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Vida ELU

Encuentro en Oviedo

Por: ELU Admin

Sofía Álvarez, 3º ELU

El pasado viernes, 29 de mayo, nuestro mentor Nacho visitó Oviedo, dando lugar a la primera quedada de ELU Asturias del curso.

A media mañana comenzamos con mentorías presenciales que, en la mayoría de los casos, era la primera vez que teníamos la oportunidad de vivir un encuentro de este tipo con nuestro mentor. Dejar atrás la pantalla y compartir inquietudes cara a cara fue una experiencia realmente enriquecedora.

Por la tarde dieron comienzo las actividades culturales del día. Nuestra primera parada fue la Catedral de Oviedo, uno de los principales referentes históricos y patrimoniales de la ciudad. Durante el recorrido pudimos conocer mejor su historia y descubrir la importancia que ha tenido a lo largo de los siglos para Asturias. Además, tuvimos la oportunidad de admirar algunos de sus espacios más representativos y aprender sobre el patrimonio artístico y religioso que alberga. Pudimos figurarnos qué suponía la vida de aquellos que habitaron estos espacios por primera vez, pero, sobre todo, la visita nos llevó a plantearnos cuál era realmente el significado de este lugar.

Más tarde nos dirigimos al Museo de Bellas Artes de Oviedo. Allí recorrimos parte de su colección, que reúne obras de algunos de los artistas más destacados de la historia del arte español. Tuvimos la suerte de contemplar cuadros de Sorolla y Dalí, entre otros, y de acercarnos a diferentes estilos y épocas artísticas en un entorno que invitaba a la reflexión y al intercambio de impresiones entre nosotros.

Para acabar el día, cenamos en una sidrería y disfrutamos de algunos de los platos más típicos de la gastronomía asturiana. Nacho no podía marcharse de Oviedo sin probar un buen cachopo de la tierra y, por supuesto, acompañarlo con un poco de sidra. En un ambiente cálido y acogedor, las conversaciones se prolongaron entre reflexiones profundas sobre cuestiones vitales, anécdotas y risas sinceras.

Finalizamos la jornada con una gran sensación de gratitud por todo lo vivido, ya que son días así los que dan sentido a nuestra experiencia universitaria. Lo bello reside en saber encontrarse y compartir todo lo vivido en el encuentro. Esperamos poder repetir este tipo de experiencias muchas veces más.

Vida ELU

Ratio Legis – Regularizar lo irregular

Por: ELU Admin

Hugo Antolín, 1º ELU

En su pasada visita al Congreso, su Santidad el Papa León XIV reafirmó la necesidad de discernir la importancia de la persona humana, concretamente estableció que: “Este discernimiento comienza por una afirmación primera: toda sociedad auténticamente justa se edifica sobre el reconocimiento de la dignidad inviolable de la persona humana”. Cobran aún más fuerza sus palabras en el contexto del proceso de regularización extraordinaria puesto en marcha por el Gobierno español en los primeros meses de 2026. El presente artículo, más que un debate sobre la dimensión antropológica del hombre dentro del derecho, busca clarificar y dotar de orden al Real Decreto 316/2026.

Ahora bien, la norma vigente que mencionamos no nació como un Real Decreto, sino como una Iniciativa Legislativa Popular (ILP), la manifestación democrática que implica a la población en el proceso legislativo. El mecanismo de la ILP permite presentar propuestas o proyectos de leyes ordinarias para que sean tomadas en consideración dentro del Parlamento español. En su regulación dentro de nuestro Ordenamiento Jurídico se fijan los siguientes requisitos para poder si quiera proponer el proyecto de ley: al menos 500.000 firmas en un plazo de nueve meses, con mínimos territoriales por Comunidad Autónoma, y exclusión expresa de materias reservadas a Ley Orgánica. La regularización extraordinaria nació de una ILP con 711.593 firmas brutas, creada e impulsada por la organización #RegularizaciónYa y apoyada por instituciones, asociaciones y ONGs como Cáritas, CONFER o la propia Iglesia Católica.

Su importancia no es menor, España alberga en torno a 800.000 y 950.000 personas en situación administrativa irregular, una realidad social que el ordenamiento jurídico había ignorado sistemáticamente como objeto de regulación desde 2005. La trayectoria de la ILP de regularización y un apoyo parlamentario de 310 votos a favor frente a 33 en contra, constituye, además, un caso de estudio sobre los límites y posibilidades de la democracia participativa en el marco constitucional español.

Más de 900 organizaciones por todo el país se movilizaron para lograr alcanzar los requisitos mencionados de la ILP. Finalmente, el proyecto fue presentado en el Parlamento y aprobado de manera íntegra y unánime, a excepción de los 33 escaños del grupo parlamentario Vox. Pese a su aprobación, el proyecto fue abandonado en el aire por la falta de un calendario de tramitación y debate en torno al tema de la inmigración. Podemos entender que, en plena victoria de la candidata Ursula Von der Leyen cuyo enfoque partidista sobre la inmigración combina un fuerte énfasis en la seguridad fronteriza y el control de flujos con la apertura hacia la migración económica regulada, quedó en el aire una respuesta concreta al proyecto y a su procedimiento.

El desbloqueo llegó, paradójicamente, no por la vía legislativa que la propia ILP propugnaba, sino mediante un acuerdo entre el PSOE y Sumar que se materializó en la aprobación, por el Consejo de Ministros de 27 de enero de 2026, del inicio de la tramitación urgente de un real decreto de regularización extraordinaria. El decreto definitivo se aprobó el 14 de abril de 2026, entrando en vigor el 16 del mismo mes.

Así, nos encontramos con un Real Decreto que pretendía modificar una norma ya existente, añadiendo dos nuevas cláusulas para la regularización. La primera vía, regulada en la Disposición Adicional.

Vigésima, se dirige a personas extranjeras en situación administrativa irregular que se encontrasen en España antes del 1 de enero de 2026. No quedan comprendidos quienes se hallen en situación de estancia o residencia regular, es decir, no pudiendo optar a dicha regularización estudiantes o turistas. La segunda vía, contenida en la Disposición Adicional Vigesimoprimera, beneficia a los solicitantes de protección internacional cuya solicitud hubiera sido formalizada o presentada antes de la 1 de enero de 2026 nuevamente. Se trata de un colectivo en situación de especial vulnerabilidad, cuyo procedimiento de asilo podía hallarse en tramitación durante meses o incluso años sin resolución definitiva.

Sin embargo, la regularización no viene sola. La norma plantea dos requisitos materiales para poder acceder a la tramitación: el solicitante debe acreditar su presencia en territorio español antes del 1 de enero de 2026, con una permanencia ininterrumpida de al menos cinco meses en el momento de presentar la solicitud; y carecer de antecedentes penales tanto en España como en los países de residencia durante los últimos cinco años, no representar una amenaza para el orden público, la seguridad nacional o la salud pública. En caso de encontrarse en España durante los últimos cinco años, no será exigible acreditar el requisito de antecedentes penales en el país de origen. Finalmente, el Real Decreto permite la regulación simultánea de hijos menores de edad o mayores de edad con discapacidad y cónyuges o familiares ascendientes.

Para proceder con su regularización, los inmigrantes en situación de irregularidad tienen hasta el 30 de junio de 2026 para proceder a su solicitud por vía telemática o presencial. Del mismo modo, el gobierno planteó una serie de facilidades, dado que desde la admisión a trámite de la solicitud, el interesado queda habilitado provisionalmente para residir y trabajar en España, tanto por cuenta propia como ajena, lo que constituye un elemento de notable relevancia práctica para evitar la vulnerabilidad laboral del período de tramitación.

Un estudio reveló una profunda división y, al mismo tiempo, una gran desinformación. Un estudio elaborado por el Centro de Investigaciones Sociológicas afirma que un 37,6% de la población valora positivamente el plan de regularización, mientras que un 33% se muestra negativo ante dicho proyecto. Así pues, el porcentaje restante se compone de opiniones intermedias o de indecisión.

Como estudiantes y futuros líderes del país debemos de tomar una posición basada en el rigor y el entendimiento. La desinformación es una realidad que lleva a la polarización de la juventud y de toda la población española en su conjunto. Por ende, debemos de abrirnos al continuo debate e intercambiar ideas fundamentadas, no bajo un respaldo ideológico, sino con argumentos e ideas que puedan beneficiar al bien común. No es una cuestión de etiquetas políticas, ni de clases, sino de una población que debe mantenerse unida respecto a uno de los millones de debates críticos que afrontaremos, quizá en otra edición de Ratio Legis. Nos vemos en la próxima entrega.

Vida ELU

Elus por el mundo

Por: ELU Admin

Jaime de Francisco, 4º ELU

El pasado septiembre, comenzaba la que iba a ser una de las mejores etapas de mi vida, sonaba el pistoletazo de salida y,  mientras iba preparando las maletas, empecé a ser consciente de que posiblemente la vida en la que hasta ahora había sido mi casa, no volvería a ser la misma. Así, un sábado, día 13, emprendí mi camino hacia la Città Eterna, Roma.

Para dar comienzo a esta historia, quiero remontarme al año 2018, cuando un chico de Zaragoza, de 14 años compartió con su familia unas vacaciones en la ciudad a la que años más tarde podría llamar casa. Fue así, como un chavalín descubrió la belleza de esta ciudad, una belleza que le conmovería tanto que, para siempre, desde ese primer encuentro, acabó quedándose grabada en él.

Motivado por el asombro de ese primer encuentro que tuve con Roma, el año pasado acabé eligiéndola como mi destino para participar en el Programa Erasmus. Iba a ser el lugar donde terminar mis estudios y poner el broche de oro a esta primera trayectoria universitaria que vengo realizando como estudiante de Ingeniería de Tecnologías Industriales.

Me cautivó la idea de poder aprender un idioma tan bello como el italiano, además de tener el privilegio de formarme en la universidad histórica de la ciudad, siendo también de las más antiguas de Italia y del mundo, La Sapienza. Asimismo, me fascinó la idea de poder explorar sus rincones, descubrir las entrañas de esta ciudad, así como tener la posibilidad de recorrer Italia.

Por todo ello, tomé la determinación de comenzar esta carrera de fondo, totalmente ilusionado con lo que tenía por delante y con el presentimiento  de que iba a ser un punto de inflexión en mi vida.

Poco a poco, tras las primeras semanas, confirmé que estaba en lo cierto. Fui haciéndome consciente con el tiempo de ir recuperando la mirada de aquel niño que hacía 8 años hizo por recorrer estas calles intentándose empapar de todo aquello que se le pusiera delante y, de esta manera, me embarqué en la misión que implica descubrir Roma.

Es así como llevo viviendo en esta ciudad ya casi un año, sin saber cómo ni dónde van a terminar mis jornadas, saliendo de la cama cada mañana con la certeza de que el día va a estar lleno de encuentros que me irán construyendo como persona, con los ojos bien abiertos no solo para tratar de no ser víctima de un atropello fruto del caos que gobierna la ciudad, sino para dejarme maravillar por su belleza, por sus misterios, por su historia, por su gastronomía, por su gente…

Ahora, que dar un paseo por los alrededores del Coliseo y visitar iglesias que parecen galerías de arte se ha convertido en mi rutina diaria, echo la vista atrás, y no puedo estar más agradecido de estar aquí viviendo esta experiencia. Siento que, en cierto modo, este año está también suponiendo en mí un cambio en la manera de enfrentar la realidad que se me pone de frente en el día a día. Esta genuina curiosidad que me invade recorriendo los rincones infinitos que abundan en esta urbe me lleva a dar con explicaciones para aquellos problemas que acontecen hoy en día en el mundo. No sería posible de otra manera que, conociendo lo que sucedió en tiempos pretéritos, comprender aquello que acontece en nuestros días. Es de esta manera, como me gusta hablar de Roma, como un libro abierto en el que tanto podemos aprender de nosotros mismos. Aquí encuentras la historia dispuesta como un puzle, como piezas encajadas una sobre otra creando una armonía como ninguna otra dentro de lo que a primera vista, con unas lentes desenfocadas, se puede percibir como un desorden.

