talento joven

Vida ELU

Los elus van al teatro

Por: ELU Admin

Ignacio Cascón, elu de 3º

El pasado sábado 5 de noviembre un grupo de 10 elus nos juntamos por iniciativa de mARTEs de arte para ir al teatro

La obra que vimos fue: La cabeza del dragón, escrita por Valle-Inclán a principios del siglo XX. Se trata de una farsa, un cuento (en principio infantil, pero la verdad es que de infantil no tenía mucho) del que se podían hacer multitud de lecturas y estaba magníficamente traído a la actualidad por la directora Lucía Miranda. Una obra muy divertida que nos sorprendió y no dejó indiferente a nadie.

Jimena Rodríguez, de 3° lo relata así: “Creo que no hay nada mejor que disfrutar una de obra de teatro en compañía, y si esa compañía son elus ya ni os cuento. Gracias a lo que compartimos tras la obra (una buena cena en el Vips) fuimos capaces de darnos cuenta de cosas que nos habían pasado desapercibidas . Así, pudimos sacar más juguillo a lo que acabábamos de ver y elevar a la máxima potencia la experiencia del teatro.”

El despliegue visual y la puesta en escena eran impresionantes, todo un espectáculo de marionetas traído al María Guerrero, invadiendo asientos y palcos indistintamente. Un espectáculo con música en directo, bailes aflamencados, voces fuera de lo común…

Sin olvidar el texto, lleno de guiños y críticas mordaces e irónicas a la tradición, al conformismo, al egoísmo…
Nos hizo replantearnos principios, sacó temas de conversación para la cena, recomendamos lecturas, poemas, conferencias… y sobre todo sirvió para ponernos al día! (Elumnis y profesor incluido).

¡Sin duda, lo pasamos genial y esperamos repetir pronto! ¡Os esperamos a todos!

Vida ELU

Una gota de agua más – Jaime López

Por: ELU Admin

Hace ya un año tuve la gran suerte de entrar a formar parte de una de las asociaciones de mi universidad; Perunidad se llama y desde el primer momento que supe de la existencia de esta, me llamó la atención. Su labor consistía en encargarse de la organización y realización de varios proyectos, en colaboración con distintas ONGs, que buscan ayudar al desarrollo de la educación y la sostenibilidad en regiones desfavorecidas de Perú, comenzando con la recolección de fondos, durante todo el año, a través de organización de eventos, competición por subvenciones y premios solidarios, etc. Hasta la realización en sí del proyecto, con nuestras propias manos, en el lugar escogido.

El enfoque particular de este proyecto me atrajo debido al hecho de que este no se nos daba ya organizado, había que montarlo entero. Además, estaba un poco más relacionado con aquello que estudio, ingeniería, al estar centrado en la construcción de infraestructura.

Es así, que a mi y a otros tres de mis compañeros nos tocó colaborar con una pequeña ONG, llamada Earth Perú, creada por el carismático Luis Fernando Abanto. Un hombre que tras haber dedicado bastantes años de su vida a colaborar con diferentes organizaciones, decidió fundar su propia ONG para ayudar, en concreto, a los diferentes colegios de las zonas más desfavorecidas de la ciudad de Trujillo, ciudad a la que llega mucha de la inmigración descontrolada de la sierra, la cuál se establece en los barrios periféricos como puede, careciendo de medios e infraestructuras.

De este modo, comenzó la búsqueda y planificación del proyecto, con reuniones de trabajo y llamadas con nuestro apreciado Luis, que sin embargo no estuvieron desprovistas de sustos e imprevistos, como el de tener que reorganizar la mayor parte del mismo a dos meses de partir, puesto que una de las escuelas con las que nos habíamos decidido a colaborar dejó de comunicarse con nosotros; inesperado cambio de opinión.

Finalmente, llegó la fecha de partir a Perú. Durante el próximo mes y medio nuestro objetivo sería el de construir una clase en el colegio “Marcial Rebaza”, en la Campiña de Moche, pueblo agrícola y humilde a las afueras de la ciudad. De esta forma, el excedente de niños del pueblo que la escuela no podía asimilar y que debían buscar otros sitios donde estudiar, podrían continuar su educación en el colegio del pueblo.

Así, una vez allí, tras conocer el lugar, las profesoras y a los niños, comenzamos las obras, fundamentalmente, gracias a la ayuda de nuestro maestro albañil, Juan, el que con mucha paciencia nos enseñó los secretos de esta profesión, por la cuál siento actualmente una gran admiración. Seríamos estudiantes de ingeniería, pero no teníamos ni idea de como poner un ladrillo al lado de otro.

Las semanas fueron pasando, y como en todos los proyectos de este mundo, las dificultades y retos inesperados fueron apareciendo, haciendo difícil el mantener la moral y la esperanza arriba; al fin y al cabo, la logística y los medios que allí teníamos eran limitados, sin embargo, poco a poco fuimos superándolos, y tras remover bolsas y bolsas de cemento, colocar una infinitud de ladrillos y dejarse los brazos enluciendo paredes, logramos que la clase se convirtiera en un espacio funcional. Mención especial a lo importante que durante todo el proyecto fue la ayuda y colaboración con la comunidad local, incluyendo a las profesoras y a madres y padres, que cuando necesitamos una mano, nos pusieron todas a una.

Sin embargo, aquí no terminó la historia, puesto que siendo Earth Peru una ONG que busca favorecer el desarrollo sostenible de estas escuelas, aún quedaba acabar con la guinda del pastel. En Perú, hasta el 2022, los padres de los niños debían pagar la electricidad de las escuelas, y es por ello, que hasta ese año, nuestra asociación había estado financiando la instalación de paneles solares en las escuelas donde colaborábamos, puesto que ayudaban a que estas fueran más verdes y permitían a la comunidad realizar un gran ahorro económico. No obstante, habiendo cambiado la situación, la escuela no estaba interesada en la instalación de los paneles, siendo estos más una carga que una ayuda.

Así pues, debimos cambiar de nuevo el desarrollo del proyecto y ponernos en búsqueda de un nuevo lugar donde estos pudieran tener un mayor impacto, siendo de utilidad. Encontramos así, un orfanato situado en la zona industrial de Salaverry, el cual, a pesar de trabajar para el Estado, no recibía ninguna ayuda, al estar dirigido por una congregación religiosa. Allí nos recibieron con los brazos abiertos, y pudimos instalarlos, con la seguridad de que aportarían una gran ayuda y serían bien cuidados.

Durante las seis semanas que allí estuve, pude aprender muchas cosas, además de ser testigo de las condiciones de vida tan diferentes que tienen tantas otras personas en la otra punta del mundo, las cuales tienen que vivir su día a día, con muchos menos recursos y muchas más barreras, y aunque sintiéndome en cierto modo egoísta por haberme tenido que desplazar allí para ser más consciente de cómo es la cruda realidad, creo sinceramente que mereció la pena, porque aquello que construimos podrá permitir, a partir de ahora, que unos cuantos niños, en las afueras de la ciudad de Trujillo, tengan un futuro un poco mejor. Y eso ya lo vale todo.

Vida ELU

Elus por el Mundo – Alberto Pradas

Por: ELU Admin

¡Hola a todos! Soy Alberto Pradas, alumno de 4º curso de la ELU y de 5º en Derecho y Relaciones Internacionales en la UFV. Durante estos meses estoy viviendo una experiencia increíble en mi último año académico, tanto de universidad como de la ELU, disfrutando un Erasmus en Roma, Italia.

Mucho se ha escrito sobre la Ciudad Eterna, y no voy a ser el primero que lo haga en esta newsletter, pero como un gran historiador alemán del siglo XIX dijo, “en Roma se encuentra lo que uno lleva consigo”. Y eso hace que cada una de las personas que pasen por ella se sientan interpeladas de una manera única y especial. ¿Qué significa Roma para mí? Roma es hermosa y descuidada, ilustrada y disoluta, de los césares y de los papas, milenaria y cosmopolita. Como decía antes, cada uno de nosotros llevamos una Roma singular en nuestro corazón.

Pero vivir una experiencia plenamente internacional no siempre puede ser fácil en esta ciudad. A cada pocos pasos que des en la calle escucharás a alguien hablando español, y si algo tenemos en común italianos y españoles es que, allá a donde vamos, tendemos a ser conformistas y cerrarnos en nuestro grupo hispanohablante. Esto se hace particularmente evidente en lo que al ocio nocturno se refiere: se sale a las fiestas de los españoles donde suena reggaeton o a las internacionales con música comercial. Cuál de las dos es mejor ni se discute.

Un día bromeaba con un amigo diciendo que una “iglesia de barrio” de las docenas que tiene Roma sería considerada catedral en cualquier otra ciudad. En estos meses he aprendido a disfrutar las tardes de visitar Caravaggios, los atardeceres en el Giardino degli Aranci, deambular por los Museos Capitolinos, fantasear con la historia que se vivió en los foros imperiales, a perderme entre las calles estrechas y desembocar en un monumento impresionante.

Viajar dentro de Italia en tren o autobús tiene un coste muy económico, lo que sumado al precio reducido en museos públicos que disfrutan los menores de 25 años, anima a que los estudiantes de Erasmus puedan moverse y conocer la inmensa riqueza cultural del país. Por ello, es común que los estudiantes que se encuentran en Italia prioricen desplazarse dentro de ésta en lugar de viajar a otros países europeos, porque Italia es mucho más que Roma o Milán: es también el sueño renacentista de Florencia, el patrimonio cultural árabo-bizantino de Palermo, las ruinas silenciosas de Pompeya, el viaje al medievo en Siena, los pueblos blancos de pescadores en la región de Apulia.

El Erasmus me ha permitido revivir lo que en los siglos XVIII y XIX se conocía como el Grand Tour. El “viaje continental” atraía a jóvenes aristócratas e intelectuales europeos a recorrer Europa y llegar hasta Italia, movidos por conocer la cultura grecorromana y las obras de arte renacentistas y barrocas. Para los “grandtouristas” que emprendieron este viaje se consideraba una especie de iniciación fundamental para acceder a la vida adulta y descubrir los orígenes de la civilización europea. ¿No os recuerda un poco a Becas Europa?

Ahora que escribo habiendo superado el ecuador del Erasmus me siento profundamente agradecido porque Roma sea mi hogar durante estos meses. Roma ha reanimado en mí el sentido del asombro, y lo ha hecho de la mano de unos amigos junto a los que he podido descubrir y compartir la alegría de esta aventura. Más allá de haber despertado la sensibilidad para sorprenderse y preguntarse, este viaje compartido me ha permitido descubrir lo valioso y bello que late en cada uno de nosotros, pero que muchas veces no somos pacientes ni estamos interesados en descubrirlo. Me gusta llamar a estas experiencias “recordatorios”, porque creo que existen en todas las personas, pero que hasta que alguien o algo no los desadormece, permanecen pasivos e indiferentes en nuestro interior. Y conviene que nos recuerden las cosas a diario.

Hay una sensación extraña que me acompaña desde el primer día que llegué a la ciudad. Me siento turista a la vez que nativo de Roma. Camino embelesado entre sus maravillas, como si fuera la primera vez que las contemplo, a la par que con orgullo las aprecio como propias, como si me sintiera en casa. Quizá de esta sensación nazca el adagio que reza que todos los caminos llevan a Roma.

Vida ELU

mARTEs – Desayuno

Por: ELU Admin

¿Qué tal estáis? En la publicación de hoy, al menos dos pares de ojos (que podamos apreciar en la escena) nos reciben como si acabáramos de irrumpir en la estancia. Estos ojos tan atentos pertenecen a los hijos de la pintora, Zinaida Serebriakova. Esta artista rusa (que nació en la actual Ucrania) de principios del siglo XX tuvo la maldición de no encontrarse nunca en el lugar correcto: durante sus primeros años, sus influencias postimpresionistas eran recibidas como demasiado poco convencionales por el público ruso; sin embargo, tras la revolución de 1917, el arte soviético, que seguía las vanguardias abstractas del constructivismo, la descartó como demasiado conservadora.

Mónica Solís es estudiante de cuarto curso de Periodismo en la Universidad Autónoma de Barcelona y nos comparte esta obra, en gran medida, por la sensación de sosiego que supone en la convulsa vida de su autora:

«La verdad es que llevaba mucho tiempo queriendo colaborar con vuestra cuenta, pero no sabía qué obra elegir. Os voy a ser sincera: al final no decidí yo, sino que la casualidad lo hizo por mí. Me encontré con un hilo de Twitter sobre esta artista tan desconocida y supe que era la indicada.

Aunque, cuando vi esta obra, lo primero que se le ocurrió a mi cabecita caprichosa es que parecía de todo menos un desayuno: ¡¿a quién le apetece una sopa por la mañana?! No podía sentirme menos identificada con estos tres pequeños, separada de ellos por más de cien años y por una cultura lejana y ajena.

Pero entonces vi el plato con las palmeras de chocolate: mi dulce favorito. Y, en esa milésima de segundo, volvieron a mí, como en un comprimido intenso, todos los recuerdos de cientos de desayunos de mi infancia. Todas las sonrisas que me producía ese manjar chocolateado y, sobre todo, el estar rodeada de mis hermanos. Ahora vivo con dos compañeras de piso a las que quiero mucho… pero nuestros horarios nos impiden desayunar juntas, algo que me encantaría hacer.

El marido de Zinaida moriría cuatro años más tarde de la fecha de la que data la obra, y la vida de la artista se dificultaría mucho. Pienso que ella, también, querría volver a ese preciso y precioso instante en el que todo era tan simple como compartir una palmerita con sus hijos. Y en eso, de alguna forma, más allá de los siglos y los idiomas, estamos juntas».

ELUMNI

Elumni – ¿A qué se dedican?

Por: ELU Admin

¿Alguna vez te has preguntado a qué se dedican los #ELUMNIUFV? Resulta muy interesante saber en qué profesiones han desarrollados todos sus talentos y virtudes.

