FdS ELU Ocio – Sábado 16 de noviembre
Por:
EL OCIO ES OTRA COSA
El reloj no marcaba las 10, cuando el profesor Ignacio de los Reyes y el sacerdote José Luis Almanza pisaban la UFV. ¿Qué es el ocio? El ocio es otra cosa.
De los Reyes contextualizó la temática del primer fin de semana y abarcó las distintas posibilidades a las que se expone el ser humano dentro las dimensiones del ocio y el negocio y dio paso a otros conceptos como la libertad y la autoconciencia. “Estar sin ocio es vivir sin libertad” y “estar sin trabajo es vivir en ausencia de autoconciencia”.
De los Reyes afirmó que la sociedad actual vive en los tiempos del disfrute. Sin embargo, remarcó que el ocio es sinónimo de escuela en griego, por tanto, el ocio es “lo ideal de la universidad”. Por último, de los Reyes dejó la puerta abierta los elus para debatir en los grupos de trabajo con la siguiente afirmación: “nos volcamos en el trabajo para no tener que pensar”.
José Luis Almanza inició su intervención de una forma peculiar:
“¡Qué atrevimiento estar hoy aquí! ¿Qué hago yo aquí? Yo no puedo escribir ningún currículum de lo cual estoy cada vez más orgulloso”.
Almarza fue la voz de la experiencia y aseguró que ha visto para hombres con un “bello envejecer” y que el ocio es, sin duda, “aprender a no arrugar el alma”.
Gema Pérez
EL PLACER DE LEER- JOSE MANUEL MORA
“El otro día quedé a cenar con mis amigos y tres de ellos y yo comenzamos a hablar sobre el primer amor…” Así comenzaba D. José Manuel Mora cuando en realidad no nos estaba contando su experiencia sino la trama de una novela, “Mi primer amor” de Iván Turguénev. Así, nos demostraba que lo testimonial nos interesa, y nos interesa porque tiene que ver con nuestra vida. Esto último tiene relación con uno de los puntos clave de la ponencia, y es que, la narración es un método de comprensión de lo humano. De esta manera, para que haya una verdadera comprensión, la narración tiene que tener un final. Una vez llegamos al final, comprendemos, y siempre hay una propuesta de una verdad existencial-moral, decía D. José Manuel. Algunos de los ejemplos que se nombraron por sus propuestas existenciales-morales fueron: la Ilíada (hay dignidad en perder cuando ha habido un buen combate), la Odisea (luchar por no perder las relaciones, los vínculos), Macbeth (si te dejas llevar por tu ambición puedes destruirte a ti mismo y a los demás) y Washington Square (ser fiel a la conciencia moral aun soportando la presión).
Siguiendo en la línea de una comprensión narrativa de la vida, en la ponencia se recalcó que esta comprensión tiene que ver con el pasado, con el presente y con el futuro. Como ilustración de esto último aparecía el cuadro de Norman Rockwell de la niña frente al espejo en el que esa narración de pasado, presente y futuro se hacía presente en esa crisis de crecimiento que pudimos observar, en la que existía una narración que se había cerrado – la infancia – con la que la niña ya no se reconoce, y una narración que aún no había empezado – la madurez – con la que se quiere reconocer.
Por otro lado, también se habló del tiempo, como tiempo cíclico y tiempo lineal. Citando a Ortega y Gasset, D. José Manuel Mora nos proponía que el hombre puede vivir más allá de lo biológico hacia lo biográfico, haciendo esta distinción entre el tiempo biológico (el cíclico) y el tiempo narrativo (el lineal), de tal forma que el sentido narrativo es fundamental para dar sentido a la vida. También se nos propuso que cada uno de los asistentes redactara un “relato express” incorporando las palabras “autobús”, “kilo de naranjas”, “decepción” y “alopinos”, de modo que pudimos escuchar desde relatos de amor y de humor hasta poemas escritos por los alumnos ELU en esos momentos, además de incitar reflexiones profundas y diferentes sobre este proceso de redacción.
Por último, en la ponencia se habló del diálogo entre el mundo de la obra y el mundo personal, y la necesidad, por tanto, de “conocer mundo”, porque cuanto más bagaje tenemos, podemos llevar a cabo una mejor lectura. Así, cuando leemos, se dan preguntas cruzadas – El libro me hace preguntas a mí y yo le hago preguntas a él –.
Como conclusión, nos podemos llevar de esta actividad la idea de que la vida es un balance de lo que hemos hecho, lo que hacemos y lo que queremos hacer, y que vivimos narrativamente, buscando una comprensión narrativa. En consecuencia, el final siempre acaba en una cuestión de identidad (¿En quién me he convertido?), de la misma manera que todos los procesos terminan en que alguien ya no es igual que cuando empezó. Sólo lo vemos al final. En este caso, tras el final de esta ponencia, nos hemos podido dar cuenta del verdadero placer de leer, de lo que entraña esta comprensión narrativa de la vida, y del papel tan importante de la lectura en el buen ocio.
María De Jorge
ACTIVIDAD DE INTEGRACIÓN
Estrategia, liderazgo, equipo y la ilusión que un niño pone en la parte más querida de su ocio: el juego. La actividad de integración realizada este fin de semana de formación fue una oportunidad única para hacer red y fomentar los lazos de compañerismo entre los elus que participaron en el juego Rommel and Montgomery.
El juego, que emulaba una batalla de la Segunda Guerra Mundial entre los equipos liderados por quienes dan nombre al mismo, pretendía ser una ocasión especial donde los elus sacasen su espíritu de liderazgo y compromiso con el equipo, puesto que la protección de unos a otros según los roles asignados era tarea fundamental, como también era imprescindible ser muy conscientes de la posición que cada uno ocupaba en el improvisado –y algo frío- “campo de batalla”, así como tener presente el objetivo común: ¡salvar a la bandera!
Más allá de la dinámica del juego, la escena es una buena metáfora de aquello que los elus, como universitarios comprometidos, tienen que tener presente dentro y fuera del campo de batalla diario: el liderazgo de quien guía con la humildad del que sirve, la predisposición de ser útil al grupo con la iniciativa de quien tiene algo que aportar, la actuación individual en armonía con la estrategia grupal y sobre todo la ilusión que hizo frente al frío de la noche y se impuso a las dificultades del terreno.
Abraham Velarde
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Definitivamente, hicimos de la tarde una épica digna de epopeya, y si bien los poemas de la gymkhana dejaron que desear, encontrar la unidad dentro del verso entre los amigos que se reencuentran y las amistades que se forjan poco a poco en este tipo de actividades fueron motivo más que suficiente para dejarnos con los dientes largos y hacernos esperar y desear con fuerza la nueva iniciativa de nuestros coordinadores. ¿Es acaso otra cosa la ELU que esta reunión de amigos y más amigos en búsqueda, no sé si en toda ocasión del saber, pero siempre de la felicidad de estar juntos?
26 de Octubre. Tuvimos una muy entretenida tarde en que pudimos disfrutar de la mutua compañía con muchos de los ELUs de Madrid intentando conseguir las pruebas de la gymkhana que había preparada como actividad de integración por el céntrico Barrio de las Letras. Cuando ya estábamos preparados para empezar, nos dividimos en cuatro grupos y comenzamos a leer las pruebas. Con muchas ganas e ilusión fuimos poco a poco buscando versos por el suelo y pensando en cómo hacer una poesía colaborativa con gente que estuviera por la calle. Con esto, la tarde nos puso a un grupo de chicas que estaban de despedida de solteras con quien bailar la Macarena mientras toda la calle se giraba para verlo e incluso grabarlo, o a un tranquilo matrimonio a quien hacer de guías turísticos explicando algo del lugar en que vivió el “Fénix de los ingenios”. La fase “freír un huevo” fue también graciosa. Tan curioso fue tener que ir entrando en bares y restaurantes pidiendo que frieran el huevo que llevábamos como la cara que se les quedaba a los camareros al escucharnos. Tras algunos intentos fallidos en locales varios, un pequeño bar accedió a freírlo. Digna de especial mención fue, por otra parte, la prueba en que teníamos que cambiar un bolígrafo de la UFV, esos que son los mejores, a cambio de algo de mayor valor. Así, el bolígrafo se convirtió en un guante rojo y, más tarde, gracias a Pepe y sus alegres amigos, el guante pasó a ser un ejemplar de Crimen y Castigo. Con todo esto, disfrutamos de una tarde conociéndonos todos un poco mejor y haciendo más fuerte la ELU en Madrid.
Igual valentía requirió adentrarse en un bar y pedirle a cualquier camarero, aguantando la risa con un semblante serio, que nos friera un huevo. Tampoco fue fácil recitar poemas ante desconocidos, o que los propios desconocidos nos recitasen sus poemas. Pero en esa tarde, nadie en el barrio nos parecía un desconocido. Ni siquiera los turistas que nos encontramos en las puertas de los hogares que una vez fueron habitados por los más grandes autores españoles. Más de uno de estos últimos soltaría una buena carcajada, sobretodo el bueno de Don Miguel, al ver cómo los ELUs representábamos, como si estuviéramos en el Teatro La Latina, escenas de Don Quijote de la Mancha. Tocaron, demasiado rápido, las siete de la tarde. Nos reunimos en la Plaza de Santa Ana todos para observar y admirar los tesoros que había obtenido cada grupo en su travesía. Y aunque hubo un equipo que se colgó la medalla dorada del ganador (dorada por los ositos Haribo del premio), todos, absolutamente todos, incluso los que no eran de la ELU y paseaban tranquilamente por allí, acabamos riéndonos, disfrutando de una experiencia inolvidable. Porque eso es la ELU. Se trata de colaborar entre amigos, disfrutando de cada momento. Sin duda fue una tarde inolvidable para nosotros y para todo el Barrio, que durante esa tarde del 26 de octubre mutó su nombre de Barrio de las Letras al Barrio de las Sonrisas.




