Bien es cierto que, en todos aquellos que hemos venido aquí a vivir este año he percibido un cambio notable en la manera de afrontar el devenir del día a día. Todos, en mayor o menor medida, nos hemos visto obligados a adoptar el modus operandi romano, el cual se caracteriza por la inmunidad ante el estrés causado por los continuos retrasos y el desarrollo del arte de la improvisación en el día a día. Vivir entre las ruinas de la capital de la civilización que más marcó Occidente y la escasa organización de los romanos de hoy día, trae como consecuencia abundantes imprevistos en el devenir diario, que suelen ir acompañados de sinfonías de cláxones y sirenas. No es de otro modo que dejándose transformar un poco más por el modo de ser romano, que uno puede hacer de ello algo de lo que sacar partido en su vida cotidiana, ya que uno nunca sabe si llegará a tiempo a comer a casa o si, por fortuna, se verá obligado a probar un nuevo plato de carbonara o de cacio e pepe en una trattoria cercana.

He de reconocer, que todos estos recuerdos que vienen a mi cabeza mientras escribo estas letras no tendrían sentido sin aquellos que me han acompañado en cada tarde, aventura o viaje. Son sus nombres aquellos que siempre resonarán en mi corazón cuando recuerde este año aquí, tanto de aquellos con los que vivo el día a día, como de quienes vinieron a visitarme. Es gracias a ellos por lo que encuentro el sentido de todo esto, así como de mi familia, quienes me hacen saber día a día – ya sea verbalmente, por escrito o mandándome algo de embutido – que por lejos que me vaya, siempre tendré un hogar al que poder regresar. Por tanto, creo poder afirmar estar viviendo esta experiencia con mayúsculas, haciendo de la misma un auténtico regalo, pero totalmente convencido de que, si esto es así, es por quien tengo al lado.

Me gustaría desde aquí, a todos los que leáis estas líneas, invitaros a seguir descubriendo el mundo, a venir a Roma, ya sea unos días o, si tenéis la misma suerte que yo, durante un Erasmus. Estoy convencido de que todo el que pasa por aquí no vuelve igual que ha venido, porque todo el que llega a Roma, en el fondo, está sediento de Verdad.

Con esto, quisiera despedirme, agradeciéndote el tiempo que te ha tomado llegar hasta aquí.

Ahora, llegando a la meta, ya no solo en esta pequeña ventana,  sino también en mi estancia aquí y en la Escuela, quisiera expresar la ilusión que me hace poder vivir la graduación del próximo 13 de junio, culminando estos cuatro años en la ELU y que espero todos podamos compartir.

Arrivederci! Ci vediamo!

Vida ELU

Ratio Legis – Lo que realmente decide tu condena

Por: ELU Admin

Ainhoa Miñambres, 3º ELU

Una de las funciones principales del Derecho Penal no es solo la determinación de la responsabilidad penal en cada caso (es decir, analizar si una persona es culpable o no de un delito), sino individualizar la pena adecuadamente. Es por ello por lo que las circunstancias modificativas de la responsabilidad penal desempeñan un papel fundamental en el Derecho, ya que permiten al juez ajustar la pena (en forma de prisión, de multa, de inhabilitaciones o privaciones de permisos, derechos o cargos, o incluso de trabajos en beneficio de la comunidad) según las particularidades de cada caso concreto. En muchos procedimientos penales, conocer a fondo la aplicación práctica de las circunstancias atenuantes puede marcar la diferencia entre ingresar o no en prisión, así como entre cumplir una pena mínima o una más severa.


Hoy en Ratio Legis trataré de explicar de la manera más sencilla posible cuáles son estas circunstancias, qué función tienen y qué suponen sus efectos moduladores en la pena, con el fin de otorgar al lector un entendimiento de las cuestiones capitales de las mismas.


Para empezar, cabe mencionar que estas circunstancias modifican la responsabilidad penal del reo (persona culpable de un delito), pero no alteran ni la existencia del delito, ni la culpabilidad en sí misma, es decir, una persona no es más culpable si tiene una pena mayor que otra persona autora del mismo delito. Estos elementos del Derecho Penal solo inciden de manera decisiva en la cuantificación de la sanción.


¿Cuáles son estas circunstancias y cómo se estructuran?


Existen dos tipos, las circunstancias agravantes y las circunstancias atenuantes – mencionar “agravante” o “atenuante” a secas es jurídicamente incorrecto –; las primeras aumentan la pena por suponer una mayor peligrosidad del sujeto autor del delito o una mayor contrariedad al ordenamiento jurídico de su conducta, mientras que las segundas disminuyen la pena por razones de política criminal.


Entre las circunstancias agravantes, encontramos:

Ejecutar el hecho con alevosía, es decir, aminorar o anular por completo las posibilidades de defensa del sujeto pasivo (la persona que sufre el hecho delictivo – no se debe confundir este concepto con “víctima”, que es un concepto más amplio empleado para referirse, por ejemplo, a los familiares de este sujeto pasivo -), asegurando así el éxito de la ejecución.

Ejecutar el hecho mediante disfraz (emplear máscaras pasamontañas, pelucas o hasta ir disfrazado del mismísimo Spiderman), ya que dificulta la identificación del reo y con ello la persecución del autor del delito.

Cometer el hecho delictivo de noche o en un lugar donde se aminoren las posibilidades de defensa del sujeto pasivo. Todo ello mediante aprovechamiento consciente.

Ejecutar el hecho mediante precio, recompensa o promesa (sicarios).

Cometer el delito por motivos discriminatorios de cualquier índole mencionada en el Código Penal (racistas, ideológicos, religiosos, etc.).

Haber sido condenado en sentencia firme por otro delito comprendido en el mismo Título del Código Penal y de la misma naturaleza que el que se comete, siempre que el antecedente penal no esté cancelado (ser reincidente).
Por consiguiente, las circunstancias atenuantes más relevantes son:

Cometer el hecho delictivo a causa de una grave adicción a bebidas alcohólicas, drogas tóxicas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas, etc.

Confesar ante las autoridades competentes (Policía, Guardia Civil, etc.), antes de conocer que el procedimiento judicial que se dirige contra el supuesto reo.

Reparar el daño ocasionado a la víctima antes de la celebración del juicio. Por ejemplo, depositar en las cuentas del Depósito y Consignaciones Judiciales una cantidad de dinero sin que el reo tenga por qué haber hecho un esfuerzo para conseguirla, es decir, te la puede pagar un tercero.

La dilación extraordinaria e indebida en la tramitación del procedimiento, siempre que no sea atribuible al propio inculpado.


¿Qué efectos moduladores tienen en las penas?

  • Para explicar esta cuestión (regulada en el art. 66 CP), voy a partir del ejemplo de la pena del asesinato (art. 139 CP), que es de 15 a 25 años de prisión.
  • Si concurre solo una circunstancia atenuante, se aplicará la pena en su mitad inferior: de 15 años a 19 años, 11 meses y 29 días.
  • Cuando concurran dos o más circunstancias atenuantes y no concurra agravante alguna, se aplicará la pena inferior en uno o dos grados: de 7 años y 6 meses a 14 años, 11 meses y 29 días o de 3 años y 9 meses a 7 años, 5 meses y 29 días.
  • Cuando concurra sólo una o dos circunstancias agravantes, se aplicará la pena en la mitad superior: de 20 años y 1 día a 25 años.
  • Cuando concurran más de dos circunstancias agravantes y no concurra atenuante alguna, se podrá aplicar la pena superior en grado en su mitad inferior: de 25 años a 31 años, 2 meses y 29 días.

En conclusión, gracias a este sistema de individualización, el ordenamiento jurídico evita la rigidez de las penas y permite al juez adaptar la sanción a la gravedad real del hecho y a las circunstancias concretas de cada caso. De este modo, se refuerzan principios fundamentales del Derecho Penal, como el de proporcionalidad, evitando así la arbitrariedad del poder del Estado (ius puniendi).
Espero que os parezcan interesantes estas píldoras de Derecho Penal ¡Hasta la próxima entrega!

Vida ELU

Filosofía de Bar

Por: ELU Admin

Diego Salguero, 1º ELU

El pasado lunes 27, en nuestro encuentro de Filosofía de Bar, tuvimos la suerte de contar con David, que nos propuso una distinción que dio mucho de sí: ¿habitar o dominar el mundo?

La sesión comenzó con una breve introducción en la que nos planteó la diferencia entre ambos conceptos y nos acercó a ellos a través de algunos ejemplos literarios muy sugerentes. Dos obras tuvieron especial protagonismo: Humano, todavía humano, de Higino Marín, y, cómo no, El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry.

Tras una ronda de primeras impresiones, fuimos concretando qué significa habitar. Entendimos que habitar consiste, en cierto modo, en la máxima expresión de nuestra vulnerabilidad allí donde estamos. De hecho, los cuatro hábitos fundamentales del ser humano (comer, dormir, bañarse y conversar) implican exponernos ante el otro. Quizá por eso cada una de estas acciones suele tener su propio espacio (habitación) dentro de la casa: porque son los lugares donde más habitamos y donde más vulnerables nos sentimos.

En relación con los demás, habitar significaría compartir la propia vulnerabilidad con el otro, en una relación mutua donde ambos convierten algo ajeno en íntimo. Habitar nunca es un gesto unilateral. Compartir, al fin y al cabo, es mostrar que la relación con el otro vale más que el objeto compartido.

Dominar, en cambio, no puede entenderse sin un componente de control: un intento de someter la realidad a la propia voluntad. Sin embargo, vimos que la frontera entre habitar y dominar es mucho más fina y difusa de lo que podría parecer. Hay acciones que incluso podrían contener algo de ambas dimensiones. Surgieron entonces ejemplos que enriquecieron mucho la conversación, como la tauromaquia o la paternidad.

Precisamente este último caso nos ocupó bastante tiempo, porque vimos que educar a un hijo podría parecer, desde fuera, una forma de sometimiento, al tratarse de una relación desigual. Sin embargo, concluimos que una relación asimétrica —como la de un padre con su hija o la de un dueño con su perro— no tiene por qué ser una relación de dominio.

De hecho, comentamos cómo quienes buscan dominar suelen actuar desde un vacío interior y desde el sufrimiento, mientras que un padre que ama verdaderamente no se relaciona desde la carencia, sino desde la plenitud. Aunque desde fuera pudiera parecer que solo el padre aporta algo a la hija, ambos saben que no es así: también ella tiene mucho que enseñarle a él.

La conversación terminó desembocando en una idea central: nuestra manera de responder a la realidad se juega siempre en el tipo de relación que establecemos con ella, ya sea con la naturaleza, con los demás o con nosotros mismos. Y ahí apareció la pregunta clave: ¿desde dónde hacemos las cosas, desde el amor o desde el miedo?

Tal vez la respuesta a esa pregunta sea la que nos permita distinguir cuándo estamos verdaderamente habitando el mundo —algo que nos transforma tanto a nosotros como a quienes nos rodean— y cuándo, por el contrario, estamos intentando dominarlo. Porque en el dominio parece que uno gana, pero en el fondo termina perdiéndose a sí mismo.

Vida ELU

Encuentro en Barcelona

Por: ELU Admin

Anna Font, 3º ELU

¡Con muchísima ilusión recibimos el pasado lunes 4 de mayo en Barcelona a nuestra querida mentora, María! Aprovechando el marco del centenario de la muerte de Gaudí y la movilización que vive la ciudad con esta celebración, quisimos sumarnos al homenaje y sumergirnos en la que es, sin duda, la joya de la corona de nuestra arquitectura: la Sagrada Familia

Dicen que, a menudo, cuanto más cerca tenemos algo, menos lo valoramos. Por eso, reconociendo que aún nos quedaba mucho por aprender sobre su historia y grandeza, decidimos entre todos, prepararnos una sesión para desgranar sus simbolismos, curiosidades, el legado y todo lo que se nos podía ocurrir para descubrir más acerca de nuestro admirado Gaudí y su gran obra maestra. ¿Sabíais que desde febrero, con la colocación de la cruz central, se ha convertido oficialmente en la iglesia más alta del mundo con 172,5 metros de altura? 