Vida ELU

Una gota de agua más – Alonso Císcar

Por: ELU Admin

¡Buenas tod@s! Soy Alonso Císcar, estudiante de 3º de la ELU, y quiero aprovechar esta edición de Una Gota de Agua Más para contar mi experiencia de voluntariado, en el European Youth Parliament. Esta es una historia de como hasta en los lugares más inconvencionales, podemos encontrar un foco de crecimiento.

Muchos podemos coincidir que nos encontramos en un proceso de aprendizaje constante, y en el camino, buscamos oportunidades para crecer, para contribuir y compartir una parte de nosotros con el mundo. Poco a poco, vamos dando forma a nuestra huella, y lo maravilloso es que tenemos mucho control en el impacto que queremos que tenga.

Si bien mi vocación siempre se ha encontrado en la ciencia, tuve la gran suerte de encontrarme en mi camino con el European Youth Parliament (EYP), una organización presente en 40 países del continente europeo que busca empoderar y dar voz a la juventud, creando espacios seguros para debatir y compartir nuestras opiniones. Tras participar en uno de sus eventos en 2018, descubrí la importancia de alzar nuestra voz y ser escuchados y sobre todo encontré un lugar seguro para crecer y salir de mi zona de comfort.

Pero… ¿Qué se hace exactamente? Jóvenes de todo el país y a veces de toda Europa, se juntan para debatir sobre temas de calibre global, como la participación democrática juvenil, los derechos laborales o la crisis de los refugiados, cada grupo de trabajo tiene asignado un tema, y pasando por una fase de Teambuilding y otra de trabajo en grupo, se elabora una resolución que se debate en Asamblea General. Lo que me fascinó, fue el hecho de que con 16 años, pudiera expresar mis ideas y proponer soluciones que luego se presentan a instituciones.

El factor cautivador del EYP es su carácter internacional, la posibilidad de participar en todo tipo de eventos por toda Europa y de ser voluntario con diferentes roles (y gastos cubiertos), como facilitando los debates, organizando los eventos o formando parte del equipo mediático.

Encontré en este proyecto, una oportunidad para empoderar y fomentar el crecimiento de los jóvenes, sacándolos de su zona de comfort y ofreciéndoles un lugar para alzar su voz y reconocer la importancia de una juventud crítica, participativa y comprometida. Creyendo en los valores y siendo consciente de lo que me ha aportado, decidí implicarme activamente, hoy puedo decir que soy el Presidente del comité español del EYP.

Este último año, hemos podido acercar la toma de decisiones a más de 2000 jóvenes de toda España, con la participación de alrededor de 300 voluntarios de todo el continente, además gracias a ello, uno ha de enfrentarse a liderar equipos a partir de una visión, gestionar crisis e innovar en método educativos. El ambiente de pasión que se respira en cada evento, la experiencia de viajar y sobre todo, de poder equivocarme y aprender en un entorno seguro, me lleva a seguir luchando por este proyecto.

Y un aprendizaje de todo esto es que el talento está ahí, y que con las herramientas correctas se puede pulir y dar brillo, y son estas iniciativas las que desvelan todo el potencial que tenemos los jóvenes de hoy en día. Ya sea en esta iniciativa o en cualquier proyecto en el que uno se embarque, potenciar el talento y usarlo en servicio de otros debe ser nuestra meta.

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Elus por el mundo – Carmen Godoy

Por: ELU Admin

Hola, otra vez. Soy Carmen Godoy, de cuarto de la ELU y quinto de Derecho y Ciencias Políticas, y aunque me presente más o menos igual que la última vez que me pasé por ELUS por el Mundo, no puedo decir que sea la misma persona que entonces.

A unos 6255 km de distancia, os saludo desde Washington and Jefferson College, el que es mi nuevo hogar desde el pasado agosto. Ojalá tuviera la habilidad de haceros entender con solo palabras lo feliz que me siento aquí. No se parece a nada que haya vivido antes, y, sin embargo, está siendo una experiencia que me está ayudando a recordar, pararme un segundo en mitad del perfecto caos que es mi vida aquí y sentirme orgullosa del camino recorrido.

Este es mi último año de universidad, una experiencia que he vivido a vuestro lado y que ha exprimido lo peor y mejor en mí para hacerme la Carmen del hoy.

Si me hubierais preguntado hace cinco años donde me vería a día de hoy, habría dicho que aquí, porque los que me conocen saben que soy de estas personas con la vida planificada desde que tuvieron uso de razón (y acceso a calendarios de google). Sin embargo, lo que nunca me habría imaginado es lo dura, intensa y bonita que iba ser la travesía y lo plena que me siento en esta pequeña universidad al oeste de Pennsylvania.


Todos los estudiantes de W&J vivimos en diferentes residencias en un acogedor campus, a media hora de Pittsburgh, con edificios históricos y un encuadre realmente de película (de hecho ha sido protagonista en la serie de Netflix; “la Directora” por si queréis echarle un vistazo). Es un campus pequeño al tratarse de una universidad privada, pero sus más de 50 clubs y departamento atlético ofrecen la oportunidad perfecta para que cualquier persona encuentre el complemento ideal a sus estudios. Una de las cosas que más me ha llamado la atención en este país es la habilidad de los estudiantes de compaginar una carga de trabajo académico diaria mucho más exigente que a la que estamos acostumbrados en España, una vida paralela como atleta semiprofesional y, aun así, encontrar tiempo y energía para desarrollar alguno de sus hobbies en los diferentes club, formar parte de una sororidad o fraternidad y tener una vida social activa. En esta universidad a veces da la sensación de que el día tiene más de 24 horas y, sin embargo, todo el mundo tiene tiempo para saludarte, interesarse por ti, tu cultura y hacerte sentir como en casa. Aquí me he rodeado de personas que no están dispuestas a pasar por la universidad de puntillas, que buscan dejar una huella en su comunidad y que definitivamente deberían considerar dormir un par de horas más al día.

Es mi segundo año académico en este país, pero la diferencia entre las aulas de un instituto y las de una universidad privada es abismal. Mis amigos aquí, la mayoría con becas deportivas, son auténticos privilegiados de un sistema que no impulsa a los jóvenes estadounidenses a recibir una educación superior. La mayoría es consciente de estos privilegios y trabajan duro para mantenerlos, lo cual no es fácil y los somete a una presión que, como beneficiaria de un sistema de educación universitaria público, me sorprende. De hecho, me impactó tanto que he decidido probar ese tipo de vida en primera persona. Durante estos meses me he visto crecer, dar más de lo que pensaba que podría dar, física y mentalmente. Mis días empiezan a las 6’30 de la mañana en el que las risas con mis compañeras de Lacrosse en el gimnasio hacen que me olvide momentáneamente de las agujetas de la noche anterior. Siguen con un desayuno de equipo y clases (de asistencia obligatoria) de entre 5 y 15 alumnos que me exponen a un debate multicultural sobre temas de los que jamás me imaginaría hablando en un aula, con profesores interesados en lo que tengo que decir y en las que estoy desarrollando habilidades que ni era consciente que necesitaba. Luego llega el momento de sacar mi yo creativo en el coro o de mis sesiones de estudio y charlas con Niouma (Francia) en una de las mesas a la sombra de los árboles que, camaleónicos, van cambiando de tonalidades para conjuntarse con la estación entrante. A las 6 de la tarde los lunes, miércoles y viernes me convierto en cheerleader, y los martes, jueves y sábados cambio los pompones por la equipación de Lacrosse y doy lo mejor de mi en cada entrenamiento. A las 10 de la noche llego a CASA, donde siempre hago una parada obligatoria en el tercer piso para ver a Noa (Países Bajos), Juliette (Francia), Harriet (Ghana), Emiru (Japón), Franka (Alemania) y Julia (España), mi pequeña familia internacional, ponernos al día y planear nuestros findes porque si, a pesar de mi no demasiado flexible horario, siempre hay tiempo para disfrutar de viajes y excursiones juntas.

Por último, llego a mi cuarto agotada, pero feliz, en el que Lou (Francia), mi roommate, siempre me espera con el abrazo que necesito. Jueves de pub, viernes de Feel Good Friday, sábados de football, animadoras y fraternidades o de partido de béisbol y explorar Pittsburgh con Jackson, domingos de tour por las Iglesias de la zona con la asociación cristiana y prácticas en el Partido Democrático, y celebrar cada festividad (literalmente todas las que os podáis imaginar) a lo grande.

En esta universidad hay algo para todos y yo he decidido que decir SI iba a ser mi personalidad durante mis meses aquí. No es fácil jugar a estar en todos lados al mismo tiempo, pero en W&J he recordado que no se VIVE con mayúsculas desde la cama viendo Netflix, sino dibujandote cada mañana una sonrisa y saliendo de casa dispuesto a ser tu mejor versión.

En 2017, cuando me fui de este país tras mi año en un instituto en Oregón, me prometí que me llevaría conmigo a España las ganas de SER y ESTAR PRESENTE, de ponerme siempre al límite y no ponerme límites, de vivir en COMUNIDAD y de aprovechar cada oportunidad que la vida me pusiera en el camino. En una semana vuelo a Oregón a visitar el que hace tiempo fue mi hogar. Probablemente todo siga casi igual, pero estoy segura de que, 6 años después, veré todo distinto. Y eso es lo que, después de esta experiencia en W&J, me llevaré en la maleta y el corazón de vuelta a casa este diciembre: la inspiración, las ganas, el espíritu y el recuerdo de de dónde vengo con la ilusión y el corazón puesto en aquello que vendrá.

Vida ELU

Elus por el Mundo – Clara Sánchez, Blanca Lirio y Jorge Úbeda

Por: ELU Admin

¡Hola, elus!

Somos Blanca Lirio, Clara Sánchez y Jorge Úbeda: una veterana y dos alumnos de 4º de ELU, respectivamente, que estamos cursando un cuatrimestre universitario en Budapest, Hungría, y queríamos contaros un poco lo que está siendo nuestra experiencia aquí.

Cuando llegamos, a finales de agosto, la ciudad aún acogía muchos turistas que aprovechaban los últimos días de verano para visitar la ciudad. Y nosotros, recién llegados, nos sentíamos un poco como ellos; “de paso”: ninguno asimilábamos mucho que esta se iba a convertir en nuestra casa durante los siguientes cinco meses.

Poco a poco, nos hemos ido instalando, y hemos descubierto una ciudad que tiene un sinfín de cosas para hacer y visitar. Y, es que, dividida por el río Danubio en dos partes, Buda y Pest; Budapest es una de las ciudades con más ambiente nocturno, y planes día a día que hemos conocido: tiene desde islas convertidas en parques, hasta castillos de lo que fue el gran Imperio Austro-Húngaro; pasando por el parlamento más grande de toda Europa, y los “ruins-bars” más icónicos de la zona.

Sin embargo, es una ciudad que no necesita de grandes planes para disfrutarla; pues, por ejemplo, pasear por la ciudad es una experiencia genial, que, aprovechando el buen tiempo que está haciendo ahora; (el invierno en Budapest puede alcanzar los -10º C) a todos nos encanta hacer.

En lo que respecta a la universidad, estamos teniendo experiencias algo distintas. Cuando quedamos para hablar de cómo vivimos los retos académicos, a dos de nosotros nos pareció que había que estudiar más de lo esperado, mientras que hubo un “voto particular” en el que se opinó que la vida académica para un Erasmus en Budapest es más bien relajada. Suponemos que depende mucho de la universidad a la que vayas.

Sobre las amistades internacionales, nos parece muy curiosa la forma en la que los españoles nos relacionamos de Erasmus. Tras estar aquí un mes y medio, nos hemos dado cuenta de que los estudiantes españoles somos los únicos que, por regla general, no hacen piña con los alumnos del resto de países. Así, está el grupo de italianos, franceses, alemanes, etc. y, por otro lado, el grupo de españoles. Lo hemos estado hablando con amigos que están o han estado de Erasmus en otros países, y pasa lo mismo en todos los destinos. Salvo honrosas excepciones, somos mucho más gregarios de lo que en un primer momento se pueda pensar. Culturalmente somos gente simpática y abierta, pero en el Erasmus nos acomodamos. No nos complicamos mucho la vida.

Después de charlar un rato, caímos en la cuenta de que podía ser por tener que hablar en inglés. Ya no es que ser sociable en un idioma que no es el tuyo requiera un esfuerzo extra, que también, sino que, además, nos da corte hablar en inglés delante de nuestros propios compañeros españoles. Es muy difícil mezclar grupos y que nazcan verdaderas amistades porque nos ponemos a hablar entre nosotros en castellano a la menor oportunidad. Sería buenísimo que nos quitáramos ese complejo de encima porque nos estamos perdiendo a mucha gente estupenda.

Por otro lado, en un primer contacto con los autóctonos te puede sorprender la diferencia de comportamiento que tienen dependiendo del grupo generacional en el que se encuentren. Si tienes cualquier duda o necesitas ayuda en la calle, la gente joven es muy abierta y está dispuesta a ayudarte en lo que necesites; los de mediana edad lo harán también, pero si después de intentarlo no consiguen entenderte, seguirán su camino sin dedicar más atención. En cambio, los mayores tendrán una actitud distante y fría desde el principio, sin posibilidad de entablar contacto con ellos. Es importante entender que esto es reflejo de los tiempos que han tenido que vivir, puesto que la etapa comunista en este país no acabó hace mucho y marcó fuertemente a la sociedad en un clima de desconfianza y discreción extrema. También nos ha sorprendido la cantidad de “homeless” que puedes encontrar en las calles, tanto si es una avenida principal como una más secundaria. No obstante, la ciudad es muy segura, tanto de día como de noche hay mucha gente y el ambiente de la ciudad te hace sentir rápido como en casa.

