¡Feliz Navidad!

Belén
Belén
18 DIC

Queridos ELUs:

Para la tradición cristiana, la Navidad es un tiempo de alegría y de celebración porque reconoce en el nacimiento de Jesús el cumplimiento de la promesa que Dios había hecho desde antiguo. Desde la primera Navidad, la salvación —la alegría, la felicidad, la plenitud de la vida— no es el premio a un camino que el ser humano ha de recorrer, como si se tratara de un premio, sino que es un don que se nos ofrece gratuitamente. La Salvación misma, el Hijo, ha querido venir a rescatarnos.

La tradición occidental se ha construido sobre este pilar: que la libertad verdadera se da en los hombres y mujeres de todos los tiempos en tanto que son salvados gratuitamente por la Encarnación del Hijo de Dios en un niño pequeño nacido de una Virgen. La conciencia de este acontecimiento ha permitido una consideración nueva de la vida en sociedad, de la dignidad de cada ser humano, del estatuto del arte y la cultura, de la inalienabilidad de la vida humana, de la importancia del respeto a la libertad del otro, del significado de hacer política, etc.

Nosotros, insertos en esta tradición y reconociendo su inmenso valor para los hombres y mujeres de nuestro tiempo, hemos querido manifestarlo realizando un Belén que recogiera esta sensibilidad. Se trata de una gruta, un lugar aparentemente hosco y poco acogedor, pero iluminado con velas y con el suelo mullido de paja. Es una cueva en la que hay que agacharse para entrar, pues para comprender verdaderamente el significado de la Navidad tenemos que hacernos pequeños. En el centro hay una pequeña cuna. A diferencia de la primera Navidad, nosotros sí queremos acoger a Jesús cuando venga. Por ello, queriendo disponerlo todo para su llegada, le hemos dejado regalos, que no son sino el reconocimiento del don que ya hemos recibido. Postrados en la gruta hemos ofrecido, junto con vosotros, nuestros presentes para esperar su llegada.

No se ha tratado, sin más, de un gesto bonito —podríamos hacer muchos muy diferentes—. Vuestra respuesta, vuestros regalos, indican que se trata de mucho más que un símbolo porque está lleno de sentido.

En nombre de todo el equipo aprovecho estas líneas para desearos a todos una feliz Navidad y un próspero año nuevo.

Un fuerte abrazo,

Juan Serrano

Director Académico