Como bien nos han enseñado desde la ELU, no queríamos ser de esos que pasan de puntillas por la realidad que nos envuelve. Quisimos impregnarnos de cada detalle y vivir la experiencia con una mirada crítica y asombrada.

Para cerrar el encuentro, como no podía ser de otra forma, disfrutamos de una cena y aprovechamos para hablar de la movilización de la ELU en nuestra ciudad y aprender también de las curiosidades y aficiones de cada uno entre otras cosas. Fue el momento perfecto para descubrir facetas nuevas y más acerca del proyecto musical Induvio de Bruno.

Nos sentimos felices y profundamente agradecidos por esta visita y por la oportunidad de convivir tan a gusto entre elus. Volvimos a casa conmovidos por la inmensidad de tesoros que esconde nuestra Barcelona y con una certeza: ¡esta no será la última vez!

Vida ELU

Encuentro en Santander

Por: ELU Admin

Ainhoa Miñambres 3º ELU

El pasado martes 28 de abril decidimos cambiar por completo el formato habitual y vivir la mentoría de una forma distinta. Los elus de Santander tuvimos un encuentro presencial con nuestra mentora, Marta Luquero, para recorrer la ciudad, aprovechando así el sol y las impresionantes vistas de la bahía.


Parte de los alumnos comenzamos el día teniendo mentorías en distintos rincones de Santander, dejando que la ciudad marcara el ritmo: paseos tranquilos, paradas improvisadas en nuestra querida cafetería El Suizo y conversaciones que iban desde lo cotidiano hasta lo más profundo.


A lo largo de la mañana, tuvimos la suerte de poder recibir también a Lucila Cacho, elu de Bilbao, que no dudó en unirse a la comida y al resto del día, aportando así cercanía y un punto de vista adicional en las conversaciones.
La comida fue en nuestra querida Bodega de Fuente Dé (que ya se ha convertido en nuestro punto de encuentro habitual para las reuniones de la ELU en Santander), donde todos juntos disfrutamos de un buen cocido montañés y de raciones tradicionales. Entre platos y sobremesa, las conversaciones se alargaron sin prisa, mezclando risas con reflexiones, como suele pasar cuando nos juntamos los de la ELU.


Después, las chicas nos fuimos a tomar un café y seguimos comentando la mañana, estirando un poco más ese espacio de confianza que se había creado. Mientras tanto, Marta continuó con las mentorías con el resto de alumnos, cerrando así un día muy completo.


Volvimos a casa con la sensación de que hay encuentros que, sin grandes planes ni estructuras rígidas, consiguen recordarte por qué merece la pena todo esto: por las personas, por las conversaciones que te mueven por dentro y por esos momentos sencillos que, casi sin darte cuenta, terminan siendo los más importantes.


Fue una de esas jornadas en las que el entorno acompaña tanto que la conversación fluye sin esfuerzo, muy lejos de la pantalla y de la rutina de mentoría online a la que estamos acostumbrados. ¡Esperamos que podamos repetirlo muy pronto!

Cultura

Encuentro en Granada

Por: ELU Admin

Martina González de Langarica, 3º ELU

El pasado mes de abril, desde ELU Granada nos propusimos aceptar la invitación que se nos hizo a todos los elus en el último finde (atreverse a mirar la cuestión religiosa desde la propia experiencia), y organizamos, en la cuna de la cultura nazarí de España, tres días muy intensos llenos de actividades sobre el Islam.

Comenzamos el viernes 24 por la tarde, con una visita nocturna a la Alhambra para poder ver y tocar, quizá uno de los legados arquitectónicos musulmanes más importantes de España y de todo Europa.


El sábado por la mañana, tuvimos la suerte de recibir una conferencia del profesor Jose Ángel Cadelo; periodista, jurista y experto en estudios islámicos. Con él, estuvimos reflexionando sobre las dificultades de separar religión y cultura en una sociedad no solo islamófoba sino que promueve la irreligiosidad. Hablamos de la resignificación del Islam, de cómo interactúa con el cristianismo y los valores liberales occidentales, de las similitudes y diferencias entre las grandes religiones monoteístas…

Después, fuimos a la Madraza (antiguo centro de estudios coránicos), y profundizamos en el Corán como libro sagrado, los 5 pilares del Islam, y las distintas ramas y escisiones de la religión.


El sábado por la tarde tuvimos un coloquio con jóvenes musulmanes, que si bien estaba previsto para durar dos horas, se alargó hasta las dos de la mañana. Pudimos comparar las vivencias de nuestra fe, las contradicciones internas, el hecho de ser mujer en ambas religiones, y debatimos sobre la figura de Cristo, la rigidez islámica frente a la adaptabilidad católica. Chaima, Nizar y Abdellah no solo fueron comprensivos, sino que permitieron un clima de comprensión y de tender puentes no solo entre ambas religiones sino también con el agnosticismo e incluso el ateísmo.

El domingo por la mañana, pudimos realizar una visita a la Mezquita Mayor de Granada, en el Albaicín, donde Yussuf, el encargado de la Mezquita, regresado al Islam, nos explicó el rezo, la figura de Allah, el proceso de “regreso” o conversión al Islam y el papel de los Imames y templos.

Por último, decidimos terminar el finde compartiendo nuestras impresiones después de todo lo que habíamos visto y oído, y lo hicimos tomando el té todos juntos, con vistas a la alhambra y terminando con este maravilloso fin de semana, que nos ha permitido estar en contacto con distintas culturas, religiones y perspectivas.

Vida ELU

Elus por el mundo – Laura Peregrina

Por: ELU Admin

Soy Laura Peregrina, de 4º de la ELU, y este año estoy de intercambio en la Universidad de Florida, en Gainesville, a unos 200 kilómetros al norte de Orlando. Desde que empecé la carrera tenía claro que quería irme de intercambio, y el motivo por el que elegí Gainesville fue, simplemente, el clima. Creo que no me equivoqué. Lo llaman el Sunshine State por algo, y es que desde febrero siempre hay algún rato del día para ir a la piscina.


UF tiene como mascota al Gator, con el que nos hicimos una foto, y sí, también fue en esta universidad donde se creó la bebida Gatorade. Una de las cosas que más me gusta de Florida son sus paisajes. Durante estos meses hemos hecho varios viajes en coche a lugares como San Agustín, la ciudad más antigua de Estados Unidos, Miami, los Everglades o distintas playas. La península de Florida es tan grande como Italia, y eso hace que siempre haya algo nuevo que descubrir.


Algunos estudiantes me han preguntado cómo es un día allí. La verdad es que cada día es distinto, y esa es una de las cosas que más me gusta de este intercambio. Aun así, podríamos dividir la semana en tres partes: lunes, miércoles y viernes, que son los días en los que la mayoría de los estudiantes tienen clase; martes y jueves, en los que prácticamente no hay clase; y el fin de semana, que pocos hemos pasado en Gainesville, porque casi siempre aprovechamos para viajar.


Un día de clase te lo puedes imaginar: los estudiantes aquí se despiertan muy pronto, hacen deporte, desayunan temprano, van a clase, comen también muy temprano, estudian mucho en la biblioteca y, adivina, cenan muy temprano. Pero casi me parece más interesante contar cómo es mi día a día en uno de esos días sin clase. Dos de cada cinco días nos despertamos y vamos a jugar al golf. Hay un campo de golf dentro de la universidad, pero también hay otros muy cerca. Otro de esos días vamos a ver jugar al equipo de tenis. Y, hablando de deportes, me falta mencionar el fútbol americano: un deporte que, personalmente, me parece bastante aburrido, pero que aquí se vive de una manera impresionante, en un estadio universitario con más capacidad que el Bernabéu.


Si tuviese que señalar tres takeaways que me llevo de esta experiencia de intercambio, diría en primer lugar el intercambio cultural. Y no solo con estudiantes de la universidad, sino también todo el enriquecimiento que me ha dado haber tenido la gran suerte de viajar mucho. No solo por Estados Unidos —Chicago, Boston, Nueva York o Nueva Orleans—, sino también fuera: República Dominicana, México y Brasil. Viajar tanto me ha enseñado a mirar con más curiosidad otras formas de vivir y, al mismo tiempo, a valorar más profundamente lo que una tiene en casa.


En segundo lugar, diría la atención. Una de las cosas más significativas, y que me sorprende no haber mencionado antes, es que aquí las distancias a pie son de aproximadamente cuarenta minutos. Da igual que quieras ir a misa, a clase, al gimnasio de la universidad o al bar Cantina, al que vamos todos los miércoles: casi todo está a unos cuarenta minutos andando. Caminar dejando el móvil en casa, algo que también salió en el primer fin de semana de la ELU, me ha hecho ver hasta qué punto cambia la atención que ponemos en nuestro entorno. He notado que esos paseos me han ayudado a vivir de una forma más consciente, más atenta a lo que me rodea y también más presente en lo cotidiano.


Por último, me gustaría hablar de la cercanía. Antes de venir, tenía miedo de descuidar relaciones en España por estar tan lejos. Sin embargo, al vivirlo, creo que ha ocurrido en parte lo contrario: he conseguido estar incluso más cerca de algunas personas que siguen allí. La distancia, en vez de enfriar algunos vínculos, los ha hecho más conscientes y más valiosos. Además, esta experiencia me ha hecho valorar mucho más ciertos aspectos de nuestra forma de relacionarnos: la espontaneidad, la cercanía y la facilidad para entrar en la vida de los demás con naturalidad.


Para concluir, considero que cualquier experiencia debe vivirse tres veces: en su preparación, mientras transcurre y, por último, al recordarla y volver a pasarla por el corazón. Todavía me falta la vuelta, y me da mucha pena que se acabe el intercambio. Aun así, también me ilusiona pensar en todo lo que me espera en España, especialmente en el Camino de Santiago este verano. Supongo que así son las etapas importantes: da pena cerrarlas, pero también abren siempre la puerta a algo nuevo.

Vida ELU

Encuentro en Sevilla

Por: ELU Admin

César Cabanillas, 3º ELU

El pasado jueves 9 de abril, en una Sevilla que ya se prepara para su Feria de Abril, recibimos a Diego, nuestro mentor. El crecimiento de la comunidad en Sevilla ha sido tan evidente que se ha convertido en la excusa perfecta para que Diego bajara a vernos, una visita que estaba siendo esperada con ansias por todos nosotros.


Como ya es costumbre, no dejamos pasar la oportunidad de llenar su agenda con nuestras mentorías. Aprovechando el buen tiempo que nos regaló la ciudad, muchas de estas charlas tuvieron lugar en las terrazas de algunos bares o caminando a orillas del Guadalquivir, permitiendo que el diálogo fluyera fuera de las videollamadas.


El día acabó, como no podría ser de otro modo, con una gran cena conjunta en la que no faltaron las risas y las anécdotas. Lo más destacable fue ver cómo, a pesar de ser muchos más, se mantiene intacta la misma cercanía de siempre.


Al día siguiente, Diego todavía tenía la mañana por delante, que algunos aprovecharon de nuevo para tener una mentoría presencial y disfrutar de una buena conversación antes de su partida.


Con mucha pena despedimos a Diego, que esperemos vuelva pronto a visitarnos. Gracias, Diego, por recordarnos que el camino se hace mejor cuando se camina junto a otros, y gracias a Sevilla por convertir este encuentro en una experiencia que ya estamos deseando repetir.

Vida ELU

Ratio Legis – Una relectura de los juicios de Núremberg

Por: ELU Admin

Maite Tormo, 3º ELU

En estos tiempos tan turbulentos para el orden mundial, volver a ver la famosa película Vencedores y Vencidos (1961) dirigida por Kramer es, cuanto menos, una experiencia cargada de nostalgia. Nostalgia por los valores que en ella se ilustran y que hoy parecen haber desaparecido de la faz de la tierra.


