El Contrafuerte – Un viaje por la historia del cine
Por: ELU Admin
Lucía Ciprés, 4º ELU
Habéis leído bien: este año, en El Contrafuerte, hemos preparado las maletas para hacer un viaje a lo largo de la historia del cine. Recorreremos su evolución a través de una selección de películas concretas (una elección difícil, dada la enorme cantidad de opciones con gran potencial). Cada mes aterrizaremos en una década diferente, hasta llegar al cine actual.
Así pues, comenzamos nuestro viaje con la década de los años 30, la “edad dorada” de Hollywood. En esta época, marcada por la Gran Depresión económica de 1929, se consolidó definitivamente el cine sonoro, convirtiéndose en la principal vía masiva de evasión para una sociedad golpeada por la crisis.
La capacidad de reinventarse y resurgir de las cenizas se personifica en la protagonista de nuestra primera parada del viaje, la película Lo que el viento se llevó (1939, Victor Fleming). Es un hito en la historia del cine por ser de las primeras películas en usar el color de forma épica y dramática. Además, la actriz Hattie McDaniel fue la primera afroamericana en ganar un premio Óscar a la Mejor Actriz de Reparto por su papel Mammy, en la película Scarlett O’Hara es la heredera de la plantación de Tara que se ve forzada a enfrentarse al desmoronamiento de su mundo por la guerra de la Secesión. Para quienes todavía no se hayan adentrado en este clásico, la cinta nos sumerge en las turbulencias del sur estadounidense a través de esta historia de supervivencia y ambición.

Pudimos entender y desvelar ciertos matices de la obra gracias a la presencia de nuestra querida directora de la ELU, Laura Llamas, que nos ayudó a enfocar el encuentro para entender mejor a ciertos personajes, cuyos actos resultaban a veces incomprensibles, así como el choque entre la narrativa del norte y el sur.
Entendimos que ese viejo sur —con su sistema agrario y esclavitud— tenía que llegar a su fin, lo que dió lugar a grandes preguntas de la tarde. ¿Cómo podemos recordar la historia y el pasado sin caer en la trampa de idealizarlo? ¿Qué es aquello que realmente perdura cuando todo tu mundo se derrumba? Contrastamos las diferentes actitudes ante la pérdida, la bondad serena de Melanie frente a la perseverancia incombustible de Scarlett, y descubrimos que toda pérdida en la obra, se transforma en una nueva búsqueda.
En conclusión, aunque nos enfrentamos a una película de 3 horas y media, el viaje mereció totalmente la pena para revivir grandes preguntas y frases icónicas de la historia del cine como “A Dios pongo por testigo de que jamás volveré a pasar hambre” o “Francamente, querida, me importa un bledo“. Por ello, salimos con ganas de más; nos vemos en nuestro próximo destino de El Contrafuerte, recordando que, “Después de todo, mañana será otro día”.
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