Una de las mayores joyas que tiene Budapest es su transporte público. Tranvía, metro, bus, trolebús, conectan prácticamente todos los puntos de la ciudad permitiéndote ir, de una manera muy intuitiva y rápida, a cualquier parte. Aunque si tienes la oportunidad y las ganas, te recomendamos alquilar una bici y recorrer las calles de Budapest con ella. Desde el Puente de la Libertad, cualquier mirador o incluso a orillas del Danubio puedes disfrutar de un atardecer espectacular y deslumbrarte con la iluminación de la ciudad de noche. Tampoco te puedes ir sin probar el famoso Goulash, una sopa densa con trozos de ternera, verduras y paprika (también muy popular aquí) o el Langos, pan frito caliente al que le puedes añadir diferentes ingredientes como queso, jamón, nata, etc. y que está delicioso.

Nosotros sólo llevamos un mes y medio aquí y ya estamos enamorados de la ciudad. Sabemos que todavía tenemos muchas cosas por descubrir y vivir durante los próximos meses, y esperamos seguir creciendo personalmente como lo estamos haciendo con esta gran experiencia.

¡Un abrazo a todos y nos vemos pronto!

Cultura

mARTEs – The Passion of Creation

Por: ELU Admin

Subimos esta publicación a nuestra cuenta de Instagram un miércoles, no un martes. ¿Nos hemos equivocado? Podríais pensar que sí, no os culparíamos… El caso es que la obra de hoy tiene mucho que decir sobre el error y la frustración.

Leonid Pasternak fue un pintor ruso que, como muchos otros jóvenes artistas europeos, experimentó una transición estilística desde la Academia, con sus formas bien delimitadas, a las manchas de colores del impresionismo. Su camino creativo, seguramente plagado de muchos dolores de cabeza, ha encontrado ecos en las reflexiones de nuestra compañera Marta Morcillo, con la que sin duda os sentiréis identificados:

«Puedo verme tan reflejada en ese cuadro. Es de noche, no te ha dado tiempo a hacer todas las cosas que querías hacer, le das un beso a tus padres de buenas noches tras una brevísima cena y te sientas en tu escritorio. Ese momento de decir: ¿en qué momento decidí yo todo esto? Cuando todo te sale mal o sientes que no puedes y te replanteas toda tu existencia y tus decisiones hasta el momento. Pero este cuadro no se llama la desesperanza o la frustración. Se llama la pasión de la creación. Porque muchas veces te preguntas qué estás haciendo, y aunque no tengas respuesta, sigues haciéndolo porque intuyes que hay algo bueno en ello. Algo más allá te dice que ese es el lugar donde tienes que estar. Y parece una contradicción, pero a mí me parece apasionante cómo podemos seguir diciendo que sí cuando todo lo de alrededor parece decirnos que no. Los pintores más famosos del mundo tiraron cuadros suyos porque no les parecían lo suficientemente buenos. Ellos no estaban seguros de que su obra fuese a ser “la obra”. Y estoy convencida de que más de una vez se quedaban sin pintura a mitad o tenían que entregar un cuadro al día siguiente y les estaba quedando mal. Pero existe esa pasión por la creación que todos llevamos dentro. Somos seres creativos y necesitamos transformar nuestro entorno para el bien de los demás. Por eso, aunque estés superado, y aun así al día siguiente sigues diciendo que sí (aunque sea tímidamente), enhorabuena, sientes pasión por la creación».

Vida ELU

Proyecto Vuelta al Mundo

Por: ELU Admin

María Parra, 2º ELU

¡Hola a todos! Soy María Parra, de segundo de la ELU, y vengo a compartiros una experiencia que hemos tenido la suerte de vivir este verano tres alumnos de segundo: Marisa Rico, Ramón Rodríguez y yo. En marzo nos enteramos de que, con el fin de conmemorar el quinto centenario de la Expedición Magallanes-Elcano, se había puesto en marcha un programa de aventura, solidaridad, sostenibilidad y cultura llamado Proyecto Vuelta al Mundo.

El programa consistía en un viaje de tres semanas con una mochila en la espalda, una esterilla y un saco de dormir como únicas pertenencias, recorriendo España y Portugal. Iba dirigido a estudiantes de entre 18 y 19 años de países iberoamericanos. Entre los organizadores se encontraba Jesús Luna Torres, excoordinador de la conocida Ruta Quetzal (dirigida por Miguel de la Quadra-Salcedo), y durante el viaje predominó en todo momento el espíritu de esta.

El proceso de selección consistía en la redacción de un proyecto que tratara de impulsar alguno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en nuestro entorno cercano, y en la realización de un vídeo respondiendo una serie de preguntas sobre la Primera Vuelta al Mundo. Si tras haberlo completado resultabas seleccionado, se te brindaba la oportunidad de participar en el viaje, con todos los gastos sufragados gracias a patrocinadores como Renfe, la Universidad Autónoma de Madrid o Panama Jack, entre otros.

La expedición recorrió múltiplos destinos de España, entre ellos Madrid, Valladolid, Navarra, País Vasco, tres tramos del Camino de Santiago, Oporto, Cáceres, Andalucía y Ceuta. En cada lugar asistíamos a conferencias muy interesantes sobre cómo podíamos ser más sostenibles y cómo se podía contribuir actualmente a la sociedad. Descubrimos otras formas de vida alternativas respetuosas con el medio ambiente en un lugar llamado Cachilandia, hablamos cara a cara con el actual presidente del Senado, escalamos la cima del Mulhacén, visitamos la Alhambra, bailamos sevillanas en Córdoba, realizamos una convivencia con menores no acompañados y visitamos una mezquita y un templo hindú en Ceuta.

Fueron tres semanas de vivir con lo mínimo, de dormir en el suelo de polideportivos, teatros e incluso de un monasterio. De desconexión total, pues dejábamos depositados los móviles para aprovechar al máximo la experiencia. De poner en cuestión todo lo que habíamos dado por sentado hasta entonces, de abrir nuestra mente y nuestros corazones a mil maneras diferentes de ver la vida. Si algo en especial nos marcó del viaje fue la convivencia con personas de nuestra edad de países latinoamericanos. Emprendimos el viaje con jóvenes de Bolivia, Colombia, El Salvador, Argentina, Chile, Cuba, México, Costa Rica, Paraguay y Ecuador. Para la mayoría de ellos era su primera vez visitando España, muchos no habían visto nunca el mar, algunos no habían tenido siquiera oportunidad de aprender a nadar. Tenían muchísimas historias que relatar sobre sus tradiciones y sus países, uno de los participantes hasta se había criado en una tribu indígena. Ver España por primera vez a través de sus ojos llenos de ilusión fue un auténtico regalo.

Ramón Rodríguez, 2ºELU:

Uno podría pensar que el verano, o al menos momentos de él, no tienen nada que ver con el resto de la vida que uno lleva. ¿Puede estar el verano (¡entero!) relacionado con la vida del día a día, con la vida en la universidad y con la familia? ¿Es acaso deseable? Sobre la segunda pregunta estoy convencido de que sí, en relación a la primera todavía no lo sé… Lo que sí sé es que este viaje y el tomármelo en serio me ha despertado multitud de inquietudes y preguntas, pero lo que es aún mejor, me ha dado unos buenos amigos con los que lanzarme a buscar respuestas. Las respuestas a las mismas preguntas que en el fondo se me despiertan en la universidad y que tantas veces el trajín del día a día acaba acallando.

Marisa Rico, 2º ELU:

Excepcional, L. Giusanni da palabras a aquello que yo no puedo verbalizar: “Algo excepcional es cuando corresponde adecuadamente a las expectativas originales del corazón (…) Lo excepcional es, paradójicamente, la aparición de lo que natural para nosotros, que suceda lo que deseamos” esto es el viaje que fue y sigue siendo. El viaje fue un SÍ constante, fue responder con un Sí por delante, dar un SÍ a conjugar el verbo desaprender, a cuestionar, a reordenar, a cambiar, a agradecer y sobre todo a conocer. Fue un SÍ a reeducar la mirada a través de aquellos que te miraban desde su cultura y su realidad, a abrazar el instante, a vivir profundo. Fue un SÍ encontrar descanso en el cansancio, a sorprenderse con la superación constante haciendo aquello que nunca te habías planteado hacer y sobre todo fue una revalorización de lo cotidiano, llevarse lo mínimo para exprimirlo al máximo, a hacer de aquello pequeño una gran celebración.

Ser los primeros en acontecer y ser parte del acontecimiento y a no poder sino compartirlo. Fuimos a dar la vuelta al mundo y nos encontramos dando a nuestro mundo la vuelta, con la certeza de saber que siempre hay alguien que te espera desde la cubierta de la Nao Victoria hasta la cima del Mulhacén.

ELUMNI

¿Dónde están los Elumnis?

Por: ELU Admin

¿Sabías que hay Elumnis en todos los continentes de la tierra? Desde los rascacielos de Nueva York hasta una aldea de Benín, sin dejar pasar las principales capitales europeas.  ¿Quizás alguno vive donde estás estudiando ahora mismo? Descubre en estos mapas de #Elumniporelmundo dónde puedes encontrar a los Antiguos Alumnos de la Escuela de Liderazgo de Universitario.

Vida ELU

Elus por el Mundo – Inma Arrebola

Por: ELU Admin

¡Hola a mis queridísimos elus!

Soy Inmaculada, de 4º curso, y estudio Medicina en Córdoba. Este año he tenido la inmensa suerte de haber pasado el mes de agosto haciendo prácticas hospitalarias en Polonia con IFMSA, la Federación Internacional de Asociaciones de Estudiantes de Medicina. Allí estuve en Lublin, una ciudad de tamaño medio situada al sureste y cercana a Ucrania. 

Cuando a finales de junio me adjudicaron la ciudad me sorprendió mucho, pues ni siquiera estaba entre mis prioridades, pero al final donde realmente puedes impregnarte de la cultura y vivirla más en profundidad es en una ciudad no tan grande ni tan cosmopolita como una capital. Así que me puse en marcha repleta de ilusión y el 2 de agosto llegué a Lublin. Era la primera vez que estaba fuera de mi casa tanto tiempo y sin ser un viaje organizado como tal, así que me invadía la incertidumbre, tanto por cómo sería vivir la cultura polaca como por ver cómo me desenvolvería.

Una vez allí, mi contact person, Julia, me enseñó la residencia de estudiantes donde me alojaría, y me presentó al resto de estudiantes que venían de otras partes del mundo también con IFMSA. Estábamos 14 estudiantes de diferentes nacionalidades: tenía compañeros de Indonesia, Pakistán, Marruecos, Croacia, Rumanía, Portugal, Italia, Egipto, Turquía, Albania y la India. Yo era la única española, y compartía habitación con Goesfen, de Egipto, y Aleksandra y Alicja, otras dos chicas polacas que estaban de apoyo parte de la asociación. Desde el primer día la convivencia fue muy curiosa, y en ocasiones todo un reto, pero ha sido una de las mejores cosas que me han pasado en esta experiencia. Cada día conversábamos acerca de nuestras culturas, tradiciones y religiones, y nos maravillábamos al discutir las similitudes inesperadamente encontradas entre tantas diferencias. Ha sido precioso experimentar el entendimiento, el apoyo, el respeto y la amistad que hemos cultivado a pesar de tener orígenes y circunstancias vitales diferentes. Vivir el significado de la palabra tolerancia ha hecho que adquiera sentido nuevo en mi vida y que me sienta increíblemente afortunada por ello.

En cuanto a mis prácticas, yo roté en el Hospital Clínico nº4, donde pasé dos semanas en Cirugía Torácica y otras dos en Neumología. Mis tutores fueron muy amables, y en todo momento me explicaban y traducían todo, además de dejarme hacer exploraciones a los pacientes. Tuve la oportunidad de rotar por Oncología, consultas externas de asma y pruebas diagnósticas, por lo que he podido adquirir competencias de numerosos ámbitos relacionados con la salud del pulmón, y ha sido muy enriquecedor. A veces sentía cierta impotencia por no poder comunicarme con los pacientes, pero he aprendido que una sonrisa con un dzi?kuj? bardzo también pueden ser sanadores.

Por otra parte, tengo que hablaros del choque cultural que me he llevado con el sistema sanitario. No creí que la sanidad fuera a variar mucho de la española, pero en cuanto llegué comprobé que tienen muchos menos medios que aquí, las infraestructuras son más antiguas, hay poco personal disponible y la atención al paciente ingresado es más escasa. Los estudiantes de ciencias de la salud solemos ser más conscientes de las carencias de nuestro sistema, pero en Polonia realmente he podido constatar lo afortunada que soy de poder estudiar en el sistema sanitario español, la gran cantidad de medios que tenemos y lo bien tratados y atendidos que están nuestros pacientes.

Tras salir de las prácticas y almorzar teníamos el resto del día libre, y los polacos de la asociación siempre nos hacían actividades para sumergirnos en la cultura, como excursiones, visitas gastronómicas, talleres de educación médica, clases de idioma… Se portaron fenomenal con nosotros, fueron muy acogedores y atentos, y han sido la pieza clave para que haya disfrutado tanto de la vida polaca. Una de las cosas que más he disfrutado ha sido la comida, a pesar de los horarios tan extraños por los que se rigen. En la región de Lubelskie no se suele comer pescado por su lejanía al mar y a los lagos (al contrario que otras partes de Polonia), entonces comían cerdo y pollo prácticamente todas las comidas. Lo suelen acompañar con ensalada de apio, pepino o remolacha (es la verdura que más comen), además de añadir gran cantidad de salsas muy cremosas y de sabor intenso. Otros platos muy típicos eran las sopas de, por ejemplo, remolacha o fermentos de pan, así como tortitas de patata, las tortitas dulces o nalesniki y los famosos pierogi.

Un aspecto que me resultó curioso y bastante coherente es que allí los cristianos no comen carne ningún viernes del año, así que en todas las cafeterías ponen menú vegetariano. En el aspecto religioso me he sentido muy acompañada y acogida, y he experimentado la Fe de una forma distinta y muy bonita.