La película recrea uno de los doce juicios de Núremberg organizados por Estados Unidos contra varios jueces del Tercer Reich, quienes habían dictado varias sentencias que condenaban a inocentes a morir en campos de exterminio, a sabiendas de que los juicios habían sido injustos. Destaca especialmente el personaje de Ernst Janning (inspirado en la figura real Franz Schlegelberger), un jurista excepcional que ayudó a redactar la Constitución de Weimar pero que posteriormente fue secretario de Estado en el Ministerio de Justicia nazi y contribuyó a la condena de numerosos inocentes.


¿Qué es la justicia? ¿Una ley es justa por el hecho de ser ley? ¿Cuál es el papel del juez ante una ley considerada injusta? Tales son algunos de los dilemas jurídico-morales que la película plantea. El argumento persistente del abogado de la defensa es que todos los jueces acusados se limitaban a cumplir la ley: firmaban órdenes de esterilización, de envío a campos de concentración y de condena de muerte, pero solo porque existían las famosas Leyes de Núremberg de 1935 que así lo permitían.


Frente a esto, la decisión del tribunal fue clara. Los jueces sabían, o podrían haber sabido, las consecuencias fatales de las órdenes que firmaban, tal y como reconoció el propio acusado Ernst Janning. En consecuencia, son condenados por su participación en crímenes de lesa humanidad, reafirmando la idea de que la obediencia a la ley no exime automáticamente de responsabilidad cuando ésta entra en conflicto con principios fundamentales de justicia. Estos principios se vinculan a valores superiores como la dignidad humana, la verdad y la justicia.


Hoy en día, esta concepción de la justicia parece debilitarse en un escenario internacional en el que los valores proclamados tras los juicios de Núremberg se ven con frecuencia relativizados y el Derecho es instrumentalizado al servicio de intereses políticos. Frente a esta deriva, resulta especialmente pertinente recordar que, como advirtió Edmund Burke y como pudimos comprobar nosotros en el viaje a Alemania en 2024, “lo único que necesita el mal para triunfar es que los hombres buenos no hagan nada”.

Vida ELU

Filosofía de Bar – Las religiones, ¿sombras de Dios?

Por: ELU Admin

Sara Muñoz, 2º ELU

El viernes 27 de marzo tuvimos el placer de retomar las conversaciones que el segundo Findelu había suscitado y profundizar un poco más en el complejo tema de las religiones. Esta vez, en un ambiente más relajado, entre cervezas, sándwiches y aceitunas, disfrutamos de un nuevo encuentro de Filosofía de Bar, junto a Martín Tami y el padre Pou en la nueva sede bautizada por este como “Taberna de Platón”. Se nos planteó como pregunta principal si la religión cristiana es realmente la verdadera o no.

Muchas religiones parecen hablar de un mismo Dios, dejando en manos de cada uno, elegir la que más le conforta, como si fueran perspectivas intercambiables, casi desprovistas de carga racional. Sin embargo, este enfoque “neutro” no podía ser nuestro punto final, pues no hace justicia a lo que realmente pretenden ser las religiones y, en particular, el cristianismo.

De ahí surgió el núcleo de nuestro debate: qué criterios permiten conocer la verdad en las religiones, y cómo verificarlas sin invalidar otras experiencias. Siguiendo un paralelismo con las teorías científicas, el padre Pou propuso cuatro criterios: coherencia racional, consistencia empírica, experimento existencial y falsabilidad. Estas cuestiones abrieron nuevas líneas de reflexión en torno al peso del factor cultural en la religión, el diálogo entre religiones desde la razón o la particularidad del cristianismo como religión con vocación filosófica.

Además, la existencia de Dios fue otro de los grandes temas. Se contrastaron posturas, desde quienes defendían la necesidad de una experiencia personal para llegar a la fe hasta quienes apostaban por la razón, citando a Juan Pablo II: la fe, sin la razón, corre el riesgo de reducirse a sentimentalismo, mito o superstición. Y es que, como principiante en esta iniciativa, me resultó fascinante ver a mis compañeros disfrutar tanto de un encuentro que, a ojos de cualquiera, puede parecer algo aburrido, pero que, una vez acudes, te acaba llenando por completo. Esa ilusión que se refleja en los demás, la espontaneidad al desarrollar las reflexiones, la atención y respeto con el que se escucha unos a otros… todo ello crea un espacio tan especial que permite aprender, descubrir ideas nuevas y también aportar tu propia esencia. Ahora entiendo un poco mejor por qué la ELU ocupa un papel tan importante en nuestra etapa universitaria.

Asimismo y quedando constancia de ello en este artículo, disfrutamos de un encuentro que dio mucho de qué hablar y, en mi caso, de absorber. Llegamos con muchas ganas y preguntas arrastradas del finde que, ni alargando la reunión cuarenta minutos más, logramos resolver.


Para terminar, gracias a Carlota Mena, pudimos continuar la velada en otro bar, donde más elus nos esperaban para rematar el día como se merece: con más cerveza y unas buenas raciones.

Mención especial a Carlota, que nos financió la cena y ahora vive pendiente de los Bizums… no la dejemos en números rojos!!

Vida ELU

Elus por el mundo – Miguel De Pablo

Por: ELU Admin

“En mi infancia, como en todas las infancias, los cuentos comenzaban diciendo: Hace mucho tiempo, en un país lejano y a partir de ahí ocurrían prodigios…”. Así empieza Luis Landero su discurso Bienvenidos a Ítaca, recordándonos algo que solemos olvidar: lo extraordinario no siempre está en otro tiempo ni en otro lugar. De niños imaginamos países lejanos llenos de prodigios: cuevas de tesoros, mares misteriosos, palabras mágicas capaces de abrir puertas… y pensamos que hemos llegado tarde, que esas maravillas ya no existen. Pero un día miramos atrás y descubrimos algo inesperado: también nosotros, sin saberlo, vivíamos entonces en nuestro propio país lejano, rodeados de cosas extraordinarias que solo la memoria supo devolvernos más tarde.

Algo parecido me ha ocurrido en Singapur. Recuerdo caminar el primer día por la ciudad con la sensación de que todo reclamaba mi atención: los colores de las calles, la verticalidad de los rascacielos y la mezcla de idiomas que convergen en cada esquina. Después llegaron los viajes, sobrevolar las montañas de Vang Vieng, el mar de nubes en Nong Khiaw, el trayecto en moto por Hà Giang (especial mención a la compañía), las playas paradisiacas al norte de Siargao… Todo nuevo e intenso. Y, sin embargo, con el paso de los meses descubres algo que ocurre siempre: lo extraordinario se vuelve cotidiano. No porque deje de serlo, sino porque nuestros ojos, poco a poco, se acostumbran y dejan de asombrarse.

Todos reconocemos esa experiencia. En la ELU hablamos del encuentro con el otro, de cómo en la convivencia aparecen no solo nuevas personas, sino también nuevas formas de comprendernos a nosotros mismos. La vida de Erasmus condensa esa experiencia con una intensidad brutal: de pronto el mundo se llena de lugares desconocidos, de conversaciones inesperadas, de opiniones distintas que amplían nuestra mirada. Y en ese ir y venir de rostros, ciudades y preguntas descubrimos algo que compartimos: la sorpresa de encontrarnos con el mundo como si lo viéramos por primera vez.

Por eso, si alguna vez te preguntas si merece la pena marcharte de Erasmus, la respuesta es sencilla: sí, hazlo. Hazlo por los lugares que aún no conoces, por las personas que todavía no sabes que te esperan, por las conversaciones que un día recordarás con nostalgia. Pero hazlo también por algo más importante: porque viajar, y vivir de verdad esas experiencias, te devuelve una mirada más atenta sobre la vida. Y entonces comprenderás lo que decía Landero: que el país lejano no siempre está al otro lado del mundo. Lo tienes aquí mismo, en tu propia rutina, esperando simplemente a que te detengas un instante… y aprendas a observar y a vivir.

Vida ELU

Encuentro Tabita

Por: ELU Admin

Elena Zabala, 4º de ELU

En la ELU, si algo nos caracteriza, es el deseo de que nuestro paso por la universidad no se limite a adquirir conocimientos teóricos, sino que suponga también una oportunidad para aprender a mirar las distintas realidades con atención, sensibilidad y sentido de responsabilidad. Buscamos ponernos en juego, implicarnos activamente en la realidad que nos rodea y participar de manera consciente en nuestro entorno.  

Por eso entendemos que nuestras ideas, capacidades y acciones alcanzan su verdadero sentido cuando se ponen al servicio de los demás. Liderar, para nosotros, significa también saber detenernos, mirar a nuestro alrededor y preguntarnos qué necesidades existen a nuestro lado y de qué manera podemos responder a ellas. 

Desde esta convicción, el pasado viernes 6 de marzo por la tarde, un grupo de voluntarios de la ELU salimos a las calles del centro de Madrid con un objetivo profundamente significativo: compartir tiempo, conversación y algo caliente que comer con las personas que están en situación de calle. La iniciativa, impulsada por Margarita Gutiérrez, Santiago Aragón y Jaime López, alumnos de 3º de ELU, reunió a quince estudiantes dispuestos a dedicar parte de su tiempo a quienes más lo necesitan. 

Durante varias horas recorrimos distintos puntos repartiendo bocadillos, caldo y algo de fruta. Sin embargo, pronto comprendimos que aquello que realmente marcaba la diferencia no era tanto la comida, sino la posibilidad de detenernos a conversar, escuchar y compartir unos minutos con cada persona que encontrábamos. Cada parada se transformó en un espacio de encuentro entre personas de distintas realidades, en el que por un momento se rompía la distancia que tantas veces separa a quienes viven en la calle del resto de la sociedad. 

Hubo saludos que ya eran conocidos de otras ocasiones, conversaciones improvisadas en las aceras, bromas, historias personales y muchas sonrisas agradecidas. Algunas personas nos contaron fragmentos de su vida; otras simplemente agradecieron el gesto o disfrutaron de la compañía durante unos minutos. Para muchos de nosotros, fue una oportunidad para mirar más allá de las prisas cotidianas y reconocer la dignidad y la historia que hay detrás de cada rostro. 

La experiencia nos recordó algo sencillo pero esencial: que, a veces, los gestos más pequeños (una conversación, una sonrisa, unos minutos de atención) pueden tener un valor inmenso. Y que salir al encuentro del otro no solo ayuda a quien recibe ese gesto, sino que transforma también a quien lo ofrece.  

Todos los que tuvimos la oportunidad de participar en esta iniciativa, volvimos a casa profundamente agradecidos. Y con una fuerte convicción: la de haber recibido mucho más de lo que habíamos dado. 

Cultura

El Contrafuerte – Domingo de Suecia, acromatismo y existencialismo

Por: ELU Admin

Juan Salas, 3º de ELU

El pasado domingo 8 de marzo pudimos disfrutar de la segunda edición de El Contrafuerte. Esta vez, la iniciativa cinematográfica tuvo como protagonista a la película El séptimo sello, de Ingmar Bergman, una representación anacrónica del hombre moderno hecha en 1957.


La mítica película es conocida por muchos gracias a las escenas de la partida de ajedrez o la danza de la muerte, una representación alegórica medieval con la que Bergman cierra la obra. Sin embargo, los que participamos en la videollamada guiada por Santiago Huvelle podemos decir que es mucho más que eso, bastante más que Suecia, acromatismo y existencialismo.


En primer lugar, para los que sepan de cine, la película es digna de admirar pues con tan solo el blanco y el negro se han creado unas escenas únicas, representativas y cargadas de significado. Ahí se lleva la palma Gunnar Fischer, quien según Nicolás Santana, supo jugar a la perfección con sombras y luces, y lo debió de hacer tan bien que le sirvió para despegar su carrera. Los diálogos estaban más que a la altura, cargados con pequeños matices cómicos por ser fruto de una adaptación teatral de nombre impronunciable: Trämålning. En resumen, imagen, sonido y contenido fueron, a juicio popular, mucho más que correctos.


En segundo lugar, para los que sepan de filosofía, pudimos analizar con las intervenciones estelares de Luis Muñoz y Juan Cava el recorrido religioso y existencialista que pretende mostrar el autor. El viaje del caballero Antonius Block, que regresa de las cruzadas a su casa mientras dialoga con la muerte personificada. Así, aparecieron nombres como Unamuno, Nietzsche o Kierkegaard, plenamente entregados a la causa que tanto parecía concernir a los alumnos de El Contrafuerte.


