ELU

Vida ELU

Barbacoa Filosofía de Bar

Por: ELU Admin

Nicolás Santana, 3º ELU

El pasado martes fue un día especial, pues el Padre Pou consiguió materializar una idea que rondaba por su cabeza desde que Luis Muñoz (4º ELU) y Alejandro Aragón (ELUMNI 15) me pasaron el testigo de su iniciativa hace ya dos años. Nuestro querido capellán fantaseaba con clausurar la temporada de nuestra iniciativa, Filosofía de Bar, con un encuentro con un formato algo diferente a como acostumbramos vernos. Podríamos llamarlo “Filosofía de Barbacoa”, y consistía, como su nombre indica, en juntarnos alrededor del fuego del carbón a cocinar unas carnes, picotear y charlar de lo más mundano y lo más profundo con compañeros que han estado a lo largo de estos años en algún encuentro de la iniciativa.

Así, cuando llegué del Erasmus y me uní a mi compañero Alonso Valdés (3º ELU) para retomar la organización de la actividad, le dijimos al Padre que este año lo que era solo una idea debía convertirse en realidad, y así fue. El Padre, además de la idea y la motivación, puso el lugar: la casa de los Legionarios en el Cerro del Coto. Un lugar tranquilo y en la naturaleza para despejarnos y disfrutar del momento sin más distracciones que algún jabalí suelto que pudiera pasar por ahí. Ahora era nuestro turno, por lo que nos pusimos manos a la obra y, gracias a toda la colaboración del resto de elus, nos organizamos en varios coches para hacer la compra, llegar pronto para ayudar al Padre a preparar todo, y que nadie se quedara sin forma de ir o volver.

Una vez allí, tengo que decir que fue incluso mejor de lo que me esperaba. Varios estuvimos al fuego, peleándonos con el viento y el carbón para sacar la carne lo mejor posible, mientras contábamos anécdotas y nos poníamos al día, que con este periodo de exámenes es difícil estar en contacto con todos los que nos gustaría. Con la comida ya hecha, nos juntamos al ambientazo que se había generado en la mesa donde hablábamos de la esperada graduación, el Camino De Santiago, las expectativas del próximo año en la ELU, o la habilidad y destreza del Padre a la hora de fumar en pipa.

Con todo, tengo que decir que solo puedo esperar repetir este encuentro el curso que viene, pues es una forma muy efectiva de parar y despejarse en un tiempo de estrés y exámenes, y es un plan que realmente nunca falla. Gracias al Padre Pou por poner tanto de su parte, y a todos los que asistieron y colaboraron para hacerlo posible. Y ya sabes, si te quedaste con las ganas de venir, no dejes que te coma la envidia y asegúrate de venir el curso que viene a algún encuentro de Filosofía de Bar para reservarte tu plaza en “Filosofía de Barbacoa”. ¡Nos vemos en la graduación!

Vida ELU

Encuentro en Oviedo

Por: ELU Admin

Sofía Álvarez, 3º ELU

El pasado viernes, 29 de mayo, nuestro mentor Nacho visitó Oviedo, dando lugar a la primera quedada de ELU Asturias del curso.

A media mañana comenzamos con mentorías presenciales que, en la mayoría de los casos, era la primera vez que teníamos la oportunidad de vivir un encuentro de este tipo con nuestro mentor. Dejar atrás la pantalla y compartir inquietudes cara a cara fue una experiencia realmente enriquecedora.

Por la tarde dieron comienzo las actividades culturales del día. Nuestra primera parada fue la Catedral de Oviedo, uno de los principales referentes históricos y patrimoniales de la ciudad. Durante el recorrido pudimos conocer mejor su historia y descubrir la importancia que ha tenido a lo largo de los siglos para Asturias. Además, tuvimos la oportunidad de admirar algunos de sus espacios más representativos y aprender sobre el patrimonio artístico y religioso que alberga. Pudimos figurarnos qué suponía la vida de aquellos que habitaron estos espacios por primera vez, pero, sobre todo, la visita nos llevó a plantearnos cuál era realmente el significado de este lugar.

Más tarde nos dirigimos al Museo de Bellas Artes de Oviedo. Allí recorrimos parte de su colección, que reúne obras de algunos de los artistas más destacados de la historia del arte español. Tuvimos la suerte de contemplar cuadros de Sorolla y Dalí, entre otros, y de acercarnos a diferentes estilos y épocas artísticas en un entorno que invitaba a la reflexión y al intercambio de impresiones entre nosotros.

Para acabar el día, cenamos en una sidrería y disfrutamos de algunos de los platos más típicos de la gastronomía asturiana. Nacho no podía marcharse de Oviedo sin probar un buen cachopo de la tierra y, por supuesto, acompañarlo con un poco de sidra. En un ambiente cálido y acogedor, las conversaciones se prolongaron entre reflexiones profundas sobre cuestiones vitales, anécdotas y risas sinceras.

Finalizamos la jornada con una gran sensación de gratitud por todo lo vivido, ya que son días así los que dan sentido a nuestra experiencia universitaria. Lo bello reside en saber encontrarse y compartir todo lo vivido en el encuentro. Esperamos poder repetir este tipo de experiencias muchas veces más.

Vida ELU

Elus por el mundo

Por: ELU Admin

Gonzalo Romero Concejo, 4º ELU

¡Hola a todos!

Soy Gonzalo Romero Concejo, alumno de 4º de la Escuela de Liderazgo Universitario y del doble grado en Ingeniería Industrial y ADE en Comillas ICAI y el pasado 21 de agosto comenzó el que ahora puedo decir que ha sido el mejor año de mi vida. Mientras todo el mundo huía de Madrid buscando resguardo en la costa, en la montaña o en el pueblo del calor, a mí me tocaba preparar las maletas para embarcarme en un avión que me llevaría a un pueblo de Estados Unidos, en el estado de Michigan, Ann Arbor.

Probablemente, ninguno de vosotros haya oído hablar de este pueblo en su vida, yo hace año y medio tampoco. Este pequeño pueblo, a unos cuarenta minutos de Detroit, es la sede principal del campus de la Universidad de Michigan que durante este año ha sido mi casa.

Ann Arbor es un pueblo interesante, muy diferente a los pueblos de la España rural. La Universidad de Michigan se fundó en 1817 y a medida que fue creciendo, el pueblo creció con ella. Mires donde mires, todos son edificios de la universidad y me encanta. Durante este año he podido vivir la universidad y en la universidad. Pese a ser una universidad “nueva” comparada con las grandes universidades europeas, la Universidad de Michigan recoge el
pensamiento universitario tradicional y lo adapta al pensamiento moderno.

Durante este año he podido vivir la “college experience” que sin duda ha sido toda una aventura. Michigan es una de las mejores universidades públicas en Estados Unidos no solo en lo académico sino también en lo deportivo. He podido disfrutar animando como uno más en el fútbol americano, baloncesto, hockey, béisbol, natación… y todos los deportes que os podáis imaginar. Estar en uno de los estadios con mayor capacidad del mundo o ganar el campeonato nacional de baloncesto teniendo un amigo español en el equipo son momentos que no olvidaré
en mi vida.

Este año me ha ayudado muchísimo en todos los aspectos: En el académico he podido disfrutar y aprender de la ingeniería desde otro enfoque, más práctico y adaptado al mundo de hoy a través de la inteligencia artificial. He podido disfrutar de grandes laboratorios y de la investigación con grandes profesores y compañeros. En lo personal, vivir fuera de casa siempre es un reto, pero vivir con amigos es una experiencia que recomiendo muchísimo.

Durante este año he podido hacer también muchos amigos, de todas las partes del mundo que movidos por la búsqueda de la verdad y el pensamiento universitario acabamos en Michigan. También he podido seguir creciendo en mi fe a través de Michigan Catholics, donde he hecho grandes amistades que espero mantener para siempre. Además tuve la oportunidad de dar una charla y compartir con ellos el camino que me había llevado hasta ahí y hablar de España, ¡que les encanta!

En Michigan en invierno hace mucho frío, este año hemos llegado a los -25ºC pero en una ciudad universitaria con tanta vida, ¡el frío no nos para! Pese a estar más de tres meses con temperaturas bajo cero, la gente seguía saliendo a la calle, de fiesta… porque eso sí, me lo he pasado muy muy bien. Como dice mi padre: “Hay tiempo para todo”. Para hacer deporte en unas instalaciones increíbles, trabajar en el comedor de la universidad, estudiar, participar en varios clubs, viajar…

Antes de este año nunca había viajado a Estados Unidos por lo que he aprovechado a viajar todo lo que he podido. Estados Unidos es un país enorme, cada ciudad y cada estado son completamente diferentes. Con su gente, su cultura y su arquitectura.

Mirando atrás, no puedo estar más agradecido por todo lo que he vivido, por toda la gente que un día me acogieron como a uno más y ahora puedo considerar amigos, por todas las horas en la universidad y en el trabajo, por todos los sitios que he visitado y por todas las personas que lo han hecho posible.

¡Un abrazo muy fuerte!
¡Go Blue!

Vida ELU

Ratio Legis – Regularizar lo irregular

Por: ELU Admin

Hugo Antolín, 1º ELU

En su pasada visita al Congreso, su Santidad el Papa León XIV reafirmó la necesidad de discernir la importancia de la persona humana, concretamente estableció que: “Este discernimiento comienza por una afirmación primera: toda sociedad auténticamente justa se edifica sobre el reconocimiento de la dignidad inviolable de la persona humana”. Cobran aún más fuerza sus palabras en el contexto del proceso de regularización extraordinaria puesto en marcha por el Gobierno español en los primeros meses de 2026. El presente artículo, más que un debate sobre la dimensión antropológica del hombre dentro del derecho, busca clarificar y dotar de orden al Real Decreto 316/2026.

Ahora bien, la norma vigente que mencionamos no nació como un Real Decreto, sino como una Iniciativa Legislativa Popular (ILP), la manifestación democrática que implica a la población en el proceso legislativo. El mecanismo de la ILP permite presentar propuestas o proyectos de leyes ordinarias para que sean tomadas en consideración dentro del Parlamento español. En su regulación dentro de nuestro Ordenamiento Jurídico se fijan los siguientes requisitos para poder si quiera proponer el proyecto de ley: al menos 500.000 firmas en un plazo de nueve meses, con mínimos territoriales por Comunidad Autónoma, y exclusión expresa de materias reservadas a Ley Orgánica. La regularización extraordinaria nació de una ILP con 711.593 firmas brutas, creada e impulsada por la organización #RegularizaciónYa y apoyada por instituciones, asociaciones y ONGs como Cáritas, CONFER o la propia Iglesia Católica.

Su importancia no es menor, España alberga en torno a 800.000 y 950.000 personas en situación administrativa irregular, una realidad social que el ordenamiento jurídico había ignorado sistemáticamente como objeto de regulación desde 2005. La trayectoria de la ILP de regularización y un apoyo parlamentario de 310 votos a favor frente a 33 en contra, constituye, además, un caso de estudio sobre los límites y posibilidades de la democracia participativa en el marco constitucional español.

Más de 900 organizaciones por todo el país se movilizaron para lograr alcanzar los requisitos mencionados de la ILP. Finalmente, el proyecto fue presentado en el Parlamento y aprobado de manera íntegra y unánime, a excepción de los 33 escaños del grupo parlamentario Vox. Pese a su aprobación, el proyecto fue abandonado en el aire por la falta de un calendario de tramitación y debate en torno al tema de la inmigración. Podemos entender que, en plena victoria de la candidata Ursula Von der Leyen cuyo enfoque partidista sobre la inmigración combina un fuerte énfasis en la seguridad fronteriza y el control de flujos con la apertura hacia la migración económica regulada, quedó en el aire una respuesta concreta al proyecto y a su procedimiento.

El desbloqueo llegó, paradójicamente, no por la vía legislativa que la propia ILP propugnaba, sino mediante un acuerdo entre el PSOE y Sumar que se materializó en la aprobación, por el Consejo de Ministros de 27 de enero de 2026, del inicio de la tramitación urgente de un real decreto de regularización extraordinaria. El decreto definitivo se aprobó el 14 de abril de 2026, entrando en vigor el 16 del mismo mes.

Así, nos encontramos con un Real Decreto que pretendía modificar una norma ya existente, añadiendo dos nuevas cláusulas para la regularización. La primera vía, regulada en la Disposición Adicional.

Vigésima, se dirige a personas extranjeras en situación administrativa irregular que se encontrasen en España antes del 1 de enero de 2026. No quedan comprendidos quienes se hallen en situación de estancia o residencia regular, es decir, no pudiendo optar a dicha regularización estudiantes o turistas. La segunda vía, contenida en la Disposición Adicional Vigesimoprimera, beneficia a los solicitantes de protección internacional cuya solicitud hubiera sido formalizada o presentada antes de la 1 de enero de 2026 nuevamente. Se trata de un colectivo en situación de especial vulnerabilidad, cuyo procedimiento de asilo podía hallarse en tramitación durante meses o incluso años sin resolución definitiva.

Sin embargo, la regularización no viene sola. La norma plantea dos requisitos materiales para poder acceder a la tramitación: el solicitante debe acreditar su presencia en territorio español antes del 1 de enero de 2026, con una permanencia ininterrumpida de al menos cinco meses en el momento de presentar la solicitud; y carecer de antecedentes penales tanto en España como en los países de residencia durante los últimos cinco años, no representar una amenaza para el orden público, la seguridad nacional o la salud pública. En caso de encontrarse en España durante los últimos cinco años, no será exigible acreditar el requisito de antecedentes penales en el país de origen. Finalmente, el Real Decreto permite la regulación simultánea de hijos menores de edad o mayores de edad con discapacidad y cónyuges o familiares ascendientes.

Para proceder con su regularización, los inmigrantes en situación de irregularidad tienen hasta el 30 de junio de 2026 para proceder a su solicitud por vía telemática o presencial. Del mismo modo, el gobierno planteó una serie de facilidades, dado que desde la admisión a trámite de la solicitud, el interesado queda habilitado provisionalmente para residir y trabajar en España, tanto por cuenta propia como ajena, lo que constituye un elemento de notable relevancia práctica para evitar la vulnerabilidad laboral del período de tramitación.

