ELUs por El Mundo: David Tena – Oxford, UK

02 OCT

David es actual CLAVIS de nuestra Escuela, que se encuentra estudiando Filosofía de la Ciencia en Oxford y será el primer ponente egresado de la ELU en dar una conferencia en el Fin de Semana de Formación.

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¿Por qué has decidido irte a Oxford y qué te ha motivado estudiar Filosofía de la Ciencia?

Terminé la carrera de Física y Matemáticas con la intención de dedicarme a estudiar fundamentos de la física, es decir, de estudiar física al nivel más fundamental. Sin embargo, mi interés se centraba más en entender el significado de las teorías actuales que en desarrollar teorías nuevas. En otras palabras, quería ser capaz de aprender los conceptos de nuestras teorías más fundamentales y ver cómo se relacionan entre sí para ofrecer un retrato consistente del mundo material. Ese tipo de planteamiento, en el mundo académico, no corresponde a las facultades de Física, sino a las de Filosofía. Una vez fui capaz de ver esto, elegí la universidad de mayor prestigio mundial en esta área, Oxford, y pedí plaza en su máster de Filosofía de la Física. Tuve la suerte de ser uno de los cuatro seleccionados.

A medida que ha ido avanzando el curso, me he dado cuenta de que el tipo de cuestiones que me interesan se estudian en Filosofía de la Ciencia, en general, y no sólo de la Física, así que al terminar el máster, he empezado un segundo máster en Filosofía de la Ciencia, en la misma universidad y el mismo departamento, que complementa al anterior.

¿Cuáles son los detalles que más te han impactado en la vida urbana de Oxford? (Positivos y negativos)

Positivos: La variedad de gente, no sólo a nivel internacional, sino a nivel cultural. Existen clubes y asociaciones para casi cualquier tipo de arte, deporte, área del saber o filosofía de vida, Es increíble cuántos proyectos distintos y de tan alto nivel se están desarrollando en una zona geográfica tan pequeña. Por otro lado, también me sorprendió gratamente la facilidad que tenemos los alumnos para incorporarnos a iniciativas de este tipo, aunque resulta natural que las instituciones traten sacar el máximo partido de los recursos humanos e intelectuales de la ciudad. Finalmente, me alegra ver que existe una cultura de apertura, lo que facilita el establecer conversación con cualquiera a quien se acaba de conocer, y el interesarse por sus proyectos y sus ideas.

Negativos: Este estilo de vida tiene un lado negativo: fomenta el individualismo y la instrumentalización del otro. Tanto estudiantes como profesores están muy centrados en sus respectivas carreras, y puesto que se trata de un centro de alto rendimiento, se tiende a apartar de uno mismo todas aquellas actividades o relaciones que no reporten un beneficio, ya sea en el ámbito social, académico, o, simplemente, emocional. A veces da la sensación de que en la cultura de Oxford se miden en gran parte las relaciones humanas por su utilidad para uno mismo, en vez de tratarse de fines en sí mismos.

¿Qué tal tu relación con los ingleses? ¿Te relacionas mucho con otras nacionalidades en tu entorno? ¿Con quienes te sueles llevar mejor?

Sólo una parte muy pequeña de las personas con las que suelo relacionarme es inglesa. Oxford es una ciudad genuinamente internacional, es decir, la variedad de países de origen de los estudiantes es impresionante. Canadá, Chile, Corea del Sur, Nueva Zelanda, India, Finlandia, Suecia, Sudáfrica… he hecho amigos procedentes de todas partes. Eso sí, me resultó curioso no encontrarme con muchos españoles. Entre toda la gente a la que veo en mi rutina habitual sólo hay dos, que son madrileños. No creo que haya una nacionalidad con la que me lleve mejor que con el resto; lo cierto es que en Oxford no percibo diferencias de personalidad entre nacionalidades. La gente que viene aquí trata de empaparse de la cultura del lugar, con lo que, asumiendo que existiesen diferencias de personalidad relacionadas con la nacionalidad, éstas quedarían bastante enmascaradas.

¿Las mejores anécdotas desde tu llegada a Oxford?

Ha habido varias muy curiosas, la mayoría relacionadas con personajes famosos. En la cantina de la facultad de matemáticas, vi que un hombre de avanzada edad estaba intentando coger un vaso desde un mostrador alto y no llegaba. Como estaba a su lado, se lo bajé, y en cuanto se giró para agradecérmelo, me fijé que se trataba de Roger Penrose, gran físico y matemático contemporáneo. Su libro “El Camino a la Realidad” me influyó muchísimo a la hora de elegir carrera, y me mantuvo motivado durante la misma. Fue curioso toparse con él por primera vez de esta forma.

Otra anécdota curiosa fue la de asustar al Presidente de Afganistán. Ese día daba una conferencia en la Sociedad de Debates, a la que yo planeaba asistir. Las medidas de seguridad eran tales que hasta el día anterior, no se había revelado la identidad del conferenciante y no habían dado la hora exacta de comienzo del acto para que no se pudiera preparar un ataque. Tras pasar el control de seguridad, en lugar de ir al auditorio, como los demás, recordé que necesitaba recoger mi nuevo carnet de miembro, y junto a un amigo, decidí pasarme un momento por las oficinas, atravesando el patio, en el edificio adyacente. Tras recibir el carnet, y mientras regresábamos al auditorio atravesando el edificio principal, al salir a un pasillo casi chocamos con el susodicho presidente, que nos miró con cara de alarma. Resultó que habían desalojado el edificio principal para trasladar al ponente al auditorio, pero de manera descoordinada, de modo que no habían reparado en nosotros. En cuestión de segundos, tuvimos encima a los agentes de seguridad, que nos detuvieron mientras otros terminaban de escoltar al presidente hacia el auditorio.

Algo realmente impactante fue una inundación en el mes de Enero del año pasado. Ocurrió después de una noche de lluvia torrencial por todo el país: el río bajaba tan lleno que se desbordó de sobremanera. Fue increíble. Mi habitación se encuentra justo sobre el río, con vistas a unos pastos de vacas que se extienden a lo lejos. Cuando desperté por la mañana, los pastos estaban sumergidos, y el agua llegaba hasta el horizonte, como si estuviese a orillas del mar. Posiblemente es la escena más chocante que he visto en mi vida. Parecía salida de una película de Hayao Miyazaki.

Tengo algunas otras anécdotas algo más escabrosas que quizá sea mejor no mencionar. Sólo diré que el índice de suicidios en la universidad es elevado, y en tu día a día corres el riesgo de encontrarte escenas bien difíciles de olvidar. O, simplemente, tengo mala suerte y siempre me encuentro con el percal.

¿Alguna escapada genial o lugar poco conocido donde hayas estado y que nos recomiendes?

La villa de “Upper Slaughter”, pese a su nombre, es un pueblo precioso en la región de los Cotswolds, que destacan por su belleza representativa del paisaje de la campiña inglesa. Muy recomendable, si se dispone de vehículo propio, para explorar la zona a placer.