Center for Regenerative Therapies Dresden – Enrique Andrés Sastre

Dresden
19 JUL

I am pleased to inform you that our selection committee has positively evaluated your application for the Master’s program… Tras estas palabras y alguna que otra ronda de cervezas, una nueva etapa de mi vida se abría tras acabar el grado en biotecnología. Mi anhelo por viajar y convertirme en científico era ya una realidad, y pronto haría las maletas hacia Alemania del este en busca de la histórica ciudad de Dresde, capital de Sajonia (¡este vídeo vale la pena!https://www.youtube.com/watch?v=1ZF3kCjul84 ). En un abrir y cerrar de ojos aparecí acogido y rodeado de gente maravillosa venida de todo el mundo. Nuestro plan: desvelar los secretos de la regeneración y el desarrollo. El antiguo mito prometeico podría ser más real de lo previsto, y veintiún jóvenes nos encontrábamos presentes y dispuestos a alcanzarlo.

Durante los últimos meses hemos estudiado, trabajado duro y gritado de alegría y de frustración, porque nuestra labor es apasionante pero no tiene garantías de éxito. Juntos hemos disfrutado de conversaciones animadas en los biergartens, compartido atardeceres en la orilla del Elba, hecho excursiones a la Sächsische Schweiz, pasado noches de fiesta en la Neustadt, realizado inolvidables viajes por Europa…

Aunque las calles son totalmente seguras, la situación política se vuelve a veces tensa e interesante al menos de analizar. Las políticas de acogida de inmigrantes de la UE han causado reacciones contrarias y el alarmante ascenso de partidos extremistas como PEGIDA. Desde las principales instituciones, por el contrario, emociona ver llamadas a la tolerancia y al uso de la razón. El CRTD (Center for Regenerative Therapies Dresden) al que pertenezco participa activamente en el fomento de la interculturalidad (os recomiendo dar un vistazo a este vídeo para haceros una idea https://www.youtube.com/watch?v=B9OeDD6N7ww ). Es conmovedor escuchar disculpas de desconocidos por tener que convivir con aquellos quienes se manifiestan contra la tolerancia.

Dresden

En cuanto a lo que he estado investigando aquí, durante el máster pasamos por distintos laboratorios con los que colaboramos durante varios meses (¡no dudéis en escribirme si tenéis más interés!). A ver si puedo resumirlo de manera sencilla…

En el primer laboratorio investigué sobre la diabetes, identificando las “señales químicas” con que las células embrionarias se coordinan para formar el páncreas. Así, produciéndolas por ingeniería genética y dándolas en el mismo orden a células madre pluripotentes inducidas conseguimos diferenciarlas haciéndoles producir insulina. En el futuro, se podrán implantar en pacientes diabéticos curando definitivamente su enfermedad. Tras él, trabajé en el campo de las impresoras de órganos en 3D. Aunque los tejidos que podemos “imprimir” hoy en día se limitan a algunos simples, se está avanzando en su estabilidad y complejidad. En mi caso, investigué las propiedades de biomateriales basados en fosfato cálcico. Estos solidifican en contacto con el agua, integrándose en el esqueleto y siendo transformados gradualmente en hueso. Desde octubre de 2015 colaboro con un grupo sobre la osteoporosis, en que estoy realizando mi trabajo de fin de máster. Por casualidad, mis compañeros encontraron una nueva vía mediante la cual las células que mantienen la integridad del hueso se regulan. Entendiéndola de manera holística, en el futuro podremos dirigir fármacos para alterarla, mitigando los efectos de enfermedades como la osteoporosis o la osteopetrosis.

En resumen, Dresde es una ciudad multicultural llena de vida y de historia, con una frenética actividad científica, cerca de ciudades como Berlín, Leipzig o Praga. ¡Os recomiendo que si tenéis la oportunidad no dudéis en visitarla alguna vez!

Enrique Andrés Sastre