Un estudio reveló una profunda división y, al mismo tiempo, una gran desinformación. Un estudio elaborado por el Centro de Investigaciones Sociológicas afirma que un 37,6% de la población valora positivamente el plan de regularización, mientras que un 33% se muestra negativo ante dicho proyecto. Así pues, el porcentaje restante se compone de opiniones intermedias o de indecisión.

Como estudiantes y futuros líderes del país debemos de tomar una posición basada en el rigor y el entendimiento. La desinformación es una realidad que lleva a la polarización de la juventud y de toda la población española en su conjunto. Por ende, debemos de abrirnos al continuo debate e intercambiar ideas fundamentadas, no bajo un respaldo ideológico, sino con argumentos e ideas que puedan beneficiar al bien común. No es una cuestión de etiquetas políticas, ni de clases, sino de una población que debe mantenerse unida respecto a uno de los millones de debates críticos que afrontaremos, quizá en otra edición de Ratio Legis. Nos vemos en la próxima entrega.

Vida ELU

Elus por el mundo

Por: ELU Admin

Natalia Pérez, 4º ELU

Llevaba tiempo escuchando que un Erasmus es como vivir una vida paralela. Pensé que era una exageración, hasta que me tocó vivirlo. Y no, no puedo negarlo, he sido víctima de ello, pero víctima en el mejor sentido de la palabra.

Hace ya ocho meses que aterricé en Bruselas para instalarme en Leuven, una pequeña ciudad a veinte minutos. Tres días antes de enviar la solicitud todavía dudaba del destino, pero tenía claro que quería salir de casa y, en cierto modo, huir del ritmo acelerado de Madrid: los trayectos interminables en metro, la magnitud de la ciudad, su constante movimiento y su prisa.

Y acabé llegando aquí.

Una ciudad internacional y estudiantil, donde todo el mundo se mueve en bici, con un ayuntamiento imponente, con la cerveza Stella Artois como símbolo principal, y donde la vida gira en torno a la KU Leuven. Una universidad con 600 años de historia, donde el peso de la tradición se nota en cada rincón.

Lejos del tópico, no ha sido un Erasmus fácil en lo académico. He estudiado tanto como en España, pero con una metodología distinta: más trabajos, más proyectos y exámenes orales que al principio imponían, pero que con el tiempo he aprendido a disfrutar. Una forma de aprender más libre y, paradójicamente, menos estresante.

El ayuntamiento me cautivó desde el primer día. Asoma al final de la calle principal que lleva a la estación, como recordándome constantemente que estoy llegando o me estoy yendo. Oude Markt, la plaza conocida como la barra de cerveza más larga del mundo, donde hay ambiente todos los días de la semana, como si siempre hubiera algo que celebrar. Y la biblioteca histórica, donde estudiar se siente casi como viajar en el tiempo.

Era mi primera vez viviendo fuera de casa. Y al principio, todo fue extraño. Las primeras semanas fueron un no parar: conocer gente, aprender a cocinar —o intentarlo—, instalarme y adaptarme a una vida completamente nueva.

Y en mitad de todo ese ruido, Irene Sánchez y Paula de Alfonso fueron mi primera visita, mi primer contacto con mi “otra vida”. En mi intento de enseñarles lo que me gustaba esta ciudad y lo feliz que estaba aquí, el regalo me lo llevé yo, redescubriendo esto con una nueva mirada, con ojos de piñón. Los días que pasé con ellas inevitablemente me hicieron cuestionarme todo lo que estaba viviendo, me conectaron con la persona que era antes de llegar aquí y se fueron dejándome una pregunta que no esperaba: ¿Quién soy?

Desde entonces, esa pregunta ha estado de fondo.

Porque la realidad te invita a actuar, y en esa invitación me he encontrado haciendo cosas que no había hecho antes. Me he visto en ambientes nuevos, en situaciones incómodas, en versiones de mí que no conocía. Dos ciudades muy diferentes entre sí, pero que, sin embargo, el paso de una a otra, me ha permitido confirmar mi identidad. Y, en lugar de perderme, que era lo que temía, he ido ganando perspectiva.

Perspectiva sobre mi vida en Madrid. Sobre lo que valoro. Sobre lo que soy cuando nadie me define.

He aprendido a disfrutar de todo lo que esta experiencia me está dando, incluso de lo pequeño. Porque después de semanas de lluvia, hasta un rayo de sol se siente como un regalo.

He viajado, y no me he quedado corta. Escapadas a otras ciudades belgas, Ámsterdam o Luxemburgo, mercadillos navideños por Europa, un choque cultural en Estambul, un viaje de supervivencia en camper por Dolomitas… Momentos vividos con ojos de asombro y con una gratitud difícil de poner en palabras.

Y, sin embargo, lo que más me sorprende es lo que pasaba al volver. Aquello que me aguardaba para descansar era la residencia, aquella que pisé el primer día pensando: “¿cómo va a ser esto mi casa durante un año?”.

Acostumbrada a vivir con mis padres y hermanos, una residencia tan grande, más de 200 internacionales, compartir baño y cocina con 14, se me hizo incómodo de primeras. Pero sin saber muy bien cuándo y cómo ocurrió, me encontré diciendo un día: he llegado a casa.

Las personas han sido clave en todo esto.

Diré que los belgas siguen siendo un misterio para mí, son más diferentes de lo que pensaba, pero me he visto rodeada de españoles, para no perder la costumbre, y de italianos, ingleses y holandeses, que han hecho de esta experiencia algo mucho más grande. Y gracias a todos ellos, me he ido abriendo, saliendo más de mí. Muy diferentes entre nosotros, pero precisamente, nuestras diferencias, lejos de separarnos, han sido lo que más nos han unido.

Y ahora, cuando el final empieza a asomarse, Nacho me volvió a lanzar la pregunta: ¿quién soy?

Y no lo sé. O al menos no del todo.

Pero sí sé que me he ido construyendo durante estos meses. Que me he descubierto en el camino. Que he cambiado, aunque sea difícil de explicar cómo.

Como Martín nos dijo al principio del curso, no podemos pronunciarnos sobre la totalidad de nuestra vida si aún estamos en curso. Somos peregrinos. Y quizá se trata más de abrazar ese carácter inacabado e imperfecto de nuestra existencia que de encontrar una respuesta cerrada.

Eso sí, solo soy yo la que puede pronunciarse sobre quién soy, y siempre desde el camino recorrido.

Y es precisamente ese camino – estos meses, estas decisiones, estas dudas – el que me ha permitido acercarme a la respuesta. O quizás no. Quizás solo me ha enseñado que no es una respuesta fija. Que tal vez no lo sea nunca.

Porque si algo me llevo de este Erasmus no es solo un lugar o unas experiencias, sino el proceso. Un camino que, más que darme respuestas, me ha enseñado a hacerme mejores preguntas.

Y tal vez, de eso se trataba todo esto.

Vida ELU

Ratio Legis – And For my Last Trick

Por: ELU Admin

Guillermo Pierres, 3º ELU

Hay mitos fundacionales y mitos fundacionales.

Las democracias modernas cuentan historias de voluntad política y transformaciones milenarias. Países como Estados Unidos tienen sus padres fundadores con peluca, Filadelfia y frases de mármol. Francia tiene la Revolución, el Gallo y la Marsellesa. Singapur tuvo un milagro de orden, puerto e inversión. La Unión Europa también tiene su propio milagro (merecedor de artículo a parte): convertir dos guerras mundiales en reglamentos, zonas de libre cambio y Erasmus.

España, en cambio, hizo uno de los trucos políticos más finos del siglo XX y lo cuenta, si es que lo cuenta, con un hilo de tímida voz.

España fue, en toda regla, un and for my last trick, convertiré cuarenta años de dictadura, un rey que no es rey, siete ministros con cara de funeral y siete leyes fundamentales en una democracia occidental.

La Transición española fue, jurídicamente, una prestidigitación de altísima escuela. Un país sometido a una dictadura que no rompió formalmente el tablero, sino que utilizó las piezas del propio tablero para desmontarlo. La fórmula se ha repetido algunas veces, pero no las suficientes : de la ley a la ley, pasando por la ley.

Ahí está el truco.

Ahí está el prodigio.

Ahí está también la parte que hoy muchos no entienden, o no quieren entender, porque no da likes, o qué se yo; sin saber que no fue una revolución, que fue mucho más difícil : una cirujía sin anestesia histórica.

El régimen franquista tenía sus Leyes Fundamentales, su legalidad autoritaria, su arquitectura institucional cerrada, solemne, envejecida. Lo fácil habría sido decir: todo esto es ilegítimo, tirémoslo abajo, empecemos de cero, que suene el tambor y que hablen los puros. Pero el país estaba lleno de memoria, miedo, ejército, muertos, familias partidas, curas, serenos, comunistas, monárquicos, falangistas reciclados, liberales tardíos, socialdemócratas, funcionarios y españoles normales que querían votar, vivir, prosperar y no volver a enterrarse unos a otros.

Entonces, de la nada, surgió, desde algún punto incierto de la clase media, una excepcional casta política.

La ganzúa era fina, una fórmula ideada por una eminencia hoy condenada al olvido : Torcuato Fernandez Miranda. De la Ley a la Ley Pasando Por la Ley (así, en mayúsculas, para combatir la desvergüenza de no contar siquiera con una página Wikipedia).

Esta idea de respetar la legalidad, es decir, las Siete Leyes Fundamentales del Franquismo, se materializó en la Ley para la Reforma Política de 1977; si queréis, una suerte de octava ley fundamental.

Aprobada por las Cortes franquistas (a las que Suárez, Torcuato, y Gutierrez Mellado se desvivieron por convercer), ratificada en referéndum por el pueblo español, abrió desde dentro la puerta que el propio régimen había cerrado desde fuera. Fue una autoliquidación jurídicamente impecable: las instituciones existentes aprobaron la norma que permitía elegir unas nuevas Cortes democráticas. Y esas Cortes, nacidas ya de la soberanía popular, alumbraron la Constitución de 1978.

Dicho más claro: el franquismo firmó, con su propia pluma, el certificado jurídico de su extinción.

Eso no es una anécdota.

Es un milagro político.

La Transición no fue perfecta. Ningún proceso histórico serio lo es. Quien busque pureza en política debería dedicarse a la botánica, y aun así se llevaría disgustos. Hubo renuncias, silencios, cálculo, miedo, pactos incómodos, continuidades institucionales, sombras policiales, dolor de víctimas y heridas no cerradas. Pero confundir imperfección con fraude es una torpeza. Y confundir pacto con cobardía es no haber entendido nada de cómo sobreviven las naciones.

El pacto fue la grandeza. Precisamente porque nadie obtuvo todo lo que quería.

La derecha aceptó que el futuro ya no podía tutelarse desde el pasado. La izquierda aceptó que la democracia no nacería de una revancha histórica. Los comunistas aceptaron la bandera y la corona (esto permitió la legalización del Partido Comunista Español bajo la Ley del 1977). Los monárquicos aceptaron elecciones libres. Los reformistas del régimen aceptaron que la legitimidad ya no venía de la victoria de 1939, sino del voto de 1977. Y millones de españoles aceptaron algo dificilísimo: que la convivencia valía más que la victoria de sus abuelos.

Sobrenatural.

España —quiero pensar que por humildad o sobriedad castellana— no vende sus milagros. No los empaqueta. No los enseña. No los exporta. No los convierte en doctrina. No los convierte en orgullo cívico.

Y quizá por eso pasa lo que pasa : que lo que no se cuenta bien, se cuenta mal. Y lo que no se defiende, se degrada.

La Transición, lejos de ser un consenso aburrido entre señores con corbata, fue una operación de inteligencia institucional y jurídica fuera de lo común; que entendió que el Derecho no es sólo un conjunto de normas, sino una herramienta que esconde, si se sabe leer bien, esperanza de cambio; en este caso, esperanza de que la historia jamás vuelva a hablar con pistolas.

Aquí la píldora jurídica : el Derecho puede ser usado para conservar un régimen, pero también para desactivarlo. Depende de quién la maneje, con qué legitimidad y hacia dónde la oriente. En 1977, España utilizó la legalidad heredada para abrir paso a una legitimidad nueva. No fue continuidad pura. No fue ruptura pura. Fue una tercera cosa: ruptura legitimada mediante procedimiento.

Una genialidad española. Y aquí viene la parte amarga. Hoy la herida vuelve a abrirse. No exactamente la misma, porque la historia nunca repite la escena: la plagia con otros actores. Pero vuelve el gusto por dividir España en buenos y malos absolutos. Vuelve la tentación de leer el pasado como

jurídicamente impecable: las instituciones existentes aprobaron la norma que permitía elegir unas nuevas Cortes democráticas. Y esas Cortes, nacidas ya de la soberanía popular, alumbraron la Constitución de 1978.

Dicho más claro: el franquismo firmó, con su propia pluma, el certificado jurídico de su extinción.

Eso no es una anécdota.

Es un milagro político.

La Transición no fue perfecta. Ningún proceso histórico serio lo es. Quien busque pureza en política debería dedicarse a la botánica, y aun así se llevaría disgustos. Hubo renuncias, silencios, cálculo, miedo, pactos incómodos, continuidades institucionales, sombras policiales, dolor de víctimas y heridas no cerradas. Pero confundir imperfección con fraude es una torpeza. Y confundir pacto con cobardía es no haber entendido nada de cómo sobreviven las naciones.

El pacto fue la grandeza. Precisamente porque nadie obtuvo todo lo que quería.

La derecha aceptó que el futuro ya no podía tutelarse desde el pasado. La izquierda aceptó que la democracia no nacería de una revancha histórica. Los comunistas aceptaron la bandera y la corona (esto permitió la legalización del Partido Comunista Español bajo la Ley del 1977). Los monárquicos aceptaron elecciones libres. Los reformistas del régimen aceptaron que la legitimidad ya no venía de la victoria de 1939, sino del voto de 1977. Y millones de españoles aceptaron algo dificilísimo: que la convivencia valía más que la victoria de sus abuelos.

Sobrenatural.

España —quiero pensar que por humildad o sobriedad castellana— no vende sus milagros. No los empaqueta. No los enseña. No los exporta. No los convierte en doctrina. No los convierte en orgullo cívico.

Y quizá por eso pasa lo que pasa : que lo que no se cuenta bien, se cuenta mal. Y lo que no se defiende, se degrada.