En el, ya para muchos famoso, “camino del héroe” se encontrará con otros personajes esenciales que aportan visiones muy distintas sobre el sentido de la vida. Uno de ellos será el escudero Jöns, quien parece haber decidido vivir su vida libre de preocupaciones religiosas y abandonarse a un hedonismo medieval en el que se encuentra muy a gusto. Mención especial también a la familia de titiriteros que con su cotidianidad han conseguido señalar la importancia de las pequeñas cosas y el sentido de la entrega como posible respuesta a la existencia. Sin embargo, será Antonius quien acechado por la muerte expondrá sus dudas de fe y sentido, que le moverán durante toda la película a reclamar una epistemología válida para comprender la fe.

Quiero conocimiento, no fe.

No suposiciones, sino conocimiento.


Albert Camus también se unió a la videollamada con el mito de Sísifo, igual que lo hizo la dicotomía entre lo inmanente y lo trascendente encarnada principalmente por el protagonista y su escudero.


Posturas muy diferentes que se encuentran en un punto común, la muerte. El señor Muerte sigue de cerca a todos los personajes durante el transcurso de los hechos mientras juega una simbólica partida de ajedrez con Block reflejando la inmutabilidad del fin de la vida humana. Esta certeza fue lo que impulsó a nuestro protagonista a in motum se dare. Nosotros también nos pusimos en movimiento, o al menos mentalmente, y arrancamos muchas preguntas para tratar de responder entre todos.


En tercer y último lugar, para quienes todavía no sepamos demasiado —confiemos en que no por mucho tiempo— conviene mencionar que El Contrafuerte se presenta como un requisito casi imprescindible para empezar a remediarlo. Gracias a Santiago Huvelle y a las intervenciones del grupo logramos ir dando forma a muchas de las intuiciones que fueron apareciendo. Al final, ha sido un privilegio permitirnos comprobar hasta qué punto las distintas respuestas que el director sueco propone ante las grandes preguntas pueden aspirar a ser válidas, o incluso óptimas, para la vida que pretendemos vivir.

Cultura

Filosofía de Bar – Filosofía de la cultura

Por: ELU Admin

Hugo Antolín 1º de ELU

Para este nuevo encuentro de Filosofía de Bar, Santiago Aragón nos acogió en su casa el pasado 25 de Febrero. Como presentó a principio de curso Laura Llamas, uno de los temas centrales de este año sería la religión. Es por esto que queríamos aproximarnos al enfoque más fundamental de la cuestión religiosa, la cultura. Además, tuvimos la suerte de contar con Juan Serrano, anterior director académico de Becas Europa y de la ELU, quién nos dio su enfoque académico junto con una base de Choza a partir de la obra Filosofía de la cultura.


Tras una introducción al tema por el mismo Juan Serrano, nos explicó la distinción radical entre el instinto y el rito, haciendo énfasis en los procesos de humanización y hominización. Acto seguido, hicimos una ronda de reflexiones personales, sacando varias ideas que estructurarían la reunión como la racionalización de los ritos, la evolución humana o el surgimiento de la ética como factor diferenciador del hombre. Pudimos concretar estas cuestiones en fenómenos de actualidad, como la mediática historia del pequeño mono Punch, al hilo de la crianza como factor de identidad.


Sin duda, uno de los pilares que marcaron nuestras conclusiones fue la muerte, descrita, en palabras del propio Juan, como: “la presencia fija en el mundo que marca el lugar de una ausencia”. Esta frase no quería decir mas que los primeros humanos nómadas comenzaron a guardar la ubicación de sus difuntos, marcando los primeros lugares fijos de la historia de la humanidad. Este comportamiento se mantuvo en el tiempo generando lo que los humanos conocemos como el rito. Así, comprendimos que la funcionalidad de un acto generaba la reiteración de una conducta, dando lugar a la ritualización.


Fue tal nuestro interés en el tema, que perdimos la noción del tiempo, acabando, como no podía ser de otra manera, con una nueva reflexión de Juan Serrano. Poco a poco, comenzamos a hilar las distintas ideas surgidas en la conversación y dimos por finalizado este nuevo Filosofía de Bar.


Redactar esta memoria me ha permitido hacer síntesis de mis ideas a lo largo de la reunión, brindándome nuevos puntos de vista y enfoques a la cuestión cultural. Personalmente he disfrutado la experiencia al máximo al ser mi primer Filosofía de Bar. Gracias a nuestro invitado he coleccionado nuevas frases icónicas como: “el sapiens en un mono que hace poesías” o “el hogar es el lugar en el que alguien te espera”. Finalmente, quería agradecer a los elus que lo han hecho posible, dado que ha sido una gran elección del tema que ha permitido introducirnos a la dimensión religiosa desde su visión más antropológica.

Vida ELU

Voluntariado

Por: ELU Admin

Raquel Barbolla, 2º ELU.

En la ELU pretendemos no quedarnos solo en una formación puramente académica. Buscamos ponernos en juego, participar de nuestro entorno y asumir un liderazgo orientado al servicio y al bien común. En este marco, el pasado viernes 5 de diciembre tuvimos la oportunidad de encarnar de manera concreta nuestra misión social en una actividad comunitaria impulsada por Margarita Gutiérrez, Santiago Aragón y Jaime López, alumnos de 3º ELU. Nos reunimos en el local junto al Primer Monasterio de la Visitación (Salesas), cuyas puertas nos abrió generosamente Javier Puelles (1ºELU). Allí preparamos bocadillos, termos con caldo, manzanas y algunos dulces y, quienes lo desearon, dedicaron también un tiempo a la oración del voluntario antes de comenzar la ruta.

Acompañados por Javier , que desde hace tiempo recorre esta ruta cada lunes y conoce a quienes viven en ella, fuimos deteniéndonos para conversar con cada uno. Charlamos con Jordi, con David y con otros tantos, escuchando fragmentos de sus historias de vida, sus juicios sobre la situación en la que se encontraban y sus distintas formas de afrontarla. Más que repartir comida, compartimos tiempo, escucha y presencia, poniendo nombre y rostro a realidades que con frecuencia permanecen invisibles.

Al finalizar, regresamos al Primer Monasterio de la Visitación, donde pudimos compartir en grupo lo vivido: las sensaciones, las preguntas que surgieron y el sentido de una experiencia que nos confrontó con nuestra manera de mirar y atender a quien vive en la calle. Sabemos que una tarde no cambia el mundo, ni tampoco era ese nuestro objetivo. Sin embargo, creemos en la importancia del contacto con lo real, en la fuerza del encuentro personal y en el valor de ofrecer el propio tiempo al servicio del otro, descubriéndolo como persona y no como problema o necesidad anónima.

Vida ELU

Encuentro ELU/Elumni en Valencia

Por: ELU Admin

Carmen de la Cuadra 2º ELU

El pasado 3 de noviembre, desde ELU Valencia tuvimos el placer de recibir la visita de nuestra querida mentora, Marta Luquero. Dada la ocasión, además de aprovechar para hacer mentorías presenciales, nuestro estimado delegado Marcos Ranchal y nuestra codelegada Cecilia Uriol organizaron una cena de Navidad en la que nos reunimos tanto los ELUs como algunos Elumni. Allí pudimos celebrar el cumpleaños de Marta y compartir experiencias, risas, juegos y, sobre todo, mucha ilusión.


Muchos de nosotros aprovechamos la oportunidad de conocer a Elumni de nuestra ciudad y hacerles miles de preguntas sobre su paso por la ELU. También tuvimos ocasión de conocernos mejor entre nosotros, ya que, muchas veces, aunque vivamos en el mismo sitio, cuando coincidimos suele ser en Madrid y no nos da tiempo a vernos de verdad.


Durante la cena se plantearon algunas iniciativas solidarias y lúdicas. Marta, como siempre, apoyó nuestras ideas y nos animó a seguir trabajando en ellas. Comentamos cómo había ido la primera reunión de “Beers & Books” Valencia y nos alegramos al darnos cuenta de que, poco a poco, ELU Valencia se está convirtiendo en algo más que llevar un pañuelo fallero a Madrid: se está convirtiendo en una familia.

Vida ELU

Encuentro ELUs en Bruselas

Por: ELU Admin

Irene Sánchez 2º

Bruselas es el lugar donde Europa se piensa a sí misma.

Un lugar donde el peso de la historia, la ligereza de los sueño y los fantasmas de guerras pasadas se sientan a conversar en las mismas mesas que los arquitectos de las paces futuras. Es el lugar donde resuena el eco de las pisadas de todas aquellas personas que vienen desde muy lejos, buscando construir un futuro común para todos. Y allí, durante los primeros días de noviembre, tres ELUS: Paula de Alfonso (3º), Marisa Rico (elumni de la XV promoción) y yo, Irene Sánchez (2º), hemos tenido el placer y el privilegio de poder conocer de primera mano las instituciones europeas y la ciudad gracias a la Fundación Civismo. Han sido unos días memorables, llenos de conversaciones, risas, convivencia, intercambio de opiniones y un gran aprendizaje junto al resto de nuestros compañeros.

Sin embargo, en este viaje la ELU ha estado más presente que nunca. No sólo por poder compartir una experiencia de esta magnitud entre tres promociones diferentes, sino especialmente, por habernos podido reencontrar con otro elumni, Abraham Velarde, alumno de la XI promoción de la ELU. Desde hace dos años, Abraham es asesor de una prestigiosa eurodiputada española, y es él quien además se ha encargado de recibir a las últimas promociones de Becas Europa en su paso por la capital belga. Fue un verdadero regalo compartir tiempo con él en la que ya es su casa. De pronto, ya no éramos simples visitantes. Éramos parte de algo más grande, de algo que sentíamos profundamente nuestro. En su mirada y en sus palabras, reconocimos el reflejo de nuestro propio camino: una formación que trasciende las aulas, esfuerzo y perseverancia como faro en la vida y la huella de la ELU que crece y permanece. Porque más allá de la edad, el tiempo o la distancia nos puedan separar, siempre habrá un lenguaje común que nos una, un modo de mirar el mundo con asombro, compromiso y esperanza.

Vida ELU

Ratio Legis – Devuélveme mi mano!

Por: ELU Admin

Guillermo María Pierres Hernández, 3º ELU

Supongamos —con el debido toque gore matutino— que estoy cortando un árbol en un jardín de la España profunda y, por una de esas ironías de la vida, me corto la mano. Mientras me retuerzo en el suelo en busca de un torniquete y de sentido a mi existencia, un transeúnte —pongamos, un turista— recoge mi mano y huye con ella, quizá para conservarla en formol o venderla a un museo de curiosidades anatómicas de esta especie particular que es el homus ibericus. La pregunta, deliciosa en su absurdo, es inmediata:

¿esa mano sigue siendo mía? — mía, claro está, en el sentido más fríamente jurídico.

El Código civil español, heredero bastardo del francés, responde con un silencio digno. Para el derecho civil, sólo existen personas y cosas; el cuerpo humano, en su unidad inerte, no cabe en ninguna de las dos categorías. Mientras estoy entero, soy persona; pero si pierdo una parte de mí, esa parte, de pronto, no es nada. No persona. No cosa. Un limbo jurídico: terra nullius corporal. ¿De quién son tus lorzas?

El derecho romano, tan obsesionado con la propiedad, jamás reconoció una relación de dominio entre el individuo y su cuerpo. Corpus meum non est meum. La persona era sujeto, no objeto de propiedad; y admitir lo contrario hubiera abierto la caja de Pandora del comercio del ser humano. Pero al negar toda naturaleza jurídica al cuerpo, el Derecho civil terminó construyendo una ficción cómoda: el cuerpo, simplemente, “no existe” como entidad jurídica. El cuerpo no tiene estatuto; sólo sufre o muere.

