Marta Morcillo

Vida ELU Cineforum Valencia

Cine fórum virtual en Valencia

Por:

Marta Morcillo Martínez, 2º ELU

Gracias a la propuesta de nuestra mentora y nuestro delegado, María García y Javier Reig, los elus de Valencia (con alguna infiltrada) nos dispusimos a ver La gran belleza el pasado domingo 28 de febrero.

Iniciamos la tarde con una pequeña introducción hecha por María. Así, se asentaban ciertas directrices para poder focalizar nuestra atención en la película. Estas claves se basaban principalmente en preguntas como: ¿Qué pregunta nos está lanzando Sorrentino de fondo? ¿Con qué personaje me identifico? ¿Qué significa la banda sonora en determinados momentos de la película? Además, teníamos que fijarnos en ciertas escenas, sobre todo en la de las fiestas, para poder desvelar bien el significado de la película y qué nos evocaba. Tras este prólogo, apagamos las cámaras y micrófonos (algunos se hicieron palomitas) y comenzamos a ver la película juntos desde nuestras casas.

Creo que, al principio, todos los que no la habíamos visto sentimos una gran confusión. No entendíamos muy bien el objetivo de la película o el mensaje oculto. Captábamos pequeños retazos de luminosidad aquí y allá. A lo mejor podíamos entrever en ciertas escenas la verdad oculta gracias a la maravillosa estética de la película. No obstante, todos capturamos citas y escenas que nos sorprendían. Incluso personajes que, a bien o a mal, nos llamaban la atención. Aún así, necesitábamos el diálogo con los otros.

Justo por eso, se desarrolló un interesantísimo coloquio al finalizar la película. Entre todos, y gracias a las preguntas de María, fuimos desenmarañando esta obra maestra para dotarle de sentido. Fue maravilloso poder ver cómo cada uno daba su propia visión. Distintas escenas habían llamado a cada persona e incluso la misma escena, pero vista desde ángulos distintos. La película se convertía en un prisma con tantas caras como personas estábamos aquella noche. Se irradiaban distintas preguntas sobre la felicidad, la manera y el sentido de la vida, el propio sentido del amor y la relación entre la verdad y la belleza. María nos lanzaba más preguntas: ¿Dónde encontramos nosotros la belleza? La verdad es que pudimos crecer como grupo al compartirnos.

Creo que esta película denuncia el vacío interior, la hipocresía e invita a una vida de verdad, lejos de la superficialidad. Nos anima a reconocer la belleza que nos rodea, a apreciarla para que así, al llegar al final de nuestra vida y mirar hacia atrás, sonreír.

Lucía Pina, 2º ELU

Entre unos y otros fuimos tejiendo un entramado de diálogos, citas, personajes y escenas que componían un mapa por el cual guiarnos para responder a las siguientes preguntas. Porque el hecho de ver la película y comentarla después es solo la primera parte de esta historia. No se podía quedar solo así, necesitábamos más. Por ello, habrá segunda parte. Quizás con algún invitado especial, o quizás con la invitación especial hacia todos aquellos que quieran participar. Aunque lo mejor de todo es el agradecimiento hacia el esfuerzo de María, que considero que los que estuvimos aquel domingo sentimos.

Javier Reig, 4º ELU

A las 19:00 de un domingo después de un intenso fin de semana no había mejor plan que ver La gran belleza. Desorientados, como su protagonista, poco a poco nos fuimos adentrando en una trama sobre el sentido, el ‘postureo’, el arte, la belleza… Esta película trata tantos temas y tan profundos que una hora para comentarla se nos quedó cortísimo. ¡Estoy deseando el próximo encuentro!

Vida ELU mujercitas

Cuaderno de Bitácora – Mujercitas (1868)

Por:

Una obra clásica para unos tiempos nuevos

Louisa May Alcott (1832-1888) escribió un libro que probablemente te suene: Mujercitas (1868) Quizás también te suene la historia, incluso te puede sonar desde tu propia vida. Esta magnífica obra trata sobre la historia de los March, concretamente de sus hijas (Jo, Amy, Beth y Meg), que viven en Estados Unidos durante la Guerra Civil.