La Transición, lejos de ser un consenso aburrido entre señores con corbata, fue una operación de inteligencia institucional y jurídica fuera de lo común; que entendió que el Derecho no es sólo un conjunto de normas, sino una herramienta que esconde, si se sabe leer bien, esperanza de cambio; en este caso, esperanza de que la historia jamás vuelva a hablar con pistolas.

Aquí la píldora jurídica : el Derecho puede ser usado para conservar un régimen, pero también para desactivarlo. Depende de quién la maneje, con qué legitimidad y hacia dónde la oriente. En 1977, España utilizó la legalidad heredada para abrir paso a una legitimidad nueva. No fue continuidad pura. No fue ruptura pura. Fue una tercera cosa: ruptura legitimada mediante procedimiento.

Una genialidad española.

Y aquí viene la parte amarga. Hoy la herida vuelve a abrirse. No exactamente la misma, porque la historia nunca repite la escena: la plagia con otros actores. Pero vuelve el gusto por dividir España en buenos y malos absolutos. Vuelve la tentación de leer el pasado como un arsenal arrojadizo. Vuelve el desprecio al pacto. Vuelve esa alergia adolescente a la complejidad y a la fraternidad.

La Transición debería ser enseñada como lo que fue: uno de los grandes milagros políticos de la modernidad. Que no borró el dolor sino que impidió que el dolor mandara; que no fueron todos virtuosos, pero que suficientes personas entendieron que el país estaba por encima de sus biografías, de sus agravios y de sus dogmas.

Este país, tantas veces exagerado, ingobernable, brillante, trágico y genial, fue capaz de hacer algo rarísimo.

Una anomalía histórica.

Un milagro.

El milagro de poder discutir sin matarnos, para alternar gobiernos sin purgas, para discrepar sin que estalle una guerra civil.

Todo esto no cayó del cielo. Fue una obra humana. Preguntad a vuestros padres.

España no necesita beatificar la Transición. Las beatificaciones son malas para la inteligencia. Pero sí necesita comprenderla, defenderla y contarla mejor. Con orgullo. Con precisión. Con amor adulto. Sin cursilería, pero sin vergüenza.

Porque un fenómeno así, queridos elus, no pasa todos los siglos.

Obiter dictum (que es la forma en que se obliga a los estudiantes de Derecho a decir “dicho sea de paso”) : otro pequeño motivo de orgullo es que el borrador de la Constitución de 1978 pasó por las manos de Camilo José Cela, futuro Premio Nobel de la Literatura, interviniendo en su depuración lingüística hasta el punto de que suele recordarse a la española como la única Constitución cuyo texto fue revisado por un Nobel de la Literatura.

Vida ELU

Elus por el mundo

Por: ELU Admin

Jaime de Francisco, 4º ELU

El pasado septiembre, comenzaba la que iba a ser una de las mejores etapas de mi vida, sonaba el pistoletazo de salida y,  mientras iba preparando las maletas, empecé a ser consciente de que posiblemente la vida en la que hasta ahora había sido mi casa, no volvería a ser la misma. Así, un sábado, día 13, emprendí mi camino hacia la Città Eterna, Roma.

Para dar comienzo a esta historia, quiero remontarme al año 2018, cuando un chico de Zaragoza, de 14 años compartió con su familia unas vacaciones en la ciudad a la que años más tarde podría llamar casa. Fue así, como un chavalín descubrió la belleza de esta ciudad, una belleza que le conmovería tanto que, para siempre, desde ese primer encuentro, acabó quedándose grabada en él.

Motivado por el asombro de ese primer encuentro que tuve con Roma, el año pasado acabé eligiéndola como mi destino para participar en el Programa Erasmus. Iba a ser el lugar donde terminar mis estudios y poner el broche de oro a esta primera trayectoria universitaria que vengo realizando como estudiante de Ingeniería de Tecnologías Industriales.

Me cautivó la idea de poder aprender un idioma tan bello como el italiano, además de tener el privilegio de formarme en la universidad histórica de la ciudad, siendo también de las más antiguas de Italia y del mundo, La Sapienza. Asimismo, me fascinó la idea de poder explorar sus rincones, descubrir las entrañas de esta ciudad, así como tener la posibilidad de recorrer Italia.

Por todo ello, tomé la determinación de comenzar esta carrera de fondo, totalmente ilusionado con lo que tenía por delante y con el presentimiento  de que iba a ser un punto de inflexión en mi vida.

Poco a poco, tras las primeras semanas, confirmé que estaba en lo cierto. Fui haciéndome consciente con el tiempo de ir recuperando la mirada de aquel niño que hacía 8 años hizo por recorrer estas calles intentándose empapar de todo aquello que se le pusiera delante y, de esta manera, me embarqué en la misión que implica descubrir Roma.

Es así como llevo viviendo en esta ciudad ya casi un año, sin saber cómo ni dónde van a terminar mis jornadas, saliendo de la cama cada mañana con la certeza de que el día va a estar lleno de encuentros que me irán construyendo como persona, con los ojos bien abiertos no solo para tratar de no ser víctima de un atropello fruto del caos que gobierna la ciudad, sino para dejarme maravillar por su belleza, por sus misterios, por su historia, por su gastronomía, por su gente…

Ahora, que dar un paseo por los alrededores del Coliseo y visitar iglesias que parecen galerías de arte se ha convertido en mi rutina diaria, echo la vista atrás, y no puedo estar más agradecido de estar aquí viviendo esta experiencia. Siento que, en cierto modo, este año está también suponiendo en mí un cambio en la manera de enfrentar la realidad que se me pone de frente en el día a día. Esta genuina curiosidad que me invade recorriendo los rincones infinitos que abundan en esta urbe me lleva a dar con explicaciones para aquellos problemas que acontecen hoy en día en el mundo. No sería posible de otra manera que, conociendo lo que sucedió en tiempos pretéritos, comprender aquello que acontece en nuestros días. Es de esta manera, como me gusta hablar de Roma, como un libro abierto en el que tanto podemos aprender de nosotros mismos. Aquí encuentras la historia dispuesta como un puzle, como piezas encajadas una sobre otra creando una armonía como ninguna otra dentro de lo que a primera vista, con unas lentes desenfocadas, se puede percibir como un desorden.

Bien es cierto que, en todos aquellos que hemos venido aquí a vivir este año he percibido un cambio notable en la manera de afrontar el devenir del día a día. Todos, en mayor o menor medida, nos hemos visto obligados a adoptar el modus operandi romano, el cual se caracteriza por la inmunidad ante el estrés causado por los continuos retrasos y el desarrollo del arte de la improvisación en el día a día. Vivir entre las ruinas de la capital de la civilización que más marcó Occidente y la escasa organización de los romanos de hoy día, trae como consecuencia abundantes imprevistos en el devenir diario, que suelen ir acompañados de sinfonías de cláxones y sirenas. No es de otro modo que dejándose transformar un poco más por el modo de ser romano, que uno puede hacer de ello algo de lo que sacar partido en su vida cotidiana, ya que uno nunca sabe si llegará a tiempo a comer a casa o si, por fortuna, se verá obligado a probar un nuevo plato de carbonara o de cacio e pepe en una trattoria cercana.

He de reconocer, que todos estos recuerdos que vienen a mi cabeza mientras escribo estas letras no tendrían sentido sin aquellos que me han acompañado en cada tarde, aventura o viaje. Son sus nombres aquellos que siempre resonarán en mi corazón cuando recuerde este año aquí, tanto de aquellos con los que vivo el día a día, como de quienes vinieron a visitarme. Es gracias a ellos por lo que encuentro el sentido de todo esto, así como de mi familia, quienes me hacen saber día a día – ya sea verbalmente, por escrito o mandándome algo de embutido – que por lejos que me vaya, siempre tendré un hogar al que poder regresar. Por tanto, creo poder afirmar estar viviendo esta experiencia con mayúsculas, haciendo de la misma un auténtico regalo, pero totalmente convencido de que, si esto es así, es por quien tengo al lado.

Me gustaría desde aquí, a todos los que leáis estas líneas, invitaros a seguir descubriendo el mundo, a venir a Roma, ya sea unos días o, si tenéis la misma suerte que yo, durante un Erasmus. Estoy convencido de que todo el que pasa por aquí no vuelve igual que ha venido, porque todo el que llega a Roma, en el fondo, está sediento de Verdad.

Con esto, quisiera despedirme, agradeciéndote el tiempo que te ha tomado llegar hasta aquí.

Ahora, llegando a la meta, ya no solo en esta pequeña ventana,  sino también en mi estancia aquí y en la Escuela, quisiera expresar la ilusión que me hace poder vivir la graduación del próximo 13 de junio, culminando estos cuatro años en la ELU y que espero todos podamos compartir.

Arrivederci! Ci vediamo!

Vida ELU

Ratio Legis – Lo que realmente decide tu condena

Por: ELU Admin

Ainhoa Miñambres, 3º ELU

Una de las funciones principales del Derecho Penal no es solo la determinación de la responsabilidad penal en cada caso (es decir, analizar si una persona es culpable o no de un delito), sino individualizar la pena adecuadamente. Es por ello por lo que las circunstancias modificativas de la responsabilidad penal desempeñan un papel fundamental en el Derecho, ya que permiten al juez ajustar la pena (en forma de prisión, de multa, de inhabilitaciones o privaciones de permisos, derechos o cargos, o incluso de trabajos en beneficio de la comunidad) según las particularidades de cada caso concreto. En muchos procedimientos penales, conocer a fondo la aplicación práctica de las circunstancias atenuantes puede marcar la diferencia entre ingresar o no en prisión, así como entre cumplir una pena mínima o una más severa.


Hoy en Ratio Legis trataré de explicar de la manera más sencilla posible cuáles son estas circunstancias, qué función tienen y qué suponen sus efectos moduladores en la pena, con el fin de otorgar al lector un entendimiento de las cuestiones capitales de las mismas.


Para empezar, cabe mencionar que estas circunstancias modifican la responsabilidad penal del reo (persona culpable de un delito), pero no alteran ni la existencia del delito, ni la culpabilidad en sí misma, es decir, una persona no es más culpable si tiene una pena mayor que otra persona autora del mismo delito. Estos elementos del Derecho Penal solo inciden de manera decisiva en la cuantificación de la sanción.


¿Cuáles son estas circunstancias y cómo se estructuran?


Existen dos tipos, las circunstancias agravantes y las circunstancias atenuantes – mencionar “agravante” o “atenuante” a secas es jurídicamente incorrecto –; las primeras aumentan la pena por suponer una mayor peligrosidad del sujeto autor del delito o una mayor contrariedad al ordenamiento jurídico de su conducta, mientras que las segundas disminuyen la pena por razones de política criminal.


Entre las circunstancias agravantes, encontramos:

Ejecutar el hecho con alevosía, es decir, aminorar o anular por completo las posibilidades de defensa del sujeto pasivo (la persona que sufre el hecho delictivo – no se debe confundir este concepto con “víctima”, que es un concepto más amplio empleado para referirse, por ejemplo, a los familiares de este sujeto pasivo -), asegurando así el éxito de la ejecución.

Ejecutar el hecho mediante disfraz (emplear máscaras pasamontañas, pelucas o hasta ir disfrazado del mismísimo Spiderman), ya que dificulta la identificación del reo y con ello la persecución del autor del delito.

Cometer el hecho delictivo de noche o en un lugar donde se aminoren las posibilidades de defensa del sujeto pasivo. Todo ello mediante aprovechamiento consciente.

Ejecutar el hecho mediante precio, recompensa o promesa (sicarios).

Cometer el delito por motivos discriminatorios de cualquier índole mencionada en el Código Penal (racistas, ideológicos, religiosos, etc.).

Haber sido condenado en sentencia firme por otro delito comprendido en el mismo Título del Código Penal y de la misma naturaleza que el que se comete, siempre que el antecedente penal no esté cancelado (ser reincidente).
Por consiguiente, las circunstancias atenuantes más relevantes son:

Cometer el hecho delictivo a causa de una grave adicción a bebidas alcohólicas, drogas tóxicas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas, etc.

Confesar ante las autoridades competentes (Policía, Guardia Civil, etc.), antes de conocer que el procedimiento judicial que se dirige contra el supuesto reo.

Reparar el daño ocasionado a la víctima antes de la celebración del juicio. Por ejemplo, depositar en las cuentas del Depósito y Consignaciones Judiciales una cantidad de dinero sin que el reo tenga por qué haber hecho un esfuerzo para conseguirla, es decir, te la puede pagar un tercero.

La dilación extraordinaria e indebida en la tramitación del procedimiento, siempre que no sea atribuible al propio inculpado.


¿Qué efectos moduladores tienen en las penas?

  • Para explicar esta cuestión (regulada en el art. 66 CP), voy a partir del ejemplo de la pena del asesinato (art. 139 CP), que es de 15 a 25 años de prisión.
  • Si concurre solo una circunstancia atenuante, se aplicará la pena en su mitad inferior: de 15 años a 19 años, 11 meses y 29 días.
  • Cuando concurran dos o más circunstancias atenuantes y no concurra agravante alguna, se aplicará la pena inferior en uno o dos grados: de 7 años y 6 meses a 14 años, 11 meses y 29 días o de 3 años y 9 meses a 7 años, 5 meses y 29 días.
  • Cuando concurra sólo una o dos circunstancias agravantes, se aplicará la pena en la mitad superior: de 20 años y 1 día a 25 años.
  • Cuando concurran más de dos circunstancias agravantes y no concurra atenuante alguna, se podrá aplicar la pena superior en grado en su mitad inferior: de 25 años a 31 años, 2 meses y 29 días.

En conclusión, gracias a este sistema de individualización, el ordenamiento jurídico evita la rigidez de las penas y permite al juez adaptar la sanción a la gravedad real del hecho y a las circunstancias concretas de cada caso. De este modo, se refuerzan principios fundamentales del Derecho Penal, como el de proporcionalidad, evitando así la arbitrariedad del poder del Estado (ius puniendi).
Espero que os parezcan interesantes estas píldoras de Derecho Penal ¡Hasta la próxima entrega!