Y sobre el polaco… ¡qué os puedo decir! Uno de los idiomas más complicados del mundo, con numerosos sonidos que no tenemos en castellano, 8 formas de pronunciar la S y letras que no tenemos en nuestro abecedario. Como curiosidad, os contaré que cuando llegué allí, pronunciaba la ciudad ?ód? como la leeríamos nosotros, y resultaba que en polaco se dice “wuch”. Yo hice lo que pude y aprendí las palabras, aunque por respeto casi siempre pedía en polaco en restaurantes y bares gracias a las frases que me chivaban nuestros amigos locales.

Una de las cosas más impactantes ha sido visitar museos de la II Guerra Mundial y saber que eso que nos contaban había ocurrido sobre el suelo que pisábamos. Me resultó bastante duro salir a pasear y caminar sobre las entradas de los guetos, y de hecho uno de los más grandes se encontraba en Lublin, junto con Majdanek, el primer campo de concentración en ser liberado por los rusos. Tuvimos la gran suerte de que uno de los chicos polacos que nos acompañaba fuera judío y siempre estuviera abierto a explicarnos sobre su religión; ¡incluso nos llevó a visitar su sinagoga! Para que os hagáis una idea de la situación, en Lublin antes de la guerra el 39% de la población era judía, y ahora solo quedan 40 judíos. También nos explicaron que debido a todo lo que habían tenido que soportar, los polacos y especialmente los judíos polacos se identificaban con el pueblo ucraniano y estaban acogiéndolos en sus casas y sus templos. Igualmente, era sorprendente que en cada lugar del país encontrabas carteles ofreciendo ayuda, y había un constante flujo de gente que llegaba a estaciones y puestos de ayuda, además de todas las familias ya asentadas. Todo el mundo se desvivía por las personas que huían de la guerra, y me ha conmocionado aprender la historia de un continente y ver tan de cerca cómo se está repitiendo.

Para mí todo el mes en Polonia ha sido un descubrimiento constante y un choque con la realidad. Ha sido, en todos los sentidos, una experiencia real. Digo esta palabra porque mientras estaba allí vi este post de RC que describía perfectamente el modo en que estaba viviendo mi experiencia, aprovechando lo que se me presentaba sin un ápice de idealización (algo ocurre frecuentemente cuando se habla de este tipo de experiencias). He exprimido al máximo una realidad nueva y emocionante, pero que en ocasiones se hacía complicada, en la que encontraba dificultades y aspectos que quizá no me gustaban tanto. Y he sido feliz viviendo eso, disfrutando la experiencia no a pesar de lo menos bueno, sino con ello. Este ha sido quizá el mayor de los numerosos aprendizajes que he podido reflexionar y que realmente me ha dado una paz indescriptible y ha hecho que mi mes allí sea maravilloso.

Muchas gracias a todos por haber leído hasta aquí y por haberme permitido compartir con vosotros esta parte tan especial de mi verano. ¡Nos vemos muy pronto! 

Vida ELU

mARTEs

Por: ELU Admin

¿Qué es mARTEs?

El año pasado, un grupo de elus nos embarcamos en este proyecto, que pretende ser un espacio de divulgación del arte donde favorecer el flujo natural de ideas entre personas que contemplan una misma obra.

En el núcleo de la propuesta se encuentra la publicación de una obra en Instagram (@martes_de_arte) todos los martes, que después se recoge en nuestro espacio del Módulo de Acompañamiento y, cada dos semanas, en esta Newsletter de la ELU.

Además, realizaremos otras actividades que tuvieron muy buena acogida el curso pasado, como visitas a museos. Una novedad es que este año incluiremos en mARTEs visitas al teatro, organizadas por el elu de tercero Ignacio Cascón.

¿Qué debo hacer para participar?

1. Disfruta del arte y escoge una obra (de artes plásticas: pintura, dibujo, escultura, arquitectura o fotografía) que te guste particularmente. Si te interesa contribuir pero aún no has escrito nada, puedes rellenar este formulario para estar en contacto: https://forms.office.com/r/tUZzPXDVUs.

2. Escribe un breve texto en el que nos cuentes por qué la has elegido, qué te transmite, la forma personal en la que la interpretas…

3. Si además te interesa, busca información que te permita elaborar un apunte histórico de la obra: una pequeñísima nota biográfica del autor, el movimiento artístico al que pertenece, el museo en el que se encuentra… Si esto te resulta más pesado, estaremos encantados de hacerlo por ti.

4. Finalmente, envíanos la obra y el texto, junto a tu nombre, apellidos y ocupación, a Instagram (@martes_de_arte / @davidroma12) o por correo (deartemartes@gmail.com).

¿Quién puede participar?

mARTEs está totalmente abierto: no solo los alumnos de la ELU pueden participar, sino que, si algún amigo o familiar tuyo está interesado, también recibiremos con gusto sus contribuciones a través de nuestro correo (deartemartes@gmail.com) y la cuenta de Instagram. Este criterio se suele aplicar también a las visitas a museos o teatros.

Verás que al final del cuestionario anterior te preguntamos si quieres ser parte del equipo. El año que viene nos renovaremos, ya que la mayoría de organizadores de mARTEs estamos en cuarto de la ELU. Es una oportunidad de convertir el proyecto en una tradición con continuidad en la Escuela, aprendiendo mucho sobre arte y gestión de actividades y, sobre todo, disfrutando juntos. Estaremos encantados de enseñarte cómo funcionamos… ¡solo tienes que hablar con nosotros! ¡Te necesitamos!

¡Feliz Jornada de Inauguración de la ELU!

Vida ELU

Una gota de agua más – Sara Jurado

Por: ELU Admin

¡Hola a todos!

Antes de nada, me presento: mi nombre es Sara Jurado y actualmente curso mi tercer año en el doble grado de ADE y Comunicación. Soy cordobesa y estudio en la Universidad Loyola Andalucía, pero ahora mismo no me encontraréis allí porque estoy disfrutando de un Erasmus en Noruega, aunque esa historia la dejaremos para más adelante. Estoy aquí para compartiros una de las experiencias que más me han marcado en mi vida:

Todo comenzó el 24 de febrero de 2022 cuando Rusia invadió Ucrania. El mundo se sobrecogió y aunque fuimos testigos de lo cruel que puede llegar a ser el ser humano, también lo fuimos de toda la bondad que puede llegar a albergar. Cientos de miles de personas comenzaron a movilizarse y se fueron a ayudar a la frontera, a acoger refugiados en sus casas, mandar ayudar humanitaria…

A una amiga y a mí nos sorprendió la situación hasta tal punto que también nos sentimos llamadas a colaborar en la frontera de Polonia. Planeamos todo para poder ir, pero por factores externos no lo conseguimos.

Terminó el curso y me fui a Cataluña a hacer un retiro espiritual con la universidad para recorrer los lugares donde había estado San Ignacio de Loyola y así seguir aprendiendo de él. Durante el retiro, tuvimos la oportunidad de escuchar varios testimonios de personas que habían decidido entregar su vida y su trabajo poniéndose al servicio de los demás.

Uno de los testimonios fue el de Sor Lucía Caram. Muchos la conoceréis como la monja del hormiguero o como la monja de Operación Triunfo, pero yo le seguía la pista desde hace varios meses porque se estaba volviendo conocida por viajar a Ucrania llevando ambulancias.

Su testimonio de vida fue muy interesante y en la parte final mientras nos relataba todo lo relacionado con Ucrania nos preguntó si alguien quería acompañarla la semana que viene en su próximo viaje.

Así fue como una semana después estaba de nuevo en Cataluña rodeada de 20 ambulancias, 2 pick-up y 45 personas rumbo a Ucrania gracias a la colaboración de la Fundación Santa Clara, la Fundación La Caixa y el dinero donado de miles de españoles.

El voluntariado era relativamente sencillo: 5 días conduciendo hasta Ucrania pasando por Francia, Alemania y Polonia. Sin embargo, el viaje tuvo varios retos que fuimos superando a medida que pasaban los días: las ambulancias tenían más de 400.000 km y muchas se estropeaban por el camino; éramos un grupo demasiado grande y a menudo nos dispersábamos; algunos tuvieron problemas con el GPS y, en mi caso, contaba con el problema de la inexperiencia de conducir en carretera teniendo solo 1 año de experiencia con el carnet.

Por suerte, todo salió bien y pudimos dejar las ambulancias en la base militar de Leópolis sin mayor complicación. Las tropas ucranianas nos protegieron durante todo el viaje y antes de que se pusiese el sol ya estábamos de vuelta en Polonia.

Ucrania es un país en guerra y eso se notaba: había muchísimos militares en las calles de la ciudad, todos los accesos estaban bloqueados por barricadas y muchos edificios estaban destrozados. Sin embargo, me sorprendió que los ciudadanos intentaban llevar una vida relativamente normal: las familias disfrutaban en el parque, la gente iba a trabajar con normalidad, todos los comercios estaban abiertos, etc. Tanto fue mi asombro que le pregunté al comandante de la guardia fronteriza y me estuvo explicando que la situación estaba más calmada porque las tropas rusas se estaban preparando para atacar durante el otoño-invierno que era cuando iban a tener más ventaja e iban a ser superiores a las tropas ucranianas.

La verdad es que salí de esta experiencia de voluntariado con el corazón encogido, con mucha impotencia, pero con el corazón lleno gracias a la hospitalidad de los ucranianos y por los consejos de vida que me dieron todos los que me acompañaron durante el voluntariado. Solo puedo dar gracias por haber vivido este voluntariado y por toda la suerte que tenemos y que a veces no valoramos.

Vida ELU

mARTEs – Favoritos (II): La balsa de la Medusa

Por: ELU Admin

¡Último mARTEs de mayo! Os traemos otra entrega más de nuestra nueva sección, Favoritos. Esta vez os compartimos el trasfondo histórico (y un detalle difícil de detectar) de la obra La balsa de la Medusa (1819), favorita de la elu de primero Sara Simarro. Fue pintada por el romántico francés Théodore Géricault, aprendiz del maestro Pierre-Narcisse Guérin; este último también enseñó la pintura a Eugène Delacroix, autor de la famosísima La Libertad guiando al pueblo. Volviendo al cuadro que nos ocupa, os resolvemos 3 interrogantes que quizá os habéis hecho:

  1. ¿Dónde está la Medusa? El título podría hacernos pensar que la obra tiene alguna relación con este personaje de la mitología griega… ¡pero no la vemos por ningún lado! La Medusa fue una fragata de la marina francesa que participó en las guerras napoleónicas y naufragó en 1816. 151 de sus ocupantes evitaron ahogarse amarrándose al esqueleto de vigas de madera del navío.

2. ¿Qué pasó luego? Los marineros estuvieron 13 días a la deriva, sobreviviendo con muy escasos víveres (toda su comida se terminó el primer día tras el naufragio). Con el paso de los días, había más y más muertos, que son representados por Géricault en la parte inferior del cuadro, pálidos y derrumbados. Por no hablar de las historias terribles que aparecían en los diarios de la época y relataban el canibalismo al que tuvieron que recurrir los marinos…

3. ¿Cómo se resolvió? La obra plasma el momento exacto en el que los 15 marineros que sobrevivieron finalmente encuentran su salvación. Hay un detalle muy sutil, prácticamente imperceptible si no se observa el enorme cuadro original: en el horizonte, como un mínimo punto sobre la superficie del arma, se observa la brigata de la marina inglesa Argus, que dio con ellos de forma accidental y los rescató.

Vida ELU

mARTEs – Favoritos (I): Descanso en la huida a Egipto

Por: ELU Admin

Hoy tenemos algo muy distinto: ¡una sección nueva! En Favoritos, aprovecharemos las respuestas a nuestras encuestas de obras favoritas para aportaros curiosidades sobre alguno de los cuadros que hayáis mencionado. En este caso, tenemos Descanso en la huida a Egipto, pintado entre 1518 y 1520 por el pintor flamenco Joachim Patinir y que es el cuadro favorito de nuestro seguidor @mgarjou. Patinir fue un artista visionario, precursor del género del paisaje (que en su época era relegado a perfilar el fondo de las figuras humanas, pero nada más). ¡Allá van 3 datos que esperemos que disfrutéis!

  1. El tema de la huida a Egipto de la Sagrada Familia para evitar la persecución del tirano Herodes es común en la producción de Patinir. La Virgen María y el Niño Jesús ocupan un lugar central, como petrificados en mitad del atropellado escape. Pasa mucho más desapercibido San José, que asciende por la colina de la izquierda con un cántaro en sus manos; e incluso se representa al asno de la familia, pastando a la derecha.

2. El artista aprovecha para adoptar un tono moralizante al reflejar los riesgos del paganismo. En el tercio izquierdo de la obra se encuentra la ciudad egipcia de Heliópolis, que era conocida por su culto a diferentes ídolos; así, se ve una urbe en decadencia, con la muralla derruida y grietas en los edificios. De igual manera, una pequeña esfera de piedra a la derecha de la Virgen muestra únicamente lo que podrían ser los pies de un antiguo ídolo.

3. Finalmente, en línea con el tema de la huida, a la derecha se representa la Matanza de los Inocentes (la orden de Herodes de ejecutar a los niños de Jerusalén menores de dos años) y, algo más delante, otra historia menos conocida, pues pertenece a los Evangelios Apócrifos: el Milagro del Trigo. Cuenta cómo, perseguida la familia muy de cerca por soldados de Herodes, cruzaron por un campo preparado para la siembra y se encontraron con un labrador. La Virgen le pidió a este hombre que, si los soldados le preguntaban por ellos, dijera la verdad: que los había visto mientras sembraba; inmediatamente después, la semilla recién plantada germinó y creció a gran velocidad. Cuando los soldados llegaron, el labrador dijo la verdad, que llevó a los perseguidores a abandonar su búsqueda: ¡si había visto a los tres buscados cuando sembraba, debía haber sido hace meses! Si hubieran sabido que se encontraban a escasos metros, en esta colina…

Vida ELU

Elus por el Mundo – Lourdes Borja y Jorge Martín

Por: ELU Admin

¡Hola!