Volvamos entonces al juicio imposible: el ladrón de la mano. Y el tribunal, lógicamente, lo absuelve. No ha robado una cosa (porque no lo es), ni ha lesionado a una persona (pues la mano ya no forma parte de ella). Un acto monstruoso, pero, en principio, no jurídicamente punible. La perfecta laguna legal: la mano como res non grata.

¿Podríamos hacer mejor en el sistema español? El Código civil no reconoce la propiedad sobre el cuerpo. La jurisprudencia se limita a decir que el cuerpo es incomerciable, indisponible, y que sólo cabe consentir sobre él dentro de ciertos límites médicos o científicos. Pero esto deja abierta la pregunta esencial: si no soy dueño de mi cuerpo, ¿quién lo es?

La tesis más provocadora consistiría en reclasificar el cuerpo como “cosa fuera del comercio”, al modo de los bienes del dominio público o las obras de arte inalienables por su naturaleza o relevancia. Una idea blasfema para el civilista tradicional, pero con una lógica impecable: sólo reconociendo al individuo como propietario moral de su cuerpo puede el Derecho protegerlo de la apropiación ajena —del mercado de órganos, del ADN patentado, del esperma como mercancía—. No se trata de cosificar al ser humano, sino de inmunizarlo frente al capitalismo biológico.

Llevado al extremo, el argumento adquiere tintes revolucionarios. Si poseo mi cuerpo, poseo también el derecho a utilizarlo para sobrevivir. Si admitimos que para toda persona es vital poseer su cuerpo ninguna regla moral podrá ser invocada contra quién se procure lo necesario para no morir.

Volvamos, pues, a mi mano robada. En el fondo, el dilema no es sobre propiedad, sino sobre identidad. Si mi cuerpo no me pertenece, ¿soy realmente libre? Si mi mano, una vez amputada, no es jurídicamente mía, ¿dónde acaba mi “yo”? En el codo, en el DNI, o en la conciencia. El Derecho, en su literalidad, sigue sin decidirlo. En todo caso, no se podrá tratar de un hurto. En el mejor de los escenarios (considerando que la hipótesis en la que te amputas una mano ya es un poco fastidiosa de por sí) se podría aplicar el régimen del delito contra la integridad moral, pues tal robo atentaría contra tu dignididad y tu bienestar psíquico o emocional, menoscabando así tu integridad moral.

Quizá por eso el caso fascina tanto: porque, en el fondo, no habla de un miembro amputado, sino de una civilización que lleva dos mil años sin atreverse a mirar de frente su propia carne.

Mientras tanto, yo sigo esperando que alguien me devuelva la mano.

Vida ELU

Ratio Legis – El ‘Crimen de crímenes’: cuando el derecho alcanza el límite humano

Por: ELU Admin

Lucila Cacho, 3º ELU

El crimen donde la ley se enfrenta a la intención más oscura: la destrucción de una identidad, donde el juicio no sólo pesa sobre actos, sino sobre la voluntad de llevarla a cabo.

Las devastadoras imágenes que nos llegan a diario han derivado en que el término “genocidio” se haya convertido una constante en los telediarios, titulares y opiniones políticas. En mi caso, como estudiante de Derecho y Relaciones Internacionales, la chispa que me llevó a investigar durante los últimos meses cómo se regula este tipo penal fue doble: la intensidad del debate público y la pregunta planteada para la liga de debate académico de mi universidad, “¿Son constitutivas de genocidio las acciones del Estado de Israel en Palestina desde el 7 de octubre de 2023?” Más allá del fragor político y lejos de posicionarnos en ninguna postura, me gustaría compartir qué dice el Derecho al respecto.

¿Cómo surge el “genocidio”? Su origen se remonta al contexto post Segunda Guerra Mundial, el jurista polaco Raphael Lemkin propone por vez primera el concepto; posteriormente, se codifica internacional y oficialmente en 1948, en la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio por la Asamblea General de la ONU. Su artículo II define el genocidio de forma precisa: actos cometidos con la intención de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso como tal. Se requiere:

  • El actus reus(conducta externa): acciones llevadas a cabo como matar, causar daños graves, someter a condiciones de destrucción, impedir nacimientos, traslado forzoso de menores.
  • El dolus specialis: la intención específica de destruir un grupo. Aquí reside su singularidad y su excepcionalidad.

Sobre los devastadores delitos de crímenes de guerra y de lesa humanidad se eleva la categoría de genocidio, el crimen de crímenes. No con un afán retórico, sino porque exige un rigor probatorio estricto: demostrar que la finalidad no era vencer o castigar, sino eliminar a un grupo protegido como tal. Por tanto, la última palabra al determinar esto, no es el debate público ni los gobiernos. La determinación final compete a tribunales internacionales. La calificación es excepcional, ya que se trata de evitar la banalización de un término de tal magnitud.

A raíz de casos previos reconocidos como genocidio, se ha generado jurisprudencia que sirve de brújula para analizar la situación, algunos matices decisivos son los siguientes.

  1. Se puede inferir la intención genocida de un patrón de comportamiento siempre que sea la única conclusión razonable (caso Croacia vs. Serbia, 2015).
  2. La conclusión debe quedar probada más allá de toda duda razonable, debe ser la única explicación posible (caso anterior y Bosnia vs. Serbia, 2007).
  3. Necesidad de probar una concertación de intereses, es decir, una deliberación y sistematización.

Llegados aquí surge la pregunta: ¿qué implica que una situación sea declarada genocidio? Supone responsabilidades estatales, sanciones penales a líderes, obligaciones de reparación y prevención, tensiones diplomáticas y un ejercicio colectivo de memoria. Una calificación así deja una huella jurídica, política, histórica y moral de enorme alcance.

Por supuesto, las consecuencias de facto de un acto no calificado como genocidio pueden resultar igualmente terribles e injustificables, lo que requiere concienciación y movilización. Ahora bien, demostrar la intención es clave para activar la categoría más grave; debería evitarse hacerlo en base a la crueldad de las acciones. La justicia internacional no se caracteriza por la rapidez, pero si aspiramos a un debate público serio, debemos contemplar la complejidad del asunto antes de emitir juicios. El Derecho no siempre ofrece respuestas inmediatas, pero reclama evidencia, establece límites y responsabilidad; porque ante los hechos que interpelan a la conciencia colectiva, su tarea es avanzar con firmeza y precaución.

Muchas gracias por vuestro tiempo y nos vemos en la próxima entrega de Ratio Legis.

Vida ELU

Elus por el Mundo – Lázaro Cruz

Por: ELU Admin

¡Hola a todos!

Sí. Vuelvo a pasarme por aquí tan sólo unos meses después. No obstante, esta vez he dejado el Mediterráneo en mayor lejanía. Tras la aventura italiana, este cuatrimestre me encuentro más próximo al mar del Norte, entre calles empedradas que huelen a gofre recién hecho, nubes caprichosas e intentando entender qué significa, de verdad, vivir en el corazón de Europa.

Para quienes no me conozcáis, me llamo Lázaro Cruz Danta. Soy estudiante del doble grado en Estudios Internacionales y Derecho en la Universidad Carlos III de Madrid y alumno de cuarto curso (*gritos de pánico*) de la ELU. El cuatrimestre pasado estuve de Erasmus en Turín y este cuatrimestre he metido algún que otro abrigo más en la maleta y me hallo en Bruselas.

La elección de vivir durante unos meses en Bruselas siempre la he tenido presente por mi carrera, pero, sobre todo, como europeísta convencido. Y el encontrarme con la posibilidad de poder estudiar en una ubicación tan estratégica —cerca de las instituciones europeas y de la sociedad civil transnacional—, que me ofreciera una perspectiva privilegiada para comprender la Unión Europea en acción, no podía dejarla pasar.

La Université Libre de Bruxelles es un sueño. Es una universidad viva, dinámica, enfocada en crear comunidad, llena de asociaciones y que ofrece infinitas facilidades y oportunidades para los estudiantes. Me encanta pasar horas en sus aulas, en sus miles de actividades, en los cursos de idiomas, en las instalaciones deportivas… Además, poder estar estudiando en el Institut d’Études européennes, uno de los centros más antiguos dedicados a la docencia, la investigación y el debate público en el ámbito de los estudios europeos, suma valor personal a esta experiencia.

Como también suma un infinito valor la diversidad de Bruselas, que es, sencillamente, fascinante. Para mí, es lo mejor de la ciudad y lo que más me está enriqueciendo como ser humano. En una misma mesa me siento con personas de todos los continentes. Las historias biográficas se explican mejor con mapamundi en mano. Aprendo sobre la vida en Egipto, charlo sobre la diversidad lingüística de Sudáfrica, me intereso sobre la situación socioeconómica en Pakistán, me recomiendan qué hacer en São Paulo o me invitan a visitar Ciudad de México. Y momentos así, todos y cada uno de los días. A veces pienso que mi Erasmus aquí es un mapa que se va coloreando a golpe de amistad. ¡Y qué maravilla toda la gastronomía que estoy pudiendo probar cuando organizamos alguna cena!

Por supuesto, tanta diversidad se refleja también en las lenguas. Nunca he presenciado con tanta claridad que la finalidad última de los idiomas es permitir la comunicación y, con ello, fomentar la unión y la apertura. En casa la lengua vehicular es el inglés, pero, ni por asomo, es la lengua oficial. A mis dos compañeros alemanes les gusta compartir palabras en alemán a cambio de expresiones en español. En la universidad, el francés impone su cadencia, pues la ULB es una universidad francófona a la que le gusta hacer gala de ello. Donde no se impone tanto es en la calle; siempre se saluda con un “bonjour” para, dos frases después, darse uno cuenta de que está interactuando con un paisano de Jerez de la Frontera o de una finlandesa que llegó hace unas semanas y aún no chapurrea la lengua de Molière.

Con amigos españoles e hispanoamericanos, me siento como en casa con el castellano; con los catalanes, el catalán me permite colaborar en hacerles sentir a ellos como en casa; y con los italianos, el italiano me sigue haciendo tener muy presente mis meses en Turín. Cuando estamos con unos y otros, a veces mezclamos sin querer: empezamos una conversación en un idioma y la cerramos en otro. Me hace gracia descubrir que no es confusión: es hospitalidad. Las lenguas van acogiéndose las unas a las otras para que la comunicación llegue a buen puerto y el intercambio sea fructífero.

Los fines de semana, cuando la agenda lo permite, con todas estas personas tan maravillosas que estoy conociendo, realizo escapadas a ciudades de alrededor, aprovechando la posición estratégica de Bruselas. Ámsterdam, Róterdam, Gante, Amberes y Luxemburgo son las que, por el momento, he podido visitar.

No obstante, aquellos en los que no se puede, me encanta disfrutar de la ciudad sin prisas, como cada día. Recorrer sus parques: empezando en el Bois de la Cambre, para seguir hacia el Parc de Bruxelles y terminar rendidos en el Cinquantenaire, contemplando el arco con tanta atención como quien contempla un Magritte. Perderme por Marolles y curiosear en el mercadillo de la plaza del Jeu de Balle. Levantar la vista en el Sablon para cazar fachadas art nouveau. Quedarme con el claroscuro perfecto del Mont des Arts al atardecer. Aceptar que el Atomium, por muchas fotos que hayas visto, siempre sorprende. O disfrutar de unos moules-frites aunque antes de venir renegara de ellos por su simpleza.

¿Que Bruselas tiene fama de gris? Es verdad que los botes de suplementos de vitamina D están siempre agotados en el supermercado y mi regalo de bienvenida por parte de la universidad fue un paraguas. Pero quizá es precisamente en ese telón neutro donde mejor resalta lo importante. Porque si el clima no le da color a la ciudad, ya se lo ponemos quienes la habitamos.

En mi caso, esta ciudad me está regalando una escuela de convivencia. Convivencia entre culturas, lenguas, ritmos y maneras de pensar; entre lo práctico y lo simbólico; entre lo que venía a aprender y lo que no sospechaba que me asombraría. Y, sobre todo, convivencia entre personas que se eligen cada día para compartir lo que son, con su experiencia y sus ganas.