Lo que más destaca es el realismo con el que Mujercitas fue escrito. Se nota que Alcott se basó en su propia vida porque las experiencias las cuenta con un cariño infinito. Las cuatro hermanas son distintas iguales y puedes sentirte identificada con todas a la vez. No obstante, el libro se desarrolla principalmente desde la perspectiva de Jo, la segunda hermana mayor. Jo es un curioso personaje que aporta mucha vida a la historia y que, a mí, personalmente, me entran ganas de ser su amiga. Lo mejor de todo es que Alcott no te deja con lo miel en los labios, ya que escribió también Aquellas mujercitas que continúa desarrollando la historia de nuestras hermanas favoritas (yo lo tengo ya apuntado en la lista para Navidad).

En un momento en el que tanto se echa de menos a la familia y que tanto esfuerzo se hace para ver a nuestros abuelos, este libro es como un recuerdo de que todo merece la pena. Leer las divertidas historias de estas hermanas y ver cómo dan las gracias y respetan a sus padres, te hace poner en perspectiva tu actitud hacia tu familia. Por tanto, también es un buen recordatorio de lo importantes que son las personas que cuidan de nosotros y nos quieren sin pedir nada a cambio.

Es de estos libros que apelan a tu sensibilidad y tu corazón desde la cotidianidad. Tras leerlo, solo quería estar con mis familiares. Te habla de los lazos entre las personas, los vínculos familiares fuertes que te hacen crecer y desarrollarte dentro de tu espacio propio con la confianza de ser querido por tu ser y no por tu estar. No son una familia perfecta, tienen problemas y discusiones, como todas las familias del mundo, pero todas siempre ponen por delante el amor que se tienen. Realmente es una lección de vida que te hace llorar, disfrutar, enfadarte y emocionarte. Te hace partícipe de la vida de esta familia como si fueras uno más. Sufres con cada golpe que les da la vida y te alegras con cada logro. Un auténtico relato de vida.

Entonces, ¿qué mejor momento que leer este libro en Navidad? Si estás de exámenes y ves que el tiempo se te echa encima, tranquilo, hace poco salió la película y, aunque el libro siempre es mejor, la verdad es que es fenomenal. No obstante, a mí Mujercitas me huele a chocolate caliente, luz tenue y mantita en el sofá. Felices Navidades a todos.

Marta Morcillo Martínez, 2º ELU

Vida ELU beersbooks

Beers & Books

Por:

¡A esta invito yo!

¡Bienvenido! Te preguntarás ¿y esto? No te preocupes, te vamos a contar de qué va Beers & books. Susana Sendra y Santiago Huvelle, profesores del segundo módulo de la ELU, nos proponen este espacio para todos los ELUs, independientemente de tu curso. La idea es que nos reunamos una vez al mes para comentar un libro. ¿Cuál? Este mes: 1984, de George Orwell.

¿Cómo funciona? Es muy sencillo. En colaboración con la sección de Cuaderno de bitácora en esta misma newsletter, se escogerá un libro para que todos los ELUs que quieran se junten y lo traten. Se irán lanzando frases y datos sobre el autor para tener el contexto de la obra. Además, se dejará un espacio para que se pregunten o se escriban los temas que se quieran tratar en el encuentro. Natalia Aldaba, Berta Coll y/o Marta Morcillo se encargarán de recoger estas inquietudes y exponerlas en el encuentro. Se va a realizar todo en la plataforma de Instagram (@beersbooks_ ) y también puede ser comentado por Twitter (mismo usuario que Instagram, así ¡es más fácil!)