Somos Lourdes Borja y Jorge Martín, de 4º de la ELU. Los dos somos de Sevilla, donde estudiamos Medicina, 4º y 5º respectivamente. Este curso lo hemos cursado gracias al programa Erasmus en la ciudad austriaca de Innsbruck, capital del estado de Tirol.

Innsbruck debe su nombre al río Eno, en alemán río Inn, un afluente del Danubio que discurre por Suiza, Austria y Alemania. Es una ciudad de 130.000 habitantes con gran presencia de estudiantes. Conocida internacionalmente por los deportes invernales, atrae numerosos esquiadores durante los meses de invierno. Por lo que el ambiente es joven, en las calles hay un bullicio constante y la oferta de actividades es interminable.

Su privilegiada localización en el corazón de los Alpes es ideal para los amantes de la naturaleza y la montaña. Su tamaño accesible permite desplazarse en veinte minutos desde el centro histórico hasta lo alto de la cordillera de Nordkette, nuestro lugar favorito para ver el atardecer con cervezas y amigos.

Una salida en senderismo, una ruta en bicicleta o un día de esquí son algunos de nuestros planes favoritos. Poder realizar tanta variedad de deportes no se debe solo a su excelente ubicación, el propio gobierno regional favorece que los habitantes practiquen multitud de deportes y actividades gracias a unos Forfaits de temporada a un precio muy económico. Estos incluyen la entrada a más de 90 estaciones de esquís, que se encuentran en la región del Tirol, así como acceso a teleféricos en las montañas; museos, piscinas, el museo de Swarovski (empresa originaria de un pueblo junto a Innsbruck), pistas de patinaje sobre hielo y otras instalaciones deportivas.

Bueno… pero el objetivo principal de este año era estudiar Medicina en Innsbruck… no esquiar tanto… (al menos eso le dijimos a nuestros padres antes de venirnos). Estamos en la Tirol Kliniken, hospital de referencia para todo el centro de Europa; siendo muy puntero en las áreas de traumatología, neurocirugía y medicina intensiva. A este centro acuden en helicóptero todos los accidentados practicando deportes de invierno o en la montaña de la zona.

Nos hemos dado cuenta durante este año el enfoque tan diferente que se le da a la formación médica en este país. Estábamos acostumbrados a recibir una enseñanza en su mayoría teórica, muy detallada y completa. En Innsbruck, la formación tiene una fuerte carga práctica en los años de universidad y posteriormente, en la especialización, se adquieren conocimientos más detallados. La dinámica de las prácticas en esta universidad tiene como objetivo que el alumno adquiera y domine las habilidades médicas correspondientes a cada asignatura, y para ello se basan en prácticas en pequeños grupos, el uso de simuladores y muñecos, una gran oferta de cursos, como son los de sutura, ecografía, primeros auxilios…

A principios de curso, nos costó adaptarnos a esta forma de aprender. Sumado al alemán (que en realidad es dialecto tirolés), hizo que el comienzo no fuera fácil. Sin embargo, con el paso de las semanas, fuimos notando cómo nos soltábamos e íbamos adquiriendo autonomía por los pasillos del hospital.

Una vez cumplidas nuestras obligaciones, fuera del hospital hacemos mucha vida en nuestra residencia de estudiantes. Hemos tenido la suerte de hacer muchas y muy buenas amistades. Es una ciudad que recibe multitud de alumnos Erasmus de diversas nacionalidades. En general, quienes solicitan este destino suelen ser apasionados del esquí, del senderismo, de la escalada, con muchas ganas de hacer planes y de conocer gente nueva. Además, en Innsbruck se organizan continuamente distintos eventos culturales que reúnen a la población en los sitios más emblemáticos de la ciudad. Cuando caminamos por Markplatz, el famoso spot de casitas de colores que es imagen de la ciudad, o por Maria Theresien, la calle principal, encontramos con bastante frecuencia algo diferente en la ciudad: mercadillos de invierno, exposiciones de arte, exhibiciones de skate, puestos de comida…

Sin ninguna duda, es un sitio poco conocido (mejor que siga siendo así) pero que parte de su encanto radica en ello. Animamos a todo apasionado de los deportes de invierno que el próximo viaje de esquí que planee con los amigos el destino sea Innsbruck (¡es más barato que en España!) Y en general a cualquier persona que disfrute de la combinación entre naturaleza y entorno urbano. Es una ciudad que seguro que no te deja indiferente. Y si necesitáis consejos sobre la ciudad, escribidnos!

Un abrazo muy fuerte,

Lourdes y Jorge

Vida ELU

SUMMER BALL ELUMNI UFV – 25 de junio

Por: ELU Admin

ELUMNI UFV cierra el curso con el primer encuentro intergeneracional de antiguos alumnos de Escuela de Liderazgo Universitario, en un evento que sólo tendrá lugar cada dos años. Es la oportunidad para volver al campus y reencontrarse con antiguos compañeros, además de poder conocer a todas las generaciones ELU.

Será el próximo sábado 25 de junio, a las 21.30 hrs. en el campus UFV. Si eres antiguo alumno o actual alumno de 4º curso ELU, puedes inscribirte en este enlace antes del viernes 11 de junio, ¡te esperamos! Es mejor que lo vivas a que te lo cuenten.

https://alumni-ufv.es/es/comunidad/eventos/summer-ball-elumni-ufv

Vida ELU

Cuaderno de Bitácora – Somos la última generación que puede salvar el planeta

Por: ELU Admin

David Rodríguez, 3º de la ELU

¿Hay algo más ELU que una reseña escrita por un elu sobre un libro escrito por una elu? Somos la última generación que puede salvar el planeta es el nombre de mi última lectura, firmada por seis jóvenes defensoras del medioambiente: Carlota Bruno, Claudia Ayuso, Connie Isla, Mariana Matija, Mónica Rosquillas y Patricia Ramos, elu de cuarto que está apunto de graduarse cuando escribo estas líneas.

Llegué hasta el libro con prejuicios, pues casi todo lo que había leído antes sobre activismo climático me dejaba insatisfecho de una manera u otra. Por un lado, estaban los textos que depositan todo el peso de salvar el mundo sobre los ciudadanos, abrumados ante la lista innumerable de costumbres que tenemos que incorporar para no convertirnos en cómplices del cambio climático. Por el otro lado, me llegaban voces cada vez más sonadas que decían que la responsabilidad estaba solo en los Estados y las grandes multinacionales, frente a las que nuestras acciones eran insignificantes. Creo que estas dos visiones contribuyen a eso que empieza a denominarse “eco-ansiedad”, ya sea delegando en nosotros tareas inasumibles o haciéndonos sentir como pasajeros de un barco que no pueden hacer nada ante su eminente naufragio.

Os digo esto para anunciaros que el libro de Patri destaca por no caer en ninguno de estos errores. A lo largo de sus 183 páginas, siempre me ha parecido encontrar un balance tremendamente difícil de conseguir entre la urgencia del asunto y el tiempo que podemos dedicarle, entre todo lo que se debe hacer y aquello que tú y yo podemos hacer. Este equilibrio brilla especialmente en la parte escrita por nuestra compañera, que trata sobre la actitud “residuo cero”. Nos ofrece muchísimos posibles hábitos de vida con el fin de disminuir nuestra producción de basura (algunos de los cuales ya he adoptado gracias a ella), pero incide en que no pretende que los hagamos todos, sino elegir aquellos que se puedan amoldar a nuestro día a día. Y, aún más importante, hacer nuestras dos preguntas: antes de comprar, ¿realmente lo necesito? Antes de tirar, ¿puedo darle otro uso?

Os recomiendo que os hagáis con vuestra copia. No solo contribuís a la producción literaria de la ELU, ni compráis un libro con maquetación e ilustraciones preciosas, sino que además conseguís un manual al que volver tantas veces como necesitéis para cuidar nuestra casa común.

Vida ELU

Visita de María a Córdoba

Por: ELU Admin

Comienza mayo y Córdoba se llena de flores, sol, calor y fiesta. Como no podía ser de otra manera, era una oportunidad y excusa perfecta para las elus de Córdoba de reencontrarnos a final de curso y visitar el festival de patios de nuestra ciudad acompañadas de nuestra mentora María.

El festival de los patios de Córdoba se celebra del 1 al 15 de mayo, donde los vecinos de algunos barrios de Córdoba preparan los patios de sus casas llenándolos de flores en macetas y arriates, y abren sus puertas a todo aquel que quiera ver y disfrutar de esta tradición. Además, se realiza un concurso entre todas las casas participantes para premiar aquellos patios mejor decorados. Comenzamos visitando la ruta de los patios de San Basilio, uno de los barrios más antiguos y característicos de Córdoba. Quedamos impresionadas de los distintos tipos de flores y el buen cuidado que les daban sus dueños durante todo el año, así como la decoración típica andaluza que tenían las casas.

Después, estuvimos paseando por algunos sitios importantes de nuestra ciudad, como la calleja de las flores, el patio de la Mezquita-Catedral, la judería y la entrada al Puente Romano.

Fue un encuentro especial que supuso un respiro de aire fresco antes de comenzar la época de exámenes finales. Pudimos aterrizar y compartir todo lo vivido y recibido en este curso ELU y recargar pilas para el final de curso.

Vida ELU

Elus por el Mundo – Cristina Laprea

Por: ELU Admin

Se me ha hecho muy difícil escribir estas palabras en mayo, cuando estoy tan solo a un mes vista de volver a casa y despedir este año y esta ciudad que, como bien dicen, es eterna, y tira siempre para ella. Sin embargo, me hace mucha ilusión poder contaros la experiencia tan bonita e inesperada que he vivido este año, y aunque me cueste, creo que es una forma bonita de agradecer y despedir este año que ha sido nada más (y nada menos) que un regalo, y animaros, si está en vuestros planes, a emprender viajes, de cualquier tipo, que de primeras puedan resultar algo aterradores pero que, sin duda, son siempre el comienzo de algo importante (como bien hemos escuchado tantas veces).

La verdad es que ya había estado en Roma un par de veces, y siempre me había dado la impresión de que era una ciudad con aroma de cielo. Es difícil explicarlo, pero siempre había pensado que, si se me presentaba la oportunidad, viviría un tiempo en Roma antes que en ninguna otra ciudad. Me llamó bastante las veces que vine. No entendía mucho de la belleza que había, y sigo sin entender mucho, pero aún sin entenderla, me llamaba poderosamente.

Venirme en un principio fue una odisea; me faltaban todos los requisitos que pedían y no sabía cómo iba a apañármelas para conseguirlo. El Cielo se puso de mi parte y se resolvieron asuntos muy difíciles (como sacarme el first en una semana, y algunos más complicados) milagrosamente. Me vine aquí a la Universidad de la Sapienza, que es una de las más antiguas de Italia (y la más antigua de Roma, si no me equivoco), que está cerca de Piazza Bologna. Es una Universidad inmensa con gente de muchos sitios diferentes (de hecho, en algunas clases somos sólo internacionales).

Cuando llegué, me sorprendió mucho que Roma no era la Roma que yo había conocido como turista; era una Roma mucho más sucia, donde el camión de la basura pasa cada cambio de estación, ocurren algunos sucesos que pueden dar un poco de miedo, conducen, como sabéis, a su manera, los pasos de peatones son sólo sugerencias, te dicen cosas raras por la calle, te intentan timar por muchos medios, no hablaba nada de italiano, no entendía a nadie y hacía por hacerme entender, pero en sitios menos turísticos (como donde vivo), resultaba complicado, los autobuses siempre te dan platón, y, por consiguiente, tú a todo el mundo… Bueno, ya os podéis imaginar. Realmente son problemas de primer mundo, pero cuando llegas sola a una ciudad esas cosas te hacen estar en cierto estado de alarma.

Al principio, como en todos lados, hablas con mucha gente, personas de muchísimas procedencias, y conoces a una media de 20 personas nuevas cada día. Es emocionante ver como todo el mundo, cada persona, es esa persona y nada más. Yo en Madrid estaba bastante acostumbrada a etiquetar a las personas según distintos criterios. Sin embargo, por cómodo que hubiera sido, no puedo hacerlo. El “mundillo” de cada persona es tan nuevo y desconocido, que no hay forma. Ha sido un regalo. Es algo muy interesante poder descubrir a las personas según lo que son, sin ser de donde vienen, o su pueblo, o su opinión, o su rollo, o mis suposiciones. Esto ha sido para mí, muy enriquecedor.

También es un golpe de realidad muy potente verte tan pequeña en una ciudad tan grande. Irte de erasmus a una ciudad grande es muy diferente que irte a una pequeña. Aquí no hay residencias (o muy pocas), con lo cual, estar aquí se parece más a vivir aquí que a estar de Erasmus. Sentirte tan pequeña en una ciudad tan grande, como decía, te hace sentir que tienes mucho que aprender y que exprimir de lo que estás viviendo. Cada día las cosas son distintas, tienes planes nuevos y diferentes, aprendes alguna palabra nueva, alguna calle nueva, de repente te ubicas andando por calles que al principio parecían todas iguales… Vives todo con mucha novedad, con gran curiosidad y con ojos de piñón.

Es curioso, porque, en una ciudad con tanta historia, donde en cada esquina hay un secreto escondido, tienes que ir poco a poco averiguándolo. Empiezas a tirar de free tours; hay muchos datos turísticos que son muy famosos aquí y que te repiten por todos lados. Poco a poco vas contrastando fuentes y vas queriendo saber más y más.