Aunque aún me queda un poco de tiempo, mi año de Erasmus está llegando a su fin y, como es común en Elus por el mundo, os animo a que si estáis pensando en realizar un Erasmus porque contéis con esa oportunidad, tiréis para adelante sin miedo y con convicción. No hace falta convertir el Erasmus en una épica forzada ni en una crisis existencial. Simplemente la experiencia cambia algo, por dentro, de forma discreta pero irreversible. Se amplía la forma de mirar, se aprende a hacer hogar lejos de casa y se entiende Europa no solo como una construcción institucional, sino como una forma de vivir en plural.

Con todo esto, me despido deseando reencontrarnos de nuevo muy pronto.

Un abrazo, familia.

LCD

Cultura

Encuentro ELU en Zaragoza

Por: ELU Admin

A veces, olvidamos las maravillas que hay dónde vivimos. Cuando vino nuestra mentora María el pasado lunes, decidimos que queríamos visitar una vez más la Basílica del Pilar de Zaragoza. Entre abrazos, risas y bromas, Lucía, una estudiante ELU, nos regaló un precioso tour por este monumento a la Virgen. Entre palabrejas de arquitecta y muchos gestos difusos, conseguimos hacernos una idea de la obra de arte que estaba ante nuestros ojos. Eso sí, al terminar le hicimos prometer que nos tendría que dar más como este.

Después, con la garganta seca, optamos por terminar el día de cháchara en un acogedor bar. Con un par de cervezas, por supuesto.

Vida ELU

Ratio Legis – La Guerra y el Derecho Internacional

Por: ELU Admin

Maite Tormo, elu de 3º

“All is fair in love and war”. Una frase que ha inspirado infinitas canciones hasta el día de hoy,
colándose incluso en las letras de artistas contemporáneos como Taylor Swift. ¿Pero es esto
realmente cierto? ¿Vale todo en la guerra?

En el artículo de hoy os traemos un tema complejo a la par que trágico: las leyes de la guerra.
Desgraciadamente vivimos en un mundo dónde el hombre está más cerca de ser el “lobo para
el hombre” de Hobbes que el “buen salvaje” de Rousseau. Tanto es así que existen leyes que
regulan cómo debe librarse una guerra y qué límites deben ponerse a semejante barbarie.

Así surgen los Convenios de Ginebra, cuatro tratados internacionales adoptados tras las
grandes guerras del siglo XX para proteger a quienes no participaban en la lucha armada:
civiles, heridos, prisioneros de guerra o personal sanitario. Entre ellos destaca el IV Convenio,
firmado en 1959, que se dirige exclusivamente a los civiles en tiempos de guerra. Su finalidad
es erradicar el concepto de “guerra total”.

El IV Convenio protege a las personas civiles que se hallan en poder de una parte en conflicto
o de una potencia ocupante. En otras palabras, a ti y a mí si cayéramos en manos de un
Estado enemigo en un conflicto armado internacional o si España fuera ocupada por fuerzas
extranjeras. Junto con la protección de derechos y garantías fundamentales, el texto establece
límites claros a la acción de los Estados:

  1. Prohibición de la violencia y la tortura (art. 32), incluyendo los experimentos científicos
    sobre las personas.
  2. Prohibición de los castigos colectivos (art. 33), inspirada en las represalias y
    ejecuciones de civiles durante las guerras mundiales.
  3. Derecho a la ayuda humanitaria y bienestar básico (arts. 55 y 59): cuando el Estado no
    puede garantizar el suministro de alimentos o medicinas, debe aceptar el acceso de la
    ayuda internacional.
  4. Protección especial a las mujeres y niños (arts. 24-27).
  5. Protección de los hospitales (art. 18): no pueden ser atacados bajo ninguna
    circunstancia, salvo que se utilicen para fines militares.

Asimismo, el Convenio reserva una sección específica para las potencias ocupantes,
impidiendo deportar a las personas protegidas o trasladar a su propia población civil al territorio
ocupado (art. 49).

Uno de los casos más debatidos en la actualidad es el de los territorios palestinos ocupados
por Israel. La ONU ha declarado que el IV Convenio de Ginebra se aplica a esos territorios, en
especial al artículo 49, que prohíbe desplazar a la población local o trasladar al territorio
ocupado a la población civil de la potencia ocupante. En 2025, Suiza —depositaria de los
Convenios de Ginebra— convocó la Conferencia de Altas Partes Contratantes para garantizar
el respeto del Derecho Internacional Humanitario en Palestina. Sin embargo, la víspera de su
celebración, el Gobierno suizo anunció su cancelación, alegando “profundas diferencias entre
las altas partes contratantes”.

Todo esto nos puede hacer cuestionar la eficacia real del Derecho Internacional, que depende
de la voluntad de los Estados para garantizar el cumplimiento de sus obligaciones. Pero esa
reflexión daría para otro artículo.

Por ahora, no parece haber perdido su amarga actualidad aquella frase que tantos repitieron:
“All is fair in love and war”.

Vida ELU

Jornada de Inicio de Curso 2025/2026

Por: ELU Admin

El sábado 27 de septiembre tuvo lugar la Jornada de Inicio de Curso que reunió a todos los alumnos del programa, con especial atención a los de primer curso, que se incorporan este año.

Durante la mañana se presentó la estructura del curso y se compartió el lema que acompañará a los alumnos a lo largo del año: “Solo vemos bien con el corazón” una invitación a mirar más allá de lo evidente. Los dos fines de semana formativos estarán centrados en arte y religiones, respectivamente.

También se comunicaron algunos cambios en el equipo directivo:

  • Laura Llamas asume la dirección académica en sustitución de Juan Serrano y se aprovechó la jornada para que pudiera despedirse con los alumnos dando la Lectio de este curso.
  • María Torras comenzará en los próximos meses como directora ejecutiva, en un proceso de transición junto a Carola Díaz de Lope-Díaz.

La jornada incluyó las primeras clases de las asignaturas, una comida conjunta, un encuentro con los mentores y una actividad de integración organizada por los alumnos de cursos superiores.

Con todo en marcha, el curso arranca con muchas ganas de seguir creciendo juntos.

Vida ELU

LA XV PROMOCIÓN DE LA ELU SE GRADÚA

Por:

El pasado sábado, 14 de junio, se celebró la graduación de la XV promoción de la Escuela de Liderazgo Universitario en la Universidad Francisco de Vitoria.

El evento dio inicio a las 15:00 horas, momento en el cual los alumnos de cuarto año presentaron sus proyectos y artículos finales. Estos trabajos reflejaron el aprendizaje adquirido durante su trayectoria en la Escuela, abordando diversos temas vinculados a sus áreas profesionales, pero todos orientados a la búsqueda de la verdad en cada asunto. Los estudiantes colaboraron en equipo para encontrar soluciones a problemas humanos, evidenciando su capacidad de trabajo conjunto y compromiso.

Varios Elumni con una trayectoria destacada colaboraron siendo parte de los tribunales, donde tuvieron la oportunidad de compartir su perspectiva y ofrecer críticas constructivas.

Más tarde comenzó el Acto de Graduación; los profesores, académicos, alumnos y familiares se reunieron en el Aula Magna para conmemorar a la promoción. La Ilustrísima Dña. Ainhoa Fernández del Rincón, fue elegida madrina en reconocimiento a su trayectoria como Coordinadora del Área de Acompañamiento en la Escuela de Liderazgo Universitario.

Después de la ceremonia, celebramos con una cena y mucha música para compartir y disfrutar de los recuerdos y experiencias acumulados a lo largo de estos cuatro años.

Muchas gracias a todos por, un año más, confiar en nosotros, por apostar por el pensamiento crítico, la búsqueda de la belleza y la verdad a través de la universidad.

¡Enhorabuena!

Vida ELU

VIDA ELU – CONCURSO DE RELATOS

Por:

Hace poco tiempo a los alumnos del módulo 2 de la ELU, ‘Grandes libros’, se les propuso como tarea final llevar a cabo un concurso de relatos.

Este invitaba a los participantes a escribir un relato corto de aproximadamente 1000 palabras bajo un mismo título “Cosmogonía”. Y después de una votación en la que participaron tanto los profesores de la Escuela de Liderazgo Universitario y los alumnos del módulo, podemos anunciar tres ganadores.

Las obras ganadoras destacan por su originalidad y creatividad al abordar el tema, sorprendiendo tanto a profesores como a compañeros.

¡Enhorabuena a las ganadoras por sus excelentes relatos!

Vida ELU

ELUS POR EL MUNDO – CARLOTA CARDONA

Por:

¡Hola a todos! Os escribo desde mi casa en Valencia, tras casi cinco meses sin venir después de haber pasado este último cuatrimestre de la carrera un poco lejos de España, en Nueva York. Entre la graduación de la ELU y los reencuentros, es ahora cuando empiezo a asimilar lo que allí he vivido y aprendido, y lo comparto aquí con vosotros.

Empezaré contándoos qué me llevó hasta allí, y es que el objetivo de esta estancia era hacer las prácticas curriculares de mi carrera (Biomedicina) en Icahn School of Medicine at Mount Sinai, un hospital y centro de investigación en pleno Manhattan. Allí me incorporé a un grupo especializado en cáncer de hígado, colaborando en sus proyectos para, a partir de lo aprendido, hacer mi TFG. En este sentido, ha sido una gran oportunidad para entender cómo se trabaja en un centro de alto nivel, comparando la metodología española con la estadounidense y conociendo personas de todo el mundo. Y es que, si algo define Nueva York, es la mezcla de culturas. He podido compartir trabajo con profesionales de todos los continentes, aprendiendo sus costumbres, celebrando los cumpleaños de mil formas y probando platos muy diferentes. Esto enriquecía enormemente mi aprendizaje, que fue más allá de lo académico para demostrarme la maravilla de la diversidad, que diferencia pero no distancia, porque siempre se mantiene algo común que nos une, visible en la colaboración y el apoyo entre todos orientado hacia un bien mayor, hacia la mejora de la vida de las personas.

Como veis, tenía una rutina marcada por las prácticas, pero eso no me ha impedido aprovechar las tardes y los fines de semana para conocer la ciudad y ahora, poder afirmar que -aunque siempre queda algo por ver- he conocido Nueva York a fondo. Y es que, si algo tiene Nueva York es muchísimas cosas que hacer. Junto a compañeros de la universidad, que vinieron conmigo desde España a otros centros de investigación, aprovechamos las primeras semanas para recorrer la gran manzana visitando Times Square, Grand Central, Brooklyn Bridge… y todos esos lugares emblemáticos. Eso sí, todo esto fue en febrero, donde se agradecía la ausencia de turistas en muchos lugares, pero se sustituían por varios centímetros de nieve y un viento gélido. Además, no os voy a mentir, Nueva York es una ciudad de contrastes, y cuando sales de las zonas turísticas a otros barrios, recorres varias líneas del NYC Subway y conoces la ciudad como quien la habita, te das cuenta de que, si no estás despierto, la ciudad te come.

Esto hizo que mi primer mes fuese complicado, sentía que era una ciudad excesivamente grande y caótica para mí: demasiadas personas, demasiada prisa, demasiado ruido… Veía imposible llegar a sentirme cómoda y parte de ella. ¡Y cuánto me equivocaba! Con el tiempo y de la mano del grupo de españoles -entre los que algunos ya son amigos- entendí que Nueva York no te acoge, pero siempre te invita. Te invita a la acción, a la actividad, a buscar tu sitio y, sobre todo, a cambiar. Que no puedes esperar a encontrar tu lugar, sino que debes buscarlo activamente. Porque en medio del individualismo, los empujones en el metro y el trabajo incansable buscando el ansiado sueño americano, te invade una sensación de pertenencia. Parece que nadie es de Nueva York, que todos están de paso, pero por algo es la ciudad que todos eligen y donde uno va a cumplir sus sueños, a cambiar su vida o a empezar de cero. Y esto no es un mito, os prometo que así lo cuenta la señora del metro, mi compañero de laboratorio y la española que conoces en un pub.