Vida ELU

Filosofía de Bar

Por: ELU Admin

Diego Salguero, 1º ELU

El pasado lunes 27, en nuestro encuentro de Filosofía de Bar, tuvimos la suerte de contar con David, que nos propuso una distinción que dio mucho de sí: ¿habitar o dominar el mundo?

La sesión comenzó con una breve introducción en la que nos planteó la diferencia entre ambos conceptos y nos acercó a ellos a través de algunos ejemplos literarios muy sugerentes. Dos obras tuvieron especial protagonismo: Humano, todavía humano, de Higino Marín, y, cómo no, El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry.

Tras una ronda de primeras impresiones, fuimos concretando qué significa habitar. Entendimos que habitar consiste, en cierto modo, en la máxima expresión de nuestra vulnerabilidad allí donde estamos. De hecho, los cuatro hábitos fundamentales del ser humano (comer, dormir, bañarse y conversar) implican exponernos ante el otro. Quizá por eso cada una de estas acciones suele tener su propio espacio (habitación) dentro de la casa: porque son los lugares donde más habitamos y donde más vulnerables nos sentimos.

En relación con los demás, habitar significaría compartir la propia vulnerabilidad con el otro, en una relación mutua donde ambos convierten algo ajeno en íntimo. Habitar nunca es un gesto unilateral. Compartir, al fin y al cabo, es mostrar que la relación con el otro vale más que el objeto compartido.

Dominar, en cambio, no puede entenderse sin un componente de control: un intento de someter la realidad a la propia voluntad. Sin embargo, vimos que la frontera entre habitar y dominar es mucho más fina y difusa de lo que podría parecer. Hay acciones que incluso podrían contener algo de ambas dimensiones. Surgieron entonces ejemplos que enriquecieron mucho la conversación, como la tauromaquia o la paternidad.

Precisamente este último caso nos ocupó bastante tiempo, porque vimos que educar a un hijo podría parecer, desde fuera, una forma de sometimiento, al tratarse de una relación desigual. Sin embargo, concluimos que una relación asimétrica —como la de un padre con su hija o la de un dueño con su perro— no tiene por qué ser una relación de dominio.

De hecho, comentamos cómo quienes buscan dominar suelen actuar desde un vacío interior y desde el sufrimiento, mientras que un padre que ama verdaderamente no se relaciona desde la carencia, sino desde la plenitud. Aunque desde fuera pudiera parecer que solo el padre aporta algo a la hija, ambos saben que no es así: también ella tiene mucho que enseñarle a él.

La conversación terminó desembocando en una idea central: nuestra manera de responder a la realidad se juega siempre en el tipo de relación que establecemos con ella, ya sea con la naturaleza, con los demás o con nosotros mismos. Y ahí apareció la pregunta clave: ¿desde dónde hacemos las cosas, desde el amor o desde el miedo?

Tal vez la respuesta a esa pregunta sea la que nos permita distinguir cuándo estamos verdaderamente habitando el mundo —algo que nos transforma tanto a nosotros como a quienes nos rodean— y cuándo, por el contrario, estamos intentando dominarlo. Porque en el dominio parece que uno gana, pero en el fondo termina perdiéndose a sí mismo.

Vida ELU

Encuentro en Barcelona

Por: ELU Admin

Anna Font, 3º ELU

¡Con muchísima ilusión recibimos el pasado lunes 4 de mayo en Barcelona a nuestra querida mentora, María! Aprovechando el marco del centenario de la muerte de Gaudí y la movilización que vive la ciudad con esta celebración, quisimos sumarnos al homenaje y sumergirnos en la que es, sin duda, la joya de la corona de nuestra arquitectura: la Sagrada Familia

Dicen que, a menudo, cuanto más cerca tenemos algo, menos lo valoramos. Por eso, reconociendo que aún nos quedaba mucho por aprender sobre su historia y grandeza, decidimos entre todos, prepararnos una sesión para desgranar sus simbolismos, curiosidades, el legado y todo lo que se nos podía ocurrir para descubrir más acerca de nuestro admirado Gaudí y su gran obra maestra. ¿Sabíais que desde febrero, con la colocación de la cruz central, se ha convertido oficialmente en la iglesia más alta del mundo con 172,5 metros de altura? 

Como bien nos han enseñado desde la ELU, no queríamos ser de esos que pasan de puntillas por la realidad que nos envuelve. Quisimos impregnarnos de cada detalle y vivir la experiencia con una mirada crítica y asombrada.

Para cerrar el encuentro, como no podía ser de otra forma, disfrutamos de una cena y aprovechamos para hablar de la movilización de la ELU en nuestra ciudad y aprender también de las curiosidades y aficiones de cada uno entre otras cosas. Fue el momento perfecto para descubrir facetas nuevas y más acerca del proyecto musical Induvio de Bruno.

Nos sentimos felices y profundamente agradecidos por esta visita y por la oportunidad de convivir tan a gusto entre elus. Volvimos a casa conmovidos por la inmensidad de tesoros que esconde nuestra Barcelona y con una certeza: ¡esta no será la última vez!

Vida ELU

Encuentro en Santander

Por: ELU Admin

Ainhoa Miñambres 3º ELU

El pasado martes 28 de abril decidimos cambiar por completo el formato habitual y vivir la mentoría de una forma distinta. Los elus de Santander tuvimos un encuentro presencial con nuestra mentora, Marta Luquero, para recorrer la ciudad, aprovechando así el sol y las impresionantes vistas de la bahía.


Parte de los alumnos comenzamos el día teniendo mentorías en distintos rincones de Santander, dejando que la ciudad marcara el ritmo: paseos tranquilos, paradas improvisadas en nuestra querida cafetería El Suizo y conversaciones que iban desde lo cotidiano hasta lo más profundo.


A lo largo de la mañana, tuvimos la suerte de poder recibir también a Lucila Cacho, elu de Bilbao, que no dudó en unirse a la comida y al resto del día, aportando así cercanía y un punto de vista adicional en las conversaciones.
La comida fue en nuestra querida Bodega de Fuente Dé (que ya se ha convertido en nuestro punto de encuentro habitual para las reuniones de la ELU en Santander), donde todos juntos disfrutamos de un buen cocido montañés y de raciones tradicionales. Entre platos y sobremesa, las conversaciones se alargaron sin prisa, mezclando risas con reflexiones, como suele pasar cuando nos juntamos los de la ELU.


Después, las chicas nos fuimos a tomar un café y seguimos comentando la mañana, estirando un poco más ese espacio de confianza que se había creado. Mientras tanto, Marta continuó con las mentorías con el resto de alumnos, cerrando así un día muy completo.


Volvimos a casa con la sensación de que hay encuentros que, sin grandes planes ni estructuras rígidas, consiguen recordarte por qué merece la pena todo esto: por las personas, por las conversaciones que te mueven por dentro y por esos momentos sencillos que, casi sin darte cuenta, terminan siendo los más importantes.


Fue una de esas jornadas en las que el entorno acompaña tanto que la conversación fluye sin esfuerzo, muy lejos de la pantalla y de la rutina de mentoría online a la que estamos acostumbrados. ¡Esperamos que podamos repetirlo muy pronto!

Cultura

Encuentro en Granada

Por: ELU Admin

Martina González de Langarica, 3º ELU

El pasado mes de abril, desde ELU Granada nos propusimos aceptar la invitación que se nos hizo a todos los elus en el último finde (atreverse a mirar la cuestión religiosa desde la propia experiencia), y organizamos, en la cuna de la cultura nazarí de España, tres días muy intensos llenos de actividades sobre el Islam.

Comenzamos el viernes 24 por la tarde, con una visita nocturna a la Alhambra para poder ver y tocar, quizá uno de los legados arquitectónicos musulmanes más importantes de España y de todo Europa.


El sábado por la mañana, tuvimos la suerte de recibir una conferencia del profesor Jose Ángel Cadelo; periodista, jurista y experto en estudios islámicos. Con él, estuvimos reflexionando sobre las dificultades de separar religión y cultura en una sociedad no solo islamófoba sino que promueve la irreligiosidad. Hablamos de la resignificación del Islam, de cómo interactúa con el cristianismo y los valores liberales occidentales, de las similitudes y diferencias entre las grandes religiones monoteístas…

Después, fuimos a la Madraza (antiguo centro de estudios coránicos), y profundizamos en el Corán como libro sagrado, los 5 pilares del Islam, y las distintas ramas y escisiones de la religión.


El sábado por la tarde tuvimos un coloquio con jóvenes musulmanes, que si bien estaba previsto para durar dos horas, se alargó hasta las dos de la mañana. Pudimos comparar las vivencias de nuestra fe, las contradicciones internas, el hecho de ser mujer en ambas religiones, y debatimos sobre la figura de Cristo, la rigidez islámica frente a la adaptabilidad católica. Chaima, Nizar y Abdellah no solo fueron comprensivos, sino que permitieron un clima de comprensión y de tender puentes no solo entre ambas religiones sino también con el agnosticismo e incluso el ateísmo.

El domingo por la mañana, pudimos realizar una visita a la Mezquita Mayor de Granada, en el Albaicín, donde Yussuf, el encargado de la Mezquita, regresado al Islam, nos explicó el rezo, la figura de Allah, el proceso de “regreso” o conversión al Islam y el papel de los Imames y templos.

Por último, decidimos terminar el finde compartiendo nuestras impresiones después de todo lo que habíamos visto y oído, y lo hicimos tomando el té todos juntos, con vistas a la alhambra y terminando con este maravilloso fin de semana, que nos ha permitido estar en contacto con distintas culturas, religiones y perspectivas.

Vida ELU

Ratio Legis – ¿De quién es la Luna?: Propiedad en la última frontera

Por: ELU Admin

Lucila Cacho, 3º ELU

Un buen día de 1980, Dennis Hope se levanta, mira al cielo y decide que la Luna es suya. Así de sencillo. Con una audacia insultante, envía una carta a la ONU reclamando no sólo la propiedad de la Luna, sino también del resto de planetas del sistema solar. ¡Y el argumento tenía su lógica! Según su interpretación del Tratado del Espacio de 1967, ninguna nación puede apropiarse del espacio, éste pertenece a la humanidad… pero nadie había dicho nada de los ciudadanos. Hope pensó: si bien una nación no puede reclamar su soberanía, ¿por qué no va a poder hacerlo un particular?

La anécdota de este empresario americano daría mucho más de qué hablar, especialmente por su éxito comercial vendiendo parcelas de la Luna a celebridades, pero lo que realmente nos concierne en este artículo es el ámbito legal. Todo el orden estelar se sostiene sobre el mencionado Tratado. Ni soberanía, ni uso, ni ocupación. Ningún Estado puede clavar una bandera y decir «esto es mío». Sin embargo, el silencio del texto legal respecto de los individuos asienta el eterno debate de la libertad civil: lo que no está expresamente prohibido, está permitido. Por tanto, ¿es la Luna un bien común intocable o simplemente una res nullius —es decir, “cosa de nadie”—, esperando a un dueño con suficiente intrepidez?

Lo cierto es que la mayoría de la doctrina internacional se inclina por considerarla una res communis omnium, —una “cosa común de la humanidad”—. Bajo esta premisa, el espacio sería como la alta mar, algo que no puede ser poseído en exclusiva, sino sólo disfrutado. El problema radica en que, en el siglo XXI, el concepto de “disfrute” ha pasado de consistir en disfrutar viendo una noche estrellada a querer perforar las estrellas. A los gigantes no parece interesarles tanto el negocio de vender certificados de propiedad para colgar en el salón, sino conseguir el Helio-3, el platino o el agua congelada que esconden los cráteres lunares. Es decir, la pregunta que deberíamos hacernos ya no es “¿de quién es el suelo?”, sino: “¿de quién es lo que se extrae de él?”.

Normas como la Space Act estadounidense de 2015 o los recientes Acuerdos de Artemis de 2020 han sentado unas bases. El razonamiento, que también se estudia en la asignatura de Derechos Reales, es el siguiente: puede que usted no sea dueño del océano, pero el pez que saca en su red respetando la legalidad, le pertenece. En esta nueva “fiebre del oro” espacial, se pretende aplicar esta analogía pesquera: nadie es dueño de la Luna, pero quien extraiga sus recursos, se los queda.

Nos encontramos ante un escenario donde el Derecho parece haber perdido la gravedad en cierto sentido. Mientras en los sesenta se intentaba evitar que la Luna fuera un campo de batalla entre potencias, el siglo XXI la ha terminado convirtiendo en un tablero de ajedrez comercial. El debate entre la res communis y la propiedad privada refleja que, a menudo, la ley es un reflejo de nuestras ambiciones humanas.

Quizás lo que consiguió Dennis Hope más allá de lucrarse vendiendo parcelas inexistentes, fue concienciarnos una vez más de que el ser humano es incapaz de mirar una frontera sin intentar llegar a ella. Si el Derecho terminará defendiendo ese «patrimonio común de la humanidad», o si acabará dándole la razón al más rápido, está por verse. Está claro que, si algo nos enseña la última frontera es que, el verdadero vacío no es el estelar, sino el de un Derecho que todavía está a años luz de entender una realidad que ya ha aterrizado.

Como aquel pastor de Leopardi se preguntaba frente a la ‘silenciosa Luna’: ¿qué sentido tiene su eterno curso frente a nuestra breve existencia? Quizás la respuesta sea que la Luna no necesita dueños, sino testigos. Al intentar convertirla en propiedad, ¿no estaremos cometiendo el último acto de soberbia, intentando domesticar un infinito que nos aterra por ser inalcanzable?

Gracias por acompañarnos una vez más, ¡nos vemos en la próxima entrega de Ratio Legis!

Vida ELU

Elus por el mundo – Guillermo Pierres

Por: ELU Admin

¡Hola!

Para los que no me conozcan me llamo Guillermo Pierres y soy, sí, español.

Circulan por ahí muchas teorías acerca de mi nacionalidad a las que sólo voy a responder con el argumento de que mi apellido tiene una doble rr, que es casi tan español como la ñ, y que sólo nosotros podemos pronunciar sin parecer que vamos a pedir direcciones para llegar a la Door of Alcalá, si es tan amhablhe.