Como habrás supuesto, el encuentro se realizará telemáticamente. Esto también permite que puedan unirse todas las personas que quieran y poder contar con algún experto en el libro o en alguno de los temas que se tratan. En el momento en el que nos reunamos queremos que haya diálogo entre todos. No es una ponencia, es un encuentro con todos los que quieran alrededor de una obra literaria. Así que, además de los temas ya recogidos, te invitamos a que participes sin ningún miedo, comentando o preguntando lo que creas oportuno. (Y si no te ha dado tiempo a leerte el libro y puedes, únete igualmente, seguro que acabas sacando alguna reflexión importante).

El primer encuentro será en enero. Iremos concretando más información (hora, plataforma, enlace…) a través de nuestras redes sociales (¡no te olvides de seguirnos!). Creemos que puede ser muy interesante esta iniciativa y que enriquece mucho la red ELU, pero te necesitamos a ti para que funcione. ¡Anímate!

Marta Morcillo Martínez.

Vida ELU marta morcillo una gota de agua mas

Una gota de agua más – Marta Morcillo

Por:

El 18 de septiembre es el World Clean up Day, y ¿qué mejor que pasar el día limpiando la playa?

Este año cayó domingo, día en que la asociación Bioagradables organiza cada mes una limpieza de playas. Éramos unos 50 voluntarios en la playa de la Patacona, en Valencia. Todos pertrechados con guantes, mascarilla, gorra (en Valencia suele hacer mucho sol) y muchas ganas de empezar.

Las limpiezas de playa consisten en recoger por áreas y por grupos los residuos que veas. Una vez recoges todos los residuos que puedas, habrá un monitor de la asociación esperándote con una tablilla (de material reutilizado) donde apuntará todo lo que hayas ido recogiendo, así como con bolsas de basura para poder reciclarlo todo correctamente. Además, se hace un recuento de todos los residuos en una plantilla oficial, que luego puede ser utilizada como fuente de información para implantar políticas ecológicas en las playas o las diferentes zonas que hayamos limpiado.

Puede que de primeras no suene muy apetecible pasar la mañana recogiendo microplásticos, botellas de plástico, bolsas e incluso materiales de construcción enterrados en la arena. Pero la verdad es que es un entorno impresionante para conocer a gente muy diversa: jóvenes, mayores, estudiantes, trabajadores, familias… Además colaboras en un proyecto que te interpela directamente como ciudadano y que ayuda a construir una sociedad más respetuosa y justa. Empiezas sin ver nada, incluso parece que todo esté bien y que no hagas falta. Hasta que te fijas en los pequeños detalles. Ahí es cuando ya no eres capaz de despegar la vista del suelo. Cuando acabas, sientes que necesitas hacer más, que aún te faltaban cosas por recoger. Es la manera más directa que he tenido para darme cuenta de lo que realmente somos capaces de hacerle al ecosistema, tanto para bien como para mal.

Esto es parte de lo que se conoce como ‘’ciencia ciudadana’’. Nosotros, personas que (algunos) no tenemos formación en ese campo, podemos acercarnos más al medioambiente y a su cuidado desde la práctica. Asimismo, nos sentimos parte de la comunidad, ya que la protegemos, la cuidamos y contribuimos a su estudio e investigación para mejorar su calidad. Es una manera de acercar la ciencia a las personas de a pie e involucrarlas en algo que repercute directamente en su día a día.

Recomiendo este tipo de actividades a todas las personas que quieran colaborar con su comunidad. Es precioso ver cómo puedes sentirte relacionado con lo que te rodea de una manera tan sencilla como es cuidando de tu entorno. Tanto como si te interesa la ciencia, como si no, esta es una de las maneras más bonitas que he encontrado para adentrarte o acercarte a ella.  Merece la pena intentarlo, ya sea en la playa, en la montaña, en los parques de tu ciudad o donde sea. Al fin y al cabo, piensa globalmente, actúa localmente, ¿no?

Marta Morcillo Martínez

Vida ELU Sorolla Valencia

Los elus de Valencia visitan la exposición temporal de Joaquín Sorolla

Por:

El impresionismo que impresiona.

