio artístico y ponerlo a prueba en aquellos aspectos en los que todavía flaquea.

Concluyendo, todos disfrutamos de esas casi tres horas de charla que se sintieron como una sola, pues la manera en la que el tema fue enfocado permitía que todos nos sintiéramos en parte identificados y provocados y, así, plantearnos nuestra postura e interés hacia el arte actualmente.

Increíblemente recomendable

Cultura

Primer encuentro del curso 24/25 de Filosofía de Bar

Por: ELU Admin

Luis Muñoz, 3º ELU

El pasado 25 de septiembre en el mítico Bar JJ se produjo al fin entre risas, música, algún que otro libro sagrado y por supuesto cervezas la vuelta de Filosofía de Bar. A finales del primer cuatrimestre del año pasado Alejandro Aragón, el Padre Pou y yo, Luis Muñoz, lanzamos esta nueva iniciativa, que por ahora ha tenido un más que cálido recibimiento demostrado en las tasas de asistencia de cada encuentro y en el entusiasmo que nos habéis transmitido después de cada sesión, en los findelus o en el trato individual; por ello queríamos dejar constancia de nuestro agradecimiento con todos los que habéis apoyado este proyecto.

En el inicio de este nuevo curso nos topamos con un obstáculo que no era otro que la noticia acerca de la ausencia del Padre Pou durante todo el primer cuatrimestre, ya que se halla en Texas terminando su doctorado, por ello el primer encuentro de este curso era vital para ver qué rumbo iba a seguir esta iniciativa y gracias a Santiago Huvelle, que ha sido nuestro referente intelectual en este debate, podemos considerar el regreso de Filosofía de Bar todo un éxito.

El tema tratado fue la especialidad de Santiago Huvelle: las religiones. Tras una introducción teórica y contextualización por parte de Santiago, comenzamos la sesión comentando un texto perteneciente a “Lo sagrado y lo profano”, libro de Mircea Eliade, un titán en su campo y después de debatir acerca de si el hombre podía vivir sin religión o pseudorreligiones nos aventuramos a explorar las características principales de cada una de las grandes religiones, sin dejarnos por el camino curiosidades acerca de religiones históricas generalmente desconocidas. Introducido esto pasamos a discutir sobre la veracidad de unas declaraciones que el Papa había hecho recientemente en Singapur, proclamando que había distintos caminos para llegar a Dios haciendo referencia a la variedad de religiones existentes en el mundo. En esta temática se encuadró la tónica principal del debate dimos paso a que Santiago nos ilustrase con las posibles contracciones y compatibilidades entre religiones sirviéndose, además de su vasta memoria, de varios textos sagrados que había traído él personalmente, siendo los que más destacaron e interesaron el Corán y el libro de Los Upanishads; saliendo a la luz la pregunta acerca de cuánto en una religión es cultural y cuánto es trascendente a lo humano. Finalmente cada uno procedió a sacar sus conclusiones personales y algunos incluso se atrevieron a ponerlas en común, aunque como es habitual estas conclusiones suponen una montaña de dudas incluso mayor a la existente previo el encuentro.

Dicho esto y a modo de conclusión, sugiero a todo aquel que no forme parte de esta iniciativa y que haya sentido interés por lo tratado en este artículo que nos escriba a Alejandro Aragón (673929756) o a mí, Luis Muñoz (675068282), si quiere asistir a alguno de los encuentros de Filosofía de Bar, tenemos preparados invitados muy
buenos para las tres sesiones restantes que quedan este cuatrimestre y si esto nos convence estoy seguro que lo hará la cerveza bien fría que marida estos encuentros.

¡Nos vemos en los bares!

Cultura

Nueva iniciativa en la ELU: Filosofía de bar

Por:

Maite Tormo Centeno, 1º ELU, Ignacio Cascón Hernández, 4º ELU

Las 19:30 horas, el sótano del bar JJ, cervezas, música de fondo y filosofía.

Así empezó la tarde del 1 de diciembre, donde 14 elus y el Padre Pou nos reunimos para tratar un tema muy concreto: el sentido de la vida, ¿se crea o se descubre? El entusiasmo ante esta nueva iniciativa, “filosofía de bar”, creada por Luis Muñoz, Alejandro Aragón y el Padre Rafael Pou, hizo que las 12 plazas se cubrieran en menos de 30 segundos.

Tras varias impresiones de lo que podía ser el sentido de la vida (deseo de pertenecer, lo que nos hace no suicidarnos, acoger nuestra limitación…), el Padre Rafa nos brindó cinco minutos de reflexión. -Percibimos la realidad en historias-, decía, y tenemos todos un cuadro de sentido a partir del cual vamos construyendo nuestra propia historia. Solo nosotros podemos saber si hemos dado con el sentido de vida correcto.

Enseguida surgieron temas de lo más dispares y variopintos: desde nuestro viejo conocido mal (¿Hitler tenía un sentido de vida?), el papel de la individualidad en la búsqueda de sentido, incluso pusimos en duda si teorizar tanto sobre el sentido de la vida no sería algo propio del primer mundo. Y, cómo no, nos preguntamos sobre el amor, el matrimonio o el divorcio (¿existe la media naranja?)… La discusión siguió su curso natural, hasta que alrededor de las 23:00 horas, el bar nos vio marchar mientras seguíamos rumiando las ideas expresadas esa tarde, algunos todavía hoy seguimos dándole vueltas y estamos deseando que se produzca el segundo encuentro para compartir las conclusiones a las que hemos llegado.

Por supuesto agradecemos enormemente a los organizadores por darnos esta oportunidad y os esperamos a todos (bueno, solo a 12, pero nos entendéis) en la próxima reunión en la que trataremos algún tema un poco más aterrizado.

Y tu vida, ¿tiene sentido?