Por delante y por encima de todo lo soy porque me he bañado toda la vida en esta querida España nuestra: crecí con sus colores, olores, música, chistes y sabores. He lactado de su pecho y, si me pinchas, la sangre que te salpique sea, posiblemente, virgen extra. Todo ello no quita que, como rezaba Lorca, sea también ciudadano del Mundo y hermano de todos. Amo a esta España nuestra de una manera profunda y apolítica; pero, lo interesante, es que no llegué a conocerla bien hasta que dejé de vivir en ella.

Nuestros vecinos franceses (país en el que estoy concluyendo una estancia de dos años) hacen muchas cosas bien. Esta Nación lideró la vanguardia de las ideas europeas y son lo campeones del arte de parecer. El paseo de casa a la universidad lo marcan fachadas haussmannianas donde cada piedra de color crema, cada balcón con su flor justa, cada café que huele a tabaco y mantequilla, es un statement que grita: ¡la vida debe ser, ante todo, bella! Los “francesitos” y “francesitas” apresurados son, concluyo, actores permanentes de una historia en la que el decorado importa.

El francés es un ser curioso. Esa vanguardia intelectual de la que hablo perforó sus poros y ahora se la pasa hablando de política, de filosofía, de la mort de Dieu y de esas cosas mientras espera el bus. No te mira a los ojos. A veces dudas si te escucha. Y sin embargo, cuando termina la velada, te das cuenta de que ha construido una auténtica catedral de palabras. Son, en el fondo, vividores y herederos de un país que ya lo tenía todo antes de que ellos nacieran : el vino, el queso, los ríos, la luz… y que por tanto no necesitan inventar nada nuevo. Solo cuidar. Solo parecer.

Pero hay una diferencia entre vivir con gusto y vivir con hambre. Y los españoles tenemos hambre. Hambre de todo: de ruido, de gente, de tarde que no termina, de bar que abre cuando Dios quiere, de conversación que sí lleva a algún sitio porque aquí la gente habla porque le explota algo por dentro.

Cuando llevas meses en tierra extranjera te pasan dos cosas simultáneas y contradictorias: te abres y te afianzas. Te abres porque descubres que hay otras formas legítimas de poner la mesa (aquí los tenedores los ponen mirando hacia abajo), de entender el silencio, o de relacionarse con el Estado. Y te afianzas porque, paradójicamente, la distancia es el mejor espejo. Lo dicho: yo no supe lo que era España hasta que dejé de pisarla. Hasta que la eché de menos; no como nostalgia turbia sino como reconocimiento de que esto que tenemos es extraordinario.

La primera vez que me encontré con otros españoles en Lyon fue en un piso de techos altos, con vino de cuatro euros y jamón traído en maleta como si fuera oro de contrabando. Ahí entendí que la identidad es una frecuencia de radio que sólo los tuyos captan. Éramos más ruidosos. Más caóticos. Más “generosos” con el tiempo de los demás. Cortábamos el jamón mal pero con mucho amor. Y en ese piso había más vida en dos horas que en muchas soirées en barcos del Ródano. En ese piso había España.

Pero conocer el mundo y amar tu país no son fuerzas opuestas. Son la misma fuerza, vista desde dos ángulos distintos. Sales capullo, con tus certezas pegadas a la piel como una segunda ropa, y vuelves mariposa, no porque hayas cambiado de esencia sino porque has entendido cuál es. La apertura de miras no consiste en dejar de ser de donde eres. Consiste exactamente en lo contrario: en poder mirar al mundo entero desde el pecho inflado del que sabe que lleva dentro algo que vale la pena llevar.

Yo llevo a España.

Pero aquí llevan a Francia. Y es como ha de que ser: bello, como lo son ellos, como este país lo es.

Venid. Aquí o a cualquier rincón del planeta. Salid. Perdeos un poco. No para encontraros a vosotros mismos —que eso es una cursilada que sólo dice la gente que nunca ha salido de su barrio— sino para llegar a entender, con una claridad que duele un poco, lo que ya erais antes de iros.

Vida ELU

El Contrafuerte – La Vaquilla

Por: ELU Admin

Lucía Ciprés, 3º ELU

El pasado 13 de abril nos reunimos por tercera vez un grupo de elus cinéfilos entorno al maestro de la comedia española. La Vaquilla de Luis García Berlanga fue en esta ocasión el largometraje elegido bajo la guía de Martín Tami. En tiempos corrientes en los que la guerra ocupa los titulares de los diarios la caricaturización que ofrece Berlanga de la Guerra Civil Española resulta de lo más ilustradora en lo que se refiere a tratar la naturaleza de la guerra y la paz, su naturaleza, importancia y la manera de afrontar ambos estados sociales.

La Vaquilla mezcla el humor con el absurdo y el drama. Una situación de lo más trágica es tratada con un lenguaje cómico con situaciones hilarantes. Nos permite esto tomar distancias con el conflicto a tratar. Martín nos introdujo al tema a través de la visión del enemigo, la disputa ideológica y la cotidianeidad que se deja ver entre las secuencias de Berlanga, a pesar del estado de guerra.

El debate se hizo complejo, pues por un momento debíamos salir de la comedia castiza que nos había seducido para introducirnos la seriedad de un tema universal y dramático. A pesar de las dificultades iniciales había mucha tela que cortar e inmediatamente surgieron las preguntas acerca de la figura del enemigo, si acaso el enemigo no es más que una construcción ideológica, si acaso pudiera decirse que existe la guerra justa o si La Paz acaso puede llegar a ser más injusta que la guerra. La película de Berlanga, y así lo constataron los elusión partícipes en la tercera sesión del cinefórum de El Contrafuerte, se evidencian las diferencias sociales, la falta de concordia y a la vez el dolor especialmente notable que supone una guerra fratricida. La forma que Berlanga tiene de hablar de ello es sesgada, pues su interés es demostrar el absurdo de la guerra a través de un lenguaje igualmente absurdo.

Después de los largometrajes dramáticos de Scorsese y Bergman, Berlanga nos permitió un respiro en lo cinematográfico, aunque desde luego no en lo temático y nos sirvió como introducción al cine español.

Vida ELU

Encuentro Tabita: El Valor de Vivir

Por: ELU Admin

Pablo Torre, 1º ELU

Habían pasado más de dos años desde la última vez que realicé un voluntariado con mi colegio en el comedor social de Santiago Masarnau. En aquel momento, lo viví como una experiencia personal muy enriquecedora. Me quedé con la sensación de que recibí mucho más de lo que fui capaz de aportar a la vida de aquellas personas que, día tras día, acudían a aquel comedor en busca de alimento y cariño.

Este pasado viernes 24 de abril, gracias a la ELU, he vuelto a vivir una experiencia similar, esta vez de la mano de las Hermanas Misioneras de la Caridad (congregación fundada por la Madre Teresa de Calcuta). Una vez más, he comprobado lo gratificante que es darse a los demás.

La ELU nos está enseñando que tenemos el deber moral de mirar al mundo con ojos críticos y con una intención genuina de servicio. No se trata solo de observar la realidad, sino de sentir la responsabilidad de transformarla, de hacerla un poco mejor, en la medida que cada uno podamos hacerlo, hoy y a lo largo de nuestra vida.

Empezamos la tarde de voluntariado en el centro de La Latina. Ahí es donde tienen su sede central y donde tienen una casa de acogida para enfermos, una residencia, un hogar para personas que no tienen familia o recursos y que padecen enfermedades graves o crónicas. Allí estuvimos ayudando a pelar verduras y a preparar unas bolsas con comida y otros productos que posteriormente llevamos con nuestro coche, al centro de Vallecas. En este centro reparten, a diario, cientos de comidas a personas en situación de extrema pobreza o familias con muy bajos recursos.

Al estar allí, entre sonrisas y manos tendidas, entendí que ayudar no es un acto unidireccional, sino un encuentro humano que te devuelve la esperanza, que te hace pensar que sí podemos cambiar las cosas.

Es esa sensación de utilidad y conexión profunda, la que me hace comprender que mi paso por la sociedad debe dejar un impacto positivo. Salgo con el corazón lleno, lleno de ilusión, lleno de agradecimiento, convencido de que servir no es solo un deber, sino el camino más directo para encontrar sentido a lo que somos y construir, juntos, un mundo un poco más humano.

No quiero terminar sin expresar mi más profunda gratitud a las Hermanas Misioneras de la Caridad. Gracias por ser un ejemplo vivo de entrega incansable y por luchar, día tras día, para devolver la dignidad y la esperanza allí donde más se necesita. También me gustaría agradecer a los alumnos de la ELU: Santiago Aragón, Margarita Gutiérrez y Jaime López por haber iniciado esta iniciativa y acercar el voluntariado a nuestras vidas.

Vida ELU

Encuentro en Valencia

Por: ELU Admin

Marcos Ranchal, 3º ELU

El pasado 14 de abril tuvimos la suerte de recibir en Valencia la visita de nuestra mentora Marta Luquero. Fue una de esas tardes que empiezan con la excusa de una actividad concreta y terminan convirtiéndose en mucho más: un rato de encuentro, conversación y convivencia entre elus y elumnis.

La jornada comenzó con un nuevo Beers & Books, en el que comentamos El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry. Aunque muchas veces se presenta como un libro sencillo, casi infantil, pronto comprobamos que sus páginas esconden preguntas que siguen interpelándonos: cómo miramos a los demás, qué significa cuidar los vínculos, qué lugar damos a lo esencial y de qué manera vamos creciendo sin perder la capacidad de asombro.

El encuentro volvió a confirmar la buena acogida que está teniendo Beers & Books en Valencia, una iniciativa que, poco a poco, se está consolidando como un espacio propio dentro de la vida de la ELU. Un lugar en el que la lectura sirve como punto de partida para encontrarnos, conversar y compartir inquietudes de una manera sencilla, cercana y muy natural.

A partir de algunas de las frases más conocidas del libro, la conversación fue derivando hacia temas muy propios de la vida universitaria y de la experiencia de la ELU: la amistad, la responsabilidad, la vocación, el tiempo que dedicamos a aquello que realmente importa y la necesidad de aprender a mirar más allá de lo evidente. Como ocurre tantas veces en estos encuentros, el libro fue solo el punto de partida. Lo verdaderamente valioso estuvo en las reflexiones compartidas, en las preguntas que surgieron y en la posibilidad de escucharnos con calma.

Además, contar con Marta durante la actividad hizo que el encuentro tuviera un valor especial. Su presencia nos ayudó a conectar lo leído con nuestra propia experiencia y a abrir una conversación cercana, natural y muy enriquecedora. También fue una oportunidad para compartir tiempo con elumnis, cuya presencia siempre recuerda que la ELU no termina al acabar la etapa universitaria, sino que sigue creciendo en los vínculos que se mantienen y en las conversaciones que continúan.

Después del Beers & Books, prolongamos la tarde cenando juntos. Entre risas, anécdotas y conversaciones más informales, terminamos de redondear una jornada que fue, sobre todo, muy divertida y “muy ELU”. Porque a veces los mejores momentos no son los más planificados, sino aquellos en los que simplemente se crea un clima de confianza y todos se sienten parte de algo común.

Volvimos a casa con la sensación de haber compartido una tarde sencilla, pero significativa. Una de esas experiencias que recuerdan que leer juntos, conversar sin prisa y encontrarse con personas que comparten una misma inquietud puede ser también una forma de seguir creciendo.

Vida ELU

Elus por el mundo – Laura Peregrina

Por: ELU Admin

Soy Laura Peregrina, de 4º de la ELU, y este año estoy de intercambio en la Universidad de Florida, en Gainesville, a unos 200 kilómetros al norte de Orlando. Desde que empecé la carrera tenía claro que quería irme de intercambio, y el motivo por el que elegí Gainesville fue, simplemente, el clima. Creo que no me equivoqué. Lo llaman el Sunshine State por algo, y es que desde febrero siempre hay algún rato del día para ir a la piscina.


UF tiene como mascota al Gator, con el que nos hicimos una foto, y sí, también fue en esta universidad donde se creó la bebida Gatorade. Una de las cosas que más me gusta de Florida son sus paisajes. Durante estos meses hemos hecho varios viajes en coche a lugares como San Agustín, la ciudad más antigua de Estados Unidos, Miami, los Everglades o distintas playas. La península de Florida es tan grande como Italia, y eso hace que siempre haya algo nuevo que descubrir.


Algunos estudiantes me han preguntado cómo es un día allí. La verdad es que cada día es distinto, y esa es una de las cosas que más me gusta de este intercambio. Aun así, podríamos dividir la semana en tres partes: lunes, miércoles y viernes, que son los días en los que la mayoría de los estudiantes tienen clase; martes y jueves, en los que prácticamente no hay clase; y el fin de semana, que pocos hemos pasado en Gainesville, porque casi siempre aprovechamos para viajar.


Un día de clase te lo puedes imaginar: los estudiantes aquí se despiertan muy pronto, hacen deporte, desayunan temprano, van a clase, comen también muy temprano, estudian mucho en la biblioteca y, adivina, cenan muy temprano. Pero casi me parece más interesante contar cómo es mi día a día en uno de esos días sin clase. Dos de cada cinco días nos despertamos y vamos a jugar al golf. Hay un campo de golf dentro de la universidad, pero también hay otros muy cerca. Otro de esos días vamos a ver jugar al equipo de tenis. Y, hablando de deportes, me falta mencionar el fútbol americano: un deporte que, personalmente, me parece bastante aburrido, pero que aquí se vive de una manera impresionante, en un estadio universitario con más capacidad que el Bernabéu.


Si tuviese que señalar tres takeaways que me llevo de esta experiencia de intercambio, diría en primer lugar el intercambio cultural. Y no solo con estudiantes de la universidad, sino también todo el enriquecimiento que me ha dado haber tenido la gran suerte de viajar mucho. No solo por Estados Unidos —Chicago, Boston, Nueva York o Nueva Orleans—, sino también fuera: República Dominicana, México y Brasil. Viajar tanto me ha enseñado a mirar con más curiosidad otras formas de vivir y, al mismo tiempo, a valorar más profundamente lo que una tiene en casa.


En segundo lugar, diría la atención. Una de las cosas más significativas, y que me sorprende no haber mencionado antes, es que aquí las distancias a pie son de aproximadamente cuarenta minutos. Da igual que quieras ir a misa, a clase, al gimnasio de la universidad o al bar Cantina, al que vamos todos los miércoles: casi todo está a unos cuarenta minutos andando. Caminar dejando el móvil en casa, algo que también salió en el primer fin de semana de la ELU, me ha hecho ver hasta qué punto cambia la atención que ponemos en nuestro entorno. He notado que esos paseos me han ayudado a vivir de una forma más consciente, más atenta a lo que me rodea y también más presente en lo cotidiano.