Lo cierto es que aún tendría que esperar mucho para conocer a Mr. Hyde. Las primeras semanas, todavía sin clases, aprovechamos para intentar conocer un poquito la ciudad. Digo intentamos porque aún hoy nos perdemos con razonable frecuencia. Y es que Lausanne es una villa curiosa. A orillas del lac Léman, la colina sobre la que está construida asciende suavemente unos 500 metros, lo que se traduce un desnivel considerable para una población de 130.000 habitantes.









Veo que la experiencia ERASMUS va de la mano de la actitud con la que la quieras encarar y que sacas de ella experiencias, crecimiento y puntos positivos en la medida que los busques. Esto no solo lo podemos aplicar a nivel universidad y estudios, pero también a nivel de conocer la ciudad y el país: eres tú quien decides comportarte como un turista más, vivir modo ERASMUS… o bien, hacer de esta experiencia algo grande, una oportunidad de empaparte bien del país, de la gente; aprender, crecer, transformarte…



pudimos contar con el equipo de Emergencias de 061, los Bomberos de Sevilla y el cuerpo médico militar. Médicos sin fronteras, Mujeres entre Mundos, Cruz Roja y un gran elenco de ONG nos ofrecieron una visión real sobre la medicina humanitaria, donde hace tanta falta la ayuda sanitaria y nos ayudó a tomar conciencia sobre la situación mundial actual.