19.00h, miércoles 7 de octubre, Centro Cultural Bancaja. Un grupo de ELUs de Valencia nos reunimos con la intención de conocer un poco más sobre nuestro patrimonio cultural. Así, nos disponemos a ver la exposición temporal de Joaquín Sorolla (1863) que se encuentra en el centro de la ciudad.

La idea surge tras la reunión que tuvimos el día de Introducción a la ELU. Compartimos un día muy especial todos juntos. ¿Por qué no compartir el arte también? Nos decidimos por ir a la exposición Sorolla. Cazando impresiones. Esta está realizada gracias a la colaboración del Museo Sorolla, la Fundación Museo Sorolla de Madrid y Bankia. Está integrada por 270 obras procedentes del Museo Sorolla, la Diputació de València, la Casa Museo Benlliure, la Colección Hortensia Herrero, una veintena de colecciones particulares, y de la propia colección de la Fundación Bancaja.

Sorolla

Paseando por las salas de la exposición, compartimos juntos el asombro hacia tanta belleza encerrada en esos bocetos y cuadros. Pequeños y grandes, todos te interpelaban. Podías ver el trazo impresionista de Sorolla que trata de captar la luz a la vez que reflejar el dinamismo de las escenas. Asimismo, los colores blancos y vivos aportaban una luminosidad inigualable que hacían que te introdujeras de lleno en la vida que plasmaba. Vida que podías reconocer perfectamente suscrita a la ciudad de Valencia y a sus playas. Retratos de la cotidianeidad en todas sus dimensiones desde la mirada de este ilustre pintor.

Como todo buen arte, nos suscitaba preguntas. Desde preguntarnos cómo podría haber pintado esas obras hasta preguntarnos por la finalidad del arte, pasando por la visión del arte en el pasado y en el presente. Nosotros no teníamos las respuestas, pero resultó precioso el encuentro de las personas en el contexto del arte.

Así, disfrutamos de una tarde diferente a la vez que inspiradora. Somos un grupo variado, con personas de todas las ramas del saber, y ahí estábamos juntos un miércoles por la tarde, asombrados frente la Triste herencia (foto). Todos con la impresión de estar dentro de la escena retratada, sintiendo el dinamismo de la vida desde la contemplación del arte. ¿Qué mejor compañía para ello?

Para concluir, me gustaría incluir unas palabras de Joaquín Sorolla:

No hay nada inmóvil en lo que nos rodea. El mar se riza a cada instante, la nube se deforma al mudar de sitio; la cuerda que pende de ese barco oscila lentamente; ese muchacho salta; esos arbolillos doblan sus ramas y tornan al levantarlas… Pero aunque todo estuviera petrificado y fijo, bastaría que se moviera el sol, que lo hace de continuo, para dar diverso aspecto a las cosas… Hay que pintar las cosas deprisa, porque ¡cuánto se pierde, fugaz, que no vuelve a encontrarse!

Marta Morcillo Martínez.

Cultura La peste

Cuaderno de Bitácora – La peste (1947)

Por:

Fue ayer, pero nos habla de hoy.

¿Qué haces cuando no se puede hacer nada? ¿Quién eres cuando lo absurdo de la vida te estalla en la cara? ¿Por qué buscamos el sentido cuando parece que no lo haya? ¿En qué creer si todo lo que creías salta por los aires?

Eso se plantean los habitantes de Orán cuando la peste se cuela en sus vidas. En Orán se vive una vida pacífica, sin sobresaltos. Ni muy aburrida, ni muy intensa. Ni muy mala, ni muy buena. Simplemente, una vida. Una vida donde no hay mucho lugar para plantearse nada en concreto porque todo simplemente fluye y nadie lo quiere parar (¿no te suena de algo?).

