Berta Coll

Vida ELU werther

Cuaderno de Bitácora – Las penas del joven Werther

Por:

Goethe, el amor y la sensibilidad

Berta Coll, 2º ELU

Más que reseñar una novela, me gustaría hoy dirigirme directamente a los profesores: «Por favor, convertid Las penas del joven Werther, de Johann Wolfgang von Goethe, en lectura obligatoria en todas las universidades del país». Seguramente lo he leído demasiado tarde. No lo digo porque crea que los libros, si no se leen en una determinada edad, no se deban ya abordar. Al contrario, pienso que nunca es tarde, que una de las ventajas más valiosas de la literatura es que se amolda al lector, pase lo que pase, pasen los años que pasen. Ahora bien, desde que conozco las desventuras, el amor y los goces estéticos del joven Werther, no puedo dejar de pensar que me habría encantado —o, más bien, me habría ayudado enormemente— leerlo antes.

La juventud suele llevar consigo las primeras experiencias de enamoramiento, lógicamente abrumadoras, llenas de un ardor desconocido y a menudo inentendible. Cuando me enamoré por primera vez, me faltaban palabras para explicármelo y así poder comprenderlo. El joven Werther —o Goethe— es un maestro a la hora de verbalizar esos sentimientos vivísimos, ese bullicio intenso que baila dentro de un corazón enamorado. Werther es un joven ya a punto de entrar en la adultez, pero su amor hacia Charlotte, por suerte o por desgracia, tiene muchos rasgos de ese amor primerizo y dulcemente ingenuo. Recomiendo vivamente Las penas del joven Werther, porque leer palabras —¡y qué palabras!— sobre el amor permite vivirlo con más plenitud.

De este libro, más que la historia y el dramatismo que arrastra, destaco las descripciones de las interioridades de un espíritu inquieto, que no solo sobresale al hablar del amor, sino también al observar el mundo y captar la belleza que se expande en bosques y montañas, en ciudades y fuentes, en los grandes edificios y en los pequeños detalles. Impregnarse de los frutos que nos regala la sensibilidad debería ser uno de los objetivos primordiales de los jóvenes.

El joven Werther puede guiarnos por dos caminos realmente importantes: la senda del enamoramiento y el paseo del goce estético. Por eso, no me cansaré de pedirlo: «Por favor, convertidlo en lectura obligatoria en todas las universidades del país», «Por favor, convertidlo en lectura obligatoria en todas las universidades del país»…

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Las intermitencias de la muerte (2005) – Cuaderno de Bitácora

Por:

El escritor portugués José Saramago empezó Las intermitencias de la muerte (2005) con una de esas frases que fácilmente podrían ser candidatas a aparecer en un ‘Top 10 de mejores inicios de novela’: “Al día siguiente no murió nadie”. Con solo seis palabras, sin circunloquios ni estridencias, el primer Nobel de Literatura en lengua portuguesa consigue plantear el nudo de la historia, el tema nuclear a partir del cual despliega un texto irónico, lúcido e incluso divertido de poco más de 200 páginas.

La muerte, una de las pocas certezas de los seres humanos, aceptada más o menos alegremente según las convicciones espirituales de cada uno, decide dejar de actuar en un país concreto del mundo, cuyo nombre Saramago no quiere revelarnos. En palabras del autor, nos encontramos ante “la huelga de la muerte”, pero solamente en un país. En el resto del planeta, la muerte sigue obrando con la misma constancia a la que nos tiene acostumbrados.

A partir de este suceso extraordinario, Saramago presenta un relato a medio camino entre una crónica periodística —un periodismo que narra lo sucedido en un espacio de ficción, ¡claro!— y un ensayo de meditaciones filosóficas. Se trata de una narración llena de ritmo, con pocos puntos y muchas comas, por lo que os recomiendo leerla en voz alta. Recitar las frases larguísimas pero fluidas de la novela puede servir para captar, también sensorialmente, la velocidad de los hechos descritos, el estrés social que causa la interrupción de la muerte.

Nos encontramos ante una situación que rompe el sistema social y político y obliga a toda la sociedad a enfrentarse a la excepcionalidad. Saramago repasa las reacciones de diferentes sectores sociales. ¿Cómo responderá la Iglesia a la huelga de la muerte si, como escribe el autor, “sin muerte no hay resurrección, y sin resurrección no hay iglesia”? ¿Qué soluciones inventarán los negocios funerarios y las compañías de seguros de vida? ¿Cómo se las arreglarán los hospitales, que de repente se encontrarán saturados, repletos de gente que, enferma o estando en las últimas, ya tendría que haber muerto si no fuera por la suspensión de la muerte?