Es brutal ir paseando con un gelato y sin quererlo encontrarte en el lugar donde Rómulo se debatió la división del territorio de las siete colinas con Remo, después donde Julio Cesar pronunció su “Et tu, Brute?”, ruinas a consecuencia del incendio de Nerón, la calle donde San Pedro se encontró a Cristo saliendo de Roma y ocurrió el famoso “Domine, quo vadis?”, la primera iglesia dedicada a la Virgen, supuestos piques entre Borromini y Bernini, un templo católico barroco construido sobre un antiguo templo romano, una estatua intencionadamente orientada hacia el Vaticano por Miguel Ángel, un piano en el que Mozart toco su réquiem, obras hechas por Mussolini para la exaltación de la Patria, placas de judíos capturados y extraditados bajo los portales de sus casas… Empiezas a moverte, a meterte más en la historia infinita de sus calles, y te das cuenta de que muchos datos son leyendas, muchas historias inciertas, y que cada vez hay más y más datos, rincones y secretos … Descubres la dificultad que supuso construir ciertas iglesias, como destruyen y reconstruyen, la búsqueda de soluciones de diferentes arquitectos y artistas durante años hasta que algún genio, un Bernini o un Miguel Ángel, dan con ella… Parece que la Historia de la Civilización te persigue en cualquier plan, y da la impresión de que, estés donde estés, muchas cosas han ocurrido allí mismo que han significado algo para la Humanidad. A veces tanta proporción, tanto poder, tanto conflicto, tanta historia, y tanta belleza, abruma; pero no cansa nunca.

Sigo sin saber mucho de arte y arquitectura, aunque me encantaría saber más; pero algo que me llevo de Roma es que es una ciudad que, poco a poco, despierta en ti una sensibilidad hacia la belleza. Al principio todas las iglesias son iguales, las recorres en 5 minutos, y poco a poco, cada Iglesia te va pareciendo diferente, vas buscando Rafaellos y Caravaggios por todas a ver si hay suerte, aprendes a contemplar la inmensidad y belleza de una cúpula, las proporciones de una Iglesia, la belleza de fachadas que antes ni mirabas, te interesa la historia de cada una, buscas atardeceres bonitos y los enumeras según número de cúpulas que se ven, orientación con respecto a la puesta, músicos callejeros que acompañan y cantidad de turistas presentes… Es una pasada.

He tenido la suerte de poder conocer otras ciudades de Italia, pero creo que vale la pena solo hablar de Roma; cada vez que tenía que dejarla, me daba lástima perder un fin de semana en la ciudad que siempre me está llamando. Claro que vale la pena conocer otras ciudades, y disfrutas muchísimo. Pero, que queréis que os diga… No soy muy imparcial :).

Y como no, las personas que conoces son increíbles. Conoces a un montón de gente, hablas con bastantes personas (además aquí hay muchísimos erasmus). Pero las amistades verdaderas que puedes llegar a forjar son una pasada. Convivís tanto que no puedes ocultar ni tus defectos; aprendes a querer a las personas con todo lo que son, te conoces en facetas nuevas, disfrutas muchísimo, y es curioso ver como juntos, los que estamos aquí, venimos con nuestra historia y nuestra “vida real” de origen y nos vamos, poco a poco, metiendo en esas vidas, que parecen tan lejanas, para que al volver podamos llevar muchos asuntos “mejor zanjados”. No se si es así para todo el mundo que realiza un intercambio; pero el crecimiento personal que haces, y que hacéis, de la mano de otros es una pasada. Esta distancia de España ayuda mucho en la forma de compartir y convivir con los demás. No os puedo explicar muy bien la sensación, pero supongo que los que os habéis ido lo entendéis.

No sé tampoco expresar lo agradecida que me siento por esta experiencia. La pena que me da irme no os la puedo explicar, pero el agradecimiento es aún mayor. Os animo a iros si tenéis la posibilidad: para los que volvemos a la “vida real”, o permanecemos en ella, creo que es posible vivir con esta actitud de apertura, de asombro, de novedad y de curiosidad sana hacia el mundo y todo lo que nos rodea. Creo que he aprendido a estar mucho más despierta.

Si alguno os vais a Roma, aunque sea de viaje, quedo a vuestra disposición para cualquier cosa. Y si alguien se está pensando el Erasmus aquí, le diría que se lo piense bien, porque es un Erasmus muy independiente… Pero en mi opinión, esta ciudad eterna no tiene desperdicio, ni comparación con ninguna otra. Da igual cuanto tiempo estés: es inagotable. Y, por último, pero no menos importante…

¡No os imagináis cómo se come!

Ci vediamo!

Vida ELU

VIAJE ACADÉMICO 2019: EL CAMINO DE SANTIAGO

Por:

Por: Patricia Ramos González 

Con colaboración de: Elena López González, Tessa Mondría Terol y Gustavo Álvarez Fernández

Antes de comenzar con la crónica me gustaría pedir perdón.

Yo me ofrecí a redactar estas líneas mucho tiempo antes de que la ruta comenzara, de modo que todavía no alcanzaba a imaginar lo complicado que sería transmitir todas las experiencias y emociones vividas del 30 de junio al 7 de julio a quienes no las presenciarían. De ahí mis disculpas a los lectores -por si la emoción le gana demasiado terreno a la objetividad- y a mis compañeras y compañeros de travesía -por si no logro hacer plena justicia a todo lo que experimentamos juntos-.

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Galicia es una tierra preciosa y merecedora de ser admirada por cualquier turista, pero, en nuestro caso, ni los frondosos helechos que nos escoltaron en nuestro caminar ni los retirados pueblos que acogieron a nuestros pies cansados ni siquiera el ver la Catedral fueron el objetivo de nuestra visita (la verdad es que si sólo hubiera sido eso, me habría gustado ahorrarme el dolor de piernas).

Cada cual llevaba unos motivos consigo -intenciones de buena voluntad, ganas de domar su espíritu, rememorar el viaje de Becas que los unió o integrarse plenamente en la ELU- que Chema Alejos, formador (y casi guía espiritual) del viaje, nos invitó a compartir los días iniciales y que Esther, mentora de la ELU- nos animó a materializar en cintas de colores que anudaríamos en nuestras mochilas.

Sin embargo, yo creo que estas primeras expectativas sobre el viaje cambiaron ya desde la primera tarde, cuando el sol y el mar de Finisterre nos anunciaron sin nosotros ser conscientes que, allí donde terminaba el mundo, comenzaba nuestra transformación.

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Día 1: Finisterre – Muxía
Para agrado de unos y disgusto de otros, nuestras caminatas se iniciaban con una hora de silencio en la que algunos trataban de buscarle un sentido a toda su existencia y otros, en el extremo opuesto, intentaban a toda costa sacarse la última canción de Bad Bunny de la cabeza.

Pensándolo con perspectiva, esa hora de callar para escuchar nos ayudó bastante con ese cambio espiritual que todo el mundo dice experimentar en el Camino de Santiago; sin embargo, también tuvo otra utilidad aparte de la introspección y es que, de no haber estado, los temas de conversación se habrían acabado bastante antes de completar los 30 km de algunas etapas.

El tramo de Finisterre a Muxía fue una de ellas.

Cuando pusimos pie en nuestro primer destino -bendito el momento de la llegada-, creímos haber completado el tramo más largo, pero esa noche nos enteramos de que al día siguiente tendríamos que recorrer otros tantos kilómetros. Esta vez, con un peso adicional en la mochila: el del agotamiento, que sería nuestro más fiel compañero hasta el regreso a Madrid. Menos mal que la abundancia de la cena nos calmó los ánimos.

Entre risas, botellas de vino de la tierra y varios “pásame el agua” pusimos punto y final a un intenso primer día.

Día 2: Muxía – Dumbría
El vendaval que nos recibió a la mañana siguiente hizo que nos pesaran algo más las piernas al ponernos en marcha, pero ni el frío ni las agujetas ni los pasos en falso (estuvimos a punto de perdernos varias veces) evitaron que llegásemos a Dumbría.

Al quitarnos los zapatos fueron apareciendo las primeras ampollas y unos tímidos dolores de espalda, rodillas y tobillos. Fue aquí cuando las muestras de compañerismo se hicieron más palpables. Limpiar heridas en pies ajenos no es agradable, pero no faltaron manos para ofrecer unos primitivos primeros auxilios a quienes lo necesitaran.

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Este día comprendimos que, aunque cada cual lleva un ritmo distinto al caminar, el trayecto se hace mucho más ameno cuando vas en grupo.

Como el cansancio físico parecía no ser suficiente, Chema decidió terminar de agotarnos mentalmente hablándonos de realidades cerradas y abiertas y de la importancia de tratar a las personas como estas últimas con el fin de que puedan desplegarse en todo su esplendor.

Con estas y otras reflexiones nos fuimos a dormir, sin saber que el siguiente día sería bastante más duro.

Día 3: Dumbría – Vilaserio
En medio de una calle de este pequeñísimo pueblo realizamos las primeras curas de nuestro tercer día de marcha. Hubo a quien prácticamente no le cabía el zapato de la cantidad de gasas que llevaba en los talones. Tomando como ejemplo la jornada anterior, decidimos caminar en grupo.

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Pese al apoyo que nos dimos mutuamente, el cansancio nos pesaba más de lo que nos habría gustado. Tanto, que varias personas sentían que no podían caminar más. Entre tobillos que se iban inflamando y rodillas que empezaban a fallar, nuestra energía estaba bajo mínimos.

Pocas veces levantábamos la vista del suelo, en parte para evitar pisar mal y en parte porque preferíamos no ver las pendientes que teníamos que subir para, justo después, descubrir una nueva cuesta a escasos metros.

En estos duros momentos, el ruido interior que nos susurraba “no puedes, no puedes” se vio acallado por los primeros acordes de una canción pachanguera que comenzaba a sonar en uno de los altavoces del grupo.

Al ritmo de melodías más o menos actuales, fuimos avanzando por un sendero que ya no parecía tan arduo. Sacamos fuerzas de sitios insospechados, no sólo para seguir caminando, sino también para cantar, bailar e, incluso, saltar tan alto como sonaba la música.

Esa tarde recargamos nuestras pilas gracias a las risas que compartimos en una terraza y al sonido de una guitarra que varios se atrevieron a rasguear.

Día 4: Vilaserío – Negreira

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Amanecimos con la maravillosa sensación de que la etapa que nos esperaba sería la más corta de todo el Camino: apenas 20 km.

Aun así, tres personas no estaban en condiciones de caminar y tuvieron que coger un taxi hasta el Centro de Salud de Negreira.

Fue muy agradecido llegar allí, porque nuestros compañeros nos estaban esperando con una sonrisa. Tuvimos que esperar hasta que el albergue abriera, pero ese tiempo juntos nos permitió preguntar por el estado físico y mental de los otros y compartir nuestras sensaciones con quienes no habían podido ir a pie.

Negreria era todo lo contrario a Vilaserio. Si este último era un pueblecito en el que el silencio de las montañas te invadía por dentro, el destino de este día parecía una ciudad en miniatura. Acostumbrados a encontrarnos con apenas un restaurante en cada destino, aquí tuvimos serios problemas para escoger el lugar donde comer.

Cuando sí nos pusimos todos de acuerdo sin problema fue al proponer ir a la piscina. Las horas tumbados al sol y el baño del que disfrutamos les sentaron a nuestros músculos como una sesión de spa.

Día 5: Negreira – Santiago
Con energías renovadas, afrontamos nuestro último día de caminata sin creernos que estuviéramos a punto de llegar.

Nuevamente, algunos compañeros tuvieron que ir en taxi e, incluso, en ambulancia.

Recordaréis que el primer día hablamos de los motivos que cada uno tenía para hacer el Camino y que estas intenciones las materializábamos cada mañana atando una cinta de color a nuestra mochila.

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Para aquellas personas que desde un principio querían peregrinar a Santiago como ofrecimiento para que estas intenciones se cumplieran, fue muy desesperanzador ver cómo una tendinitis traicionera les impedía culminar a pie el trayecto.

En medio de esta situación, volvimos a presenciar grandes muestras de compañerismo en forma de una mano amiga que se ofreció a llevar en su propio macuto las voluntades de quien no podía.

A quienes caminamos, ver la Catedral de Santiago a lo lejos nos pareció un espejismo, pero a medida que fuimos entrando en la plaza del Obradoiro empezamos a asumir que por fin habíamos llegado a la meta de la carrera que comenzamos en Finisterre.

En este estado de confusas emociones nos recibieron un grupo de jóvenes del Colegio Mayor en el que nos alojaríamos. Desde el primer momento hicieron que nuestra estancia fuera maravillosa. Allí pudimos encontrarnos con dos alumnos de la ELU que estudian allí y que nos acompañaron en todo lo que compartimos: una emotiva misa en la que hasta los no creyentes sintieron “algo”, el abrazo al Santo en la Catedral y un último grupo de trabajo en el que varios rostros se llenaron de lágrimas de agradecimiento por haber compartido toda esta experiencia con el grupo.

Día 6: Vuelta a casa y conclusión
Cuando iniciamos el viaje, muchos queríamos averiguar qué tenía el Camino de Santiago que no pudiera encontrarse en una visita a cualquier otra ciudad.

Por supuesto el grupo que te acompaña es importante. Personalmente, creo que cualquier viaje académico de la ELU tiene un poder transformador increíble, ya sea a Santiago, París o Cancún.

También es cierto que ser consciente de que quienes caminan a tu lado comparten el mismo dolor físico ayuda a crear un vínculo lo suficientemente fuerte como para poderse apoyar en él durante los momentos más duros.

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Sin embargo, lo que yo creo que nos ha unido realmente es el propósito de ofrecer todo este esfuerzo -los madrugones, el frío, las ampollas, etc.- por unas peticiones que se elevan más allá de unas cintas de colores.

Por todo esto, si empecé la crónica pidiendo perdón, quiero acabarla dando las gracias. Gracias a María Longás y al Comité del viaje por haber organizado esta experiencia, a Esther por habernos ayudado a vivirla más espiritualmente, a Chema por guiarnos y abrirnos a realidades para nosotros desconocidas, a mis compañeras y compañeros por poner al servicio del grupo sus consejos y vivencias y, por supuesto, a quienes hacen que la ELU sea el mejor caldo de cultivo para crecer personalmente.

Estoy deseando volver a veros en septiembre.