Entonces empieza (cuidado, spoiler) la peste en la ciudad. A través del ojo del Dr. Rieux, vemos cómo se derrumban todos los cimientos de lo que hoy consideraríamos una civilización desarrollada. Los habitantes de Orán se ven envueltos en una vida aparentemente sin sentido. No pueden trabajar, no pueden divertirse, no pueden ver a los vecinos, no pueden continuar con su vida tal y como era. Se ven sobrepasados por algo que no pueden controlar y que ni siquiera tienen claro qué es y cómo funciona.

Albert Camus (1913-1960), al presentarnos una metáfora del sinsentido de la vida, nos muestra los diferentes caminos que pueden adoptar las personas frente a él. Tenemos entonces a aquellos que buscan huir por cualquier medio de la ciudad, a aquellos que lo viven desde la fe y a aquellos que lo viven desde el oportunismo de una vida nueva. Camus nos muestra la experiencia humana desde lo más esencial, es decir, a través de la búsqueda del sentido, con una maestría digna de un Nobel de Literatura.

En cuanto al Dr. Rieux, él tiene una de las tareas más extremas en esta epidemia: curar. Camus nos lo presenta como narrador principal y es quien más radicalmente se enfrenta al sinsentido. El Dr. Rieux debe mirar cara a cara a la peste, luchar todos los días contra ella, y ya no solo por él, sino por los demás. Él tiene que ver cómo se muere la gente sin poder hacer nada. Tiene que ser machacado día tras día por la tragedia y la tristeza. En su cabeza, está la incertidumbre de si está haciendo todo lo posible; en su corazón, la desesperanza de la muerte; en sus manos, la vida de las personas. Todo ello interrelacionándose y formando parte de la complejidad de la persona. Aún así, sigue adelante buscando lo bueno, aferrándose a dar todo lo que puede sin entender el sentido de toda esa situación.

En La peste se habla de la humanidad. Se habla de ti y de mí. Y se habla de todos nosotros en el día de hoy. Me lo leí durante esos meses que nadie quiere recordar y fue como un regalo. Fue un recordatorio de que vivir merece la pena y de que buscar el amor en la vida es intrínseco al ser humano. Para mí, imprescindible (el amor y el libro).

Marta Morcillo Martínez

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¡Nueva sección! – Cuaderno de bitácora

Por:

Este es nuestro cuaderno de bitácora, escrito por y para todos los ELUs. Queremos que sirva para dejar constancia de nuestro viaje por la ELU. Como todo viaje, está lleno de vientos y cambios de rumbo, pero también de coordenadas geográficas que nos orientan. En este cuaderno, plasmaremos aquello que nos marca en nuestro camino. Por eso, ¿qué mejor que los libros? Los libros pueden ser nuestra Estrella Polar. “To travel far, there is no better ship than a book”, decía la poeta Emily Dickinson. Con esta divisa, empezamos la nueva sección.

Queremos que exista un espacio donde puedas compartir esa novela que tanto te gustó, ese libro de cuentos que te habló de ti o esa historia que tanto te llenó. Pensamos que los grandes libros son una manera única de conectar entre todos nosotros, porque nos hablan justo de eso, de los problemas fundamentales del ser humano a través de todas las épocas. Y por eso surge esta sección, para que todas las personas podamos conectar a través de los libros.

Tenemos muchas ganas de empezar este proyecto y de compartir con todos vosotros las obras literarias que nos han ido marcando en nuestra vida.

Berta Coll y Marta Morcillo.

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Acción Social en Valencia

Por:

“Cuando Cris dijo de hacer esta acción social, a todos nos hizo mucha ilusión. La idea es ayudar a preparar comida durante la mañana para poder repartirla a los amigos de la calle durante la tarde.