En cierta medida, y salvando las distancias entre la ficción y la realidad —que a veces están más cerca de lo que quisiéramos—, este panorama excepcional me recordó a la situación que estamos viviendo desde el año pasado, y quizá por esta razón me impactó tanto leer ahora esta novela. En definitiva, y valga la paradoja, Saramago explora cómo sobrevive una sociedad, un país entero, a la no muerte. En Las intermitencias de la muerte descubrimos una “sociedad dividida entre la esperanza de vivir siempre y el temor de no morir nunca”. ¿Es la no muerte un paraíso? ¿O se parece más bien a un infierno?

“La filosofía necesita tanto de la muerte como las religiones, si filosofamos es porque sabemos que moriremos, monsieur de montaigne ya dijo que filosofar es aprender a morir”, escribe Saramago. Aunque la interrupción de la muerte es, de momento, poco más que un planteamiento literario, que solamente cabe dentro del ámbito de la ficción, esta novela nos recuerda que filosofar sobre la no muerte también puede ayudarnos a aprender a morir y, sobre todo, a aprender a vivir.

Berta Coll, segundo de la ELU

Vida ELU beersbooks

Beers & Books

Por:

¡A esta invito yo!

¡Bienvenido! Te preguntarás ¿y esto? No te preocupes, te vamos a contar de qué va Beers & books. Susana Sendra y Santiago Huvelle, profesores del segundo módulo de la ELU, nos proponen este espacio para todos los ELUs, independientemente de tu curso. La idea es que nos reunamos una vez al mes para comentar un libro. ¿Cuál? Este mes: 1984, de George Orwell.

¿Cómo funciona? Es muy sencillo. En colaboración con la sección de Cuaderno de bitácora en esta misma newsletter, se escogerá un libro para que todos los ELUs que quieran se junten y lo traten. Se irán lanzando frases y datos sobre el autor para tener el contexto de la obra. Además, se dejará un espacio para que se pregunten o se escriban los temas que se quieran tratar en el encuentro. Natalia Aldaba, Berta Coll y/o Marta Morcillo se encargarán de recoger estas inquietudes y exponerlas en el encuentro. Se va a realizar todo en la plataforma de Instagram (@beersbooks_ ) y también puede ser comentado por Twitter (mismo usuario que Instagram, así ¡es más fácil!)

Como habrás supuesto, el encuentro se realizará telemáticamente. Esto también permite que puedan unirse todas las personas que quieran y poder contar con algún experto en el libro o en alguno de los temas que se tratan. En el momento en el que nos reunamos queremos que haya diálogo entre todos. No es una ponencia, es un encuentro con todos los que quieran alrededor de una obra literaria. Así que, además de los temas ya recogidos, te invitamos a que participes sin ningún miedo, comentando o preguntando lo que creas oportuno. (Y si no te ha dado tiempo a leerte el libro y puedes, únete igualmente, seguro que acabas sacando alguna reflexión importante).

El primer encuentro será en enero. Iremos concretando más información (hora, plataforma, enlace…) a través de nuestras redes sociales (¡no te olvides de seguirnos!). Creemos que puede ser muy interesante esta iniciativa y que enriquece mucho la red ELU, pero te necesitamos a ti para que funcione. ¡Anímate!

Marta Morcillo Martínez.

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¡Nueva sección! – Cuaderno de bitácora

Por:

Este es nuestro cuaderno de bitácora, escrito por y para todos los ELUs. Queremos que sirva para dejar constancia de nuestro viaje por la ELU. Como todo viaje, está lleno de vientos y cambios de rumbo, pero también de coordenadas geográficas que nos orientan. En este cuaderno, plasmaremos aquello que nos marca en nuestro camino. Por eso, ¿qué mejor que los libros? Los libros pueden ser nuestra Estrella Polar. “To travel far, there is no better ship than a book”, decía la poeta Emily Dickinson. Con esta divisa, empezamos la nueva sección.

Queremos que exista un espacio donde puedas compartir esa novela que tanto te gustó, ese libro de cuentos que te habló de ti o esa historia que tanto te llenó. Pensamos que los grandes libros son una manera única de conectar entre todos nosotros, porque nos hablan justo de eso, de los problemas fundamentales del ser humano a través de todas las épocas. Y por eso surge esta sección, para que todas las personas podamos conectar a través de los libros.

Tenemos muchas ganas de empezar este proyecto y de compartir con todos vosotros las obras literarias que nos han ido marcando en nuestra vida.

Berta Coll y Marta Morcillo.