Alejandro de la Vega participa en un encuentro de Universia junto a Ana Botín

Universia 007
Universia 007
03 JUN

Alejandro de la Vega, 4º ELU

¿Qué tal estáis todos? ¡Espero que muy bien!

Hace ya más de una semana que tuve el placer de participar en un coloquio promovido por Universia, en el que profesionales y estudiantes pudimos debatir cuestiones y compartir ideas y reflexiones acerca de la universidad que nos ha tocado vivir en estos tiempos a los universitarios, La Universidad del Nuevo Presente.

Quien me conozca sabe que soy una persona muy activa y que, sobre todo, no sé decir que no a nada. Cuando me preguntaron si estaba dispuesto a participar en este coloquio, con el previo aviso de que compartiría escenario ni más ni menos que con Ana Botín, presidenta del Banco Santander y Universia y una de las mujeres más influyentes de este planeta, y José Carlos Gómez Villamandos, presidente de CRUE Universidades Españolas, mi respuesta fue un rotundo e innegable sí. Tras colgar el teléfono, no sabía muy bien qué había hecho, y, sobre todo, si iba a estar a la altura de la situación a la que me debía enfrentar.

Y aquí estoy ahora, escribiendo para la newsletter de esta semana, pudiendo afirmar que el evento fue un éxito y, sobre todo, ¡una experiencia increíble! En los meses y semanas previas, trabajamos con el Santander con el objetivo de que este coloquio resultase de la mejor forma posible, y así expresar de una forma clara el mensaje que los distintos invitados y yo como estudiante queríamos transmitir.

Yo tenía una intención clara, reflejar una visión positiva de la universidad de hoy en día, en contraste a muchas de las opiniones que se expresan actualmente sobre ella, y también, dar mi punto de vista de cómo el emprendimiento es fomentado desde la universidad. Soy un fiel defensor de que la universidad es la etapa perfecta para explorar, investigar, arriesgar y fallar en el intento, y creo que debemos contagiar esta forma de vivir la universidad a todos nuestros compañeros. Nosotros tenemos el privilegio de pertenecer a la ELU, escuela en la que no hay problemas para poder encontrar gente que comparte tu forma de vivir la universidad, e incluso te impulsa a emprender y arriesgarte a lanzar tus propias ideas al mundo.

En este coloquio hice referencia a dos proyectos que me han marcado en especial. El primero de ellos, el proyecto Al Loro, que ofrecía asistencia telefónica humanizada a las personas mayores en plena pandemia. El segundo es Step Up, una iniciativa que trata de orientar a los estudiantes en su elección de grados universitarios basado en las aplicaciones prácticas de las materias que estudian o han estudiado. Pude formar parte de ambas iniciativas junto a algunos de mis compañeros en la ELU, disfrutando de su trabajo y empeño por impulsar ese tipo de ideas.

Con estas palabras quise resaltar la importancia que tiene la universidad y el emprendimiento en el desarrollo no solo como estudiantes sino como profesionales y, en definitiva, como personas. Sin embargo, en los pocos pasos que he podido dar en este mundo, he podido comprobar que es un entorno agobiante y estresante cuanto menos, pero la recompensa al ver como algo que has creado, y que hace tan solo unos meses era solo una idea, cobra vida y cumple su función en la sociedad no tiene precio.

Por otro lado, el esfuerzo del Santander y Universia para que este coloquio tuviese lugar fue extraordinario, todo estaba medido al detalle y la gente con la que traté era encantadora. El encuentro con Ana Botín no pudo ser mejor, aunque he de decir que estaba un poco nervioso por conocerla. Sin embargo, Ana fue muy amable, cercana y atenta y en tan solo unos pocos minutos pude comprobar que su preocupación por la calidad educativa de nuestro país es sincera y los universitarios somos una de sus principales preocupaciones.

En definitiva, salí de este encuentro muy contento no solo porque todo resultó de la mejor manera posible sino por poder afirmar que la universidad es algo que de verdad se mueve, está en constante cambio y las personas responsables de que estos cambios se produzcan de verdad se interesan por el estado de la educación y los universitarios.

Me despido ya, no sin antes agradecer de nuevo esta gran oportunidad. Mucha suerte a todos en estos últimos exámenes, ¡no queda nada para terminar, ánimo! Ah, ya se me olvidaba. ¡Espero veros a todos en la graduación de este año, no podéis faltar!