Por último, me gustaría hablar de la cercanía. Antes de venir, tenía miedo de descuidar relaciones en España por estar tan lejos. Sin embargo, al vivirlo, creo que ha ocurrido en parte lo contrario: he conseguido estar incluso más cerca de algunas personas que siguen allí. La distancia, en vez de enfriar algunos vínculos, los ha hecho más conscientes y más valiosos. Además, esta experiencia me ha hecho valorar mucho más ciertos aspectos de nuestra forma de relacionarnos: la espontaneidad, la cercanía y la facilidad para entrar en la vida de los demás con naturalidad.


Para concluir, considero que cualquier experiencia debe vivirse tres veces: en su preparación, mientras transcurre y, por último, al recordarla y volver a pasarla por el corazón. Todavía me falta la vuelta, y me da mucha pena que se acabe el intercambio. Aun así, también me ilusiona pensar en todo lo que me espera en España, especialmente en el Camino de Santiago este verano. Supongo que así son las etapas importantes: da pena cerrarlas, pero también abren siempre la puerta a algo nuevo.

Vida ELU

Encuentro en Sevilla

Por: ELU Admin

César Cabanillas, 3º ELU

El pasado jueves 9 de abril, en una Sevilla que ya se prepara para su Feria de Abril, recibimos a Diego, nuestro mentor. El crecimiento de la comunidad en Sevilla ha sido tan evidente que se ha convertido en la excusa perfecta para que Diego bajara a vernos, una visita que estaba siendo esperada con ansias por todos nosotros.


Como ya es costumbre, no dejamos pasar la oportunidad de llenar su agenda con nuestras mentorías. Aprovechando el buen tiempo que nos regaló la ciudad, muchas de estas charlas tuvieron lugar en las terrazas de algunos bares o caminando a orillas del Guadalquivir, permitiendo que el diálogo fluyera fuera de las videollamadas.


El día acabó, como no podría ser de otro modo, con una gran cena conjunta en la que no faltaron las risas y las anécdotas. Lo más destacable fue ver cómo, a pesar de ser muchos más, se mantiene intacta la misma cercanía de siempre.


Al día siguiente, Diego todavía tenía la mañana por delante, que algunos aprovecharon de nuevo para tener una mentoría presencial y disfrutar de una buena conversación antes de su partida.


Con mucha pena despedimos a Diego, que esperemos vuelva pronto a visitarnos. Gracias, Diego, por recordarnos que el camino se hace mejor cuando se camina junto a otros, y gracias a Sevilla por convertir este encuentro en una experiencia que ya estamos deseando repetir.

Vida ELU

Ratio Legis – Una relectura de los juicios de Núremberg

Por: ELU Admin

Maite Tormo, 3º ELU

En estos tiempos tan turbulentos para el orden mundial, volver a ver la famosa película Vencedores y Vencidos (1961) dirigida por Kramer es, cuanto menos, una experiencia cargada de nostalgia. Nostalgia por los valores que en ella se ilustran y que hoy parecen haber desaparecido de la faz de la tierra.


La película recrea uno de los doce juicios de Núremberg organizados por Estados Unidos contra varios jueces del Tercer Reich, quienes habían dictado varias sentencias que condenaban a inocentes a morir en campos de exterminio, a sabiendas de que los juicios habían sido injustos. Destaca especialmente el personaje de Ernst Janning (inspirado en la figura real Franz Schlegelberger), un jurista excepcional que ayudó a redactar la Constitución de Weimar pero que posteriormente fue secretario de Estado en el Ministerio de Justicia nazi y contribuyó a la condena de numerosos inocentes.


¿Qué es la justicia? ¿Una ley es justa por el hecho de ser ley? ¿Cuál es el papel del juez ante una ley considerada injusta? Tales son algunos de los dilemas jurídico-morales que la película plantea. El argumento persistente del abogado de la defensa es que todos los jueces acusados se limitaban a cumplir la ley: firmaban órdenes de esterilización, de envío a campos de concentración y de condena de muerte, pero solo porque existían las famosas Leyes de Núremberg de 1935 que así lo permitían.


Frente a esto, la decisión del tribunal fue clara. Los jueces sabían, o podrían haber sabido, las consecuencias fatales de las órdenes que firmaban, tal y como reconoció el propio acusado Ernst Janning. En consecuencia, son condenados por su participación en crímenes de lesa humanidad, reafirmando la idea de que la obediencia a la ley no exime automáticamente de responsabilidad cuando ésta entra en conflicto con principios fundamentales de justicia. Estos principios se vinculan a valores superiores como la dignidad humana, la verdad y la justicia.


Hoy en día, esta concepción de la justicia parece debilitarse en un escenario internacional en el que los valores proclamados tras los juicios de Núremberg se ven con frecuencia relativizados y el Derecho es instrumentalizado al servicio de intereses políticos. Frente a esta deriva, resulta especialmente pertinente recordar que, como advirtió Edmund Burke y como pudimos comprobar nosotros en el viaje a Alemania en 2024, “lo único que necesita el mal para triunfar es que los hombres buenos no hagan nada”.

Vida ELU

Filosofía de Bar – Las religiones, ¿sombras de Dios?

Por: ELU Admin

Sara Muñoz, 2º ELU

El viernes 27 de marzo tuvimos el placer de retomar las conversaciones que el segundo Findelu había suscitado y profundizar un poco más en el complejo tema de las religiones. Esta vez, en un ambiente más relajado, entre cervezas, sándwiches y aceitunas, disfrutamos de un nuevo encuentro de Filosofía de Bar, junto a Martín Tami y el padre Pou en la nueva sede bautizada por este como “Taberna de Platón”. Se nos planteó como pregunta principal si la religión cristiana es realmente la verdadera o no.

Muchas religiones parecen hablar de un mismo Dios, dejando en manos de cada uno, elegir la que más le conforta, como si fueran perspectivas intercambiables, casi desprovistas de carga racional. Sin embargo, este enfoque “neutro” no podía ser nuestro punto final, pues no hace justicia a lo que realmente pretenden ser las religiones y, en particular, el cristianismo.

De ahí surgió el núcleo de nuestro debate: qué criterios permiten conocer la verdad en las religiones, y cómo verificarlas sin invalidar otras experiencias. Siguiendo un paralelismo con las teorías científicas, el padre Pou propuso cuatro criterios: coherencia racional, consistencia empírica, experimento existencial y falsabilidad. Estas cuestiones abrieron nuevas líneas de reflexión en torno al peso del factor cultural en la religión, el diálogo entre religiones desde la razón o la particularidad del cristianismo como religión con vocación filosófica.

Además, la existencia de Dios fue otro de los grandes temas. Se contrastaron posturas, desde quienes defendían la necesidad de una experiencia personal para llegar a la fe hasta quienes apostaban por la razón, citando a Juan Pablo II: la fe, sin la razón, corre el riesgo de reducirse a sentimentalismo, mito o superstición. Y es que, como principiante en esta iniciativa, me resultó fascinante ver a mis compañeros disfrutar tanto de un encuentro que, a ojos de cualquiera, puede parecer algo aburrido, pero que, una vez acudes, te acaba llenando por completo. Esa ilusión que se refleja en los demás, la espontaneidad al desarrollar las reflexiones, la atención y respeto con el que se escucha unos a otros… todo ello crea un espacio tan especial que permite aprender, descubrir ideas nuevas y también aportar tu propia esencia. Ahora entiendo un poco mejor por qué la ELU ocupa un papel tan importante en nuestra etapa universitaria.

Asimismo y quedando constancia de ello en este artículo, disfrutamos de un encuentro que dio mucho de qué hablar y, en mi caso, de absorber. Llegamos con muchas ganas y preguntas arrastradas del finde que, ni alargando la reunión cuarenta minutos más, logramos resolver.


Para terminar, gracias a Carlota Mena, pudimos continuar la velada en otro bar, donde más elus nos esperaban para rematar el día como se merece: con más cerveza y unas buenas raciones.

Mención especial a Carlota, que nos financió la cena y ahora vive pendiente de los Bizums… no la dejemos en números rojos!!

Vida ELU

Ecos del Arte

Por: ELU Admin

Nicolás Santana, 3º ELU

El pasado sábado 11 de abril nos embarcamos en dos de las etapas diseñadas por algunas de nuestras compañeras ELUmnis para su TFELU: ECOS DEL ARTE. Isabel Carmen, Carlota Cardona, Nuria Riera y Mar Sanz son las autoras de un proyecto final de ELU tan potente, práctico e impactante, que han decidido no dejarlo en el tribunal y tratar de traerlo al mundo real para que nosotros, los ELUs, podamos disfrutar de esta fantástica idea y dinámica.


Ecos consiste en unos recorridos interactivos por diferentes obras artísticas cuya linealidad y desarrollo viene dado por la relación de las obras con un tema en concreto. Así, nuestras amigas nos invitan a relacionarnos con obras seleccionadas en diferentes museos acompañados de contexto del autor, un primer paso a la interpretación de la obra, reflexiones y material complementario de naturaleza artística, ya sea musical, literaria o pictórica. Durante el proceso, podemos ir sellando las obras ya recorridas en una compostelana digital, producto del impresionante talento de Nuria con la tecnología, con el fin de terminar la ruta completa y tener una acreditación de que así haya sido, al más puro estilo del Camino De Santiago que tanto nos gusta. Las anfitrionas me prometieron una merienda de açai si completaba este reto, pero no se cuánto creérmelo…


Como primera apuesta de tema a tratar, nos ofrecieron una ruta compuesta por 4 etapas, cada una de ellas centrada en un museo diferente de la ciudad de Madrid y representando cada uno de los 4 amores que presenta C. S. Lewis en su obra: “Los Cuatro Amores”. El escritor británico diferencia 4 tipos de amor (Store, Philia, Eros y Agape) y nos los explica para que aprendamos a detectarlos en nuestra vida, separarlos, complementarlos, y aprender a vivir el amor de una manera más profunda y ordenada.


Por un tema de escasez de tiempo, el sábado tan solo pudimos completar las etapas de Philia y Eros, en el Museo Thyssen y en el Museo Reina Sofía, respectivamente. No obstante, dio para más que suficiente. Cada ruta cuenta tan solo con 5 obras, lo que nos permitió recorrer los enormes museos con tranquilidad, parándonos detenidamente en las obras seleccionadas, compartiendo impresiones y disfrutando de todo el repertorio artístico de cada museo. Además, la actividad dio un salto técnico cuando el carisma de las niñas nos consiguió micrófono y auriculares para poder convertir la visita en guiada por las anfitrionas, y dándonos la posibilidad de compartir conocimientos, datos curiosos y opiniones con todos a la vez, a micrófono abierto.


Personalmente, me considero una persona con un fuerte interés por el arte pictórico, pero con una importante dificultad de verse realmente interpelado por este. Y sin embargo, estoy muy agradecido con el cuidado y delicadeza que hay detrás de la selección de las obras y lo que las acompaña. Cuadros como “El destacamento de exploradores” de William Tyler Ranney o “Adán y Eva” de Rosalía de Velasco, seguidos de las voces de nuestras compañeras compartiendo su visión y experiencia, pero sin sesgar las nuestras, realmente consiguieron encogerme el corazón y plantearme qué tenía que ver yo con esos frescos. Nos hicieron recordar cómo los artistas que trascienden consiguen llegar a lo universal que interpela al ser humano independientemente del contexto y momento.


Después de un largo y cansado día, con comida y café de especialidad incluidos, terminamos las etapas en la recomendada terraza del Reina Sofía para desarrollar una ligera dinámica de grupo de trabajo donde pudimos agradecer a las causantes del plan y entrar en una abierta e interesante conversación sobre lo que nos había interpelado en ese día. Mi cansancio del momento no venía de los pasos dados, que no fueron pocos, sino realmente del esfuerzo anímico y profundo de conectar con cada una de las obras que, ante todo, me dejó sensible y agradecido. Entre los aspectos que más me movieron en la conversación, recuerdo hablar de cómo sujetamos nuestras relaciones más reales a la altitud de nuestras expectativas de eternidad, pero también de cómo todo esto se volaba cuando eso que tanto ansiamos se nos presenta de la forma más simple: “¿por qué esta margarita?”. Del mismo modo, me llevé en la cabeza una interesantísima discusión de la naturaleza de la trascendencia de los artistas y de nuestra percepción de ella.


Con todo, solo puedo agradecer a Nuria, Isabel, Mar y Carlota por dejarme ser cliente VIP de su iniciativa y por inspirar a los ELUs a entender el trabajo final de la Escuela como una oportunidad de plasmar lo que nos apasiona en algo que conecte los corazones de las personas. Quien se haya perdido este día, que no se pierda la oportunidad de hacer estos recorridos con sus amigos o por su cuenta, pues como ocurre cuando peregrinamos hacia Santiago, terminará el camino con el corazón renovado.

Vida ELU

Los amantes y el futuro – Beers and Books

Por: ELU Admin

Marta Liaño, 3º de ELU

El pasado 26 de marzo tuvimos un atípico encuentro de Beers and Books. Atípico porque lo centramos en la poesía, este género que aunque es bellísimo a muchos de nosotros nos cuesta leer mucho más que la novela.

Para este encuentro estaban propuestos dos poemas de Julio Cortázar: Los Amantes y El Futuro. Estos dieron mucho de lo que hablar, el primero siendo el encuentro entre dos enamorados y cómo el rato que comparten se convierte en un momento de color en sus vidas grises. El segundo, el desamor profundo, la tensión entre querer olvidar y no poder.

Lo más interesante de este encuentro fue que cada uno llevaba consigo un poema que compartir. Así pudimos recorrer diferentes épocas, desde clásicos como Calderón de la Barca a un lenguaje moderno como el de nuestro nuevo descubrimiento, Mario de las Sagras. A su vez fueron saliendo diferentes temáticas que hicieron que la conversación fuera adoptando diversos tonos: Calderón de la Barca nos invitaba a ser agradecidos, Bécquer expresaba el dolor producido por el orgullo, Elvira Sastre reflexionaba sobre el amor propio, o la Elegía a Ramón Sijé de Miguel Hernández nos hablaba del sufrimiento ante la muerte de un amigo.

