ELUS POR EL MUNDO – JAVIER JIMÉNEZ

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30 NOV

Apenas hace tres meses que aterricé en un aeropuerto del norte de Italia, solo ante lo desconocido, Bérgamo era el primer destino, y dos mochilas y dos gigantescas maletas que tenían previsto acompañarme hasta el siguiente: Milán, la que sería mi casa durante este curso. Arquitectura en el país en el que siempre había querido estudiar, perfecto, ¿no?

iglesia

Pues no se puede decir que la ciudad nos diera una bienvenida muy calurosa, nada más llegar a la Estación Central conocí a mi compañero de piso y nos fuimos a comer antes de llegar a la residencia. La sorpresa fue salir del restaurante y descubrir que a mi compañero le había desaparecido la cartera, con el dinero del primer mes y absolutamente toda su documentación, así que, cargados, fuimos directos a poner una denuncia.

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El curso empezó una semana más tarde de que llegara, por lo que me dio tiempo a conocer la ciudad y hacer el papeleo básico. Como sabrá la gente que haya estado aquí, Milán no es necesariamente la ciudad con más cosas que ver, pero sí una de las que más cosas tiene para hacer. Es una ciudad muy viva, conciertos, óperas, mercados, concentraciones de coches antiguos o incluso flashmobs en la plaza del Duomo son parte de la agenda de la ciudad casi diariamente.

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El curso, a pesar de tenerlo prácticamente lleno de horas lectivas, no está siendo demasiado duro, comparándolo con la ETSAM que, todo sea dicho, cualquier cosa es menos estresante. Lo interesante es que el Politécnico de Milán financia algún viaje para alguna asignatura y da bastantes ayudas económicas a Asociaciones de Estudiantes y un gran apoyo también a la red deportiva. Tanto que en alguna asignatura como Restauración, tenemos la posibilidad de ir a Florencia a ver un yacimiento o, como ha sucedido apenas una semana, la posibilidad de tener una visita guiada por el director del Museo Egipcio de Turín (de obligada parada) por todas las instalaciones y para un grupo reducido de apenas 25 personas.

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No nos engañemos, Milán es caro, pero eso no quita que haciendo un pequeño esfuerzo puedas ahorrar lo suficiente como para hacer algún viaje. Siendo además aeropuerto centroeuropeo, se encuentran viajes de ida y vuelta a distintos países por apenas 20 euros y nada que decir de visitar el resto de Italia.

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Estas son algunas de las cosas que de momento he podido sacar de mi experiencia aquí. Quedan por delante todavía muchos meses, conocer a mucha más gente, visitar muchos lugares y vivir muchas experiencias, así que os iré informando. Mientras tanto, arrivederci a tutti.