Vida ELU

Elus por el Mundo – Marta Navas

Por:

¡Hola a todos!

Soy Marta Navas de tercero de la ELU, estudiante de Derecho y Estudios Internacionales en la Universidad Carlos III de Madrid y me encuentro ahora mismo en Montpellier, Francia.

Nunca llegamos a darnos cuenta verdaderamente de lo mucho que una experiencia tal como el Erasmus nos cambia, nos llega al corazón y nos transforma. No es sólo la burbuja en la que creemos no estar, sino que se trata de todo aquello que aprendemos, de la manera personal de manejarnos en una nueva situación.

Hace cinco años, pasé un verano en Montpellier, ciudad al sur de Francia de unos 300 000 habitantes. Era pequeña pero acogedora, extrañamente familiar para ser francesa, con encanto. Me enamoré de sus calles pero sobre todo de su gente. Fue todo un placer pasar uno de los mejores veranos de mi vida allí.

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Por eso, decidí volver. Y así fue.

Me dieron el Erasmus allí y recuerdo la emoción de pensar en volver a vivir todo aquello que una vez viví. Con miedo de llevarme un chasco, por supuesto. Creo que aunque había barajado otras opciones como Viena o Bremen, realmente siempre había pensado en Montpellier como destino definitivo.

Seis meses después, tengo claro que parte de mi corazón está aquí.

Montpellier es una ciudad caracterizada por caminantes. Muchas gentes llevan pasando por allí desde tiempos lejanos. Primero, como camino comercial, puente de unión entre pueblos, después, como lugar de paso entre Roma y Santiago. Siempre ha acogido a todo tipo de personas, de religiones, de culturas. Nunca distinguieron a los judíos ni prejuzgaron a musulmanes. Su aire internacional pronto llamó a estudiantes de todo el mundo y ahora, poco más que decir que es la Salamanca francesa.

Ahora bien, no solo escogí Montpellier por su gran riqueza histórica ni por un sentimiento melancólico hacia veranos anteriores. La Universidad de Montpellier es una de las más prestigiosas de Francia tanto en medicina (siendo la facultad en funcionamiento más antigua de Europa) como en Derecho. Se nota la calidad del profesorado, la competitividad entre el alumnado, la amplia variedad de prácticas y el gran interés internacional. Intentan facilitar todo a los Erasmus (no en la oficina internacional en la que pasaréis horas enteras) mediante la recomendación de libros, estructuras de los temas… En Derecho específicamente son exámenes orales de una o dos preguntas a desarrollar que, a mi modo de ver, es un punto positivo para los que llevamos la gramática francesa regular.

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Creo que se debe destacar que Francia no es un país donde el nivel de vida sea barato pero parece que todo está dirigido a facilitar la vida económica a los estudiantes. Residencias a 250€ y ayudas económicas por mes que oscilan entre los 85€ y los 120€. ¿Qué más pedir?
Septiembre queda muy atrás y solo decir que esta experiencia nos ha cambiado a todos; hemos abierto nuestra mente y hemos puesto los pies en el mundo. Veníamos con prejuicios y se fueron, veníamos con miedo y desapareció, veníamos con ilusión y más ha aumentado.
Si os estáis pensando el tema, por favor, no lo dudéis más.

Creo que hay pocas experiencias tan enriquecedoras para un estudiante como irse un año fuera.

Vida ELU

María Santaolalla – Elus por el Mundo

Por:

¡Hola familia!

Soy María Santaolalla de 3º ELU y estudiante de ADE+Derecho en la Universidad Carlos III y este año estoy viviendo uno de los mejores años de carrera aquí en Viena, Austria. (Si es de interés, he venido con Derecho aunque también he podido cursar algunas asignaturas del grado de ADE; en caso de venir solo con ADE, otra universidad recomendable es la WU aunque no está en el centro).

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A la hora de sentarme a buscar destino ERASMUS, muchísimas opciones fueron las que me planteé, pero al final conseguí reducir la elección a: UCL (Londres) y Universität Wien (Viena) ¿Y por qué Viena al final? Pues, sinceramente, porque me dejé llevar por el corazón. Austria es un país con el que mi familia está ligada, no conocía absolutamente a nadie (lo cual lo hacía aún más atractivo, una buena aventura y una oportunidad para romper tus propios límites) y no se cómo describirlo, pero sabía que aquí iba a encontrar un hogar.

Pues bien, me planté aquí un mes antes de que empezaran las clases (fue septiembre, no os asustéis) para meterme un intensivo de alemán y así, poder asentarme, adaptarme y aprender a manejarme por la ciudad tranquilamente. El aterrizar aquí fue la pera, sabía que Viena era bonita, pero en persona es grandiosa. Y sí, GRANDIOSA es la palabra que describe esta ciudad, una concentración de cultura, arte, historia, música… además de ser considerada la ciudad europea con mejor calidad de vida. Pasear por sus calles es un constante admirar los edificios, sin exceptuar ninguno; una simbiosis de arte clásico, barroco, modernismo… y todo al alcance de tus ojos. En sí, la ciudad es una obra de arte. Tener la oportunidad de poder pasar aquí un año entero es un gran regalo. Comparada con Madrid, es una ciudad más bien pequeña, lo cual lo veo como una súper ventaja: el hecho de vivir en una ciudad tan grande hace que pierdas un poco el concepto de ciudad y que termines tomando como referencia tu zona únicamente. Aquí en cambio es una gozada poder tener todo tan cerca, poder salir de la universidad e ir a la Albertina a ver una exposición de Monet o cogerte el tranvía y plantarte en Wienerwald (bosque de Viena) para hacer una pequeña excursión por sus colinas, que el trayecto más largo en transporte público sea de 40-45 mins, que el transporte público funcione tan, tan bien…

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Otro punto a favor es su situación geográfica, en medio de Europa. Bratislava a 1h, Budapest a 2´5h, Italia a 4h, Praga… son algunos ejemplos de destinos que tienes a tiro de piedra y perfectos para escaparte algún fin de semana. Por no hablar de ciudades dentro de la propia Austria: Salzburg, Graz, Hallstatt…

 

Es verdad que el nivel de vida aquí es alto, no obstante, los estudiantes conseguimos buenos precios en transporte (70EUR/semestre), museos, fiesta… En el terreno del día a día, recomiendo 100% residencia. Yo estoy en una que es pequeña pero el resultado es que somos una familia; está en un barrio precioso a 20 mins en bus de la universidad y con gente que estudia aquí toda la carrera (lo cual es una suerte pues te facilita el poder conocer a gente del país pero, sobre todo de la ciudad, para hacer planes que no podrías hacer de no conocerles o planes que no vivirías igual de no conocerles- en el sentido que te alejan de ser turista y te hacen conocer las cosas con otros ojos).

En cuanto a la universidad, yo, personalmente estoy muy contenta con los profesores y compañeros. El sistema es distinto al español y también el ambiente que se respira, la implicación y motivación por parte del profesorado y también del alumnado, el nivel de las clases… Hay muchos formatos de clases: las hay intensivas de 1 mes, estilo lecture tradicional, Reading-lectures, teóricas, prácticas, de investigación a través de un seminar paper, en despachos de abogados… lo cual es genial, es un sistema muy dinámico y cada clase es única. Antes de que se me olvide, una cuestión práctica: no hay problema a la hora de coger asignaturas y hay muchas ofertadas en inglés (me he podido traer un total de 70ects). En contra de la concepción que se tiene de ERASMUS, puedo decir que este año estoy aprendiendo más y disfrutando aún más a la hora de estudiar. 1538247066000Veo que la experiencia ERASMUS va de la mano de la actitud con la que la quieras encarar y que sacas de ella experiencias, crecimiento y puntos positivos en la medida que los busques. Esto no solo lo podemos aplicar a nivel universidad y estudios, pero también a nivel de conocer la ciudad y el país: eres tú quien decides comportarte como un turista más, vivir modo ERASMUS… o bien, hacer de esta experiencia algo grande, una oportunidad de empaparte bien del país, de la gente; aprender, crecer, transformarte…

 

En fin, Viena está siendo una gran experiencia, 100% recomendable. Una oportunidad perfecta para poder concentrar universidad, aprendizaje, crecimiento, nuevas amistades, arte, deporte, fiesta, naturaleza, cultura… y ¡qué decir de los idiomas! Acostarte cada día habiendo hablado 5 idiomas no suele pasar!! (el lío que se te arma en la cabeza es otra cosa…)

Y dicho esto, si alguien está interesado en venir o tiene dudas que no dude en decirme!

¡¡¡Un abrazo muy fuerte!!!

Vida ELU

II Fin de Semana ELU

Por:

Abrazos de reencuentro, acreditaciones, expectación… Así comenzaba el II Fin de Semana ELU del curso 2018-2019. La Belleza que aún queda marcaba un nuevo inicio de tres días de esperanza que respondía a todas las inquietudes que el anterior encuentro dejó en la Escuela de Liderazgo. Juan Serrano y Carola Díaz de Lópe-Díaz dieron la bienvenida a un fin de semana que prometía un salto al vacío. Así, planteaban la pregunta ¿hay esperanza para Occidente?

El viernes se presentó una novedad de este año: las pulseras corporativas de la ELU. Gracias a todos, se han recaudado casi 120 euros y los beneficios los destinarán a Las Hermanitas de los pobres con las que iba a ser la Semana Social.

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La primera ponencia comenzó con un enfoque científico. Pablo Martínez de Anguita trajo a la Escuela la belleza en la ciencia. Este con la frase de Blaise Pascal ‘’ El corazón tiene razones que la razón no entiende’’ planteaba el reto de decir ‘’guau’’ a todo lo que se presenta. A través de cinco pasos, Pablo Martínez trasladó un mensaje de asombro a los elus. El día terminó con una actividad de integración de Speed Dating invertido donde el objetivo era conocer a elus de todos los cursos a través de las primeras impresiones.

El sábado comenzó con la reunión con los profesores para comentar y preguntar sobre los Módulos de este segundo cuatrimestre. Una mesa redonda continuó el itinerario del fin de semana. En ella, Salvador Antuñano, Javier Rubio y Eduardo Segura guiaron a los jóvenes para conocer el modo de ver la belleza de Homero, Dante y Tolkien. La belleza en los mitos impulsó a todos los elus a ver que, mientras que para unos la belleza se persigue, para otros llega y otros la desean en esta vida. Este regalo sirvió para generar muchas dudas y anhelos que se pudieron compartir en los grupos de trabajo más tarde.

La tarde del II Fin de Semana se inició con una clase magistral impartida por Emilio Delgado, quien mostró cómo se buscaba la belleza en el arte litúrgico más allá de lo estético: diseños que nos acerquen a Dios o que inviten a hablar con él.

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La última ponencia vino de la mano de Soledad Alonso y Javier Martínez, fundadores de Algo de Jaime y luchadores contra el Trastorno del Espectro Autista. Soledad y Javier dieron luz y esperanza a la pregunta con la que iniciaba este fin de semana. Demostraron su capacidad de levantarse ante las adversidades gracias a la fuerza más bella que podría existir: el amor a un hijo. Tras todo lo que compartieron, Soledad aseguró que ‘’en esta vida, lo único que importa es el amor’’. Esta frase, que hizo caer alguna lágrima a más de un elu, cumplía el propósito del fin de semana.

La Escuela de Liderazgo no podía terminar el día sin una actividad de diversión e integración. El Got Talent ELU mostró los talentos de los valientes que decidieron presentarse. Con música, baile y risas, el sábado terminaba para poner comienzo al último día del fin de semana.

El domingo empezó con un chute de energía para todos. El café Newman, de la mano de Laura Llamas y Santiago Huvelle, recogió resúmenes, dudas y respuestas que se habían planteado durante el fin de semana. La misa fue un punto de inflexión en este fin de semana. Y así, la frase de Anna Frank que todos los elus, profesores y mentoras tienen ahora escrita en sus libretas, cobró todo su sentido.

Vida ELU

Luisa Ripoll participa en los Diálogos de Justicia Climática

Por:

“Voy a contaros como surgió esta oportunidad desde el principio.

Fridays for Future es un movimiento que comenzó a gestarse en agosto del pasado año en la cabeza y en las acciones de una niña sueca, Greta Thunberg. Podéis encontrar un montón de información en internet (envié un difundido a algunos grupos con links). FFF es un movimiento apartidista y estudiantil, que actúa junto a la plataforma Juventudes por el Clima. Estudiantil, no solo de jóvenes, de universidades, también de niños, de institutos y escuelas. Pretende exigir medidas urgentes contra el cambio climático; es una llamada de atención a gobiernos y empresas para que sigan los acuerdos internacionales firmados y no suba la temperatura más de 1.5ºC. Me enteré de sus inicios en España por un amigo del viaje de Becas Europa que no está en la ELU, que está metido en el comité de coordinación de Barcelona. Nuestra próxima acción de movilización será el 15 de marzo coincidiendo con la Global Strike for Future.

En Madrid no tenemos un portavoz sino un grupo de portavocías, porque nos convocan con bastante frecuencia y así no recae todo el trabajo en una persona. A través de un contacto en el Centro de Innovación en Tecnologías para el Desarrollo de la Politécnica conocimos la propuesta de participar en este acto. Me asignaron la presentación, junto con la Ministra para la Transición Ecológica Teresa Ribera, de un diálogo en la Fundación Abertis (en la Castellana) sobre Justicia Climática, entre Mary Robinson y la Vicepresidenta del Gobierno Carmen Calvo. Dos días antes estuvo Mary Robinson en mi universidad (ETSI Industriales de la Politécnica de Madrid) en un coloquio sobre calidad del aire y derechos humanos, así que a lo mejor algún ELU tuvo la oportunidad de ir.

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Me reuní con el Director del Gabinete de la ministra en Nuevos Ministerios un día antes del acto para prepararlo. El edificio por dentro es tan impresionante como por fuera: un edificio de escaleras muy cuadradas, de techos altos y colores neutros y apagados. Por los pasillos, un montón de retratos de antiguos ministros. El despacho que vi era muy señorial, en madera, con sillas de tela verde y un mapa físico de España en la pared, con un ventanal alto y alargado.