Aunque lo más especial del encuentro fue además cuando los más valientes se atrevieron a compartir con nosotros poesías o pequeños textos que habían escrito. Este gesto tan íntimo nos permitió a los demás darnos cuenta de cuántas formas diferentes puede disfrutar cada uno de este arte que es la literatura.

Vida ELU

Ratio Legis – El drogado, el coche y el muerto

Por: ELU Admin

Guillermo Pierres, 3º de ELU

Imaginemos la escena. Son las tres de la madrugada. Un individuo —llamémosle Mike— lleva en el cuerpo una cantidad de sustancias que haría palidecer al toxicólogo de guardia. Mike decide, con la serena confianza que solo proporciona… la química orgánica en estado avanzado, que conducir su automóvil es una excelente idea. Kilómetros después, el automóvil de Mike y un peatón tienen un encuentro que ninguno de los dos había planificado. El peatón no sobrevive. Mike sí.

Pregunta: ¿de qué responde Mike? Quiero decir : ¿qué tipo de delito se le aplicaría?

Respuesta: depende. Y aquí empieza lo interesante.

La distinción que nadie explica bien

El derecho penal distingue entre matar queriendo, matar sin querer y matar sin querer del todo. En el primer caso, hablamos de dolo directo: yo apunto, yo disparo, yo sé lo que hago. Limpio. Terrible, pero limpio en términos jurídicos. A los que estudiamos derecho nos suele facilitar mucho la vida.

En el segundo caso, hablamos de imprudencia, esto es, de un daño no deseado ni aceptado causado a un tercero que podría haberse evitado.

Pero es el tercer caso —el que nos ocupa— en el que la cosa se complica.

El homicidio imprudente parte de una premisa relativamente amable para el acusado: Mike no quería matar a nadie. Mike ni siquiera pensó, con seriedad, que mataría a alguien. Se comportó como un idiota grave, sí. Infringió el deber objetivo de cuidado que cualquier persona mínimamente razonable habría respetado, desde luego. Pero el resultado —la muerte— no fue algo que Mike deseara, sino algo que Mike ni se planteó; o que, colocado como un piojo, descartó. La doctrina lo llama culpa consciente: soy perfectamente consciente del riesgo, pero confío —contra toda evidencia y contra cualquier sentido común— en que no pasará nada. El prototipo humano es conocido: el conductor que adelanta en curva y piensa, con fe casi religiosa, que el carril contrario estará vacío.

Esto marca la diferencia entre imprudencia y dolo eventual. Te lo explico a continuación.

El dolo eventual: cuando la indiferencia se convierte en crimen

Es aquí es donde el derecho penal produce uno de sus momentos más elegantes.

El dolo eventual parte de una observación psicológica bastante incómoda: hay personas que, al actuar, no quieren el resultado dañoso, pero tampoco lo rechazan. Lo contemplan. Lo calculan. Y dicen, para sus adentros —o quizás no dicen nada en absoluto, que también es una respuesta—: me da igual. O, en su versión más elaborada: si pasa, pasa; yo sigo.

La fórmula clásica es la de Frank, jurista alemán de principios del siglo XX, que con admirable sequedad lo planteó así: si el sujeto hubiera previsto el resultado como seguro, ¿habría actuado de todos modos? Si la respuesta es sí, hay dolo eventual. Si la respuesta es no —si el sujeto hubiera detenido el coche, hubiera bajado la pistola, hubiera hecho algo— entonces hay culpa consciente.

Dicho de otro modo: el dolo eventual no castiga al que quiere matar. Castiga al que, ante la perspectiva de matar, encoge los hombros.

Y el encogimiento de hombros, en derecho penal, sale caro.

Mike al volante: el tribunal delibera

Volvamos a Mike y su aventura farmacológica nocturna. Los hechos son los siguientes, y son los que los tribunales españoles, tristemente, han tenido que resolver en supuestos similares con notable frecuencia.

Mike sabe —porque no es completamente ajeno al funcionamiento del mundo— que conducir bajo los efectos de estupefacientes deteriora gravemente los reflejos, la percepción y el juicio. No lo sabe en abstracto: lo sabe de manera bastante concreta, en la medida en que esa misma tarde ha consumido las sustancias en cuestión y tiene plena consciencia de en qué estado se encuentra. Sin embargo, Mike coge el coche. Circula por zona urbana. A una velocidad inadecuada.

¿Hay dolo eventual? Los tribunales tienden a responder: depende del nivel de consciencia del riesgo y de la actitud psicológica ante él.

Si Mike consumió hace seis horas, quizás ya no percibía con claridad sus propias limitaciones. Culpa consciente grave, muy probablemente. Si Mike consumió hace veinte minutos, está en el pico, y conduce a fondo: el panorama se oscurece. El Tribunal Supremo español ha reconocido el dolo eventual en supuestos de conducción bajo los efectos de estupefacientes cuando concurren circunstancias cualificadas: consumo reciente, alteración evidente, velocidad excesiva, entorno urbano con presencia de peatones. En esos casos, el tribunal argumenta que el sujeto representó la posibilidad del resultado lesivo y, al no detener su conducta, lo aceptó, aunque ese aceptar signifique simplemente no haber hecho nada para evitarlo.

Por qué esto importa más de lo que parece

La diferencia no es académica. En el Código Penal español, el homicidio doloso —incluido el cometido con dolo eventual— lleva penas de diez a quince años. El homicidio imprudente grave, de uno a cuatro. La distinción entre un ciudadano libre dentro de dos años y un ciudadano libre dentro de doce depende, en estos supuestos, de la reconstrucción judicial de un estado mental que el propio acusado probablemente no recuerda con precisión.

Esto debería producir cierto vértigo. Y en efecto lo produce; en el banquillo, en el acusado y en los penalistas.

La conclusión lúcida

El derecho penal, en su infinita desconfianza hacia el ser humano no se conforma con preguntar qué hiciste. Pregunta, también, qué pensabas mientras lo hacías. Y más aún: qué no pensabas, y si esa ausencia de pensamiento fue accidente o fue, en algún sentido oscuro, elección.

El dolo eventual es la respuesta jurídica a una pregunta moral que resulta, vista de cerca, bastante perturbadora: ¿en qué momento la indiferencia ante el sufrimiento ajeno se convierte en algo que merece el mismo nombre que el crimen deliberado?

La respuesta del derecho es implacable: en el momento en que, pudiéndolo evitar, decidiste no hacerlo. No porque quisieras el resultado. Sino porque, en el fondo, no te importaba lo suficiente como para no quererlo.

Mike no quería matar a nadie. Pero tampoco quería, con suficiente intensidad, que nadie muriera.

Y eso, su señoría, es suficiente.

#don’tFreeMike

Vida ELU

Elus por el mundo – Miguel De Pablo

Por: ELU Admin

“En mi infancia, como en todas las infancias, los cuentos comenzaban diciendo: Hace mucho tiempo, en un país lejano y a partir de ahí ocurrían prodigios…”. Así empieza Luis Landero su discurso Bienvenidos a Ítaca, recordándonos algo que solemos olvidar: lo extraordinario no siempre está en otro tiempo ni en otro lugar. De niños imaginamos países lejanos llenos de prodigios: cuevas de tesoros, mares misteriosos, palabras mágicas capaces de abrir puertas… y pensamos que hemos llegado tarde, que esas maravillas ya no existen. Pero un día miramos atrás y descubrimos algo inesperado: también nosotros, sin saberlo, vivíamos entonces en nuestro propio país lejano, rodeados de cosas extraordinarias que solo la memoria supo devolvernos más tarde.

Algo parecido me ha ocurrido en Singapur. Recuerdo caminar el primer día por la ciudad con la sensación de que todo reclamaba mi atención: los colores de las calles, la verticalidad de los rascacielos y la mezcla de idiomas que convergen en cada esquina. Después llegaron los viajes, sobrevolar las montañas de Vang Vieng, el mar de nubes en Nong Khiaw, el trayecto en moto por Hà Giang (especial mención a la compañía), las playas paradisiacas al norte de Siargao… Todo nuevo e intenso. Y, sin embargo, con el paso de los meses descubres algo que ocurre siempre: lo extraordinario se vuelve cotidiano. No porque deje de serlo, sino porque nuestros ojos, poco a poco, se acostumbran y dejan de asombrarse.

Todos reconocemos esa experiencia. En la ELU hablamos del encuentro con el otro, de cómo en la convivencia aparecen no solo nuevas personas, sino también nuevas formas de comprendernos a nosotros mismos. La vida de Erasmus condensa esa experiencia con una intensidad brutal: de pronto el mundo se llena de lugares desconocidos, de conversaciones inesperadas, de opiniones distintas que amplían nuestra mirada. Y en ese ir y venir de rostros, ciudades y preguntas descubrimos algo que compartimos: la sorpresa de encontrarnos con el mundo como si lo viéramos por primera vez.

Por eso, si alguna vez te preguntas si merece la pena marcharte de Erasmus, la respuesta es sencilla: sí, hazlo. Hazlo por los lugares que aún no conoces, por las personas que todavía no sabes que te esperan, por las conversaciones que un día recordarás con nostalgia. Pero hazlo también por algo más importante: porque viajar, y vivir de verdad esas experiencias, te devuelve una mirada más atenta sobre la vida. Y entonces comprenderás lo que decía Landero: que el país lejano no siempre está al otro lado del mundo. Lo tienes aquí mismo, en tu propia rutina, esperando simplemente a que te detengas un instante… y aprendas a observar y a vivir.

Vida ELU

Elus por el mundo – Joaquín Martín

Por: ELU Admin

El pasado 4 de septiembre comenzó mi Erasmus en la bávara y universitaria ciudad de Würzburg. Así cobró vida una inquietud que llevaba años rondando mi cabeza: vivir en Alemania. Fue a los tres años cuando empecé a estudiar alemán en el colegio y, desde entonces, entré en contacto con la cultura y la manera de pensar germanas. Al vivir parte de mi día a día, año tras año, en alemán, surgió en mí la duda sobre la realidad de este país y sobre si podría llegar a ser mi sitio en el futuro. Por ello, no consideré ninguna otra opción a la hora de elegir el destino de mi Erasmus.


Añadiendo a este primer criterio de selección de destino, elegí una ciudad poco conocida, pequeña y rebosante de estudiantes alemanes para escapar de lo que sentía ser el modelo de experiencia Erasmus (ir a un lugar con gran presencia internacional y particularmente española, viajar constantemente). Buscaba vivir algo único, pasar un año como un estudiante más de la universidad y no sumirme en la “burbuja erasmus” dentro de un grupo numeroso de españoles.


Los últimos seis meses han sido, desde luego, los menos convencionales de mi vida académica. En Alemania, el semestre empieza a mediados de octubre, cuenta con vacaciones de Navidad y acaba a mediados de febrero. Esto me permitió pasar mes y medio adaptándome a mi nuevo hogar sin tener que lidiar con la universidad. Fueron unas semanas en las que percibí un contraste enorme respecto a los veinte años vividos con mis padres en la misma ciudad. Al principio, Würzburg parecía vacía, al igual que mi residencia; los estudiantes representan alrededor de un 23% de la población y las clases aún no habían comenzado. Quienes sí estaban allí eran los españoles y demás estudiantes Erasmus, así que, naturalmente, se convirtieron en mis amigos, tumbando de esta manera una de mis pretensiones previas a la llegada.


Este periodo pre-clases me brindó la oportunidad de viajar dos semanas a Australia a visitar a mi novia, Carmen, cuya estancia internacional transcurría en Sídney. Fue algo especialmente trascendente para mí puesto que mis abuelos emigraron a esa misma ciudad, fue donde nació mi madre y mis padres vivieron unos años (en Melbourne, que también pude visitar). Ver aquello de lo que tantas veces había oído recordar en familia, me acercó de alguna manera a lo que soy y me permitió conocer más a mis familiares. Más allá del impacto personal, fueron unos grandes días descubriendo lugares preciosos en la mejor de las compañías. Además, adquirí grandes dosis de sol que, posteriormente, echaría gravemente de menos en Würzburg.


La vuelta de Australia marcó el inicio de una nueva etapa dentro de la del Erasmus, volví el mismo día de inicio de las clases a Alemania y parecía otro lugar la ciudad. Había cobrado vida, no daba abasto de la gente nueva que conocía, todos los días acontecían infinidad de eventos y el funcionamiento de universidad exigía ser explorado.


Gestionado el bonito caos de este nuevo arranque, he encontrado en la rutina alemana una agradable combinación entre rendimiento, obligaciones, libertad y descanso. Me explico: al contrario que la universidad en Zaragoza, que exige seis horas diarias de tu tiempo en concepto de clases, en Alemania no se tienen más de dos horas semanales por asignatura y los viernes no hay clase. Esto permite una gestión mucho más libre del tiempo, a la vez que se aporta al alumno lo fundamental de cada materia. En definitiva, se tiene más confianza en el trabajo personal y, por tanto, no se te encadena a pasar horas poco productivas en la facultad. Disfrutando de este modelo educativo, he podido vivir mucho más durante el semestre; desde deporte, ver amigos, leer, viajar, salir.


Esta importante diferencia no implica que no sea exigente la universidad, el mes de enero y parte de febrero ha sido parecido (pero no igual de terrible) a los que todos vivimos en España de exámenes.


Una de las grandes alegrías de la experiencia ha sido la posibilidad de ver con más frecuencia a mi gran amigo Mario Castanera. Vive a una hora en tren de Würzburg, ya que estudia la carrera en Aschaffenburg y desde que acabamos bachillerato lo he podido ver en contadas ocasiones. Estos meses hemos tenido la oportunidad de compartir buenos ratos, que espero repetir en los venideros.


Irónicamente, mi experiencia Erasmus está siendo un poco todo aquello que decía querer evitar: me he juntado sobre todo con españoles e italianos, he viajado mucho y he hablado poquísimo alemán (todo se ventila en inglés). Curiosamente, no estoy decepcionado en absoluto; simplemente he aprendido que lo que yo esperaba de esto no era para nada acertado. Mi ciudad es tremendamente internacional, los alemanes en invierno socializan bien poco y viajar sí me apetecía realmente.