En cuanto llegamos la sensación era de cooperación. Todo el mundo estaba haciendo algo, tenía las manos ocupadas y si no, preguntaba para ayudar lo máximo posible. Con delantal puesto y un pelapatatas en la mano, nos pusimos a cortar y prepararlo todo. Por delante de nosotros desfilaron todo tipo de hortalizas que luego pasarían a formar parte de la sopa que estaban haciendo para repartirla en termos por la tarde. Después limpiamos y volvimos a ponernos manos a la obra para preparar los bocatas que se repartirían junto a la sopa. Mientras nos encargábamos de ayudar con la comida, otras personas envolvían postre, pero todos nos ayudábamos entre todos.

El ambiente de voluntad y de hacer el bien pero desde la humildad y sin buscar grandes reconocimientos, el buen rollo entre todos y compartiendo experiencias vitales, todo eso, hace que sea una acción social que cala hasta los huesos. Creo que es lo más cerca que he estado del servicio a las personas voluntariamente y vivido desde la felicidad“.

Marta Morcillo

“Si la mañana había consistido en preparar la comida, toda la tarde se enfocó a preparar el reparto para hacerlo lo más organizado posible. Envasamos la sopa, envolvimos la comida, llevamos cajas a la furgoneta y el caos debido a la cercanía del momento al que llevábamos un día entero preparándonos se empezaba a notar. Sin embargo, nada de eso le robaba a nadie la sonrisa de la cara.

Para nosotros, lo más impactante fue sin duda el momento en que uno de los propios amigos de la calle eligió como regalo de cumpleaños poder venir a ayudar a prepararlo todo. Pequeñas cosas como esas nos hacen pensar si le damos valor a las cosas que realmente lo merecen.

Finalmente, tras todo un día de trabajo, la gente empezó a llegar preparados para llevarse la comida por las diferentes rutas establecidas, no sin antes decirnos lo mucho que valoraban ver a jóvenes involucrados en su causa. Fue muy bonito sentir que nuestra colaboración había ayudado a sacar adelante el trabajo. De esta forma, a las 7:30, nos dimos las manos, nos deseamos buen reparto, y nos dirigimos a la parada de “Botánico” para encontrarnos con los amigos”.

Ignacio Lasala

“No soy capaz de contar todas las veces que me había planteado realizar esta actividad, sin embargo, cada domingo surgía algo que me permitía convencerme de que el domingo siguiente sería el que participase.

Cuando más estresada estaba, cuando más trabajos, proyectos y disertaciones debía presentar, justo en ese momento, por distintas razones, Amigos de la Calle necesitaban nuestra ayuda. Así que, con un par de colegas de la universidad, Marta e Ignacio, fuimos para allá sin pensárnoslo dos veces. Ahora, con un poco de perspectiva, puedo ver que todo encajó como las piezas de un puzzle, esa actividad fue mi válvula de escape sin esperarlo. Sin darnos cuenta, nosotros los necesitábamos muchos más a ellos.

Como han contado mis compañeros, cuando salíamos del recinto hacia el reparto estábamos molidos, exhaustos físicamente, pero expectantes como nunca. Éramos una mezcla entre emoción, cansancio, ganas de ayudar y preocupación por ver qué, o mejor dicho, quién, esperaba la llegada de todo lo preparado durante el día.

He de reconocer que fue, como poco, una experiencia impactante. No únicamente por la dosis de realidad que supone ser consciente de la cantidad de personas que necesitan algo tan básico como el alimento, sino por el agradecimiento sincero en sus gestos y palabras. Familias enteras, jóvenes solos, acompañados, hombres y mujeres de todas las procedencias y edades hicieron que desechásemos prejuicios sobre el sinhogarismo y la mendicidad, que pudiésemos comprobar cómo la gente, de verdad, los consideraba amigos.

Esta experiencia apresurada y surgida por casualidad terminó siendo un punto de inflexión en la dinámica de vida y valores de todos los que participamos en ella. Los amigos de la calle, todas y cada una de las personas que trabajan día a día sin descanso ni remuneración para mantener el proyecto a flote y todos los que creen realmente en la importancia de la cooperación, nos mostraron que efectivamente, la felicidad sólo es real cuando es compartida”.

Cristina Pastor