Erlantz Verdejo, 1º de ELU
«El bien compartido con los amigos no se agota, se expande»
Deseando escapar de la rutina, el pasado 27 de febrero nos reunimos algunos elus en San Sebastián, y aunque sin grandes pretensiones iniciales, acabamos disfrutando de una inolvidable tarde cultural en Donosti.
Comenzamos recorriendo la ciudad, caminando por la zona antigua y el paseo junto a la playa, un ambiente ideal para —servidos con unos pintxos de tortilla— compartir reflexiones acerca de los grandes temas y alguna que otra recomendación literaria. Más tarde asistimos a un concierto solidario del Orfeón Donostiarra en la basílica de Santa María del Coro, donde la música cargada de emoción ofreció un espacio de recogimiento difícil de describir. La actuación destacó tanto por su calidad musical como por el carácter benéfico de la iniciativa, de la que os invito a formar parte en la próxima edición del Concierto Solidario de los Jóvenes.
Finalizamos el día probando algunos de los pintxos donostiarras más característicos, en una atmósfera más distendida en compañía de los amigos de Marcos, donde la conversación dio lugar también a nuevas propuestas para futuros
encuentros.
Por encima de todo, esta tarde me ha revelado que no resulta tan determinante el “qué” haces, sino el “desde dónde” lo haces; basta observar con profundidad para que todo se convierta en maestro. Quizá sea ahí donde reside el verdadero valor de estos encuentros: en su capacidad de transformar una tarde ordinaria en significativa. Y lo mejor de todo; es suficiente con una mirada atenta y compartida.
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