Y después llegó el día. Tras la presentación del presidente de la fundación, me concedieron la palabra y di este discurso inicial, que declama las líneas argumentales de nuestro movimiento de manera clara. Después intervino Teresa Ribera, una persona a mis ojos muy competente y que me trató con mucha cercanía. En sus propias palabras, en temas de cambio climático “el argumento fundamental que hemos utilizado ha sido muchas veces el científico, pero no son los argumentos científicos los que movilizan, sino las emociones”, y por ello es “determinante” la incorporación de la palabra ‘justicia’ al debate sobre el clima.

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En este tema, Mary Robinson es una experta. Mary Robinson es expresidenta de Irlanda y fue Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos. Actualmente pertenece a la ONG The Elders, fundada por Nelson Mandela, en la que reúne a líderes con una amplia trayectoria en temas de derechos humanos y experiencia en el ámbito internacional que, de acuerdo con lo que se dice de que “los mayores son sabios”, pretende debatir y actuar en algunos de los problemas mundiales más acuciantes. Además, como abogada que es, Mary Robinson es fundadora y presidenta de la Mary Robinson Foundation Climate Justice. Justicia climática es el término que se utiliza para hablar de cómo la crisis climática llevará a la vulneración de derechos humanos. Ha escrito un libro titulado justamente así, en el que narra diez relatos cortos de personas concretas en relación con la justicia climática (investigadoras del IPCC, una mujer afectada por el huracán Katrina…), y también tiene un podcast con la humorista Maeve Higgins, en el que tratan temas climáticos serios en un ambiente completamente distendido. El podcast se llama Mothers of Invention y no tiene pérdida. También recibió el Premio Príncipe de Asturias de las Ciencias Sociales 2006.

Después de detallar su currículum, paso a describir a la persona. Era una mujer cálida, simpática y muy sincera. Me daba las gracias por lo que estábamos haciendo, porque desde su punto de vista era muy necesario, y en el coloquio cuando nombraba a los jóvenes me miraba directamente y me sonreía. Me dijo unas palabras preciosas, de su amigo Kofi Annan (nada más y nada menos que Premio Nobel de la Paz) que murió este verano: “You are never too young to lead and you are never too old to learn”. Cuando le pedí si nos podíamos hacer una foto me dijo: “Of course. I understand that it is important for you, the young people, to share it with other. But I have a rule: no selfies.” A continuación os traslado algunas de las notas que tomé:

¿Es el cambio climático el mayor problema al que se enfrenta la humanidad?

MR: I like to refer to it as an “existencial threat”. I believe in young people as they are educating their parents, as they are standing up because they have seen the bad decisions of governments (…)

[Haciendo referencia a mi discurso inicial (“Quiero un futuro para mí, para mis hijos, para mis nietos”)] I have six grandchildren and I think a lot about them.

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Solo 10 países emiten la mayoría de los gases de efecto invernadero, y los países que se ven más afectados por el cambio climático son los países en vías de desarrollo. ¿Cómo debe ser el desarrollo de los países vulnerables que se ven afectados?

MR: This question is reflected in my book, Climate justice. (…) There’s a difference between a +1.5 degrees rise and +2 degrees. At +2 degrees: there will be no coral reefs, no ice in the Arctic and no permafrost. We have to reduce in a 45% our emissions for 2030.

CC: Yo creo que también hace falta cambiar la idea lineal del progreso, y que esta idea se nutra de ideas humanísticas y de otros elementos.

Según estudios científicos el cambio climático afectará más a las mujeres. ¿De qué manera?

MR destacó cómo en algunas comunidades las mujeres son las que sostienen el sector de la agricultura y cómo sus puestos de trabajo se verán afectados tras el cambio climático. CC también destacó cómo las mujeres tienen un liderazgo no formalizado y participativo, que será determinante en la transición ecológica de estas comunidades.

¿Qué impresión os transmiten movimientos juveniles como Fridays For Future? ¿Cuál es la importancia de la educación en estos temas?

MR destacó dos vías de acción: “more legislation and just transition”.

CC: Estábamos esperando a que llegara el movimiento de los jóvenes. Os estáis movilizando políticamente, a vuestra manera y en vuestro tiempo. Como decía Mary Robinson, hay que legislar sobre esto porque dicha legislación será el marco de vuestros derechos. Este movimiento tiene muchas cualidades: esa fuerza, ese punto fresco e ingenuo (ingenuo en el buen sentido, de querer cosas buenas y bien intencionadas). Habéis colocado “el tiro en la diana”.

Tras los diálogos fueron presentándose otras personas que habían estado presentes en el acto, entre los que destaco a la Secretaria de Estado de Universidades e I+D+I y a la Presidenta de SEO/Birdlife (la Sociedad Española de la Ornitología, una sociedad dedicada a la biodiversidad, de gran tirón a nivel internacional).

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Me siento muy agradecida de haber representado a mis compañeros y espero que se propague nuestro mensaje cada vez más. El propio Director del Gabinete de la ministra me confesó: “ahora tenéis mucho poder, aprovechadlo”. Este domingo se someterá a votación la participación o no en actos políticos como este en esta temporada, tras la propuesta que recibimos de ir a la Moncloa y tener una entrevista con el Presidente. No queremos que nuestro movimiento se convierta en propaganda electoral de nadie; hasta ahora hemos concedido entrevistas a todos los medios fueran de la ideología que fueran pero el panorama ahora cambia al ser la campaña a elecciones. Se decidirá el domingo (10 de marzo) en asamblea estatal. Lo que sí queremos es sentarnos con el nuevo gobierno y ofrecerles nuestras propuestas (y seguir manifestándonos en las calles cada vez más alto).

Si os interesa participar en el movimiento, poneos en contacto conmigo y yo os redirijo a la sede de vuestra localidad. Funcionamos a partir de asambleas y grupos de WhatsApp completamente abiertos para que los intereses de todos se vean representados y no predomine el ideario de ninguna otra asociación. Espero que os haya gustado el artículo; cuando queráis podemos hablar de cualquier cosa que os suscite o cualquier duda que tengáis.”

Vida ELU

Guillermo Sada nos cuenta su experiencia en el Global Legal Hackaton

Por:

“Hola ELUS,

El pasado fin de semana tuvo lugar en la Universidad Francisco de Victoria el Global Legal Hackaton. Esta actividad consiste en crear una aplicación/software/página web en el que se facilite la vida jurídica. A este evento se inscribieron universitarios de distintos grados, pero también despachos de abogados muy importantes como lo son Garrigues o Deloitte.

El motivo por el que me inscribí fue porque vi la oportunidad de aprender junto a compañeros de distintas disciplinas, desde informáticos a gente de derecho. Además, estaba el incentivo de poder asistir a conferencias de los mejores profesionales acerca del mundo revolucionario que nos viene debido a las nuevas tecnologías.

No os voy a mentir, el primer día me pregunté a mí mismo. ¿qué hago yo aquí? No tenía ni idea de lo que podía aportar. Con el paso de las horas me fui dando cuenta de que cada uno, por muy diferente que sea, puede aportar algo en un equipo multidisciplinar. Quizás sea esto lo más valiosos que saqué de este fin de semana, el darme cuenta de que en un equipo se necesita gente variada para sacar un proyecto potente. Y eso fue lo que hicimos, quedando terceros por delante del despacho de Garrigues, unos auténticos profesionales (la verdad es que les teníamos bastante miedo porque eran un poco frikis y pensábamos que iban a arrasar)

Sin duda recomiendo esta experiencia, independientemente de los conocimientos informáticos que tenga cada uno y si no me creéis miradme a mí, que me cuesta subir los documentos al Aula Virtual. Para eso están estos eventos, para aprender junto a gente estupenda que tiene diferentes cualidades a ti y con la que te puedes compenetrar perfectamente. Yo repito seguro, y espero ver algún ELU más el año que viene.”

Vida ELU

CINEFÓRUM VALENCIANO, POR SILVIA TÉVAR

Por:

“El pasado miércoles 6 de marzo, los ELU’s de Valencia tuvimos la oportunidad de participar en un apasionante cinefórum sobre la película La isla mínima.

Tras un duro día de trabajo y estudios, y acompañados de una buena pizza, nos vimos sumergidos en la España de los años 80. De la mano de los protagonistas, dos policías, no sólo resolvimos un caso de asesinato, sino que comprendimos un poco más esa transición española en la que todavía existía el encubrimiento.

Como nos ilustraron Ruth y Alberto, los colores y las perspectivas constituyen una parte esencial del montaje. Así, las gamas cromáticas terrosas y los planos generales conseguían mostrarnos un pequeño pueblo andaluz totalmente aislado de la civilización. La música suave y repetitiva, como apuntó Alfran, incrementaba todavía más esa sensación de incomunicación y encierro.

De hecho, tras un intercambio de opiniones, descubrimos que La isla mínima no solo nos habla de un espacio geográficamente aislado, sino que son sus propios habitantes quienes forman parte de ese destierro, de ese individualismo. Son personajes que viven egoístamente, preocupados únicamente por sus vidas y reacios a crear lazos con sus prójimos. Es por esto que son personas incompletas, sin definir, “individuos con los que no puedo encariñarme”, comentaba nuestra compañera Blanca.

Así es como nuestro debate se llenó de preguntas que nos remontaron al pasado fin de semana de la ELU: ¿Debemos ser siempre coherentes con nuestros valores? ¿Se puede convivir con la carga de la culpa? ¿El fin justifica los medios? ¿Puede un asesino sentir arrepentimiento? ¿Hasta qué punto podemos hablar de “buenos” y “malos”? ¿Somos capaces de perdonar cualquier ofensa?

Finalmente, reparamos en un personaje que nos ofrecía un rayo de esperanza: el único niño de la película. En él, los colores se intensificaban simbolizando que él era el futuro de esa sociedad. Además, nos dimos cuenta de que esta sensación de promesa se reforzaba con la actitud del protagonista que decidía creer en su compañero, un agente y asesino franquista. Este personaje decide, por tanto, creer en nuestra tendencia natural hacia el Bien, en nuestra capacidad de perdón. Decide creer que no estamos hechos de blancos y negros, sino que todos tenemos nuestros defectos y virtudes. Decide creer en esa moral interna, en aquello que nos hace humanos. Decide creer, en definitiva, en el ser humano.”

Vida ELU

ÁNGELA RAMOS NOS CUENTA SU EXPERIENCIA EN TIERRA SANTA

Por:

“El pasado mes de febrero, tres alumnas de la ELU tuvimos la suerte de poder viajar a Tierra Santa con un grupo de alumnos de arquitectura de la UFV. Sin duda, un viaje en el que todos teníamos puestas muchas ilusiones y esperanzas, y que, más allá de nuestro nivel de fe individual, esperábamos nos conmoviera.

Desde la primera noche, al compartir presentaciones y expectativas entre todo el grupo, se intuía que serían días intensos y muy especiales. Y creo que si el viaje tuvo tanto éxito, fue precisamente gracias a esta puesta en común, en la que nos abrimos ofreciendo al resto nuestras más sinceras intenciones, presentando el camino que cada uno esperaba recorrer con esta peregrinación, invitándonos unos a otros a recorrerlo juntos.

Empezó así el viaje, y la primera parada fue el Primado de Pedro, lugar en el que Jesús confirmó a San Pedro al frente de su Iglesia. Primer punto de inflexión. Me hice plenamente consciente de que todos tenemos una misión. Todos estamos llamados a algo. Hemos nacido en un lugar, con una familia, unas capacidades, un carácter, unos amigos, etc. y debe haber un modo en el que volcar todo ello, que es mi persona, para servir a los demás de la mejor manera posible, de la manera más plena. ¿Por qué me ha situado Dios en este entorno y no en otro? ¿Por qué me ha dotado de ciertas aptitudes y debilidades y no de otras? ¿Cuál será el plan que tiene pensado para mí? ¿Qué espera de mí? Todas estas preguntas fueron el hilo argumental que me acompañó el resto del viaje, junto a algunas otras que fueron apareciendo.

Tras un par de días visitando otros lugares próximos al Mar de Galilea, como Cafarnaúm, Magdala o el Monte Tabor, descendimos hacia el sur por Nazaret, Caná y Belén, donde casi inevitablemente, con el ejemplo de María, uno se da cuenta de lo centrados que vivimos en nosotros mismos, y lo importante que es sin embargo abrirse a lo demás, estar atentos a las necesidades ajenas, vivir con un sí continuo que genere humildad, entrega, felicidad, amor y caridad entre quienes nos rodean.

Y finalmente llegamos a Jerusalén. Cumbre del viaje y se podría decir, centro de la Humanidad. Se trata de una ciudad en la que todo se ve con otros ojos y se siente de manera diferente. Porque celebrar Eucaristía en el Calvario, hacerse consciente de nuestras debilidades y errores en San Pedro en Gallicantu, compartir nuestras preocupaciones más profundas en Getsemaní, realizar un Via Crucis por sus calles, pensar en qué poner la verdad de la vida para no caer en las tentaciones diarias en el mismo desierto de Judea o rezar el Padrenuestro en el Monte de los Olivos es algo completamente diferente a todo lo que pueda haber creado nuestra imaginación previamente. Es algo que nos traspasa y conmueve, que transforma la forma en la que contemplamos la vida y a las personas que nos rodean.

De todos estos lugares nos íbamos con alguna reflexión, alguna frase, alguna sensación, que quedó en nosotros como una semilla, que ha ido germinando desde nuestra vuelta a España y sin duda lo seguirá haciendo, y su fruto nos sorprenderá en los momentos y situaciones más inesperadas, cuando creamos que este viaje ya era cosa del pasado. Y es que experiencias como esta, que moldean la persona en que nos estamos convirtiendo, nos acompañan ya siempre en nuestro caminar.”