Elus por el mundo

11 JUN

Gonzalo Romero Concejo, 4º ELU

¡Hola a todos!

Soy Gonzalo Romero Concejo, alumno de 4º de la Escuela de Liderazgo Universitario y del doble grado en Ingeniería Industrial y ADE en Comillas ICAI y el pasado 21 de agosto comenzó el que ahora puedo decir que ha sido el mejor año de mi vida. Mientras todo el mundo huía de Madrid buscando resguardo en la costa, en la montaña o en el pueblo del calor, a mí me tocaba preparar las maletas para embarcarme en un avión que me llevaría a un pueblo de Estados Unidos, en el estado de Michigan, Ann Arbor.

Probablemente, ninguno de vosotros haya oído hablar de este pueblo en su vida, yo hace año y medio tampoco. Este pequeño pueblo, a unos cuarenta minutos de Detroit, es la sede principal del campus de la Universidad de Michigan que durante este año ha sido mi casa.

Ann Arbor es un pueblo interesante, muy diferente a los pueblos de la España rural. La Universidad de Michigan se fundó en 1817 y a medida que fue creciendo, el pueblo creció con ella. Mires donde mires, todos son edificios de la universidad y me encanta. Durante este año he podido vivir la universidad y en la universidad. Pese a ser una universidad “nueva” comparada con las grandes universidades europeas, la Universidad de Michigan recoge el
pensamiento universitario tradicional y lo adapta al pensamiento moderno.

Durante este año he podido vivir la “college experience” que sin duda ha sido toda una aventura. Michigan es una de las mejores universidades públicas en Estados Unidos no solo en lo académico sino también en lo deportivo. He podido disfrutar animando como uno más en el fútbol americano, baloncesto, hockey, béisbol, natación… y todos los deportes que os podáis imaginar. Estar en uno de los estadios con mayor capacidad del mundo o ganar el campeonato nacional de baloncesto teniendo un amigo español en el equipo son momentos que no olvidaré
en mi vida.

Este año me ha ayudado muchísimo en todos los aspectos: En el académico he podido disfrutar y aprender de la ingeniería desde otro enfoque, más práctico y adaptado al mundo de hoy a través de la inteligencia artificial. He podido disfrutar de grandes laboratorios y de la investigación con grandes profesores y compañeros. En lo personal, vivir fuera de casa siempre es un reto, pero vivir con amigos es una experiencia que recomiendo muchísimo.

Durante este año he podido hacer también muchos amigos, de todas las partes del mundo que movidos por la búsqueda de la verdad y el pensamiento universitario acabamos en Michigan. También he podido seguir creciendo en mi fe a través de Michigan Catholics, donde he hecho grandes amistades que espero mantener para siempre. Además tuve la oportunidad de dar una charla y compartir con ellos el camino que me había llevado hasta ahí y hablar de España, ¡que les encanta!

En Michigan en invierno hace mucho frío, este año hemos llegado a los -25ºC pero en una ciudad universitaria con tanta vida, ¡el frío no nos para! Pese a estar más de tres meses con temperaturas bajo cero, la gente seguía saliendo a la calle, de fiesta… porque eso sí, me lo he pasado muy muy bien. Como dice mi padre: “Hay tiempo para todo”. Para hacer deporte en unas instalaciones increíbles, trabajar en el comedor de la universidad, estudiar, participar en varios clubs, viajar…

Antes de este año nunca había viajado a Estados Unidos por lo que he aprovechado a viajar todo lo que he podido. Estados Unidos es un país enorme, cada ciudad y cada estado son completamente diferentes. Con su gente, su cultura y su arquitectura.

Mirando atrás, no puedo estar más agradecido por todo lo que he vivido, por toda la gente que un día me acogieron como a uno más y ahora puedo considerar amigos, por todas las horas en la universidad y en el trabajo, por todos los sitios que he visitado y por todas las personas que lo han hecho posible.

¡Un abrazo muy fuerte!
¡Go Blue!