A donde quiero llegar, es a que Nueva York ha sido contra todo pronóstico, la ciudad donde he desarrollado parte de mi identidad. Que no está definida por la ciudad, pero el hecho de que la ciudad sea tan diversa, donde todo a tu alrededor inspira, donde todos tienen un hueco y una comunidad -uno de mis sitios favoritos era Washington Square Park, un lugar que era vivo ejemplo de esto- hace que uno no tenga miedo a conocerse a sí mismo. Yo que siempre he sido de pensarme mucho ciertas cosas, he podido definir qué hacer el año que viene, en qué quiero trabajar en el futuro y qué sentido tiene en mi vida y en la de otros. He aprendido a disfrutar de mi propia compañía -cosa que en Madrid nunca se me ha dado muy bien- y a entender qué me gusta y qué es importante para mí, los pilares de mi vida y de la persona que estoy construyendo. Todo esto, gracias a una ciudad en la que te sorprende alguien con una historia de vida en la que te reconoces, o un muelle al lado del Hudson donde no se escucha ni una sola bocina de coche, o un paseo interminable por una de las avenidas donde encuentras arte, música, pobreza y riqueza, iglesias y templos… lo que es el mundo, que es mucho y muy diverso, pero en el que todos encuentran su sitio y conviven.

Además, he compartido mucho tiempo con familiares que viven en Estados Unidos, pudiendo visitar otras ciudades y pasar tiempo con tíos y primos que veo con poca frecuencia. Esto también me ha ayudado a sentirme en casa, a sentir ese amor familiar e innato que no desaparece a pesar de los años y la distancia, y que me ha permitido tener un hogar lejos de mis padres, donde sentirme siempre bienvenida y acogida para descansar de la locura de la ciudad cuando lo necesitaba.

No puedo dejar de comentar otra cosa que me ha fascinado: el arte. Y es que siempre he sido una persona que disfruta mucho visitando un museo y aprendiendo el estilo de distintos artistas, y Nueva York me ha permitido explotar al máximo este hobby. Además, el Trabajo Final de la ELU que he estado desarrollando con mis amigas llamada tras llamada, me ha hecho aumentar esa sensibilidad ante las obras y hacer turismo muy atenta del arte que me rodeaba. El MoMA, el MET, el Guggenheim, pero también el barrio del Soho, un músico en Central Park o las paredes del metro me han permitido aprender muchísimo y vivir enamorada de la belleza que somos capaces de crear las personas, y que, si te fijas, está en todas partes para hablarte e inspirarte.

Y por supuesto, todo lo vivido y aprendido ha sido de la mano de personas que me han acompañado. Familia, compañeros de trabajo y universitarios que me han brindado compañía, apoyo, conversaciones y momentazos que me llevo en el corazón y que, gracias a ellos, han calado y han cobrado mucho más sentido. Algunos ya son amigos, que espero poder mantener en mi vida y recordar con ellos la huella que ha dejado esta ciudad en nosotros y que nos ha hecho tanto bien. En definitiva, creo que mi frase más repetida en este cuatri ha sido “se me rompe la cabeza”, que se podría traducir en un agradecimiento profundo ante tantos regalos que considero que Dios ha puesto en mi vida y ante los que sólo me queda la responsabilidad de aprovecharlos al máximo, siempre consciente y feliz por cada viaje, paseo y momento vivido.

Sabiendo que Nueva York es un destino que a muchos nos llama la atención, termino ofreciendo una lista que he trabajado con sudor y lágrimas en estos meses, llena de lugares, planes y comida (la mayoría “sitios sin mantel” como me gusta llamar a los restaurantes asequibles y que me podía permitir) que merecen mucho la pena. Considero que, entre otras, en esa lista están las mejores chocolate chip cookies y rooftops de la ciudad 😉

Y nada ELUs, solo me queda invitaros a visitar esta ciudad y a decir un SÍ en mayúsculas a cualquier experiencia que se os presente en el extranjero. Porque a veces, aunque no lo creamos, hace falta salir para reconectar con nuestro origen y con uno mismo, para crecer en aspectos que en la cotidianeidad habíamos descuidado y con ello, volver a casa con un bagaje que nos hará vivir mejor, más felices, y de forma mucho más universitaria.

¡Gracias por leerme!

Y ánimo con la resaca emocional de la graduación, yo aún no lo he superado.

Un abrazo enorme,

Carlota Cardona

Vida ELU

Elus por el Mundo – Alejandro Aragón

Por: ELU Admin

El cambio es la única constante, Heráclito.

¡Hola a todos! Os escribo desde mi habitación de Delft, en Países Bajos, observando como de costumbre la típica lluvia holandesa en el fondo de la ventana de mi habitación, aun siendo junio. Y eso que mi gran amigo holandés, Sergio Küppers, me avisó antes de elegir mi Erasmus que Holanda no sería un buen destino desde un punto de vista del tiempo, ¡pero aquí estoy!

Y entonces si me preguntáis como he acabado aquí os diría que fue el saber que era una buena universidad en Arquitectura, que quería perfeccionar mi inglés, que era un buen sitio desde el que viajar y que era un cambio de aires respecto a la cultura española en comparación con un Italia, Grecia, etc. Pero realmente, el destino no era tanto lo que me importaba sino el salir de mi vida 5 meses porque algo que no sabría describir me decía que lo necesitaba para seguir dando pasos en lo personal y seguir cambiando hacia aquello que quiero ser.

Y así acabé el 4 de febrero llegando al aeropuerto de Ámsterdam, ¡lloviendo!, solo y cagado de miedo pensando en qué momento se me ocurrió a mí que era buena idea eso de seguir creciendo personalmente en el extranjero. Esa sensación duró poco tiempo pues los siguientes tres días la universidad organizaba unas jornadas de convivencia y pronto escuché a ese grupo de gente hablando con el peor acento de inglés posible que te hace intuir que son españoles… Quizás al principio nos juntamos por un sentimiento de soledad compartido, pero a día de hoy solo puedo decir que se han convertido en personas esenciales en mi vida y con las que he compartido planes y viajes imaginables.

Luego la universidad empezó y ya con más seguridad por no sentirme tan solo me empecé a acercar a gente no española superando la barrera cultural y del idioma. Descubrí como el deseo humano de no sentirse solo, de reírse, de sentir la gratificación de ser servicial no entiende mucho de países ni idiomas. Y entre maqueta y maqueta acabé compartiendo un viaje a Pisa y Florencia con un australiano, un alemán, dos españoles y ¡cinco canadienses!

Los viajes empezaron a coger carrerilla y sin saber cómo aparecí también, ya con mi grupo de españoles, en Bélgica, Turquía, Alemania, ¡Jordania! y Dinamarca. Viajar no me ha hecho disfrutar solo de lo más “mundano” de un viaje, sino que me ha hecho conocer a mis amigos en profundidad y darme cuenta de lo mucho que me gusta mi carrera entendiendo la historia y la cultura de un país a través de su Arquitectura. Aunque todos los viajes hayan sido muy especiales tengo que recomendaros encarecidamente que vayáis a Jordania, ¡creo que Petra es de mis lugares favoritos del mundo!

Pero por mucho que haya viajado, ¡Delft también me ha dado para mucho! En una semana normal aquí la universidad no ocupa mucho espacio por lo que tengo bastante tiempo para hacer más deporte que nunca (ir al “gym” y ¡hacer 10 km semanales!), salir de fiesta a descubrir que el “techno” europeo me gusta mucho más de lo que pensaba o dedicar tiempo al TFELU con mis amigos de la ELU. También tengo tiempo para intentar sacarle alguna palabra a mis compañeros de piso de China, Turquía y Portugal que estuve los primeros 15 días sin escuchar sus voces… o para descubrir nuevas rutas en Delft con mi bicicleta.

Pero sobre todo tiempo para disfrutar con mis amigos de aquí haciendo cualquier plan. Tiempo no solo porque me río y disfruto mucho, que también, sino por descubrirme en relación con ellos. Y aquí siento que está ese gran crecimiento que buscaba al irme, en relacionarme con gente diferente a mí, diferente a lo que venían siendo mis amistades en Madrid para descubrirme con ellos en nuevas facetas y seguir construyendo mi identidad; seguir cambiando hacia aquello que quiero ser como persona que no es un trabajo fácil.

Está muy bien eso de cambiar en relación con los otros, pero siempre buscando ese momento de silencio en tu día, aunque parezca que no lo hay entre tantos planes. Este silencio, curiosamente, la encuentro muchas veces en una sala de meditación de mi universidad donde un día teniendo a un musulmán enfrente y a una chica meditando al lado me paraba a pensar la necesidad innata que tiene el ser humano de conectar con algo espiritual sea de la manera que sea, y cada uno con la suya. 

En este proceso de cambiar cosas de uno mismo siempre es importante para mí volver un poco a mis raíces y que en una mentoría, María Longás; en una visita a Amsterdam, mi familia; o en una llamada, mis amigos de la ELU; me digan que me ven mejor que nunca.

Como siempre solo puedo agradecer a Dios, a la vida o a aquello que sea; la suerte de tener la oportunidad de estar viviendo esto porque me siento lleno de nuevas experiencias y amistades increíbles, mucho más abierto hacia la gente y hacia la vida y sobre todo mucho más cerca de la persona que quiero ser.

Y por eso, recomendaros a todos aquellos que tenéis en mente iros de Erasmus y lo estáis dudando que os vayáis. Que os vayáis y os juntéis con gente que quizás nunca antes habríais hecho, que salgáis de verdad de lo que os da comodidad , que seáis sinceros con la persona que queráis ser y que volváis siempre a vuestras raíces a coger fuerza y compartir.

Y para los que no tengáis esta oportunidad, daros la buena noticia de que lo que realmente importa está siempre a nuestro alcance y no depende de estar viviendo en España o en Holanda.

¡Nos vemos en la graduación en una semana!

Un abrazo grande a todos,

Alejandro Aragón

Vida ELU

Encuentro ELU en Valladolid

Por: ELU Admin

Sofía García, 1º ELU

El pasado martes 20 de mayo las calles vallisoletanas recibieron a nuestro mentor Diego y a Martín Tami, dispuestos a disfrutar de un día con las elus de Valladolid y a descubrir la capital castellanoleonesa.

La estación de tren fue el punto de encuentro y, como no podía ser de otra manera, a este recibimiento siguió un agradable paseo por lugares imprescindibles de la ciudad como el Campo Grande y la Academia de Caballería, San Pablo, la Plaza Mayor, la Catedral y la Universidad. Y entre historias de Castilla, edificios que esconden más de lo que muestran, arquitectos que huyen a la capital dejando a los pucelanos sin su anhelada catedral, o plazas de toros que bien podrían confundirse con corrales de comedias, Diego y Martín fueron descubriendo poco a poco la historia escondida tras las burguesas avenidas de Valladolid.

Tras varias mentorías y reuniéndonos al encuentro de Vicky, nos dirigimos al Museo Nacional de Escultura. La visita comenzó con una sensación compartida de asombro: los recién llegados, ya profundamente impresionados tras contemplar la imponente fachada de la Iglesia de San Pablo, se adentraban ahora en un espacio que desborda historia y belleza.

El museo no solo ofrecía una colección excepcional, sino también una atmósfera que invitaba al silencio, a la contemplación y al respeto por un patrimonio que sobrecoge tanto por su calidad artística como por su carga espiritual.

La mañana se fue convirtiendo en tarde, y la parada para recuperar fuerzas fue necesaria. A mesa redonda hablamos y nos preguntamos por el significado de la ELU y nuestra motivación hacia ella, sobre exámenes finales, sobre experiencias universitarias fuera de casa y nuevas perspectivas, y planes de verano. Sacamos a relucir ideas y preguntas de los módulos, contamos experiencias pasadas en la ELU, y miramos hacia la futura graduación en junio.

Como siempre en buena compañía, se nos echó el tiempo encima y antes de que saliera el tren destino Madrid, una última mentoría nos hizo despedirnos de nuestro mentor con deseos y planes para el próximo encuentro. Y así, entre el desajuste que provoca la amargura ante los próximos exámenes finales y la emoción por lo que está por venir, la ELU Valladolid se despedía de un nuevo y renovador encuentro.