En definitiva, lo más potente de vivir esto hasta la fecha es la inexorable obligación de conocerte a ti mismo que supone el irte a vivir solo al extranjero. Llegar a un lugar donde nadie te conoce, donde cada día te ves obligado a decidir y obrar tan lejos de todo lo conocido; hace irrenunciable el hecho de preguntarte por qué estás viviendo de esta manera. Y por ello, lo recomiendo a todo universitario.

Vida ELU

Ratio Legis – La seguridad vial y el Derecho

Por: ELU Admin

Ainhoa Miñambres, 3º de ELU

Cada día, miles de personas se ponen al volante sin pensar que sus actos pueden tener consecuencias penales. Los delitos contra la seguridad vial constituyen una de las manifestaciones más relevantes en la intervención del Derecho penal en la vida cotidiana. El creciente volumen de tráfico y la expansión de los medios de transporte (sobre todo, la de los patinetes eléctricos) y del impacto social que generan los siniestros, han impulsado al ordenamiento jurídico a reforzar los mecanismos de prevención frente a conductas que ponen en riesgo bienes jurídicos como la vida, la integridad física o la seguridad colectiva. Hoy, en Ratio Legis, trataré de responder a preguntas sencillas para otorgar al lector un entendimiento básico sobre estos delitos y sus consecuencias.

¿Qué son los delitos contra la seguridad vial?

Este tipo de delitos están regulados entre los artículos 379 a 385 ter del Código Penal y protegen, principalmente, – valga la redundancia -, la seguridad vial, es decir, todas aquellas acciones tendentes a evitar o prevenir los accidentes de circulación, contribuyendo así a reducir la gravedad de los daños sufridos por las personas o sus bienes. De esta manera, se fomenta la creación de un marco de seguridad generalizada en la vía pública.

¿Cuáles son los delitos más relevantes?

Esto se aplica tanto a vehículos de motor y ciclomotor (los patinetes eléctricos pertenecen a la segunda categoría desde que el Tribunal Supremo así los catalogase en una sentencia el pasado 17 de noviembre de 2025).

  • Conducción con exceso de velocidad en 60 km/h por zona urbana (desde los 80 a los 110 km/h, dependiendo de la zona) o en 80 km/h por hora en vía interurbana a la permitida (entre los 160 y los 200 km/h en autovías o autopistas).
  • Conducción bajo los efectos de las drogas, el alcohol y otras sustancias en niveles muy superiores (casi el doble) a los permitidos reglamentariamente.

En estos casos, si los valores obtenidos son mayores a los permitidos por el Código de Tráfico y Seguridad Vial, pero menores a los descritos por el Código Penal (por ejemplo, conducir a 150 km/h en autopista o tener una tasa alcoholemia de 0,7 g/l en sangre), será la Administración Pública quien nos imponga una sanción (multa o una retirada de puntos), pero jamás una pena de cárcel.

  • Conducir: en casos de pérdida de vigencia del carnet (tenerlo caducado es sanción administrativa, no penal), sin haber obtenido uno, o conducir a pesar de haber sido privado del mismo por decisión judicial (las penas son iguales para los tres delitos).
  • Negarse a someterse a los controles de alcoholemia y otras sustancias (drogas, estupefacientes, etc.).

¿Cuáles pueden ser sus consecuencias?

Estas son muy variadas y abarcan las penas de prisión, multa, los trabajos en beneficio de la comunidad, la privación del permiso para conducir, etc. A pesar de que las penas de prisión previstas sean menores de dos años y por ello, no tengas por qué entrar en la cárcel, el hecho de tener antecedentes penales puede privarte de acceder a: oposiciones, trabajos en empresas privadas, ayudas públicas y visados internacionales. Por consiguiente, la tenencia de antecedentes puede derivar en penas de prisión más graves en caso de cometer futuros delitos similares (reincidencia).

No obstante, a efectos de imponer penas de prisión, habrá que analizar la imputabilidad de la persona que comete la conducta delictiva. Se trata, por tanto, de dilucidar si, a la hora de cometer la infracción, dicha persona tenía capacidad de comprensión y de actuar conforme a ella. En caso de no tenerlas, o de ser menor de 14 años, entre otros criterios; se impondrán medidas de seguridad a tenor de sus circunstancias y necesidades (libertad vigilada o internamiento en un centro educativo especial).

¿Aunque no hiera o afecte a ninguna persona, estaré cometiendo una conducta delictiva?

Por supuesto que sí. Este tipo de delitos se denomina delitos de riesgo o de peligro, por lo que el hecho de desempeñar la acción que causa el peligro o riesgo (conducir temerariamente, por ejemplo) determina la consumación del delito, con independencia de que haya o no un resultado lesivo (una muerte o unas lesiones que se causen a terceros).

Espero que la explicación os haya resultado amena y sencilla. Soy consciente de que se han quedado muchos delitos y conceptos en el tintero, pero quería que la explicación fuese lo más breve y concisa posible. Para consultar cualquier duda o ampliar la explicación, ya sabéis dónde estamos.

¡¡¡Un abrazo y hasta la próxima entrega!!!

Vida ELU

Encuentro Tabita

Por: ELU Admin

Elena Zabala, 4º de ELU

En la ELU, si algo nos caracteriza, es el deseo de que nuestro paso por la universidad no se limite a adquirir conocimientos teóricos, sino que suponga también una oportunidad para aprender a mirar las distintas realidades con atención, sensibilidad y sentido de responsabilidad. Buscamos ponernos en juego, implicarnos activamente en la realidad que nos rodea y participar de manera consciente en nuestro entorno.  

Por eso entendemos que nuestras ideas, capacidades y acciones alcanzan su verdadero sentido cuando se ponen al servicio de los demás. Liderar, para nosotros, significa también saber detenernos, mirar a nuestro alrededor y preguntarnos qué necesidades existen a nuestro lado y de qué manera podemos responder a ellas. 

Desde esta convicción, el pasado viernes 6 de marzo por la tarde, un grupo de voluntarios de la ELU salimos a las calles del centro de Madrid con un objetivo profundamente significativo: compartir tiempo, conversación y algo caliente que comer con las personas que están en situación de calle. La iniciativa, impulsada por Margarita Gutiérrez, Santiago Aragón y Jaime López, alumnos de 3º de ELU, reunió a quince estudiantes dispuestos a dedicar parte de su tiempo a quienes más lo necesitan. 

Durante varias horas recorrimos distintos puntos repartiendo bocadillos, caldo y algo de fruta. Sin embargo, pronto comprendimos que aquello que realmente marcaba la diferencia no era tanto la comida, sino la posibilidad de detenernos a conversar, escuchar y compartir unos minutos con cada persona que encontrábamos. Cada parada se transformó en un espacio de encuentro entre personas de distintas realidades, en el que por un momento se rompía la distancia que tantas veces separa a quienes viven en la calle del resto de la sociedad. 

Hubo saludos que ya eran conocidos de otras ocasiones, conversaciones improvisadas en las aceras, bromas, historias personales y muchas sonrisas agradecidas. Algunas personas nos contaron fragmentos de su vida; otras simplemente agradecieron el gesto o disfrutaron de la compañía durante unos minutos. Para muchos de nosotros, fue una oportunidad para mirar más allá de las prisas cotidianas y reconocer la dignidad y la historia que hay detrás de cada rostro. 

La experiencia nos recordó algo sencillo pero esencial: que, a veces, los gestos más pequeños (una conversación, una sonrisa, unos minutos de atención) pueden tener un valor inmenso. Y que salir al encuentro del otro no solo ayuda a quien recibe ese gesto, sino que transforma también a quien lo ofrece.  

Todos los que tuvimos la oportunidad de participar en esta iniciativa, volvimos a casa profundamente agradecidos. Y con una fuerte convicción: la de haber recibido mucho más de lo que habíamos dado. 

Cultura

El Contrafuerte – Domingo de Suecia, acromatismo y existencialismo

Por: ELU Admin

Juan Salas, 3º de ELU

El pasado domingo 8 de marzo pudimos disfrutar de la segunda edición de El Contrafuerte. Esta vez, la iniciativa cinematográfica tuvo como protagonista a la película El séptimo sello, de Ingmar Bergman, una representación anacrónica del hombre moderno hecha en 1957.


La mítica película es conocida por muchos gracias a las escenas de la partida de ajedrez o la danza de la muerte, una representación alegórica medieval con la que Bergman cierra la obra. Sin embargo, los que participamos en la videollamada guiada por Santiago Huvelle podemos decir que es mucho más que eso, bastante más que Suecia, acromatismo y existencialismo.


En primer lugar, para los que sepan de cine, la película es digna de admirar pues con tan solo el blanco y el negro se han creado unas escenas únicas, representativas y cargadas de significado. Ahí se lleva la palma Gunnar Fischer, quien según Nicolás Santana, supo jugar a la perfección con sombras y luces, y lo debió de hacer tan bien que le sirvió para despegar su carrera. Los diálogos estaban más que a la altura, cargados con pequeños matices cómicos por ser fruto de una adaptación teatral de nombre impronunciable: Trämålning. En resumen, imagen, sonido y contenido fueron, a juicio popular, mucho más que correctos.


En segundo lugar, para los que sepan de filosofía, pudimos analizar con las intervenciones estelares de Luis Muñoz y Juan Cava el recorrido religioso y existencialista que pretende mostrar el autor. El viaje del caballero Antonius Block, que regresa de las cruzadas a su casa mientras dialoga con la muerte personificada. Así, aparecieron nombres como Unamuno, Nietzsche o Kierkegaard, plenamente entregados a la causa que tanto parecía concernir a los alumnos de El Contrafuerte.


En el, ya para muchos famoso, “camino del héroe” se encontrará con otros personajes esenciales que aportan visiones muy distintas sobre el sentido de la vida. Uno de ellos será el escudero Jöns, quien parece haber decidido vivir su vida libre de preocupaciones religiosas y abandonarse a un hedonismo medieval en el que se encuentra muy a gusto. Mención especial también a la familia de titiriteros que con su cotidianidad han conseguido señalar la importancia de las pequeñas cosas y el sentido de la entrega como posible respuesta a la existencia. Sin embargo, será Antonius quien acechado por la muerte expondrá sus dudas de fe y sentido, que le moverán durante toda la película a reclamar una epistemología válida para comprender la fe.

Quiero conocimiento, no fe.

No suposiciones, sino conocimiento.


Albert Camus también se unió a la videollamada con el mito de Sísifo, igual que lo hizo la dicotomía entre lo inmanente y lo trascendente encarnada principalmente por el protagonista y su escudero.


Posturas muy diferentes que se encuentran en un punto común, la muerte. El señor Muerte sigue de cerca a todos los personajes durante el transcurso de los hechos mientras juega una simbólica partida de ajedrez con Block reflejando la inmutabilidad del fin de la vida humana. Esta certeza fue lo que impulsó a nuestro protagonista a in motum se dare. Nosotros también nos pusimos en movimiento, o al menos mentalmente, y arrancamos muchas preguntas para tratar de responder entre todos.


En tercer y último lugar, para quienes todavía no sepamos demasiado —confiemos en que no por mucho tiempo— conviene mencionar que El Contrafuerte se presenta como un requisito casi imprescindible para empezar a remediarlo. Gracias a Santiago Huvelle y a las intervenciones del grupo logramos ir dando forma a muchas de las intuiciones que fueron apareciendo. Al final, ha sido un privilegio permitirnos comprobar hasta qué punto las distintas respuestas que el director sueco propone ante las grandes preguntas pueden aspirar a ser válidas, o incluso óptimas, para la vida que pretendemos vivir.

Cultura

Filosofía de Bar – Filosofía de la cultura

Por: ELU Admin

Hugo Antolín 1º de ELU

Para este nuevo encuentro de Filosofía de Bar, Santiago Aragón nos acogió en su casa el pasado 25 de Febrero. Como presentó a principio de curso Laura Llamas, uno de los temas centrales de este año sería la religión. Es por esto que queríamos aproximarnos al enfoque más fundamental de la cuestión religiosa, la cultura. Además, tuvimos la suerte de contar con Juan Serrano, anterior director académico de Becas Europa y de la ELU, quién nos dio su enfoque académico junto con una base de Choza a partir de la obra Filosofía de la cultura.


Tras una introducción al tema por el mismo Juan Serrano, nos explicó la distinción radical entre el instinto y el rito, haciendo énfasis en los procesos de humanización y hominización. Acto seguido, hicimos una ronda de reflexiones personales, sacando varias ideas que estructurarían la reunión como la racionalización de los ritos, la evolución humana o el surgimiento de la ética como factor diferenciador del hombre. Pudimos concretar estas cuestiones en fenómenos de actualidad, como la mediática historia del pequeño mono Punch, al hilo de la crianza como factor de identidad.


Sin duda, uno de los pilares que marcaron nuestras conclusiones fue la muerte, descrita, en palabras del propio Juan, como: “la presencia fija en el mundo que marca el lugar de una ausencia”. Esta frase no quería decir mas que los primeros humanos nómadas comenzaron a guardar la ubicación de sus difuntos, marcando los primeros lugares fijos de la historia de la humanidad. Este comportamiento se mantuvo en el tiempo generando lo que los humanos conocemos como el rito. Así, comprendimos que la funcionalidad de un acto generaba la reiteración de una conducta, dando lugar a la ritualización.


Fue tal nuestro interés en el tema, que perdimos la noción del tiempo, acabando, como no podía ser de otra manera, con una nueva reflexión de Juan Serrano. Poco a poco, comenzamos a hilar las distintas ideas surgidas en la conversación y dimos por finalizado este nuevo Filosofía de Bar.


Redactar esta memoria me ha permitido hacer síntesis de mis ideas a lo largo de la reunión, brindándome nuevos puntos de vista y enfoques a la cuestión cultural. Personalmente he disfrutado la experiencia al máximo al ser mi primer Filosofía de Bar. Gracias a nuestro invitado he coleccionado nuevas frases icónicas como: “el sapiens en un mono que hace poesías” o “el hogar es el lugar en el que alguien te espera”. Finalmente, quería agradecer a los elus que lo han hecho posible, dado que ha sido una gran elección del tema que ha permitido introducirnos a la dimensión religiosa desde su visión más antropológica.